<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-30424899</id><updated>2011-11-02T13:09:00.037-07:00</updated><title type='text'>virgilio_salinas</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>virgilio_salinas</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>21</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30424899.post-491361806164443466</id><published>2008-03-03T17:00:00.000-08:00</published><updated>2008-03-03T17:38:08.530-08:00</updated><title type='text'>TEORÍAS DE LA COMPLEJIDAD EN LA MASONERÍA.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;1. &lt;/span&gt;&lt;a name="in"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Introducción&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;La Masonería es el espacio – tiempo donde permanecen, gran parte de su vida, los masones y, muchas veces, lo hacen realizando grandes sacrificios para lidiar entre la cotidianeidad de sus acciones personales y familiares y las de su formación masónica. De aquí que las autoridades de la Orden Masónica, no sólo se preocupan por acrecentar el número de masones así como por la conservación de los locales, sino también por convertir a las logias masónicas en verdaderos centros de aprendizaje donde los masones puedan desarrollar su potencial humano y, también, que es lo más importante, puedan vivir su vida masónica a plenitud y de forma trascendental. De hecho, es a esto último lo que se considera prioritario para los Maestros de las logias. Lograr que los masones sientan que su vida masónica es digna y trascendental, y que contribuye a su formación personal es prioritario y por ello es fundamental establecer diversas metodologías. Es más, la formación personal y la vida masónica definitivamente se influyen mutuamente y por ello son objetivos fundacionales de las logias masónicas. Para lograr esto, los maestros de las logias comprenden a profundidad la naturaleza de los masones, sus percepciones de la realidad en un mundo cada vez más complejo. En un mundo donde las grandes utopías de los siglos XIX y XX han quedado arrumbadas, que, junto a la presencia de fanatismo y intolerancia marcan el presente de la humanidad, en el que las religiones y los sectores políticos más conservadores se muestran aliados en una especie de contrarrevolución que quiere anular las libertades individuales conseguidos en los últimos doscientos años. Hoy millones de seres humanos viven bajo la incertidumbre y el miedo, miles viven en condiciones infrahumanas, y el desafío más importante es la propia supervivencia del planeta Tierra.&lt;br /&gt;Ante este panorama la Masonería puede ofrecer con fuerza y vigor una respuesta esencial porque sus fundamentos pueden contribuir a la integración por liberar a los seres humanos de vicios y miserias, haciéndolos concientes de los elementos primordiales de la vida y del universo, y llevándolos a buscar la armonía como supremo interés colectivo.&lt;br /&gt;En esta perspectiva muchos de los principios que aprendemos sobre el comportamiento humano ya no responden a nuestras realidades masónicas, si es que alguna vez lo hicieron. La acción y el pensamiento humano son demasiados complejos para dar explicaciones apresuradas sobre las verdaderas intenciones que subyacen en las actitudes de los seres humanos, de lo que no se excluyen los masones actuales. Los masones sabemos que aprender a desaprender teorías que contribuye a aumentar la membresía y mantener relaciones de confraternidad junto con el otorgamiento de espacio – tiempo para el desarrollo evolutivo de los masones lo que es fundamental para la Orden Masónica y la humanidad.&lt;br /&gt;Gracias a los nuevos descubrimientos de la ciencia, hoy disponemos de principios que nos pueden ayudar en esta tarea. Teorías como la Relatividad, la Física Cuántica, el Principio de Incertidumbre y la Teoría del Caos constituyen un instrumental teórico-metodológico muy valioso para los masones de hoy. Si bien es cierto que estos principios explican fenómenos físico-químicos que suceden en la naturaleza, aplicados con mucha creatividad e imaginación pueden ser útiles para comprender el comportamiento humano. No hay que olvidar que todas las formas de vida, incluyendo a los seres humanos, están sujetas a las mismas leyes físicas que los electrones y los átomos. Además, la realidad es percibida por observadores que pertenecen a los sistemas vivos, por lo que el conocimiento debe considerarse como un fenómeno biológico. Frederic Munné comparte esta forma de pensar: El futuro estaría en una visión no dicotomizada del panorama científico en general; se podría ver que el conocimiento del mundo natural y el del mundo humano es un mismo tipo de conocimiento y no dos tipos diferentes.&lt;br /&gt;No tiene sentido hablar de ciencia natural y ciencia social. Por ejemplo, el principio de Incertidumbre de Heisenberg y el caos que presentan las ecuaciones de Einstein, que explicaremos más adelante, nos puede ayudar para entender el comportamiento humano, el cual es claramente impredecible. Emplear los conocimientos más avanzados de la física y otras ciencias para entender los aspectos más importantes de la existencia humana puede ser un tema muy escabroso pero a la vez fascinante porque nos permite explorar nuevas formas metodológicas de aprehender la realidad. Superando mis temores iniciales, que muchas veces impiden elaborar ensayos sobre diversos temas, pongo a consideración este ensayo que considero una tarea inconclusa, en la esperanza que sea piedra de fundación para todo un edificio conceptual que consolide el desarrollo de nuestras logias y sus membresías.&lt;br /&gt;Si observamos detenidamente el proceso evolutivo de las logias, los grandes problemas que ocurren en ellas hoy en día, muy frecuentemente, no se deben a la falta de conocimientos en administración y finanzas, sino al desconocimiento del origen y de la evolución de la existencia humana y de las leyes de la naturaleza que rigen sus comportamientos. Entre más conozcamos que el ser humano es un ser de incertidumbre que, desde que nace, trae ya el miedo a lo desconocido, al cambio y a la muerte, los masones estaremos mejor equipados para entender la complejidad y el caos de la vida. Entender esta “microfísica cuántica de la administración” debería ser una tarea obligatoria para todos los estudiosos de la Administración y de las Finanzas. Sabemos que todo lo que se relaciona con la materia implica fenómenos cuánticos; sabemos, también, que la mente funciona a través de mecanismos cerebrales, que son más complejos que lo que conocemos, pero son mecanismos materiales. Todo esto, nos hace suponer que, quizás no sea mala idea intentar encontrar una explicación de la conducta humana, talvez muy incompleta aún, a través de la comprensión de los conceptos aportados por la nueva ciencia, lo que se ha dado en llamar “New Age”. Peter Senge, en la Quinta Disciplina (1990), se nutre de varios conceptos, como el de contornos poco precisos, adoptados de varios científicos, entre ellos, Carl Rogers (1986), David Bohm (1988), Capra (1988), Marilyn Ferguson (1990) y Bateson (1993), para desarrollar el fundamento espiritual de la “teoría del aprendizaje a través de la teoría de la complejidad”. Por lo que considero oportuno analizar los alcances de esta teoría, su contenido exotérico así como su contenido esotérico. Lo que implica que no lo debemos aceptarla sin un análisis previo, sino encontrar sus mensajes ocultos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;2. La relatividad de los conceptos.&lt;br /&gt;¿Tiene sentido cualquier afirmación? Con esta pregunta inician su libro ¿Qué es la teoría de la relatividad? L. Landau e Y. Rumer. Albert Einstein, descubridor de las Teorías Especial y General de la Relatividad nació en Ulm, Alemania, en 1879. Han pasado más de noventa años desde el momento en que Albert Einstein descubrió la Teoría de la Relatividad; sin embargo, esta teoría es poco conocida por aquellos que no son especialistas, debido a su instrumental matemático bastante complicado. Sin embargo, para los masones es muy importante estudiar esta teoría puesto que nos equipará de muchos elementos para el estudio de la realidad dentro y fuera de las logias.&lt;br /&gt;Quizás la única ecuación de física más conocida, por los no especialistas, es la famosa ecuación de Einstein E = mc2 que resume la equivalencia entre masa y energía. La relación entre masa y energía implica que nada puede moverse con una velocidad mayor que la de la luz, al menos por ahora. Pero, regresando a la pregunta inicial ¿tiene sentido cualquier afirmación? Probablemente, no. Veamos los conceptos derecha e izquierda. ¿A qué lado del camino está situada nuestra Madre Logia, a la derecha o a la izquierda? Es imposible dar una respuesta de forma inmediata. Si uno camina desde la calle Orbegoso hacia la calle Almagro, la logia estará al lado izquierdo y si, por el contrario, camina desde la calle Almagro hacia la calle Orbegoso, estará a la derecha. Vemos, entonces, que para referirnos a los conceptos de izquierda y derecha, debemos tener en cuenta un referente respecto al cual definimos la derecha o la izquierda. Lo anterior nos indica que los conceptos “derecha” e “izquierda” son relativos. Con otras palabras, los conceptos adquieren sentido únicamente después de haber definido la dirección respecto a la cual se aplica la afirmación.&lt;br /&gt;Lo dicho anteriormente, también se aplica al tiempo y al espacio. La afirmación “en estos momentos son las diez” no tiene sentido, a menos que indiquemos el lugar, Trujillo en el Perú, por ejemplo. Como veremos posteriormente, el tiempo y el espacio son inseparables.&lt;br /&gt;La Teoría de la Relatividad nos dice que no existe diferencia entre el estado de reposo y el estado de movimiento rectilíneo. Un cuerpo que se mueve en forma rectilínea y uniforme respecto a otro en reposo, puede ser considerado también en reposo; es decir, no existe el reposo absoluto, sino muchos cuerpos “en reposo” que se desplazan, unos respecto a los otros, rectilínea y uniformemente, a distintas velocidades. Si el reposo es relativo, es necesario señalar siempre respecto a cuál de los muchos cuerpos que se desplazan esta dada la afirmación, es decir, uno respecto al otro, y así observaremos el movimiento. Lo planteado anteriormente está expresado en la ley llamada Principio de la Relatividad del Movimiento.&lt;br /&gt;El Principio de la Relatividad del Movimiento dice: el movimiento de los cuerpos, en todos los laboratorios que se desplazan unos respecto a los otros de manera rectilínea uniforme, transcurre de acuerdo a unas mismas leyes. Podemos deducir, de este principio, que cualquier cuerpo sobre el que no actúa ninguna fuerza puede encontrarse tanto en estado de reposo, como en estado de movimiento rectilíneo y uniforme. Este fenómeno es conocido, en física, como la ley de la inercia. Según la ley de la inercia, todo cuerpo que se encuentra en estado de movimiento rectilíneo y uniforme debe continuar su movimiento indefinidamente, mientras no actúen sobre él fuerzas externas. Pero, podemos observar que los cuerpos a los que no se aplican fuerzas se detienen. ¿Cómo explicar esta aparente contradicción? La explicación está en que los cuerpos se detienen porque sobre ellos accionan fuerzas externas: las fuerzas del rozamiento. Galileo Galilei demostró que la causa por la que se detienen los cuerpos en movimiento es la fuerza del rozamiento y que, si no existiese esta fuerza, el cuerpo, puesto en movimiento, se movería eternamente.&lt;br /&gt;El descubrimiento del principio de la relatividad del movimiento es de suma importancia, no sólo para las ciencias físicas sino también para las demás ciencias, incluida la administración, la economía y las ciencias de la conducta. ¿Cuáles son esas fuerzas de rozamiento que impiden que los masones desarrollen su potencial pleno? Esta debe ser una pregunta obligada para todo masón. ¿Cuáles son esas fuerzas, ocultas muchas veces, que están obstaculizando el proceso de aprendizaje de los masones? ¿Qué variables ocultas subyacen en las conciencias de los masones que impide su formación a cabalidad? Para todo masón que trabaja con sus hermanos y en las logias, las anteriores preguntas que están en constante movimiento en su mente y por ello busca respuestas sencillas y apropiadas.&lt;br /&gt;La relatividad del movimiento que estamos observando depende del lugar en que nos encontramos. Supongamos que un masón conduce su vehiculo en una calle con una velocidad de 50 kilómetros por hora, en la que la máxima velocidad permitida es de 60 kilómetros por hora. En eso, se encuentra con otro vehiculo que viene a la misma velocidad; para los conductores, cada vehiculo pasó con una velocidad de 100 kilómetros por hora, ya que ambas velocidades se suman; pero, para el policía que estaba parado en la vereda, los dos vehículos pasaron a la misma velocidad (50 K/h), por lo que el tremendo susto de ambos conductores fue en vano. Y no era de menos, ¡lo elevadísimo que están las multas de tránsito!&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;3. &lt;/span&gt;&lt;a name="es"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Espacio y tiempo&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Las ideas del tiempo también son muy importantes para conocer la naturaleza de los seres humanos incluyendo a los masones. Todas nuestras acciones están marcadas por el tiempo y el espacio. Son aspectos sobre los cuales deberíamos pensar con mucho detenimiento y, sin embargo, casi nadie lo hace. Grandes pensadores en la antigüedad lo hicieron y nos legaron todo un contenido teórico. Albert Einstein fue uno de los científicos que más ha estudiado el espacio-tiempo, al respecto Scott Torpe cita en su libro Cómo pensar como Einstein una frase dicha por Einstein: “A veces me pregunto cómo ocurrió que fuera yo quien desarrolló la teoría de la relatividad. La razón, creo, es que un adulto normal nunca se detiene a pensar en los problemas del espacio y el tiempo. Esas son cosas en las que ya pensó cuando era niño. Pero mi desarrollo intelectual fue lento, por lo cual empecé a preocuparme por el espacio y el tiempo sólo cuando ya era mayor”&lt;br /&gt;¿Qué es el tiempo? Casi nadie se hace esta pregunta, porque casi nadie se preocupa por el tiempo o quizá porque es muy difícil de definir y de entender. Un autor del siglo XIX, Charles Lamb, escribió: “Nada me produce tanta perplejidad como el tiempo y el espacio. Y sin embargo, nada me preocupa menos que el tiempo y el espacio, ya que nunca pienso en ellos”. Repasemos las ideas más conocidas sobre el tiempo y el espacio.&lt;br /&gt;En su Principia Mathematica, nuestro Hermano Isaac Newton nos ofrece el primer modelo matemático para el tiempo y el espacio (1687). En su modelo, Newton nos presenta el tiempo y el espacio en forma separada y los sucesos se realizaban sobre ellos, pero sin que estos sucesos los afectara. El tiempo estaba representado por una línea recta infinita en ambas direcciones y, además, había existido siempre y existirá siempre; es decir, el tiempo era considerado eterno. La teoría general de la relatividad de Einstein (1915) afirma, contrario ha lo que Newton pensaba, que el espacio-tiempo está deformado y distorsionado debido a la distribución de materia y energía en el universo, por lo que ya no es plano. Por lo tanto, los objetos que se mueven en el espacio-tiempo, aunque intentan hacerlo de manera rectilínea, siguen una trayectoria curvada. La distancia más corta entre dos puntos ya no es la recta (según la geometría euclidiana), sino la geodésica. Parece que su movimiento se ve afectado por la acción de la gravedad. El tiempo y el espacio, en la teoría de la relatividad, están entrelazados; es imposible separarlos. Si el tiempo está curvado, también lo está el espacio.&lt;br /&gt;Por lo que nuestro tiempo pasado tiene forma de pera. La curvatura que presenta el espacio-tiempo tiene una gran consecuencia, de acuerdo a la teoría de la relatividad, para todo lo que acontece en el universo: el espacio-tiempo no es simplemente un fondo pasivo en que ocurren los fenómenos, sino que los convierte en participantes de todo lo que sucede en el universo. Otra consecuencia importante de la curvatura del espacio-tiempo es la existencia de la fuerza de la gravedad, descubierta por Newton. Esta ley afirma que dos cuerpos cualesquiera se atraen mutuamente con una fuerza proporcional al producto de sus masas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que los separa. De acuerdo a esta ley, si un cuerpo duplica su masa, la fuerza entre ellos también se duplicará y que, cuanto más separados estén los cuerpos, menor será la fuerza gravitatoria entre ellos.&lt;br /&gt;Para la teoría de la relatividad, no existe el tiempo absoluto, cada observador tiene su propio tiempo personal. Lo anterior, Hawking lo plantea en su libro El universo es una cáscara de nuez a través de la llamada paradoja de los gemelos: “Uno de los gemelos parte a un viaje espacial, durante el cual se desplaza con una velocidad próxima a la luz, en tanto que su hermano se queda en la Tierra. Debido a su movimiento, el tiempo transcurre más lentamente en la nave espacial que para el gemelo que permanece en la Tierra. Por ello, a su regreso, el viajero espacial constata que su hermano es más viejo que él.” Aunque ello parece desafiar el sentido común, diversos experimentos han corroborado que, efectivamente, el gemelo viajero permanecería más joven.&lt;br /&gt;Para una persona que se trasladara en una nave a la velocidad de la luz, cuando saliera de la tierra, el tiempo transcurriría más lentamente que en la Tierra. En opinión de los físicos, si el tiempo se retarda realmente con el movimiento, una persona podrá hacer el viaje de ida y vuelta hasta una estrella distante. Pero, desde luego, deberá despedirse para siempre de su propia generación y del mundo que conoció, pues cuando regrese encontrará un mundo del futuro, puesto que, aunque regresara al cabo de una semana – según lo entendería ella – verdaderamente habrían transcurrido muchos siglos sobre la tierra. “Ello pudiera sugerir – dice Hawking – que si quisiéramos vivir más tiempo, deberíamos mantenernos volando hacia el este, de manera que la velocidad del avión se sumara a la de la rotación terrestre. Sin embargo, la pequeña fracción de segundo que ganaríamos así, la perderíamos de sobras por culpa de la alimentación servida en los aviones”. ¿Resulta increíble, verdad? Pero, aunque nosotros no podemos viajar a la velocidad de la luz, los experimentos realizados por los físicos así lo han demostrado. Sin embargo, si queremos obtener algún consuelo, lo único que podemos afirmar es que la situación descrita contradice el sentido común. Pero, muchas veces sucede que cuando el sentido común nos dice que una afirmación es absurda, al analizarla más detenidamente resulta ser sensata. Landau y Rumer en su libro Qué es la teoría de la Relatividad dicen “La ciencia no tiene miedo chocar con el llamado sentido común. Lo único que la atemoriza es la discrepancia de los conceptos existentes con los datos nuevos del experimento, y, si esta discrepancia tiene lugar, la ciencia rompe despiadadamente los conceptos formados, elevando nuestros conocimientos a un grado superior”.&lt;br /&gt;“En la teoría newtoniana -afirma Hawking- en que el tiempo existía independientemente de todo lo demás, se podía preguntar: ¿qué hacía Dios antes de crear el universo? Como dijo San Agustín, no deberíamos bromear con estas cuestiones, como el hombre que dijo “estaba preparando el infierno para los que pusieran preguntas demasiado complicadas”. Es una pregunta seria que la gente que se ha planteado a lo largo de todas las épocas. Según San Agustín, antes de que Dios hiciera el cielo y la Tierra no hacía nada en absoluto”. De hecho, esta visión resulta muy próxima a las ideas actuales.&lt;br /&gt;Sin embargo, tales preguntas carecen de sentido. Penrose y Hawking lograron demostrar que, en las ecuaciones de la relatividad general, el tiempo debe haber tenido un comienzo en la gran explosión inicial o big bang y que tendrá un final, cuando las estrellas o las galaxias se colapsaran bajo la acción de su propia gravedad y formaran un agujero negro. Para Einstein, el tiempo es un aspecto de la relación entre el Universo y un sistema de referencia (el observador). Hermann Minkowski (1908), matemático germano-ruso, quien fue el primero que utilizó el concepto espacio-tiempo y uno de los maestros de Einstein, al comentar sobre la inseparabilidad del tiempo y el espacio, afirmó: “Nadie ha notado jamás un lugar excepto en un tiempo, ni un tiempo, excepto en un lugar”. A partir de estas ideas, la realidad existe en un continuo de cuatro dimensiones, en el que tiempo y espacio están unidos indisolublemente.&lt;br /&gt;En la idea del Eterno Retorno, que Nietzsche tanto defiende en sus trabajos, el tiempo no tiene sólo un sentido ni es lineal, sino que es cíclico. De acuerdo con esta visión del mundo, el progreso sin límites no existe. Todas las acciones están relacionadas entre sí y determinadas; es este determinismo el que provoca el retorno exacto de todos los sucesos; es decir, todo suceso ha ocurrido, ocurre y ocurrirá de forma interminable: en todos y cada uno de los ciclos, nosotros ocuparemos los mismos puestos que tenemos ahora. Volveremos a iniciarnos en los mismos templos. ¿Qué les parece esta idea? Interesante, ¿no? La idea del Eterno Retorno dominó antes de la era cristiana, principalmente durante el Imperio Romano; sin embargo, el punto de vista cristiano no lo acepta. San Agustín, en su obra La ciudad de Dios, ataca el Eterno Retorno y razona que la filosofía cristiana exigía una concepción lineal del tiempo. San Agustín nos dejó importantes anotaciones sobre la naturaleza del tiempo, Así, hablaba que, en realidad, existen tres tiempos y que los tres son presentes: el presente del presente, el que estamos escribiendo y leyendo este ensayo; el presente del pasado, del que sólo nos queda una memoria actual y el presente del futuro, del que por ahora sólo tenemos una expectativa.&lt;br /&gt;Hemos mencionado que Einstein sustituyó el tiempo lineal por otro más fluido, un tiempo que se expande o se contrae, dependiendo de la situación de las personas. “Pon tu mano – decía Einstein - en un horno caliente durante un minuto y te parecerá una hora. Siéntate junto a una chica preciosa durante una hora y te parecerá un minuto. Eso es la relatividad. La gravitación no puede ser la causa de que la gente se enamore”. Todos nosotros sentimos la sensación de que el tiempo es, a veces muy largo y, en otras ocasiones, muy cortó. Con frecuencia, se escuchan frases, en nuestro trabajo y en nuestra vida diaria, como las siguientes: no me alcanza el tiempo; ¡cómo vuela el tiempo!; ¡que largo he sentido el día! Observemos que las frases anteriores no tienen que ver con el tiempo medido por el reloj. Realmente, el tiempo lineal – seis horas, ocho horas, etc. – ha transcurrido allí afuera; sencillamente, no coincide con el tiempo subjetivo, el tiempo medido por el observador, por el yo. Al respecto Chopra en su libro Cuerpos sin edad, mentes sin tiempo dice “Si estás aburrido, el tiempo no pasa nunca; si estás desesperado, se te acaba el tiempo; si estás lleno de entusiasmo, el tiempo vuela; cuando te enamoras, el tiempo se detiene. En otras palabras: cada vez que tomas una actitud con respecto al tiempo, en realidad expresas algo sobre ti mismo. El tiempo, en un sentido subjetivo, es un espejo”.&lt;br /&gt;La situación anterior ocurre, con mucha frecuencia, en la logia, en el hospital o universidad. Cuántas personas viven un clima de mucha tensión en su trabajo a causa de tener un jefe autoritario y sadomasoquista. El solo hecho de pensar que tienen que estar con él en su trabajo es motivo de elevaciones de colesterol y presión sanguínea y, cuando están de vacaciones, esa situación se normaliza. En su trabajo, el día lo sienten muy largo. Lo contrario sucede cuando existe en el trabajo un clima de confianza y respeto mutuo, cuando las tareas diarias promueven la creatividad y la imaginación. En este caso, el tiempo transcurre más rápido. Se observa, entonces, que el tiempo subjetivo altera conductas, actitudes y reacciones fisiológicas y, por lo tanto, influye en la productividad individual y organizacional. Y este tiempo subjetivo es único aún entre los masones que están leyendo este ensayo.&lt;br /&gt;Richard Feynman, físico norteamericano y Premio Nobel de Física en 1965, encuentra tres influencias de la idea del tiempo de la teoría de la relatividad en la vida misma. Una es que si las leyes de Newton, pareciéndonos tan exactas, resultaron erróneas y sólo aplicables para el limitado rango de las velocidades bajas en las que los efectos relativistas no son detectables, o no lo eran por los instrumentos de hace cien o 300 años, entonces: “Ahora tenemos un punto de vista más humilde de nuestras leyes físicas: ¡todo puede estar equivocado¡ En segundo lugar, si tenemos un conjunto de “extrañas” ideas, tales como que el tiempo va más despacio cuando uno se mueve, y así por el estilo, el que nos gusten o no nos gusten es asunto irrelevante. El único asunto relevante es si las ideas son consistentes con lo que se encuentra experimentalmente. En otras palabras, las “ideas extrañas” sólo necesitan concordar con experimentos, y la única razón que tenemos para discutir la conducta de los relojes y lo demás es para demostrar que aunque la noción de dilatación del tiempo es extraña, es consistente con la forma en que medimos el tiempo”.&lt;br /&gt;Finalmente, hay una tercera sugerencia que es un poco más técnica, citada por González de Alba en su libro El burro de Sancho y el gato de Schrödinger, pero que ha resultado ser de enorme utilidad en nuestro estudio de otras leyes físicas y que es buscar la simetría de las leyes o, más específicamente, buscar las formas en que las leyes pueden transformarse y permanecer iguales.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;4. Relaciones de incertidumbre y complementariedad&lt;br /&gt;Hawking plantea que el científico francés marqués de Laplace, basado en el éxito de las teorías científicas, principalmente en la teoría de la gravedad de Newton, afirmó, a principios del siglo XIX, que el universo era completamente determinista; es decir, que debía existir un conjunto de leyes científicas las cuales nos permitirían predecir todo lo que aconteciera en el universo, incluido el comportamiento humano, si fuésemos capaces de conocer el estado completo del universo en un instante del tiempo. Este determinismo científico, a pesar de que fue muy criticado por aquellos que creían que infringía la libertad divina de intervenir en el mundo, se convirtió en un enfoque científico hasta principios del siglo XX.&lt;br /&gt;En 1920, Werner Heisenberg en Copenhague, Paul Dirac en Cambridge y Erwin Schrödinger en Zuric crearon una nueva imagen de la realidad llamada mecánica cuántica, basados en la teoría de Max Planck, físico alemán y premio Nobel de Física en 1918. La nueva imagen de la realidad consistía en que las partículas pequeñas ya no tenían una posición y una velocidad bien definidas, sino que cuanto mayor fuera la precisión con que se determinara su posición, menor sería la precisión con que podríamos determinar su velocidad, y viceversa. Einstein nunca aceptó que las leyes de la física tuvieran componentes aleatorios e impredictibles. Es muy conocida su frase: “Dios no juega a los dados”. “Sin embargo –señala Hawking– todas las evidencias indican que Dios es un jugador impertinente. Podemos considerar el universo como un gran casino, en que los dados son lanzados a cada instante y las ruletas giran sin cesar”. La mecánica cuántica se expresa en la propuesta de Louis de Broglie (1892–1987), Premio Nobel de física en 1929, sobre la dualidad onda–corpúsculo y la naturaleza ondulatoria de los electrones en la estructura atómica como dos maneras de ver lo mismo.&lt;br /&gt;La más brillante contribución de Heisenberg a la física fue el principio de incertidumbre (conocido también como indeterminación), formulado en 1927 y por el que obtuvo el premio Nobel de Física en 1932. El principio de incertidumbre establece que es imposible realizar una determinación exacta y simultánea de la posición y del momento de un cuerpo; al multiplicar ambas indeterminaciones se obtenía la constante de Plank. Este principio destrona la ley de causa y efecto, que se había anclado en la ciencia desde la época de Tales y debilitó la filosofía determinista del universo. Al respecto Lucas Linares dice algo que los masones debemos reflexionar: “Actualmente sabemos que debemos mirar la Física con “ojos clásicos” si se trata de objetos o situaciones que nos son cotidianas y próximas, pero que esta mirada debe cambiarse a “relativista” para grandes velocidades y a “cuántica” para dimensiones atómicas”.&lt;br /&gt;Una de las principales conclusiones del principio de incertidumbre, publicadas en 1927, era que es imposible conocer el presente en todos los detalles y tampoco es posible predecir el futuro, puesto que éste es impredecible e incierto; sin embargo, el pasado está perfectamente definido: sabemos de dónde venimos, pero no a dónde vamos. El punto de partida de la teoría de la relatividad, afirma Heisenberg, era el postulado según el cual no hay velocidad que sea mayor que la de la luz. De manera semejante, ese límite inferior de la exactitud con que pueden conocerse ciertas variables puede postularse como ley de la naturaleza, bajo la forma de las llamadas relaciones de incertidumbre, que es citado por González de Alba en su libro El burro de Sancho y el gato de Schrödinger. Si aceptamos el principio de incertidumbre, tal como lo formuló Heisenberg, debemos de abandonar el principio de causa y efecto y aceptar el mundo de las probabilidades. Hermanos reflexionemos este principio a profundidad, porque este principio a ejercido una gran influencia no sólo en la física sino también en la filosofía del siglo XX, planteado que ningún objeto o fenómeno puede tener valores perfectamente definidos para todos sus atributos y que mientras más exactamente conocemos uno de ellos, menos exactamente conoceremos a los otros, y va más allá y permite decir en este mundo nada es real, nada es determinístico, todo es probabilidad. Hasta en las llamadas ciencias exactas, como en las matemáticas, no existe la certeza total, y no sólo debido al principio de incertidumbre, sino también al límite señalado por el teorema de incompletitud de Gödel.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;5. El teorema de incompletitud de Gödel&lt;br /&gt;En 1931, Kurt Gödel demostró que si existe un conjunto de axiomas, como por ejemplo las matemáticas, siempre habrá uno de ellos para el cual no podríamos afirmar si es falso o verdadero, sean cuales sean las reglas que se elijan. El teorema de incompletitud de Kurt Gödel establece límites fundamentales a las matemáticas y plantea, en términos generales, que hay problemas para los cuales no existen soluciones establecidas por ningún conjunto de reglas o procedimientos. Existen máquinas o computadoras que resuelven uno o varios problemas; pero, no se puede construir una que los resuelva todos. El cerebro humano, con todo lo complicado que es, entre otras cosas, a su naturaleza no algorítmica, también está sujeto a esta limitación. Por que el cerebro humano tiene la limitación que no puede conocerse a sí mismo. Por tanto conocer el todo es imposible para el mismo todo y por su puesto la parte del todo tampoco podrá conocer todo del todo.&lt;br /&gt;La llamada paradoja del mentiroso, encontrada en un artículo en internet, puede contribuir a entender la lógica que encierra el teorema de Gödel. La traslado íntegramente a continuación. Existe una antigua afirmación paradójica, llamada paradoja del mentiroso: “Esta afirmación es falsa”. Analicemos la afirmación anterior. Si ésta es verdadera, esto significa que la afirmación es falsa, lo cual contradice nuestra primera hipótesis. Por otra parte, si la afirmación es falsa, la afirmación debe ser verdadera, lo cual nos lleva de nuevo a una contradicción. Una versión aún más simple de esta paradoja (como señaló Lewis Carrol) es la afirmación siguiente: “Yo estoy mintiendo”. Gödel trasladó el lenguaje natural del mentiroso al lenguaje de las matemáticas y probó el teorema: “este teorema no tiene demostración”.&lt;br /&gt;En palabras de Hawking, el teorema de Gödel, el principio de incertidumbre de Heisenberg y la imposibilidad práctica de ni siquiera seguir la evolución de un sistema determinista caótico, forman un conjunto esencial de limitaciones del conocimiento científico que no fueron descubiertas hasta el siglo XX, y que los masones debemos conocer para poder ser tolerantes entre nosotros.&lt;br /&gt;Niels Bohr, físico danés, Premio Nobel de Física 1922, introdujo otro concepto que modificó también muchos supuestos científicos: el concepto de complementariedad. Este concepto se refiere a que tanto la materia como la radiación presentan características de ondas y de partículas. Onda y partícula son estados complementarios, unas veces se comportan como ondas y otras como partículas, porque no son ni una cosa ni la otra, simplemente, no existen antes de la observación. Las manifestaciones corpusculares y ondulatorias de la materia y la energía son presentaciones complementarias de un mismo sustrato profundo. El observador interactúa con el sistema, de tal manera que el sistema no tiene una existencia independiente: tenemos un conocimiento limitado de lo que un electrón está haciendo cuando lo estamos observando; pero, no sabemos nada de lo que está haciendo, cuando no lo observamos. Nada es real, a menos que lo observemos. Ya en el siglo XVII, el obispo de Cloyne, Irlanda, George Berkeley, lo había reconocido, cuando afirmó: ser es ser percibido. El principio de incertidumbre eliminó la frontera entre el observador y lo observado, el principio de objetividad de la ciencia. Onda y partícula existen en una superposición de estados.&lt;br /&gt;Tal parece que la conspiración es una ley de la naturaleza, al menos a escala subatómica. Si observamos un fotón, entonces desaparece la superposición de estados y el fotón adquiere la forma de partícula, como si la partícula supiera que la estamos observando. La observación hace desaparecer ambos estados, onda y partícula, que existen superpuestos mientras no exista una observación. Si dirigimos la atención a la conducta de los masones, encontraremos que, al menos en nuestros contextos masónicos, también aparece la conspiración con mucha frecuencia; de tal manera que, a lo mejor, ese fenómeno también sea una ley del comportamiento de los individuos en los grupos sociales, como la inflación puede ser –de acuerdo a Hawking– una ley de la naturaleza. Raiza y Cadenas en su libro El Paradigma Complejo. Un cadáver exquisito señala que la medición cambia la realidad: “(...) La realidad objetiva se ha evaporado y lo que nosotros observamos no es la naturaleza en sí sino la naturaleza expuesta a nuestro método de interrogación”. Con otras palabras, se podría decir: “Dime cómo es tu aparato para captar la realidad y te diré qué esquema de la realidad podrás formarte”. Esto significa que la realidad que podemos observar está condicionada a las características del observador, es probable que para captar la realidad que captamos tengamos que ser como somos. Lo que implica que los iniciados que desaprender los condicionamientos profanos e interiorizar otros o construir nuevos paradigmas, esto último por el ejercicio del libre pensamiento.&lt;br /&gt;El esfuerzo de David Bohm, antiguo colaborador de Einstein, famoso físico teórico inglés, por tratar de explicar la incertidumbre, contribuyó a que se reafirmara un concepto del que ya se venía hablando: el entrelazamiento cuántico. Con el experimento de Alain Aspect en 1982, realizado en París, basado en el experimento mental Einstein–Podolsky–Rosen y el efecto Bohm–Aharonov se reafirmó el concepto entrelazamiento cuántico: las partículas que estaban separadas a gran distancia, eran capaces de comunicarse de una forma que no podía ser explicada desde la Teoría de la Relatividad; pero sí desde la mecánica cuántica la cual admite un alto grado de correlación, como si las dos partículas cooperan telepáticamente de un modo innatural. Ambas partículas tienen un origen común en el big bang, por lo que no actúan independientemente al azar y, por lo tanto, existe entre ellas algún grado de correlación. En el universo todo se conecta con todo; un elemento de la realidad o una subtotalidad tienen la información del todo. Esto es lo que nos explica el holograma, inventado por el físico británico de origen húngaro Dennis Gabor y por lo que obtuvo el premio Nobel de Física en 1971.&lt;br /&gt;El término holograma se deriva de las palabras griegas: holos, que significa completo o integral, y grama, registro. Un holograma es una imagen tridimensional fotografiada de la realidad, utilizando un rayo láser. Esta imagen holográfica es una representación tan exacta y nítida en sus detalles de un original (personas y objetos), en tercera dimensión (aunque conformado por haces de luz) que, incluso, puede reemplazar al original mismo. La única diferencia entre el holograma y el original es que a este último se puede tocar y al holograma, no. Si se parte esta imagen por la mitad, en cada mitad aparece la imagen tridimensional completa; si se continúa partiendo, sin importar las veces que se haga, cada parte presenta la imagen completa y tridimensional de la original.&lt;br /&gt;Existe una variedad de hologramas. Nos referiremos a dos tipos: hologramas de composición y los denominados arco iris. Los de composición pueden moverse y los arco iris que, dependiendo de la posición del observador, permiten percibir diversos colores. Mucho parecido tienen los hologramas con nuestras acciones diarias en el trabajo y en cualquier lugar donde nos encontremos. Nuestra percepción de la gente depende, en gran manera, de la posición en que nos encontremos, y somos poco capaces de darnos cuenta de que esas percepciones son producto de nuestra forma de ver el mundo, de nuestras actitudes y no reflejan realmente la realidad exterior. Esto es particularmente significativo para la valoración que nos hacemos entre seres humanos.&lt;br /&gt;Nuestro cuerpo está formado por átomos, de acuerdo a muchos estudiosos del tema los cuales están integrados por partículas que estuvieron estrechamente unidas en el Big Bang que, ahora, forman parte también de alguna estrella lejana y con partículas que constituyen el cuerpo de alguna criatura viviente de algún planeta distante, aún por descubrir. Bajo esta perspectiva, todas las cosas y todos los que nos encontramos en el universo somos parte de un sistema único; por lo que existe un continuum de relaciones con todo lo demás. El universo es un todo completamente ensamblado y cada parte contiene las características de las demás. Basado en esto, la ciencia acepta la posibilidad de que una acción lejana acabe por influir simultáneamente en todos los puntos del universo sin que exista comunicación entre ellos. Todo lo que hace una persona afecta a los demás. Por eso, para tratar de entender la conducta de los grupos sociales y todos los fenómenos que existen (incluida la conciencia humana) es necesario un enfoque holístico. Hermann Hesse, escritor alemán y premio Nobel de Literatura en 1946, poniendo en boca de Siddharta las siguientes palabras, lo expresa así: “No hay otra forma de hacerlo, no hay otro camino para quien quiera enseñar. Pero el mundo, lo que hay a nuestro alrededor y dentro de nosotros, nunca es parcial. Nunca un hombre o una acción cualquiera es totalmente sansara o nirvana; nunca un hombre es totalmente santo o pecador. Parece ser así, porque vivimos bajo la ilusión de que el tiempo es real. Pero no lo es, y esto es algo que he vivido muchas veces. Y si el tiempo no es real, la distancia que media entre el mundo y la eternidad, entre el sufrimiento y la alegría, entre el bien y el mal, es también una ilusión”.&lt;br /&gt;Karl Pribam, un neurofisiólogo, que trabaja en California, elaboró, a principios de los años 70, una teoría holográfica del funcionamiento cerebral: el Modelo Holográfico del Cerebro. Es un modelo cuántico que ofrece una explicación de los procesos dendríticos y nananeurológicos que producen la percepción en los individuos. Para Pribam, el cerebro es una entidad holográfica que interpreta un universo holográfico y que el espacio, el tiempo, los objetos y la realidad exterior misma son creados por el cerebro. Karl Pribam y David Bohm, de la Universidad de Londres plantean que nuestros cerebros construyen matemáticamente la realidad concreta, a través de la interpretación de frecuencias de otra dimensión, que trasciende el tiempo y el espacio. Es muy posible, dicen, que para poder ver, oír, oler, etc. el cerebro realiza complicados cálculos en relación a la frecuencia de los datos que percibe (dureza, color, olor). Lo que resulta particularmente importante para la formación y desarrollo de cada masón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;6. &lt;/span&gt;&lt;a name="gato"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;El gato de Schrödinger&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Erwing Schrödinger desarrolló un experimento mental para mostrar la superposición de estados. El experimento consistió en imaginar una caja dentro de la cual hay un gato vivo, un frasco de veneno y un aparato, que funcione de tal manera que, con una probabilidad del 50%, rompa el frasco y el gato muera. Se puede decir que existe un 50% de probabilidades de que el gato muera y, sin ver dentro de la caja, podemos afirmar que el gato está vivo o está muerto. La perspectiva cuántica nos dice que ninguna de las dos posibilidades es real, a menos que la observemos. La ecuación de onda de Schrödinger plantea que el gato estará simultáneamente muerto y vivo. La función de onda es la suma de las del gato muerto y el gato vivo. Nada es real, salvo si se observa. Esta situación contradice el sentido común. De la ecuación de onda se deriva la existencia de Mundos Múltiples, en los que todos los elementos del experimento de Schrödinger se dividirían en dos mundos distintos: en uno, el gato estará vivo; en el otro, muerto. Frank Tipler en su libro La física de la inmortalidad dice: “Si ahora tratásemos de comprobar si el gato está vivo o muerto, también nos dividiríamos en dos. En un mundo, veríamos que el gato está muerto; en el otro estaría vivo”. Esta reflexión resulta de particular trascendencia para la conceptualización de la inmortalidad masónica.&lt;br /&gt;Si se acepta la interpretación de los Mundos Múltiples (las matemáticas obligan aceptarla), entonces, por casualidad, nosotros vivimos en uno de estos universos, y en los otros, es muy posible, que existan versiones de nosotros mismos: existen múltiples historias, el universo se desdoble en múltiples versiones de sí mismo. Este desdoblamiento constante de mundos se basa en unas ecuaciones matemáticas inobjetables, en la idea de que toda la evolución temporal viene dada por la ecuación de Schrödinger. Pero esta ecuación permite inferir, como señala Tipler en su libro La física de la inmortalidad, que “la interpretación de la teoría de los mundos múltiples, nos dice que lo único que conocemos es el pasado, que no conocemos el presente en todos sus detalles y que el futuro no está determinado, puesto que hay muchas rutas (muchos mundos) que nos conducen al futuro, y alguna versión de nosotros seguirá por ellas”. Cada una de estas versiones de nosotros mismos creerá que avanza a través del único camino, y se mirará en único pasado, pero resulta absolutamente imposible conocer el futuro por que hay infinidad de ellos. Deutsch dice “Nosotros también debemos de existir en muchos estados simultáneamente aunque no nos demos cuenta. Deben existir muchas versiones de uno mismo, de la tierra y del universo completo, todos los eventos posibles, todas las variaciones concebibles de nuestras existencias, deben existir. No vivimos en un universo único, sino en un vasto “multiverso”.&lt;br /&gt;Es muy probable que algunas de las acciones que hemos realizado en la vida, haya sido realizada en algún otro universo, por al menos uno de nuestros yo. Las consecuencias que esta idea quizás sea la causa de por qué a Deutsch no le gusta salir de su casa. Por ejemplo, conducir un auto se vuelve muy peligroso, debido a que es casi seguro que en algún lugar, de algún otro universo, su conductor golpeará y matará accidentalmente a un niño. Deutsch es de la opinión que podemos influir en la conducta de nuestros otros yo en el multiverso, a través de nuestras acciones. Con toda seguridad, si yo planteo estos puntos de vista, provoco risas entre nosotros; pero, tratándose de un físico de la talla de Deutsch, con credenciales impecables en este campo, las cosas cambian.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;7. &lt;/span&gt;&lt;a name="cao"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Una aproximación&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; a la teoría del caos.&lt;br /&gt;Casi todos los textos sagrados, cuando describen la creación del universo, se refieren al caos. Sobre el caos se ha venido reflexionando desde siempre y muchos filósofos y científicos lo consideran como algo indeseado. Los teóricos de la administración, por ejemplo, lo definen como el adversario a vencer y, muchas veces, sin conocer a fondo de qué trata la teoría del caos y sus implicaciones en la conducción de las organizaciones. Afortunadamente, esta idea se está debilitando de cara a las nuevas realidades administrativas. La complejidad de la función gerencial exige el conocimiento y aplicación de otras disciplinas que ayuden a buscar lo que constituye la verdad aproximada, ya que la administración y ninguna otra ciencia puede adoptar valores muy precisos.&lt;br /&gt;Aunque no es fácil ofrecer una definición, generalmente se entiende por caos a una disciplina científica que ofrece un instrumental teórico metodológico que ayuda a comprender la complejidad del mundo, sus procesos creadores e innovadores. De hecho, la Administración exige el conocimiento de las leyes que rigen el caos, puesto que éste mantiene la cohesión del universo, incluidas nuestras vidas.&lt;br /&gt;¿Cómo definir el caos? Aunque algunos autores sostiene que no es necesario que exista un concepto “correcto” u “óptimo” del caos, es conveniente ofrecer ideas aproximadas sobre la teoría de las estructuras disipativas, conocida también como teoría del caos. La teoría del caos, que tiene como principal representante al belga Ilya Pregonine, Premio Nobel de Química de 1977, está constituida por una teoría sobre ciertos modelos matemáticos y sus aplicaciones los cuales sirven para explicar el comportamiento del universo y de la vida que, contrario a lo que se creía, no se desarrolla como el mecanismo de un reloj, de manera previsible y determinada, sino de forma aleatoria y caótica. Pero, esta inestabilidad e imprevisibilidad no es creada por el observador, sino que es inherente al desarrollo mismo de los acontecimientos. Para Briggs y David en su libro Las siete leyes del caos. Las ventajas de una vida caótica “El término científico “caos” se refiere a una interconexión subyacente que se manifiesta en acontecimientos aparentemente aleatorios. La ciencia del caos se centra en los modelos ocultos, en los matices, en la “sensibilidad” de las cosas y en las “reglas” sobre cómo lo impredecible conduce a lo nuevo”.&lt;br /&gt;En la teoría del caos, existen tres conceptos clave transversales: el control, la creatividad y la sutileza.&lt;br /&gt;El control. La incertidumbre y la contingencia son fenómenos que acompañan toda la vida de los individuos y éstos han buscado siempre maneras de enfrentarla y de eliminarla, sin haberlo logrado. En las organizaciones siempre se ha luchado, a veces de manera obsesiva-compulsiva, por “tener el control” de todo lo que sucede y, en nombre de él, se han cometido muchos abusos contra las personas. Los individuos que conocen la teoría del caos saben muy bien que la obsesión de “mantener el control” es imposible. Saben que los sistemas caóticos no son predecibles, manipulables y controlables y que, en lugar de resistirnos a las incertidumbres de la vida, lo que deberíamos hacer es aceptarlas.&lt;br /&gt;La creatividad. Cuando aceptamos la incertidumbre, como una característica de la vida, cuando aceptamos el caos, es entonces que aparece la creatividad. Las ideas fluyen libremente, sin ningún control, permitiendo que la creatividad y la imaginación corran como un río en la montaña. De igual forma que un río nace y muere en el mar, así las ideas tienen su tiempo para nacer y su tiempo para morir. Eso es el caos: muerte y nacimiento, destrucción y creación al mismo tiempo. Que a su vez es el fundamento primordial de la teoría de la evolución.&lt;br /&gt;La sutileza. Aceptar la incertidumbre y permitir que fluya la imaginación, nos permitirá, al mismo tiempo, poner atención a las pequeñas sutilezas, a los pequeños detalles que pueden provocar cambios significativos en las personas. Esto implica el respeto de las opiniones de las otras personas, su derecho a disentir. La teoría del caos nos ayuda a comprender que si evitamos el control, si aceptamos la incertidumbre, ingresaremos al mundo de la sutileza y la ambigüedad, donde la vida se vive en plenitud.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;El efecto mariposa: La influencia sutil&lt;br /&gt;Los trabajos del meteorólogo y matemático norteamericano Edgard Lorenz, en la década del 60, dieron paso a lo que hoy se conoce como el efecto mariposa, por lo que se le considera como uno de los creadores de la teoría del caos. Lorenz, empleando un modelo que comprendía tres variables – la velocidad del viento, la presión del aire y la temperatura – introdujo estos datos en tres ecuaciones diferenciales ordinarias que le permitieran predecir el tiempo atmosférico. Lorenz descubrió, por casualidad, que si trabajaba las ecuaciones con valores iniciales con diferencias mínimas, los valores del modelo diferían significativamente, en un tiempo relativamente corto. El modelo era muy sensible a las condiciones iniciales: diferencias de milésimas en los datos iniciales provocaban enormes diferencias en los resultados. Condiciones iniciales muy parecidas producían resultados totalmente diferentes; es decir, si se cometen microerrores al fijar las condiciones iniciales, éstos se inflarán hasta convertirse en macroerrores. En los sistemas lineales no sucede lo mismo; éstos cambian muy poco al insertar pequeñas diferencias: pequeños efectos producen pequeños cambios. En la teoría del caos, no existen los sistemas lineales, sólo los no lineales. Las predicciones metereológicas, de acuerdo a estos resultados, a mediano o largo plazo no eran posibles. Esta “dependencia de las condiciones iniciales” se expresa en la siguiente frase: “Puede una mariposa que agita sus alas en Brasil provocar un tornado en Texas”.&lt;br /&gt;En términos generales, la teoría del caos sostiene que la realidad es un continuum de orden, desorden y orden, etc. y trata de entender qué leyes rigen el paso de una etapa a otra y que del caos nacen nuevas estructuras, llamadas estructuras “disipativas”.&lt;br /&gt;Un sistema tiende a estar en estado de equilibrio si no existe un elemento perturbador; pero, si este elemento existe, el sistema pierde el equilibrio y comienza un proceso de caos progresivo hasta alcanzar el punto de “bifurcación”. En este punto, que es un evento o un acontecimiento que ocurre al azar, el sistema tiene dos opciones: o bien regresa al estado de equilibrio original (retroalimentación negativa) o a través de un proceso de retroalimentación positiva, comienza a autoorganizarse para evolucionar en una nueva estructura: la estructura “disipativa” o “dispersiva”. Este tipo de estructura es denominada disipativa debido a que consume mucho más energía que las estructuras originales. Vemos, pues, que del caos, también, puede nacer el orden. Acaso esta metodología no queda ejemplificada con el paso de la masonería operativa a la masonería especulativa.&lt;br /&gt;Dos conceptos más sobre la teoría del caos: el atractor de Lorenz y la geometría fractal.&lt;br /&gt;El atractor de Lorenz. Anteriormente mencioné que Lorenz, partiendo de ecuaciones clásicas del flujo de fluidos incompresibles, construyó un sistema reducido de ecuaciones diferenciales ordinarias con sólo tres variables. Estas ecuaciones tienen forma canónica, de modo que cualquier valor inicial que asignemos a las tres variables resultará un conjunto único de valores para cualquier tiempo posterior. Cuando Lorenz realizó la integración numérica de las ecuaciones por ordenador, observó que, casi para cualquier estado inicial, los valores de las tres variables (x, y, z) quedaban confinados dentro de límites definidos; pero, dentro de esos límites, los valores variaban de forma muy compleja. Tomemos la variable x. Al principio, ésta puede oscilar entre valores positivos y negativos hasta que, al final, vuelve a saltar a un valor positivo. La duración de estos estados alternativos, positivos y negativos, de x parece variar de forma aleatoria e impredecible. Lo mismo sucede con las otras variables.&lt;br /&gt;Smith en su libro El caos indica que la forma más fácil de observar lo anterior es trasladar nuestro ejemplo al plano geométrico y trazar trayectorias en 3 Dimensiones que representen la evolución de los valores de las variables de estado x, y, z, partiendo de diversas condiciones iniciales. Al principio, una trayectoria puede variar de un lado a otro (adoptando valores positivos y negativos y luego positivos, etc.), pero, si le seguimos la pista el tiempo suficiente –comience donde comience, más o menos– terminará girando en forma de una estructura de dos bucles, atraída asintóticamente cada vez más cerca del llamado atractor de Lorenz. Sin embargo, el número de giros que describe una trayectoria en torno a un ala antes de saltar a la otra no es fijo, y parece estar totalmente desprovisto de patrón alguno. Una trayectoria típica nunca se reproduce exactamente. El atractor de Lorenz enrolla las trayectorias atraídas hacia él formando un manojo casi plano de hilos infinitamente largos que, jamás se cortan, en el que los vecinos divergen interrumpidamente. Una atracción extraña. Los aspectos clave del paradigma de Lorenz son: el establecimiento de un orden global debido a la existencia de un atractor y la existencia simultánea de una dependencia sensible a las condiciones iniciales.&lt;br /&gt;Geometría fractal. Hemos dicho que diferencias mínimas en los estados iniciales pueden crecer exponencialmente y reflejar grandes diferencias en estados posteriores y, sin embargo, los valores de las variables de estado quedan confinados definitivamente dentro de ciertos límites, aunque no se repiten con exactitud. Pero, ¿cómo es posible que exista simultáneamente dependencia inicial y confinamiento posterior? Estas acciones de dispersión y repliegue permanentes forman una bola de trayectorias posibles bastante embrollada, sin que reproduzcan réplicas exactas ni cruces entre trayectorias. Esta situación hace que la bola de trayectorias tenga una complejidad infinita y ésta es característica de unas estructuras geométricas denominadas fractales.&lt;br /&gt;El término fractal fue introducido recientemente por Benoit Mandelbrot. Son muy comunes, entre los matemáticos, dos ejemplos: la curva de Koch y el conjunto de Cantor. Ambos son similares a sí mismos y constituyen mecanismos comunes para construir fractales. Por supuesto, existen otros instrumentos que integran el zoo de monstruos fractales, incluyendo el conjunto de Mandelbrot que son muy útiles para describir los fenómenos de la naturaleza. Pero, ¿qué es un fractal? En términos sencillos, un fractal es una figura que está compuesta por pequeñas partes las cuales son iguales a la figura original. ¿Confundido? No te preocupes, yo también lo estoy. ¿Has visto un brócoli o una coliflor? Fijémonos en uno y veremos que cuando le quitas un pequeño bracito a estos vegetales, la parte restante es igual a la verdura original. Si continúas, cada parte, por más pequeña que sea, siempre es igual a la figura de donde la quitaste. Por eso, se dice que los fractales tienen similitud propia. La naturaleza se expresa a través de su propia geometría: los fractales.&lt;br /&gt;El término fractal, literalmente significa fracción. Por eso, los fractales tienen dimensiones no representadas con un número entero. Cada fractal posee su propia dimensión: dim. 0,2542, 3.4325..., 2/3, etc. Los fractales matemáticamente presentan una cualidad geométrica muy curiosa: poseen un área finita rodeada de un perímetro infinito. ¿Más confundido? Quizás, el siguiente ejemplo, contribuya a aclarar las cosas. Todos conocen el área de un cuadrado; su perímetro es igual a cuatro veces lo que mide un lado, lo que significa que tiene área y perímetro finitos. En un fractal, su área es finita y su perímetro infinito, puesto que éste es de forma rugosa. Si observamos cada vez más cerca su perímetro, lo observaremos cada vez más rugoso.&lt;br /&gt;La esencia de los fractales es la “retroalimentación”. El punto de partida es una información original, procesarla y obtener un resultado. Este se procesa de nuevo y se obtiene otro resultado y se continúa haciendo lo mismo indefinidamente con cada resultado, hasta tener un resultado extraño. Este resultado forma una figura extraña, llamado atractor y éste posee propiedades fractales. El atractor mismo es un fractal.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;8. &lt;/span&gt;&lt;a name="im"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Reflexiones finales&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;.&lt;br /&gt;La teoría de la Relatividad tiene implicaciones que van mucho más allá que la belleza de su instrumental matemático. Lo bello de esta teoría, además de su profundidad física, es un mensaje de respeto e igualdad para todos al plantear que nuestra percepción de las personas y del universo depende del marco de referencia en el que se ubique el observador. Como no hay dos personas que compartan la misma conciencia, existen muchos marcos de referencia y, por lo tanto, muchas percepciones de la realidad que, aunque no las compartamos, debemos respetarlas. Entonces, la verdad absoluta no existe: lo relativo ha destronado a lo absoluto, lo que resulta particularmente significativo para consolidar el concepto de tolerancia entre los masones esparcidos en la faz de la Tierra.&lt;br /&gt;El sentido y el significado del tiempo son otros conceptos clave de la relatividad que, analizados con profundidad, encierran un rico contenido filosófico. Todos experimentamos a diario el pasar del tiempo en la logia, en el trabajo, en la casa. Esto nos lleva a pensar que la vida y el tiempo son hermanos siameses; o sea, nos parece imposible que exista vida fuera del tiempo y, de igual forma, tiempo fuera de la vida. Quizás, por eso, creemos saber qué es el tiempo y no nos damos cuenta que lo desconocemos hasta que alguien nos lo pregunta. La comprensión de la naturaleza del tiempo es una tarea aún pendiente para el masón y, sin embargo, su comprensión modificaría nuestra forma de pensar y actuar. Facilitaría la búsqueda de soluciones para las situaciones de stress, debido a que muchas situaciones estresantes son debidas a la poca comprensión del tiempo. Pero, es una tarea bastante difícil. La dificultad de la comprensión del tiempo radica en que vivimos dentro de él y, para poder comprender su naturaleza requiere salirse del tiempo para poder observarlo desde fuera.&lt;br /&gt;Es muy oportuno mencionar un famoso cuento. Nuestro personaje se había ganado la vida como contrabandista sin que los aduaneros supiesen qué era lo que contrabandeaba. Cada vez que pasaba por la aduana, le revisaban minuciosamente, incluso con rayos X, las espuertas que sujetaba en el burro, y nunca le pudieron encontrar nada. Cuando nuestro personaje se jubiló, recibió la visita de un aduanero también jubilado quien le rogó le confesara qué demonios había estado contrabandeando durante muchos años. “Burros”, fue la amable responde. El cuento ilustra lo que hemos hablado acerca del tiempo. Después de habernos referido a los distintos tipos de tiempo, su forma de medirlos y sentirlos, las distintas visiones que han tenido de él los filósofos y pensadores, un aduanero intelectual podría preguntarnos: “Pero, ¿qué es el tiempo?”. Muchos pensadores se han respondido. Einstein, por ejemplo, afirmó que “El tiempo, el espacio, y la materia no son condiciones en las que vivimos, sino esquemas mentales con arreglo a los cuales pensamos”.&lt;br /&gt;Aunque podamos resignificar hechos pasados, no podemos echar el tiempo atrás para darnos otra oportunidad de hacer mejor lo que hicimos. El mañana no es seguro porque existen muchos caminos que nos conducen al futuro. Así que no olvidemos que lo que dejemos de hacer hoy es una valiosa oportunidad que has perdido y no esperemos que vuelva a suceder. En palabras contenidas en el documento virtual La magia de la relatividad: “El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas. Por eso, no esperes más, si no es hoy ¿Cuándo?, ya que si el mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para una sonrisa, un abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para concederles un último deseo. Mantente unido a tus hermanos, diles lo mucho que los necesitas, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles “lo siento”, “por favor”, “gracias” y todas las palabras de amor fraternal que conoces. Nadie te recordará por tus pensamientos secretos...”&lt;br /&gt;El principio de incertidumbre de Heisenberg rompe con el determinismo de nuestras acciones que sostenía el pensamiento clásico al afirmar que es imposible conocer, por principio, el presente en todos sus detalles y que el futuro es incierto; por lo tanto, no es posible predecir el futuro. Lo único que está perfectamente definido es el pasado: sabemos de dónde venimos, pero, no a dónde vamos. En un mundo cuántico, como el nuestro, nada es real, todo es probabilidad e incertidumbre. Esto es necesario que los masones lo interioricemos no para no hacer nada sino para hacer lo que aún no hemos hecho.&lt;br /&gt;Recordemos que uno de los problemas centrales de la ciencia es reflexionar sobre lo que es la realidad. De acuerdo a la ciencia moderna, la realidad se crea en el momento en que es observada por una persona; de aquí que la realidad objetiva no existe para la nueva ciencia; aquella está condicionada a las características del observador. Por eso, se puede afirmar: “dime cómo es tu aparato para captar la realidad y te diré qué esquema de la realidad podrás formarte”. Lo anterior significa que hay tantos universos como percepciones haya, puesto que cada percepción del mundo crea su propio mundo, no existen dos personas que compartan la misma conciencia. La mente humana trabaja sobre los datos que recibe, como el escultor sobre su bloque de mármol. Diferentes escultores pueden extraer estatuas diferentes del mismo bloque. La mente, al captar la realidad, es selectiva. Los masones definen un orden en los elementos de sus percepciones en función de sus intereses, valores, experiencias, sistema psíquico, etc. Existen muchas interpretaciones de una misma realidad y, por lo tanto, muchas visiones del universo. Las planchas trazadas sirven para que interpretemos nuestra realidad y no para que lo empleemos como dogmas superficiales; pero cada interpretación debe ser reformulada al transitar por senderos futuros. Aunque cada interpretación tiene sus diferencias, sin embargo, estas interpretaciones están confinadas a un área dada por el mismo atractor, el cerebro humano, el cual esta determinado por su composición genética y por el medio cultural en el que se desarrolla. Las logias deben constituir espacio-tiempo donde la cultura influya en nuevas conexiones neuronales que permitan el libre pensamiento de los masones.&lt;br /&gt;El principio de complementariedad plantea que la realidad no existe mientras no sea percibida; pero, que esta percepción depende de la elección de qué y cómo observar. Por ello, la realidad vendrá dada por la interacción entre dos componentes: objeto y sujeto. Esto implica que no es posible llegar a la realidad con una sola perspectiva, porque ésta es compleja. Es necesaria la integración de muchos enfoques, de muchos aportes coherentes de distintas personas debido a que ninguno de los aportes y enfoques individuales es completo. Esto es lo que se ha dado en llamar una racionalidad múltiple; es decir, muchas perspectivas complementarias. La racionalidad múltiple se justifica porque el objeto a observar encierra mucha complejidad, lo que es valido para la interpretación y conceptualización de la misma orden masónica. La logia se constituye el lugar y tiempo que permite la complementación de perspectivas de diversos grados de evolución de la dualidad mente-cerebro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;En resumen, el principio de complementariedad implica la integración coherente y lógica de varias disciplinas para el estudio de la realidad. La realidad es muy compleja y no basta un solo enfoque para aprehenderla; por lo tanto, el concepto tradicional de ciencia ya no funciona, habrá que revisarlo. David Bohm ha planteado que la antigua división del mundo en sujeto y objeto, o en mundo interno y mundo externo ya no resulta adecuada. Chopra en Cuerpos sin edad, mentes sin tiempo señala lo siguiente: “Como no hay cualidades absolutas en el mundo material, es falso decir que existe siquiera un mundo independiente allí afuera. El mundo es un reflejo del aparato sensorial que lo registra. Allí afuera sólo hay, en realidad, datos sin forma, en estado bruto, esperando ser interpretados por el que percibe. Tomas una “sopa cuántica en flujo, radicalmente ambigua”, como la llaman los físicos, y utilizas tus sentidos para congelar esa sopa en el mundo sólido tridimensional”.&lt;br /&gt;De acuerdo a lo planteado anteriormente por Bohm, la estructura de lo psíquico y lo físico no es que sean iguales, sino que son la misma estructura. “De aquí que la razón por la cual la física puede seguir sus procedimientos de estudiar la naturaleza como si fuera algo independiente del observador, es porque ya se sabe que la naturaleza es el observador”.&lt;br /&gt;El tema de que la naturaleza y el observador son la misma estructura ha sido estudiado por muchos pensadores. Hegel pensaba que el espíritu solamente puede comprender lo que ha creado, que la razón busca la naturaleza sabiendo que no obtendrá otra cosa que a sí misma.&lt;br /&gt;Schödinger en su libro La estructura del espacio-tiempo afirmaba lo siguiente: “Nos encontramos con que allí donde la ciencia ha avanzado al máximo, la mente no ha hecho sino recuperar de la naturaleza lo que ella misma ha puesto en ella. Nos hemos encontrado con una huella extraña, en las playas de lo desconocido. Hemos inventado, una tras otra, las más profunda teorías tratando de explicar su origen. Al fin, hemos podido determinar la criatura que dejó la huella. ¡Já!: la huella es nuestra”.&lt;br /&gt;Las implicaciones derivadas de la teoría holográfica han penetrado muchos campos. En atención al contenido de esta teoría, debemos ser más precavidos cuando juzgamos a las personas. Muchas veces emitimos juicios sobre las personas dependiendo desde donde las vemos, sin percatarnos de que nuestras percepciones quizás sea el resultado nuestras actitudes que no corresponden a la realidad exterior. Ya lo decía Heisenberg: “lo que observamos no es la naturaleza en sí, sino la naturaleza expuesta a nuestro método de interrogación”. Recordemos que la percepción es una capacidad individual, personal y, puesto que es producto del aprendizaje, depende de las experiencias individuales, del entorno y de las características personales. No es posible, entonces, la objetividad; de aquí que pueden existir varias explicaciones de acuerdo a distintos observadores. Para Bohm, lo que parece ser un mundo estable, tangible, visible y audible es una ilusión. En resumen, bajo la perspectiva holográfica, nuestros cerebros construyen matemáticamente la realidad, desde una dimensión que trasciende el tiempo y el espacio, a través de la interpretación de las frecuencias de los datos que perciben de los objetos o fenómenos del mundo. Las investigaciones sobre los hologramas continúan. Es posible que algún día pueda comprobarse que lo que vemos son hologramas y, que, por lo tanto, nosotros mismos somos imágenes holográficas; esto significa que cada uno de nosotros, siendo parte de esa gran unidad, poseemos toda la información sobre el presente, el pasado y el futuro de lo seres humanos y del universo. De aquí que todas nuestras acciones afectan a los demás. En realidad, la ciencia admite la posibilidad de que una acción a distancia influya simultáneamente en todos los puntos del espacio, sin necesidad de que exista ninguna fuerza visible que viaje a través del espacio mismo. Esto es lo que, en física, se conoce como “entrelazamiento cuántico”. Todo se conecta con todo, una parte de la realidad, o una subtotalidad, como la llamaba Bohm, tiene la información del todo.&lt;br /&gt;Todos somos importantes en este universo; por lo tanto, todos debemos participar en la transformación de las personas, de manera inteligente. Sin embargo, la raza humana no se distingue precisamente por su inteligencia. Si no, veamos cuál es nuestro comportamiento. En vez de cooperar, elegimos la competencia no sólo en el trabajo sino hasta en las logias, a través de la carrera masónica, lo que condiciona nuestras relaciones. Los masones más poderosos imponen su voluntad a los masones más débiles. ¿Cuál inteligencia? No puede existir libertad del masón si éste no va tras la búsqueda de un proceso de transformación continua. El ser humano es un proyecto inacabado, siempre está tras la eterna búsqueda de la transformación, que lo conducirá finalmente a llenar el vacío existencial que lo ha atormentado por mucho tiempo.&lt;br /&gt;El teorema de Gödel ha sido utilizado para afirmar que las computadoras nunca podrán igualar a la mente humana, porque ésta no está sujeta a un número fijo de axiomas como las computadoras y si acaso la máquina puede igualar a la mente humana, será un hecho indemostrable. También, este teorema ha sido muy utilizado para afirmar que nunca, ni en principio, podrá llegar la mente a entenderse por completo a sí misma. Buscar el autoconocimiento sería semejante a embarcarnos en un viaje sin fin. La generalización del teorema de Gödel al sistema de la mente probaría, según el filósofo Lucas en su libro Mente y Cerebro que las mentes no pueden ser explicadas como máquinas, pues siempre habría principios mentales irreductibles al sistema físico. Si no es posible, por principio, conocer nuestra mente, esta misma incapacidad nos imposibilitará construir una computadora capaz de pensar como nosotros. El Teorema de incompletitud de Gödel trastocó todos lo cimientos lógicos y filosóficos de la matemática y de esto tenemos que tomar conciencia los masones.&lt;br /&gt;¿Qué nos dice la teoría del caos sobre la incertidumbre y el determinismo? Para la teoría del caos la realidad no es sólo azar ni sólo determinismo, sino la mezcla de ambos. Entonces, un problema a investigar por la ciencia es encontrar cuánto hay de determinismo y cuánto de probabilidad (azar) en los fenómenos del mundo. La conducta de los masones en las logias es una mezcla de incertidumbre (probabilidad, azar) y determinismo. Debido a que ambos elementos (incertidumbre y determinismo) están presentes en lo que consideramos la “realidad masónica”, las predicciones no pueden ser absolutas sino probabilísticas. La “realidad”, entonces, tiene aspectos que son previsibles y otros no. Esto es así, no porque no seamos capaces sino porque lo que llamamos "realidad" tiene esa mezcla. ¿Cómo se explica lo anterior? Para ello, es preciso recordar lo dicho sobre los circuitos de retroalimentación, en los que están incluida las estructuras disipativas. Mediante los procesos de retroalimentación negativa, las personas se oponen al cambio, puesto que siempre buscan regresar al estado inicial: es mejor lo malo conocido que lo nuevo por conocer; en cambio, otras personas buscan la innovación, el cambio. De estas dos maneras funciona el psiquismo. Mientras, la ciencia clásica defendía la estabilidad (retroalimentación negativa), la teoría del caos promueve el cambio y la inestabilidad (retroalimentación positiva). La retroalimentación positiva establece relaciones de covarianza: cuando una variable aumenta, también lo hace la otra o cuando disminuye, de igual forma lo hace la otra: dicho de otra manera, la violencia genera más violencia, los votos atraen más votos. Es decir, a partir de pequeños cambios, se generan grandes cambios (efecto mariposa), o grandes cambios producen pequeñas modificaciones. De la teoría del caos podemos ensayar que hay muchos hechos en nuestra vida que consideramos intrascendentes; sin embargo, pueden cambiar nuestras vidas. La vida como un sistema dinámico es la suma de infinitos recomienzos, cada uno de ellos influyendo en el siguiente. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Pero también el caos nos enseña que si queremos cambiar profundamente las cosas, entonces debemos ser sutiles, porque pequeños cambios iniciales pueden producir grandes variaciones posteriores. Recordemos la ceremonia de iniciación, si hubiésemos actuado con imprudencia nosotros mismos nos hiciésemos lastimado con el puñal que aplicaba el guarda templo en nuestro pecho desnudo. Pero al revés también es valido pequeñas sutilezas, espontáneas y honestas de cada uno de nosotros, genera infinitos rulos de retroalimentación que como las alas de la mariposa van penetrando en el corazón del poder y lo transforma.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Examinemos brevemente la conducta de los masones en las logias. Este campo ha sido estudiado en la psicología sistémica, la cual se apoya en la Teoría General de Sistemas. De acuerdo a la psicología sistémica, los masones se parecen mucho al clima: tienen comportamientos predictibles e impredictibles y no es posible descubrir todos los factores que sobre ellos actúan, tal como lo sostiene el teorema de incompletitud de Gödel. &lt;br /&gt;Pongamos un ejemplo. Supongamos que un masón se encuentre en un punto de bifurcación, donde debe optar por mantener su equilibrio homeostático original, con lo cual está postergando el caos, o bien enfrentar el caos. En este caso, el masón propicia el caos, con lo que se acentúa la desestructuración que intenta evitar el masón, pero a la vez favorece la proliferación del circuito de retroalimentación positiva. Pero, si el masón se encuentra ya en el caos, su labor será de contención. El masón debe saber que la vida de cada uno de los masones es un continuo reequilibramiento que conduce al cambio, es decir a nuevos desequilibrios, y así sucesivamente. Aquí es donde aparece la lógica, el secreto, el misterio de la complejidad y el sentido profundo del término autoorganización. Una sociedad se autoproduce sin cesar porque constantemente se está autodestruyendo. &lt;br /&gt;Ya hemos planteado que uno de los problemas fundamentales de la ciencia es la "realidad". El paradigma de la complejidad se mueve, ante todo, en torno de cómo conocemos la realidad más que como es la realidad. La teoría del caos nos dice que esta realidad la debemos de conocer fractalmente. Los fractales, que son generados por sistemas dinámicos no lineales, son muy útiles para el estudio de la toma de decisiones. Quizás, el ejemplo más conocido de este tipo de sistemas sea la ecuación logística, puesto que presenta un comportamiento caótico: el paso de la estabilidad a la turbulencia. También, la complejidad de la realidad en la toma de decisiones obliga al masón a utilizar otros marcos teóricos ofrecidos por la física cuántica, las estructuras disipativas, la lógica difusa, los sistemas borrosos, catástrofes y fractales. Esto trae profundas implicaciones en la teoría social e individual actual y obliga también a replantear lo principios del proceso administrativo y el diseño de las estructuras organizacionales, del que no se escapa ni las logias ni las grandes logias.&lt;br /&gt;El paradigma de Lorenz constituye un caso curioso, no sólo para la teoría del caos, sino además para la Administración. Recordemos lo que ya dijimos. Las variables clave del paradigma de Lorenz son la existencia de un orden global debido a la presencia de un atractor "extraño" y la existencia simultánea de una dependencia sensible a las condiciones iniciales. &lt;br /&gt;Un atractor es un conjunto de puntos en el espacio de fases, de tal forma que todas las trayectorias iniciadas en su vecindad convergen hacia él. Un atractor atrae hacia sí haces de trayectorias. Cuando los estudiosos de los sistemas afirman que un sistema tiene uno o más atractores, lo que quieren decir es que si se grafican los cambios o la conducta del sistema en un espacio matemático, la gráfica muestra que el sistema está repitiendo un modelo. El sistema es atraído hacia ese modelo de conducta; con otras palabras, si un acontecimiento altera el sistema y lo hace perder el equilibrio, tiende a recuperarlo lo más rápido que pueda. Sin embargo, la conducta del sistema es impredecible, únicamente podemos hablar de probabilidades.&lt;br /&gt;Los masones deben de identificar los atractores en las logias, aquellos masones que atraen hacia sí las energías de los grupos y promueven su potencial pleno y su creatividad. Los atractores también pueden ser algo intangible, como la misión, la visión, los valores que existen en las logias y las grandes logias. Si bien, cuando los masones se unen en torno a objetivos comunes se pierden algunos grados de libertad, esta pequeña pérdida es recompensada con el descubrimiento de otros nuevos espacios de libertad. Muchos de los problemas en las logias se deben a que se nos ha impuesto la idea de que aquellos que están arriba son mejores que los que están abajo, lo que es relativo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30424899-491361806164443466?l=virgiliosalinas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/feeds/491361806164443466/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30424899&amp;postID=491361806164443466' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/491361806164443466'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/491361806164443466'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/2008/03/teoras-de-la-complejidad-en-la-masonera.html' title='TEORÍAS DE LA COMPLEJIDAD EN LA MASONERÍA.'/><author><name>virgilio_salinas</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30424899.post-8889523095202534553</id><published>2007-12-23T00:17:00.000-08:00</published><updated>2008-01-24T16:37:32.189-08:00</updated><title type='text'>PRINCIPIOS QUE INFLUIRIAN EN LA MASONERIA POSMODERNA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Los masones somos admitidos si anhelamos ser honorables, si anhelamos ser hombres libres y de buenas costumbres, pero este alto espíritu no siempre se acompaña de concurrencia a las tenidas porque tienen mucho de su tiempo comprometido con el trabajo, lo que es acompañado por la benevolencia de sus hermanos mayores. Benevolencia que, a su vez, es observada por otros hermanos porque postulan que dicho comportamiento benevolente puede perjudicar a la formación masónica tanto del iniciado cuanto del mismo colectivo masónico. Este comportamiento benevolente y dedicado a compromisos no masónicos puede originar que la vida masónica sea reducida a considerarse masón por el hecho de haber sido iniciado y detenerse o negarse a cualquier otro proceso de transformación. Reduccionismo conceptual que otros hermanos consideran que solo debe ser ampliado por la inclusión de la simple militancia o del debido ascenso en su carrera masónica.&lt;br /&gt;Los buenos hermanos menores así como los benevolentes hermanos mayores pueden estar olvidando que la grandeza de la Masonería radica en sus obreros. Conocer diversos aspectos de la vida masónica no garantiza el ímpetu para alcanzar los principios que permitan el bienestar de la humanidad futura. La falta de integración al cuerpo mental masónico y a los planos espirituales por privilegio de aspectos de seguridad material y benevolencia implementados pueden rompe la verdadera cadena de unión, y con ello, postergar la verdadera emancipación y elevación espiritual. Lo que permite conservar aquellas fuerzas profanas que actúan en nosotros, muchas de las cuales son fuerzas trasmitidas por los poderosos medio de comunicaciones implementadas en el colectivo profano.&lt;br /&gt;La asistencia a las tenidas implica ejercitar la libre reflexión y meditación, evaluar los principios que sostienen nuestros pensamientos temporales, ejercitar los principios que rigen el pensamiento, evaluar los principios que se implementan en el mundo profano. Es decir, formarse en la fragua de la logia abierta permite aprender a manejar las herramientas de la vida masónica para construir un mejor mundo para vivir.&lt;br /&gt;La Orden Masónica al ser una escuela iniciática busca la mejora a través de procesos previstos, al margen del azar, por medio de la disciplina y el orden y no solo por la simple admisión. La Orden Masónica esta organizada para tal fin, la misma que ha surgido de la razón y el análisis. Como sistema moral se ha creado para su convivencia y no sólo su lectura. Los iniciados constituimos el único instrumento móvil de la orden masónica. Los hermanos mayores, al adquirir mayor grado de libertad, adquieren mayor responsabilidad lo que implica que sus reflexiones deben tener mayores alcances, deben medir mejor las consecuencias porque ha accedido a principios más universales y no porque tienen mayor tiempo en los registros de la logia.&lt;br /&gt;Las nuevas benevolencias y licencias que reinan al interior de las logias pueden ser manifestaciones de nuevos principios que ya están valorados dentro de la Orden Masónica y por ello deben ser analizados.&lt;br /&gt;En este sentido, se acepta que en el mundo profano y tal vez dentro de la Orden Masónica, estamos ingresando a una nueva etapa histórica denominada posmodernidad. Punto de vista que comparten filósofos, historiadores, publicistas, autoridades y poderes fácticos en su intento de definir la realidad. En este sentido, la posmodernidad puede tener aportaciones novedosas pero, sobre todo, hay que establecer su influencia en la propia realidad masónica.&lt;br /&gt;Muchos pueden decir que esta actitud ante la realidad y ante la historia es bastante común y superflua. De hecho puede observarse, aunque con un nombre distinto, que esta actitud ante los grandes relatos que se trasmiten por los medios de comunicación impregna tanto el lenguaje cotidiano como los presupuestos no racionales, no razonados.&lt;br /&gt;Por ejemplo, se hace manifiesta la diferencia entre pluralidad y mundialización; entre la sociedad plural y del valor que se da a lo diferente a la vez que de la mundialización de la homogenización. Es decir, los mensajes que se inoculan en la sociedad por el mismo canal y a la vez hablan de valorar lo variado en la sociedad y al mismo tiempo buscan garantizar la homogeneidad de los individuos, lo que implica que se ahogue todo intento de que esa pluralidad se haga realidad más allá de lo meramente estético.&lt;br /&gt;Esta coexistencia de principios presentada por los constructores del pensamiento posmoderno plantea establecer si el concepto de posmodernidad sanciona filosóficamente los hechos que reclaman explicación o es la posmodernidad la que ha dado pie a los fenómenos posmodernos.&lt;br /&gt;El análisis de la sociedad y sobre todo del saber posmoderno nos permite establecer que no explican los hechos sociales ni están al servicio de ellos, tampoco se puede considerar que esta teoría filosófica tenga tanta influencia en la sociedad como para provocar una reacción tal. Lo que nos puede conducir a pensar que se esta interpretando los signos que sostienen la historia. En cuyo caso se esta captando la dirección de las transformaciones del saber y proporciona una explicación de ellas.&lt;br /&gt;Visto así el término posmoderno produce una sensación de engaño, de vacío. Un vacío que no es ni la pérdida de sentido ni la reconstrucción del sujeto, porque detrás de este término habría muy pocas cosas. Esto es, la descripción de lo que sucede puede ser correcta pero el sentido que se establece puede ser falso.&lt;br /&gt;Para muchos la posmodernidad se inicia luego de la Segunda Guerra Mundial, del capitalismo tardío, del comienzo de la época posindustrial, es decir, luego de keynesismo, donde los estados ejercían control sobre el mercado a fin de garantizar el estado de bienestar. La diferencia más importante del capitalismo tardío es que el saber, y en especial el conocimiento científico no solo es mercantilizado, sino se convierte en la principal fuerza productiva en sustitución de la materia prima y la mano de obra. Esta nueva forma de producción capitalista afecta a la propia estructura del saber, que va a convertirse en un producto, en una mercancía más. La consecuencia de esta mercantilización de todo sería la causa de las nuevas benevolencias y preponderancias laborales dentro de las logias. Sin embargo, hay que reconocer que la producción y el consumo, la búsqueda de mercados potenciales y de materias primas sigue siendo importante para el desarrollo de las sociedades lo que parece estar en contra de esta descripción posmoderna.&lt;br /&gt;Desde la perspectiva política la posmodernidad representaría la caída de la teoría de la sociedad como un conjunto. Es decir, ya no hay un sentido univoco que dé cohesión a las relaciones sociales, lo que implica que los seres humanos ya no consideran su actividad englobada en un todo, sea esto una sociedad, una nación o la misma humanidad. Esto puede manifestarse en los masones por considerarse masones por el simple hecho de ser regulares activos. Lo que implica que la actividad realizada ya no tiene objetivo más allá de sí misma. Esto implica la transformación en el modo de concebir la historia y el saber. La concepción de la historia ya no sería lineal, esto es, ya no hay un principio y un fin determinados. Lo que implica que la justificación que permitía presentar a la historia como lo trascendente también deja de serlo. Esto sería así por que todos los metarrelatos pierden legitimidad y con ello la misma historia deja de ser una narración. Lo que incluiría a la misma historia masónica. Es decir, el saber moderno ya no tiene legitimidad en las sociedades posmodernas.&lt;br /&gt;A lo largo de la historia de la historia ha habido tres tipos de relatos legitimizantes: el mito, la religión y la filosofía. La filosofía es propia de la modernidad. En la modernidad se puede hablar de tres grandes relatos:&lt;br /&gt;El hegeliano que concebía a la historia como el auto despliegue del Espíritu. Esto es, todo lo que sucede en la historia, incluido el sufrimiento, esta justificado en tanto que contribuye al progreso del Espíritu hacia la máxima libertad y auto-conciencia. El saber y la sociedad están legitimados en función del Espíritu.&lt;br /&gt;El segundo gran relato es el relato emancipador. La nación, el pueblo y su camino hacia la libertad es lo que legitima a las instituciones y al saber, que le proporcionan los instrumentos para que, por medio de la deliberación, llegue hasta ella. Concepción que fue difundida por las logias masónicas especulativas.&lt;br /&gt;El pragmatismo que entiende que la sociedad es un sistema unitario y autorregulado. Toda acción realizada en el marco del sistema sólo puede contribuir a su desarrollo o a su decadencia. Entendiéndose que el desarrollo implica la mejora de las condiciones de vida de los miembros de la sociedad. Sin embargo, con el establecimiento de la tecnocracia la optimización del sistema es privilegiada sobre el desarrollo de los miembros de la sociedad. Esto puede ser el origen tanto de la benevolencia como del privilegio por el trabajo en las sociedades posmodernas.&lt;br /&gt;A nivel cultural, la perdida de sentido, esto es, el nihilismo no es un fenómeno nuevo. Como lo expresó el mismo Nietzsche el hombre moderno al matar a Dios eliminó la posibilidad de fundamentar metafísicamente el conocimiento. La tendencia del hombre a la verdad que presuponía la tradición platónico-cristiana occidental se manifiesta en la exigencia de verdad de la ciencia moderna. Pero cuando la exigencia de verdad se lleva hasta sus últimas consecuencias y se busca la verificación de esa tendencia a la verdad, de la supuesta existencia de la verdad se comprueba que se apoya en un mundo trascendente que ya ha sido desacreditado por la crítica hecha a la religión por el modernismo. Esto tiene como consecuencia la aceptación de que la ciencia no puede aspirar a la verdad y no es única, tampoco puede legitimarse ante la sociedad, el Espíritu o el pueblo por ese camino. Por esto, cada ciencia va a tener que legitimarse por sí misma no por relación a un relato único, ni siquiera con respecto a un discurso propio, sino que se justificará ante la sociedad en virtud de sus efectos, de sus beneficios, es decir, de su aspecto técnico.&lt;br /&gt;Pero aquí podemos discutir a quién beneficia o perjudica la legitimación del saber. Las ciencias se han subordinado a la técnica. La técnica ha sido encumbrada, por la eficacia, por la optimización del sistema. La perfección del hombre es reemplazada por la optimización del sistema. Y esta optimización se mide en términos económicos y no espirituales. Esto implica que con esta reconfiguración del saber, el metarelato emancipador ha sido perjudicado, ha perdido consistencia, ha caído en desgracia. Sin embargo, el uso del concepto de progreso evolutivo ha sido conservado para la retórica del sistema, es más, se lo invoca como el nuevo metarelato.&lt;br /&gt;El descrédito por lo emancipador proviene de los medios de control que han impulsado el disfrute individual. Esto beneficia la consideración de que la realidad es unidimensional, permitiendo legitimar la optimización del sistema. Es decir, se benefician las clases que tienen el control del sistema.&lt;br /&gt;La técnica al producir efectos se legitima y con ello legitima a la ciencia, que sin embargo, es su fuente de desarrollo. La técnica sólo busca optimizar sus operaciones, tratando de mejorar la relación entre medios y fines, esto es, tratando de lograr los fines al menor costo. Pero aquí surgen dos interrogantes. Quién fija los fines de la técnica y a quién beneficia sus efectos. Los constructores de la teoría de la posmodernidad dicen que es el sistema quien fija los fines y la optimización de sus medios la beneficia. Sin embargo, esta concepción tan mecánica identifica que el ser humano deja de ser fin y se convierte en medio. Dicho de otra manera, se soslaya que una clase social que decide se beneficia conscientemente de la dinámica del sistema. De este modo, se justifica optimizaciones brutales. De este modo se privilegio lo económico.&lt;br /&gt;Históricamente podríamos concluir que la posmodernidad es la culminación de los ideales modernos. En realidad seria el desarrollo que se ha dado a una sola idea, la idea moderna de dominio de la naturaleza, que se ha impuesto en todos los terrenos, en lo económico en forma de capitalismo, en lo social en forma de sistema autorregulado y en lo cultural en forma de individualismo. Pero ni el individuo llega a ser autónoma ni la sociedad como sujeto logra emanciparse, ya no de la naturaleza, sino de sí misma.&lt;br /&gt;La concepción moderna de un sujeto estable convertía todo conocimiento en objetivación. Pero cuando ese conocimiento se vuelve sobre el propio sujeto o sobre los sujetos, se favorece su cosificación, el tratamiento del hombre para con el hombre como un objeto. Este sujeto moderno pierde su consistencia en el posmodernismo por tres críticas fundamentales:&lt;br /&gt;Primero, Freud no considera autónomo al yo, debido a que se halla sometido tanto al super yo como al ello. El super yo representa las exigencias morales, que no son sino exigencias interiorizadas por el sujeto mientras que el ello representa los instintos que piden satisfacciones que han de ser suprimidas para la vida en sociedad. La represión del ello acrecienta el poder del super yo sobre el individuo y cuyas exigencias son, muchas veces, imposibles de cumplir, generando en el individuo infelicidad y, en casos extremos, patologías psicológicas. Con esta idea, la posmodernidad pretende mostrar la fuerte dependencia del sujeto con respecto a lo social y a su constitución biológica, rechazando la idea de una esencia libre y autónoma como constitutiva del mismo.&lt;br /&gt;Segundo, la teoría crítica señala el hecho de que el dominio de la naturaleza no nos ha llevado a la emancipación, sino a la explotación del hombre por el hombre, esto es, a la cosificación. La formación del sujeto, tanto individual como colectivamente, ha pasado por un sometimiento a leyes y no al despliegue ni del sujeto ni de sus potencialidades, debido a la necesidad de estandarización que la industria capitalista considera menester para la homogenización tanto de la producción cuanto del consumo y, por tanto, del sujeto. Con ello, los constructores del posmodernismo establecen que el sujeto no es ni libre ni autónomo y por lo tanto, no puede ser fundamento de una concepción de la realidad.&lt;br /&gt;El sujeto posmoderno es fundamentalmente una nada, un vacío, por lo que su filosofía se va a orientar a hacer presentable un hecho no positivo sino negativo. Esto permite afirma que no hay una esencia positiva del sujeto, el sujeto no es algo fijo e interno que se va manifestando externamente, sino que es pura acción, pura decisión, y, sobre todo, pura creación. El sujeto sólo existe en tanto que decide. Por ello, porque es puro devenir, el sujeto es inexpresable por un concepto. Así, el sujeto se convierte en una ficción útil, esto es, es una narración que hacemos de nuestra vida y sólo es real en tanto que es una narración. Con ello, al sujeto no puede concedérsele poderes que no tiene, ni hacer de él una entidad independiente e incluso trascendente. Lo que es contrario a la propuesta dado por la orden masónica.&lt;br /&gt;Tercero, para hacer presentable a ese sujeto posmoderno diluido se emplea la teoría de la presentación kantiana. La presentación del sujeto, que es vacío, a de ser simbólica, análogamente a como la facultad de juzgar kantiana hace sensible al noúmeno, que no es sensible de por si.&lt;br /&gt;La humanidad como sujeto orientado hacia la emancipación ha perdido consistencia. Ello implica que no se puede creer en la necesidad de la emancipación. Lo que también resulta contrario a la propuesta masónica. La única manera de conocer la dirección de la historia es por medio de signos, como decía Kant. También decía Kant que, si bien la historia no caminaba hacia lo mejor, la acumulación de signos que simbolizan esa tendencia genera en los hombres entusiasmo que vuelve a influir en la propia historia. Con la diferencia de que la posmodernidad no ha generado entusiasmo, porque lo que se ha producido no ha sido un avance en dirección a la libertad, sino la disolución de la idea ilustrada de la emancipación y que fuera encarnada en los estados democráticos, que, cada vez más, ven reducir su poder a favor de entidades supranacionales no democráticas como son las empresas transnacionales.&lt;br /&gt;Para aceptar esta conclusión se tiene que aceptar dos presupuestos:&lt;br /&gt;Primero, considerar desrealizable la idea de sujeto como consecuencia de las ideas modernas, y que por el contrario han culminado en la posmodernidad, sin tener en cuenta el fuerte componente emancipador que anido en la modernidad. Esto mismo señalan Adorno y Horkheimer al criticar a la Ilustración, destacando la unidimensionalidad y la miseria espiritual y material impuesta por el capitalismo tardío que no eran sino la imposición de una de las fuerzas que actuaba en la Ilustración.&lt;br /&gt;Segundo, considerar irreversibles tales fenómenos. Si la modernidad generó la disolución del sujeto individual y colectivo ¿por qué no luchar contra la causa de esa degeneración? Además, la desrealización del sujeto moderno implica la realización previa de esa entidad, de ese yo libre y autónomo. Pero esa realización sólo se ha dado en las mentes de los pensadores modernos y no en la humanidad, que no ha logrado su emancipación, por lo que, ciertamente, hay poco que desrealizar, hay poco que deslegitimar, porque el desarrollo real de los ideales de la Ilustración no han sido tan grandes.&lt;br /&gt;Los constructores del posmodernismo al analizar el saber en las sociedades posmodernas, explican la pragmática del saber científico para mostrar cómo el concepto tecnocrático del sistema estabilizado y autorregulado no es científico sino más bien cínico e intencionalmente engañoso. Esto es así porque el sistema necesitaría considerarse así mismo como estable para poder controlar la optimización progresiva, para poder predecir los efectos finales, para poder predecir los productos conociendo sólo los insumos y las condiciones iniciales del sistema. Para los constructores del posmodernismo, la ciencia posmoderna no se legitima por la estabilidad del sistema, ni del científico ni del social, sino por el hecho de dar nacimiento a nuevas ideas. Cada enunciado de la ciencia busca precisamente lo anormal, lo nuevo, lo extraño, lo que no encaja y fomenta, por tanto, la revisión constante de lo aceptado. Así, podríamos decir que el funcionamiento de la ciencia se apoya en un consenso constantemente revisable entre los científicos.&lt;br /&gt;Sin embargo, estos intereses de la ciencia posmoderna chocan a menudo con la búsqueda de la optimización del sistema por medio de la técnica, y el criterio de poder se introduce en las instituciones científicas merced a su dependencia económica de los estados o las empresas.&lt;br /&gt;De otro lado, esta concepción cambiante de la ciencia posmoderna, beneficiaría a la regulación del sistema sin que sea necesario recurrir a la imposición de criterios ajenos a ella, como el poder. Ayuda a la autorregulación del sistema en tanto que su falta de previsibilidad da lugar a nuevas jugadas imprevistas dentro de la pragmática de los saberes, de las que se nutre la perfectibilidad exigida por el sistema.&lt;br /&gt;Pese a contarse con este modelo alternativo al sistema, que cuenta con un funcionamiento basado en el consenso local, no parece que se aplica la misma al conjunto de la sociedad. Esto es así porque la pragmática social contiene una enorme variedad de lenguajes inconmensurables entre sí que impiden la definición de prescripciones comunes a todos ellos.&lt;br /&gt;Por ello, es rechazable la idea del consenso argumentativo planteado por Habermas y se plantea, en polaridad al consenso, el disenso, el reconocimiento de la diferencia como camino hacia la justicia. Se desconfía de la idea del consenso por varios motivos. De un lado, es apreciable la tendencia del sistema a homogenizar los espíritus y las opiniones, y hasta, el consumo en términos económicos; pero también la facilidad con que logra ese propósito. Por lo tanto, el consenso entendido como coincidencia de opiniones no es nada que escape a la autorregulación del sistema.&lt;br /&gt;De otro lado, el consenso de Habermas se sostendría en la idea emancipadora y la legitimidad del saber mediante la argumentación, presupuestos que serían incorrectos desde el momento en el que se asume que la legitimidad en las sociedades posmodernas no lo da la argumentación sino el poder.&lt;br /&gt;En todo caso, los constructores del posmodernismo, emplean la propuesta del consenso argumentativo de Habermas para plantear un enemigo a la medida, y con ello, legitimar el disenso posmoderno. En todo caso, el sistema impone falsos consensos y legitima el saber mediante el poder. Esto implica que el sistema no es argumentativo, lo que implica que el consenso argumentativo es insuficiente. Implica que es preciso contener las fuentes de imposición dada por el sistema para garantizar la argumentación racional.&lt;br /&gt;Los mismos constructores del disenso posmoderno se quedarían si proyección, porque ¿acaso no se cierto que el disenso se ahoga ante el consenso impuesto por el sistema?&lt;br /&gt;El consenso provisional es precisamente la única garantía de supervivencia de la pluralidad, en la medida en que presenta batalla a la estandarización. Y, en tanto que es argumentativa y racional, no supone la renuncia a la diferencia, sino tan sólo un aplazamiento.&lt;br /&gt;Es más, la idea de consenso argumentativo es un enunciado que no dice que el consenso de facto se legitima por la argumentación, pues hay fuerzas poderosas que actúan sobre los seres humanos y les condicionan, por el contrario señala que el consenso debe legitimarse por la argumentación racional.&lt;br /&gt;Los constructores del posmodernismo señalan que la transformación del saber sería el acontecimiento que marca la diferencia con el modernismo.&lt;br /&gt;El saber era considerado en el modernismo como un instrumento al servicio de la emancipación del hombre y de la sociedad, servía como formación del individuo autónomo. La extensión de la idiosincrasia capitalista hasta el saber y sus medios de difusión van a hacer de éste una de las principales fuerzas de producción. Esto lleva aparejado el hecho de que el saber se convierta principalmente en comunicativo, en tanto que es un producto, primará su valor de cambio sobre su valor de uso, es decir, lo importante será el intercambio de informaciones y no su utilidad para el individuo, la sociedad o el poder político.&lt;br /&gt;Asimismo, el canal de transmisión condiciona la nueva estructura del saber: todo saber que no pueda ser cosificado o cuantificado en los medios informáticos será dejado de lado con lo que dejará de existir.&lt;br /&gt;En este aspecto, los estados y el poder político, son y serán acosados como generadores de disturbio a la libre comunicación, tal como las transnacionales son atacadas como elemento que impide el libre intercambio de mercancías.&lt;br /&gt;Todos estos cambios afectan la legitimación de la sociedad en su conjunto y del propio saber.&lt;br /&gt;El posmodernismo distingue varios tipos de saber, entre ellos el narrativo y el científico. El saber narrativo toma la forma de relatos, lo que permitió que las concepciones de la historia sobre la modernidad legitimaran a la sociedad. Los dos grandes relatos de la modernidad han sido el emancipador, que legitimaba el saber en la medida en que contribuía a la emancipación del pueblo, y el hegeliano, en el que era la creencia en el despliegue del Espíritu lo que justificaba el saber. En este caso el saber se legitimaba a si mismo, ya que es él quien define lo que es la sociedad, el estado, el pueblo, etc.&lt;br /&gt;Los grandes relatos han perdido su autoridad como legitimadores del saber, debido, en parte, al nihilismo inherente al saber desde el siglo XIX.&lt;br /&gt;La exigencia de verdad del saber científico es, llevada hasta sus últimas consecuencias, la que provoca el derrumbamiento de la jerarquía de los saberes. En un principio, es el saber narrativo el que, por medio de un metarelato, da cuenta de la realidad y legitima la validez del conocimiento científico. La ciencia tiene conocimiento verdadero porque se apoya en un argumento metafísico, la existencia de la verdad y la validez de la prueba, es decir, en la certeza de que un mismo referente no puede proporcionar dos pruebas contradictorias. Pero admitir esto requiere admitir el metarelato en el que se incluye esa metafísica. Pero cuando se exigen pruebas de validez de la propia prueba, es decir, cuando se exige demostrar que la demostración es verdadera sin acudir a argumentos metafísicos, que la ciencia no considera válidos, todo el sistema se desmorona.&lt;br /&gt;La pluralidad de las ciencias, antes cohesionadas por un solo relato, no pueden ya legitimarse ante la sociedad más que por su efectividad, por la optimización de sus medios con respecto a sus fines.&lt;br /&gt;Esto provoca, la ascensión del estatus de la técnica, que es la que garantiza la validez de la prueba, la verdad de la teoría científica. Pero en tanto que la aplicación de la técnica consume recursos económicos, se produce una relación nueva entre sistema económico, perfeccionamiento y verdad: quien posee recursos económicos no solamente tiene acceso privilegiado a la verdad en sí, sino también a la posibilidad de determinar qué es verdad y qué no lo es. Lo que no es parte de la razón moderna.&lt;br /&gt;Este cuadro presentado por los constructores del posmodernismo no se aleja demasiado de la realidad, y tal vez por eso es poco halagüeño. No puede ocultar, de otro lado, que las actitudes que propone ante el avance a toda máquina de la homogenización, la miseria espiritual, la perdida de libertades y la legitimación por el mero poder, lo que resulta poco consolador para algunos masones iniciados. Otros masones podrán considerar esta posición como sentimiento nostálgico, pero la perdida de sentido y de objetivos trascendentes, dentro y fuera de la orden masónica, no es casual, sino intencionada, humana en parte y, por ello mismo, reversible.&lt;br /&gt;La trascendencia implicaría abandonarse al poder del sistema sin ninguna entidad mediadora que permita la crítica y con ello el disenso. Claro que salvar la diferencia fomentándola no es lo mismo que defenderla mediante un consenso provisional, que no sea, desde luego, un fin en sí mismo. De este modo, la misma posmodernidad sería un enunciado preformativo, lo que debe ser materia de trabajo masónico en logia abierta.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30424899-8889523095202534553?l=virgiliosalinas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/feeds/8889523095202534553/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30424899&amp;postID=8889523095202534553' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/8889523095202534553'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/8889523095202534553'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/2007/12/principios-que-influiran-en-la-masonera.html' title='PRINCIPIOS QUE INFLUIRIAN EN LA MASONERIA POSMODERNA'/><author><name>virgilio_salinas</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30424899.post-3174119357709961707</id><published>2007-12-23T00:09:00.001-08:00</published><updated>2007-12-23T00:21:25.897-08:00</updated><title type='text'>RECURRENCIA, AVANCES Y RELATIVISMO DE LA HISTORIA MASÓNICA.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;EL CONCEPTO DE PROBLEMAS MASÓNICOS RECURRENTES.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos masones podemos tener la impresión de que siempre estamos discutiendo temas recurrentes. Si con ello se afirma que las discusiones se limitan a problemas masónicos que surgieron en fases tempranas de la historia del pensamiento masónico y que desde entonces han reaparecido por intervalos, su afirmación puede ser injustificada. Esto puede demostrarse fácilmente. Por ejemplo, los problemas de la filosofía de la ciencia no surgieron sino después que la ciencia alcanzó un cierto grado de desarrollo. Por otro lado, el tipo de problemas que se tratan en la filosofía crítica de la historia presupone la existencia de estudios históricos serios. El interrogante sobre la naturaleza de la explicación histórica, por ejemplo, surge de la reflexión sobre los criterios que ofrecen algún tipo de explicación de los acontecimientos, y no una mera cronología. Así que es falso decir que no surgen problemas nuevos en el desarrollo del pensamiento masónico.&lt;br /&gt;No obstante, sería posible aceptar que lo que se acaba de decir es cierto y al mismo tiempo sostener que los masones empleamos mucho tiempo en discutir problemas recurrentes que parecen no haber sido nunca resueltos de una manera satisfactoria para todos. Tal vez quisiéramos señalar, como respuesta, que si un masón afirma haber probado la verdad de una cierta tesis o teoría, el hecho de que no todos estén de acuerdo con él no implica que su afirmación sea injustificada. Porque tenemos que distinguir entre prueba y persuasión. Si nos ofrecen una prueba de verdad de p, y no podemos quedar convencidos, el hecho de que no nos haya convencido no autoriza, por si solo, la conclusión de que su prueba es falsa o defectuosa. Pudiera ser que no hayamos encontrado la prueba. O bien que la creencia en la verdad de no-p esté tan arraigada en nosotros o estemos tan familiarizados con alguna otra teoría según la cual p sería incompatible lógicamente o difícil de reconciliar, que en realidad no haya estado abierto a pensar seriamente en las afirmaciones de que p es verdad. Sin embargo, aunque es perfectamente correcto decir que debe hacerse una distinción entre persuasión y prueba, esto no afecta realmente al interrogante de si existen o no problemas masónicos recurrentes. La reaparición constante de un problema masónico necesariamente sugiere que de hecho no ha sido resuelto, tal vez incluso que no es posible resolverlo, al menos del modo o los modos como se han intentado. No obstante, dada la distinción entre persuasión y prueba, es factible que surja un problema masónico, aun cuando en realidad haya sido resuelto en el pasado.&lt;br /&gt;A primera vista, parece haber problemas masónicos recurrentes, descritos por algunos como problemas perennes de la masonería, frase que, supongo, presenta visualmente un sentido honorífico. Los masones inclinados a la metafísica podrán mencionar el problema del uno y lo múltiple, y señalar que este tema se discutió repetidamente no sólo en la masonería sino también en las filosofías de muchas culturas. Por ejemplo, lo discutieron los Vedanta de la India, los taoistas y los neoconfucionistas en China, los pensadores del budismo Mahayana y los islámicos, en el siglo XIX. También podríamos considerar como recurrente el problema de la deidad. Y si se nos dice que el interés en este problema no constituye un rasgo prominente en la Masonería, podemos mencionar entonces el problema de la libertad del hombre. Podemos argumentar que este problema ha reaparecido en múltiples ocasiones y que todavía se le somete a discusión. Lo ha discutido el islamismo en sus inicios, la filosofía china lo menciona, en relación con el fatalismo. Por último, podríamos mencionar como problema recurrente la cuestión de si lo moral es relativo o absoluto en algún sentido y si constituye una ley moral universal. Esta pregunta sigue formulándose en la actualidad. Por otro lado, está la cuestión de la supervivencia del hombre. Es posible que no todas las filosofías que las culturas en las que se ha desarrollado el pensamiento manifiesten un mismo grado de interés en ella. Pero aún en vista de esto, parece ilustrar el concepto de problema recurrente.&lt;br /&gt;Se ha empleado deliberadamente las expresiones a primera vista y en vista de porque se discutible que lo que se dice de los problemas masónicos recurrentes esté basado en una impresión superficial incapaz de resistir un examen crítico. Pensemos, por ejemplo, en el llamado problema del uno y lo múltiple. ¿Cuál era, exactamente, el problema? ¿Se trata de si existe o no un uno? En este caso, ¿estamos preguntando, por ejemplo, si hay buenos motivos para afirmar que lo múltiple depende ontológicamente de un uno que lo trasciende? ¿O estamos preguntando si existe una interrelación tal entre las cosas, que constituyan todo un solo sistema en desarrollo, es decir, si existe el mundo como una totalidad? Pero si supongamos que hay o debe haber una realidad absoluta, ¿cómo habremos de interpretar el problema del uno y lo múltiple? Pensamos que se trata de un problema de relación entre el uno y lo múltiple. No obstante, el significado preciso de esta pregunta depende de la naturaleza de nuestras preposiciones. Si, por ejemplo, presuponemos que solamente existe una realidad y que lo múltiple es le conjunto de las apariencias de esa realidad, nos vemos ante la tarea de describir la relación entre la apariencia y la realidad. En cambio, si damos por sentado que lo múltiple no es el conjunto de apariencias del uno, sino que éstas lo constituyen en la medida en que se relacionan entre sí, entonces no se plantea en la misma forma la cuestión de la relación entre la apariencia y realidad. Esto es, puede resultar engañoso que todos los masones a lo largo del tiempo se han preocupado del problema recurrente del uno y lo múltiple. Porque esto implica que todos se ocuparon del mismo problema exactamente, pero es necesario que veamos los problemas de los cuales se ocuparon en realidad a la luz de sus diversas creencias y proposiciones, que no eran las mismas para todos.&lt;br /&gt;Puede aclararse este asunto si tomamos en cuenta el problema de la libertad del hombre. Posiblemente nos inclinemos a decir que tanto los masones musulmanes como los ilustrados europeos se ocuparon del problema de la libertad humana, lo cual implica que el problema era el mismo en ambos casos. Pero supongamos que estudiamos el problema en cada uno de ellos. Los masones musulmanes toparon con problemas que surgieron a partir de los modos de hablar del Corán. Por una parte, el llamado a obedecer los mandamientos divinos y la doctrina de la recompensa y el castigo parecen implicar que el hombre es libre de obedecer o desobedecer. Por otra parte, los textos afirmaban, o parecían afirmar, que todos los acontecimientos incluyendo los actos del hombre, tenían su causa en Dios. De allí que se planteara la pregunta de si era posible reconciliar las dos maneras de hablar, o s era necesario sacrificar una de ellas en aras de la otra. Por lo tanto, cuando los musulmanes defendieron la libertad del hombre, y sus opositores pusieron en duda su ortodoxia, el debate se llevó a cabo en un contexto teológico. Sin embargo, en el caso de los ilustrados, el contexto era más bien el de la física clásica o newtoniana. Si el mundo era un sistema de cuerpos en movimiento, un sistema regido por leyes mecánicas, ¿puede el hombre ser una excepción? ¿En qué sentido podemos describirlo, con justificación, como libre? No obstante, si interpretamos los problemas en términos de sus respectivos contextos, deberíamos hablar, al parecer, de dos problemas distintos, más que de un solo problemas recurrente.&lt;br /&gt;Algunos masones parecen haber forzado su crítica de la idea de la existencia de problemas recurrentes a tal grado, que el supuesto problema recurrente se desintegra en una serie de problemas distintos que ni siquiera guardan una cierta semejanza entre sí. Pero, si aceptamos determinadas versiones del asunto, esto parece implicar que somos incapaces de comprender los problemas de los masones del pasado, en la medida en que es necesario ver los problemas de los masones de otras sociedades y otras culturas desde una perspectiva diferente de la nuestra, si es que queremos comprenderlos. Cuando creemos haberlos entendido, sucede que estamos formulando problemas en términos de nuestra propia perspectiva y atribuyéndolos al pasado. Y cuando decimos que los masones de diversas culturas han discutido o discuten problemas semejantes, no es tanto que exista realmente una semejanza entre ellos, como que nosotros mismos se la atribuimos.&lt;br /&gt;Al parecer hay bases sólidas para críticas que se hable de problemas recurrentes, por ejemplo, que no admite diferencias que resultarían evidentes si se interpretaran los problemas, tal como se plantearon en las diversas épocas, en términos de sus respectivos contextos. Al mismo tiempo, parece ser que puede haber semejanzas entre unos problemas y otros. Así, los problemas relacionados con la libertad del hombre son semejantes en el sentido en que no son similares a los problemas relacionados con la inducción científica. Posiblemente se prefiera hablar de problemas específicos, más que de problemas recurrentes. Como hemos visto, pueden darse motivos para apoyar este punto de vista. Pero no parece del todo imposible defender que se diga que un problema surge den diferentes contextos. Por ejemplo, tal vez deseemos defender que se califique como recurrente el problema de la libertad del hombre en un contexto teológico, en el contexto de la física clásica o en el de la psicología. De hecho, es posible oponerse a esta manera de hablar. Pero en todo caso admite los parecidos familiares o el grado de semejanza al cual hemos hecho referencia.&lt;br /&gt;¿Tiene alguna importancia real esta cuestión de los problemas recurrentes? en mi opinión sí. Como hemos señalado, algunos tienen la impresión de que siempre estamos discutiendo los mismos problemas, lo cual implica que, pese a todas las discusiones no progresamos. Sin embargo, una vez que hemos entendido que un problema llamado recurrente adopta diferentes formas, nos resulta más fácil ver que es necesario estudiarlo de nuevo. Si rechazamos totalmente el concepto de problemas recurrentes e insistimos en que hay diferencias entre un problema que surge en un contexto dado y un problema que parece ser el mismo, pero que surge en otro contexto, entonces es perfectamente obvio que hay que estudiarlo de nuevo. Pero aun si preferimos decir, por ejemplo, que el problema de la libertad reaparece en diferentes contextos, podemos ver de cualquier modo que la solución que se ofreció al problema en un contexto anterior puede considerarse insatisfactoria cuando el problema se presenta en un contexto diferente. Puesto que el hecho mismo de que surja en otro contexto exige que se le estudie de nuevo. Si, por ejemplo, se plantea el problema de la libertad del hombre en el contexto de la fisiología y la psicología modernas, es natural que se le estudie de nuevo, ya que es necesario tomar en cuenta algunos importantes factores adicionales.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30424899-3174119357709961707?l=virgiliosalinas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/feeds/3174119357709961707/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30424899&amp;postID=3174119357709961707' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/3174119357709961707'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/3174119357709961707'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/2007/12/recurrencia-avances-y-relativismo-de-la.html' title='RECURRENCIA, AVANCES Y RELATIVISMO DE LA HISTORIA MASÓNICA.'/><author><name>virgilio_salinas</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30424899.post-6926581663429398231</id><published>2007-12-23T00:06:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T00:22:05.829-08:00</updated><title type='text'>TEORÍA DE LA EVOLUCIÓN PSICOLÓGICA HUMANA.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Cualquier teoría humana debe intentar una visión que incluya las dimensiones físicas, biológicas, psicológicas y espirituales de la existencia. Así como se ha logrado tener un conocimiento pleno del genoma humano intentar hacer un correlato psicológico del proyecto de la conciencia humana resulta conveniente. Esto consiste en llevar a cabo un proceso de cartografiado intercultural de todos los estados, estructuras, tipos, niveles, estadios y olas de la conciencia humana y que sirva de complemento de las dimensiones físicas, biológicas, culturales y espirituales. Este mapa psicológico nos ayudará a advertir los obstáculos que impiden alcanzar una visión integral de nuestras posibilidades.&lt;br /&gt;Lo que podamos especular en cuanto a la evolución de la psicología humana puede contribuir a la reestructuración de las instituciones, de los sistemas educativos y eliminar las tensiones entre los miembros de una misma sociedad incluyendo nuestras sociedades masónicas.&lt;br /&gt;La dinámica del desarrollo psicológico humano puede establecerse que pasa por estadios que a su vez no son rígidos, sino olas fluidas e interrelacionadas que dan lugar a una compleja dinámica espiral del desarrollo de la conciencia. Es decir, no es una espiral evolutiva simétrica sino muy compleja y no evidencia tanto tipos definidos como mezclas muy diversas, lo que parece más un mosaico de redes y combinaciones de redes.&lt;br /&gt;Las diversas olas de existencia están limitadas por líneas de tensión social que no giran en torno a la raza, clase socioeconómica o grupo político sino del estadio de desarrollo psicológico desde el que esta operando la persona. Es decir, las tensiones entre seres humanos no esta regido por los tipos de personas sino por los tipos en las personas.&lt;br /&gt;Con el fin de hacer más explicito las diferencias se presentará seis primeros niveles de subsistencia y que forman el pensamiento de primer grado. Luego tiene un revolucionará transformación en la conciencia que implica la emergencia de los niveles de ser y del pensamiento de segundo grado, del cual hay dos olas. De este modo existirían ocho olas o niveles de conciencia con una aproximación a cantidad de población mundial que se halla en cada una de ellas y la tasa de poder social de que gozan.&lt;br /&gt;Primer nivel: Arcaico-instintivo. Se trata del nivel de la supervivencia básica, un nivel en el que resultan prioritarios el alimento, el agua, el calor, el sexo y la seguridad y en el que la supervivencia depende de los hábitos y de los instintos. Apenas si existe yo, diferenciado y la perpetuación de la vida requiere de la agrupación en hordas de supervivencia. Se halla presente en las primeras sociedades humanas, en los recién nacidos, los ancianos, los últimos estadios de quienes padecen la enfermedad de Alzheimer, los locos que vagabundean por las calles y las masas hambrientas. (Porcentaje aproximado de la población adulta que se halla en este nivel: 0,1 %. Tasa de poder que posee: 0%.)&lt;br /&gt;Segundo nivel: Mágico-animístico. Está determinado por el pensamiento animista y por una extrema polarización entre el bien y el mal. Los espíritus mágicos pueblan la tierra y a ellos hay que supeditarse apelando a todo tipo de bendiciones, maldiciones y hechizos. Se agrupa en tribus étnicas. El espíritu mora en los ancestros y es el que cohesiona a la tribu. Los vínculos políticos están determinados por el parentesco y el linaje. Parece "holístico" pero, en realidad, es atomístico (“cada recodo del río tiene su nombre pero el río carece de nombre”). Se halla presente en la maldición vudú, los juramentos de sangre, el rencor, los encantamientos, los rituales familiares, las creencias y las supersticiones mágicas de la etnia. Fuertemente implantado en los asentamientos del Tercer Mundo, las bandas, los equipos deportivos y las tribus. (10% de la población, 1% del poder.)&lt;br /&gt;Tercer nivel: Dioses de poder. Comienzo de la emergencia de un yo ajeno a la tribu; poderoso, impulsivo, egocéntrico y heroico. Espíritus míticos, dragones, bestias y personas poderosas. Los señores feudales protegen a sus subordinados a cambio de obediencia y trabajo. Fundamento de los imperios feudales (el poder y la gloria). El mundo se presenta como una jungla llena de amenazas y de todo tipo de predadores. Dominantes y dominados. El yo campa a sus anchas sin cortapisas de ningún tipo. Se halla presente en el rebelde sin causa, la mentalidad fronteriza, los reinos feudales, los héroes épicos, los líderes de las bandas, los malvados de las películas de James Bond, los mercenarios, las estrellas del rock, Atila, rey de los hunos y El señor de las moscas. (20 % de la población y 5% del poder.)&lt;br /&gt;Cuarto nivel: Orden mítico. La vida tiene un sentido, una dirección, un objetivo y un orden impuesto por un Otro todopoderoso. Este orden impone un código de conducta basado en principios absolutistas y fijos acerca de lo que está “bien” y de lo que está “mal”. El acatamiento de ese código y de esas reglas se ve recompensado, mientras que su violación, por el contrario, tiene repercusiones muy graves y duraderas. Fundamento de las antiguas naciones. Jerarquías sociales rígidas y paternalistas, sólo hay un modo correcto de pensar. Ley y orden, control de la impulsividad a través de la culpa, creencias literales y fundamentalistas y obediencia a una ley impuesta por un Otro fuertemente convencional y conformista. A menudo asume un aspecto “religioso” o “mítico”, esto es, hay un sentido mítico-pertenencia, motivo por el cual se puede denominar como el nivel “santo/absolutista”, aunque también puede asumir el aspecto de un Orden o de una misión secular o atea. Se halla presente en la América puritana, en la China confuciana y en la Inglaterra de Dickens, en los códigos de honor de la caballería, en las obras buenas y caritativas, en el fundamentalismo islámico, en las “buenas obras” de los scouts, en el patriotismo de la “mayoría moral”. (40% de la población y 30% del poder.)&lt;br /&gt;Quinto nivel: Logro científico. En esta ola, el yo “escapa” de la “mentalidad azul del rebaño” y busca la verdad y el significado en términos individuales. Es un nivel hipotético-deductivo, experimental, objetivo, mecánico y operativo (o, lo que es lo mismo, científico). El mundo se presenta como una maquinaria racional bien engrasada que funciona siguiendo leyes naturales que pueden ser aprendidas, dominadas y manipuladas en propio beneficio. Muy orientada hacia objetivos y especialmente hacia el beneficio material. Las leyes de la ciencia gobiernan la política, la economía y los asuntos humanos. El mundo se presenta como una especie de tablero de ajedrez en el que destacan los ganadores. Alianzas comerciales y explotación de los recursos de la Tierra en beneficio propio. Fundamento de las sociedades de estados. Se halla presente en la Ilustración, La rebelión del Atlas (la novela de Ayn Rand), Wall Street, la Costa Azul, la clase media emergente de todo del mundo, la industria de la moda y de la cosmética, la búsqueda del triunfo, el colonialismo, la guerra fría, el materialismo y el liberalismo centrado en uno mismo. (30% de la población y 50% del poder.)&lt;br /&gt;Sexto nivel: El yo sensible. Centrado en la comunidad, en la relación entre los seres humanos, en las redes y en la sensibilidad ecológica. El espíritu humano debe ser liberado de la codicia, del dogma y de la división; el respeto y la atención a los demás reemplaza a la fría razón; respeto y cuidado por la tierra, Gaia y la vida. Establece vínculos y uniones laterales y es contrario a las jerarquías. Yo permeable y relacional centrado en redes. Énfasis en el diálogo y las relaciones. Fundamento de las comunidades de valor (agrupaciones libremente elegidas basadas en sentimientos compartidos). Toma de decisiones sustentada en la conciliación y el consenso (desventaja: dilación “interminable” del proceso de toma de decisiones). Presta atención a la espiritualidad, la armonía y el enriquecimiento del potencial humano. Fuertemente igualitario, antijerárquico, centrado en valores plurales, en la construcción social de la realidad, en la diversidad, el multiculturalismo y la relativización de los valores, una visión del mundo a la que habitualmente se conoce con el nombre de relativismo pluralista. Subjetivo y centrado en el pensamiento no lineal; fomenta la cordialidad, la sensibilidad, el respeto y el cuidado por la Tierra y por todos sus habitantes. Se halla presente en la ecología profunda, el postmodernismo, el idealismo holandés, el counseling de Rogers, el cuidado por la salud canadiense, la psicología humanista, la teología de la liberación, el Consejo Mundial de las Iglesias, Greenpeace, los derechos de los animales, el ecofeminismo, el postcolonialismo, Foucault/Derrida, lo políticamente correcto, los movimientos en pro de la diversidad, los derechos humanos y la ecopsicología. (10% de la población y 15% del poder.)&lt;br /&gt;Con la actualización del sexto nivel, la conciencia humana experimenta un verdadero salto cuántico hacia “el pensamiento de segundo grado”, un salto que se puede calificar de “avance trascendental” que permite “llegar a profundidades de significado anteriormente insondables”. Dicho en dos palabras, con la emergencia de la conciencia del segundo grado, el ser humano puede pensar tanto vertical como horizontalmente (utilizando tanto las jerarquías como las heterarquías), con lo cual puede abarcar, por vez primera, el espectro completo del desarrollo interno y advertir la importancia crucial que tiene cada nivel, cada estadio y cada ola en la salud global de todo el proceso espiral del desarrollo.&lt;br /&gt;Así pues, cada ola superior “trasciende e incluye” a sus predecesoras, lo cual quiere decir que va más allá de ellas (las trasciende), al tiempo que las engloba en su misma estructura (las incluye). Una célula, por ejemplo, trasciende pero incluye a las moléculas que, a su vez, trascienden pero incluyen a los átomos. Decir que una molécula trasciende a un átomo no es decir que las moléculas odien a los átomos, sino que los aman, los incluyen en su propio entramado, los abrazan, no los marginan. Por ello cada ola de la existencia constituye un ingrediente esencial de todas las olas subsiguientes, y todas deben ser, en consecuencia, adecuadamente respetadas e incluidas.&lt;br /&gt;Además, cada una de las olas puede verse activada o reactivada en respuesta a las distintas circunstancias que nos depara la vida. Así, las situaciones de emergencia estimulan los impulsos de tercer nivel del poder; el caos reactiva el orden mítico del cuarto nivel; la búsqueda de un nuevo trabajo incentiva los impulsos del quinto nivel científico del logro y el matrimonio y la amistad pone en marcha el sexto nivel de la intimidad. Todos los estadios, pues, aportan algo sumamente importante.&lt;br /&gt;Lo que ninguno de esos estadios puede hacer, no obstante, es darse plena cuenta de la existencia del resto de los estadios. En consecuencia, cada uno de los estadios del primer grado considera que su visión del mundo es la única adecuada y, por tanto, reacciona negativamente cada vez que se siente amenazado. Por ello también el cuarto nivel del orden se siente muy incómodo con la impulsividad del segundo nivel y con el individualismo del quinto nivel, que el quinto nivel del logro considera que el orden del cuarto nivel es cosa de personas muy rígidas y que la vinculación propia del sexto nivel es cuestión de gente muy blanda. El igualitarismo del sexto nivel, por su parte, no admite fácilmente la excelencia, el ordenamiento jerárquico de valores, las grandes imágenes ni nada que pueda parecer autoritario y por ello también suele reaccionar con mucha virulencia en contra del cuarto, quinto y de cualquier otro nivel posterior al sexto.&lt;br /&gt;Este estado de cosas empieza a cambiar con la emergencia del “pensamiento de segundo grado”, una modalidad plenamente consciente de los estadios interiores del desarrollo que permite -aunque no lo haga de un modo claramente articulado- dar un paso atrás y asumir una visión más global. Por ello el pensamiento de segundo grado reconoce y comprende el papel que desempeñan -y, en consecuencia, la necesidad del resto de los estadios. Por esta razón la conciencia de segundo grado no sólo piensa en términos de un determinado nivel sino de la espiral completa de la existencia.&lt;br /&gt;Así, cuando el sexto nivel comienza a aprehender los muchos y muy diversos sistemas y contextos que existen en las diferentes culturas, el pensamiento de segundo grado, que no en vano es conocido también con el nombre del séptimo nivel sensible (es decir, sensible a la marginación de los demás) va un paso más allá y, al advertir los ricos contextos que vinculan estos sistemas plurales, comienza a integrar los sistemas separados en espirales y holoarquías integrales y holísticas. El pensamiento de segundo grado, dicho en otras palabras, resulta útil para pasar del relativismo al holismo o, lo que es lo mismo, del pluralismo al integralismo.&lt;br /&gt;La conciencia integral de segundo grado se despliega, al menos, a través de dos grandes olas:&lt;br /&gt;Séptimo nivel: Integrador. La vida se presenta como un calidoscopio de jerarquías [holoarquías], sistemas y formas naturales cuya prioridad principal gira en tomo a la flexibilidad, la espontaneidad y la funcionalidad. Las diferencias y las pluralidades pueden integrarse naturalmente en corrientes interdependientes. El igualitarismo puede complementarse, cuando es necesario, con grados naturales de ordenamiento y excelencia, con lo cual el rango, el poder, el estado y la dependencia del grupo se ven reemplazados por el conocimiento y la idoneidad. El orden mundial prevalente es el resultado de la existencia de diferentes niveles de realidad (estadios) y de las inexorables pautas del movimiento de ascenso y descenso en la espiral dinámica. El gobierno adecuado facilita la emergencia de entidades pertenecientes a niveles de complejidad cada vez mayor (jerarquía anidada). (1% de la población y 5% del poder.)&lt;br /&gt;Octavo nivel: Holístico. Sistema holístico universal, holones/olas de energías integrativas; integra el sentimiento y el conocimiento; múltiples niveles entrelazados en un sistema consciente. Orden universal consciente y vivo que no se basa en reglas externas (del cuarto nivel) ni en lazos grupales (del sexto nivel). Tanta teórica como prácticamente, es posible una “gran unificación”, una Teoría integradora universal. Hay ocasiones en que desencadena la emergencia de una nueva espiritualidad que engloba la totalidad de la existencia. El pensamiento de octavo nivel utiliza todos los niveles de la espiral, advierte la interacción existente entre múltiples niveles y detecta los armónicos, las fuerzas místicas y los estados de flujo que impregnan cualquier organización. (1% de la población, 1 % del poder.)&lt;br /&gt;Con menos del 2% de la población en el pensamiento de segundo grado (y tan sólo un 1 % en el octavo nivel), el pensamiento de segundo grado es relativamente raro hoy en día y constituye una auténtica “vanguardia” de la evolución colectiva del ser humano. Este tipo de conciencia puede ser ilustrado con ítems que van desde la noosfera de Teilhard de Chardin hasta la emergencia y expansión de la psicología transpersonal, las teorías del caos y de la complejidad, el pensamiento sistémico integral-holístico, las integraciones pluralistas de Gandhi y Mandela afirmando con toda claridad que se halla en marcha un proceso de actualización de estadios todavía más elevados...&lt;br /&gt;El salto a la conciencia de segundo grado&lt;br /&gt;Pero, la emergencia del pensamiento de segundo grado debe vencer la resistencia que le ofrece el pensamiento de primer grado. De hecho, existe una versión del sexto nivel postmoderno (abiertamente pluralista y relativista) que se muestra francamente refractario a la emergencia de un pensamiento más integrador y holístico. Sin el pensamiento de segundo grado, la humanidad está condenada a ser la víctima de una especie de “enfermedad autoinmune” en la que los distintos estadios luchan entre sí por la supremacía.&lt;br /&gt;Éste es el motivo por el cual muchos de los argumentos presentados no reflejan tanto una evidencia objetiva, como el nivel subjetivo de quienes los esgrimen. Poco importa la cantidad de evidencia científica de quinto nivel presentada porque nunca acabará convenciendo a los creyentes míticos del cuarto nivel y lo mismo ocurrirá con la relación del sexto u octavo nivel, que jamás impresionarán a la agresividad del quinto nivel ni al pluralismo del sexto nivel, respectivamente... a menos que el individuo se halle preparado ya para dar un paso hacia adelante en su camino a través del proceso espiral y dinámico del desarrollo de la conciencia. Y éste es también el motivo por el cual los debates “ínter niveles” rara vez se resuelven y que todas las partes implicadas salen de ellos con la sensación de no haber sido siquiera escuchadas.&lt;br /&gt;Del mismo modo, nada de lo que podamos decir aquí convencerá de la plausibilidad de una teoría universal unificadora de todo, a menos que su paleta cognitiva se halle ya teñida con el octavo nivel (en cuyo caso pensará: “¡Esto es algo que ya sabía, aunque ignoraba el modo adecuado de articularlo!”.&lt;br /&gt;Como estábamos diciendo, los estadios de primer grado suelen resistirse a la emergencia de los estadios de segundo grado. Por ello el materialismo científico (de quinto nivel) se muestra violentamente reduccionista con los constructos de segundo grado y trata de reducir todos los estadios interiores a fuegos artificiales neuronales objetivos; el fundamentalismo mítico (del cuarto nivel), por su parte, suele sentirse ultrajado, con lo que muy a menudo considera como un intento por derribar su Orden establecido; el egocentrismo (del tercer nivel) ignora por completo el pensamiento de segundo grado; la magia (del primer nivel) lo maldice, y quinto nivel, por su parte, acusa a la conciencia de segundo grado de ser autoritaria, rígidamente jerárquica, patriarcal, opresiva, marginalizadora, racista y sexista.&lt;br /&gt;En las últimas tres décadas, el sexto nivel -cuyos términos claves probablemente ya conozca (pluralismo, relativismo, diversidad, multiculturalismo, deconstrucción, antijerarquía, etc.) ha estado a cargo de los estudios culturales.&lt;br /&gt;Y hay que decir que el relativismo pluralista del sexto nivel ha ensanchado noblemente el canon de los estudios culturales hasta incluir muchas personas, ideas y narrativas anteriormente marginadas y ha actuado con la sensibilidad suficiente como para tratar de corregir los desequilibrios sociales y evitar las prácticas marginalizadoras.&lt;br /&gt;En este sentido, ha sido responsable de iniciativas fundamentales en el campo de los derechos civiles y de la protección del medio ambiente; ha desarrollado críticas muy elaboradas y persuasivas de las filosofías, metafísicas y prácticas sociales del cuarto nivel religioso convencional y del quinto nivel científico y de sus agendas a menudo exclusivistas, patriarcales, sexistas y colonialistas.&lt;br /&gt;Pero también hay que señalar por otra parte que, por más eficaz que haya sido su crítica de los estadios anteriores, el sexto nivel también ha dirigido sus andanadas hacia todos los estadios post-sexto nivel, con resultados más que desafortunados, tomando muy difícil -y, en demasiadas ocasiones, hasta imposible- su avance hacia construcciones más holísticas e integrales.&lt;br /&gt;Porque lo cierto es que el relativismo pluralista (del sexto nivel) -que se encuentra más avanzado que el absolutismo mítico (del cuarto nivel) y que la razón formal (del quinto nivel) y se adentra en contextos individualistas ricamente texturados- se halla teñido de un fuerte subjetivismo.&lt;br /&gt;Y ello significa que su visión de la verdad y la bondad está muy determinada por las preferencias individuales (con tal de que el individuo no dañe a los demás). Desde esta perspectiva, lo que es cierto para usted no necesariamente lo es para mí, puesto que lo correcto es simplemente lo que los individuos o las culturas deciden en un determinado momento; no existe ninguna verdad o conocimiento universal; cada persona es libre de encontrar sus propios valores, que no tienen por qué ser los mismos que los de los demás. Se trata de una postura que puede ilustrarse perfectamente con la frase “Tú ocúpate de tus cosas que yo lo haré de las mías”.&lt;br /&gt;Éste es el motivo por el cual este estadio también es conocido como el del “yo sensible”. Y precisamente porque es consciente de la existencia de muchos contextos diferentes y de numerosas verdades diferentes (pluralismo), vuelve hacia atrás en un esfuerzo por permitir que cada verdad disponga de su propio espacio, sin marginar ni desdeñar a ninguna. Por ello, al igual que ocurre con los términos “antijerarquía”, “pluralismo”, “relativismo” e “igualitarismo”, cada vez que escuche la palabra “marginación” se hallará muy probablemente en presencia de un sexto nivel.&lt;br /&gt;Lamentablemente, este noble intento también tiene sus inconvenientes. Las reuniones que se atienen a los principios del sexto nivel tienden a discurrir de un modo muy similar: todo el mundo comienza expresando sus sentimientos (lo que suele requerir varias horas); luego tiene lugar un proceso casi interminable en el que todo el mundo expresa sus opiniones, sin llegar a tomar, en muchos casos, ninguna decisión o curso de acción concreto, porque muy probablemente excluiría a alguien.&lt;br /&gt;Así pues, existe la intención de mantener un abrazo inclusivo, no marginador y compasivo de todos los puntos de vista, pero sin saber exactamente cómo hacerlo, porque lo cierto es que no todos los puntos de vista tienen el mismo valor. Así es como se llega a la curiosa situación de que el éxito de la reunión no depende tanto de llegar a una conclusión, como de haber permitido que todo el mundo tuviera la oportunidad de expresar sus sentimientos. Puesto que se supone que ninguna visión es intrínsecamente mejor que otra, no puede recomendarse ningún curso real de acción más que el de compartir todas las visiones y, en el caso de que alguien exponga una afirmación con convencimiento, se considera como un ejemplo de opresión autoritaria. En los años sesenta circulaba un refrán muy común que decía algo así como que “la libertad es una reunión interminable”... pues bien, no cabe la menor duda de que la parte “interminable” era cierta.&lt;br /&gt;El relativismo pluralista es la actitud dominante en el mundo académico. Según esta concepción, la razón humana es intrínsecamente local, culturalmente relativa, arraigada en los hechos cambiantes de la naturaleza y la historia humana, una cuestión de “prácticas”, “formas de vida”, “marcos de referencia” y “esquemas conceptuales” diferentes. No existe ninguna norma de razonamiento que trascienda lo que es aceptado por una sociedad o una época determinada y no existe justificación objetiva alguna para la creencia de que todo el mundo debe respetar el dolor del mal funcionamiento cognitivo. De este modo diferentes personas pueden asumir legítimamente pautas de acción distintas. La única justificación, en última instancia, de una creencia asume la forma de “que sea justificada para mí”. Es decir, este sistema contempla el mundo desde una perspectiva relativa y el pensamiento pone un énfasis radical y compulsivo en verlo todo desde un marco de referencia relativo y subjetivo.&lt;br /&gt;Tal vez ahora resulte evidente que el hecho de que el relativismo pluralista asuma una postura tan subjetivista lo toma especialmente proclive a caer en el narcisismo. Y ése es, precisamente, el meollo del problema, porque el pluralismo se convierte de manera inadvertida en un superimagen para el narcisismo, en el hogar de la cultura del narcisismo y no hay que olvidar que el narcisismo es el gran destructor de cualquier cultura, en general, y de cualquier Teoría universal, en particular (puesto que se niega a salir de su propia órbita subjetiva y no puede permitir la existencia de otras verdades distintas a la suya). Así pues, el primero de los obstáculos que impiden la emergencia de una auténtica Teoría universal es, desde mi punto de vista, la cultura del narcisismo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30424899-6926581663429398231?l=virgiliosalinas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/feeds/6926581663429398231/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30424899&amp;postID=6926581663429398231' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/6926581663429398231'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/6926581663429398231'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/2007/12/teora-de-la-evolucin-psicolgica-humana.html' title='TEORÍA DE LA EVOLUCIÓN PSICOLÓGICA HUMANA.'/><author><name>virgilio_salinas</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30424899.post-5271948654601445630</id><published>2007-12-23T00:04:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T00:06:31.645-08:00</updated><title type='text'>LA REFORMULACIÓN DE LA MASONERÍA PARA EL SIGLO XXI.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;LA DEBACLE DE LA FILOSOFÍA ACTUAL.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Masonería, como la vida, es un proceso de reexamen perpetuo, pues la Masonería es una peculiar destilación de una parte consciente de nuestra vida. Es una parte inmensamente importante de la imagen de nosotros mismos, imagen que vamos formando en interacción con el mundo externo, con nuestra historia pasada, con nuestros sueños futuros. La Masonería otorga ancla, dirección y sentido del significado de la vida. Cada época y cada sociedad se basa en algunas creencias y supuestos fundamentales, los que son vividos como si fueran la verdad. Justifican las demás cosas que se desprenden de ellos, pero ellos mismos se aceptan en un acto de fe. Un cambio en la Masonería es un cambio de los cánones aceptados de fe, ya sea que esta fe tenga un carácter religioso o secular. E inversamente, cuando un pueblo, una sociedad o una civilización determinada esta quebrada y desalentada, exige una fresca reformulación del pensamiento, en verdad más a menudo de lo que exige una nueva base filosófica y la Orden Masónica no esta ajena a esta reformulación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sería un lugar común repetir que nuestra Orden perdió su fe, su confianza y su dirección y que necesita una nueva base filosófica para salir de su actual estado. Sería un lugar común repetir que la Masonería del pasado, incluida la Masonería anglosajona analíticamente orientada del siglo XX, surgió como resultado de una destilación especifica de la mentalidad occidental del siglo XX, y que como tal no sólo fue justificable sino quizás hasta inevitable. Nuevamente, sería un lugar común hacer la observación de que cuando el pueblo masónico toma un nuevo cariz, la Masonería debe reexaminar sus posiciones, sacudirse el polvo de sus dogmas y estar preparada para dejarse impregnar por nuevas ideas y una nueva vitalidad. Sin embargo, no se puede efectuar tal proceso de radical reformulación intelectual sin cierta resistencia y cierto dolor; pues todos nosotros estamos gustosamente adheridos a nuestros dogmas y a nuestros hábitos mentales, aun los más librepensadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuérdese que la Masonería vive en una era profana marcada por la especialización, de esas canteras obtiene sus miembros. ¿Y qué se espera de un especialista? Que sepa bien una cosa -aun a costa de que sea un ignorante en muchas otras cosas-, que taladre concienzudamente en su única cosa, y que esté orgulloso de ser un técnico estrecho. En el ciclo en que el último dios es un técnico, todos los dioses menores también son técnicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la medida que los masones actuales pueden cumplir con el reto de la era técnica y exhibir sus proezas como técnicos virtuosos, ellos resultan admirables pues, en una era técnica, los aplausos los recoge el virtuosismo técnico. En la medida que ellos debieron renunciar a una parte de la gran tradición filosófica y humanística y con ello estrechar drásticamente el campo y la naturaleza de sus problemas para alcanzar ese virtuosismo, decepcionaron a la misma Orden masónica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero quizás estos masones no sean culpables; no enteramente en todo caso. Son simples seguidores. La totalidad de la humanidad más avanzada vive gozosa en la especialización. A tal punto que como civilización alucinamos con ser la más grande de todas las que existieron, mientras que sus miembros se arrastran encarnando la miseria y la ansiedad. Nuestros conocimientos y nuestra filosofía fragmentada sólo ensanchan la brecha entre la vida y el pensamiento. El profético clamor de T. S. Eliot: “¿Dónde está la vida que perdimos al vivir? ¿Dónde está la sabiduría que perdimos en el conocimiento? ¿Dónde está el conocimiento que perdimos en la información?” y talvez repiquetean hoy mas verdadero que nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los fuertes prosperan en los desafíos, pues toda reformulación es un desafío por excelencia lanzado a los límites de nuestra comprensión del mundo. Ahora nos encontramos en otro período de fermento y agitación en el cual debemos desafiar los límites de nuestra compresión del mundo analítica y empirista al tiempo que debemos elaborar un nuevo encuadre conceptual y filosófico en el que pueda enmarcarse una multitud de nuevos problemas sociales, éticos, ecológicos, epistemológicos y ontológicos. Casi todos los masones sienten la necesidad de un nuevo encuadre filosófico. Sería lamentable que justamente los masones estén entre los últimos que reconozcan esto. Pero siento que muchos de ellos están, diligentemente, buscando a tientas nuevas ópticas. La Masonería es una gran ocupación, que tiene un gran pasado y un gran futuro. Su estado actual es una oportunidad para estar a la altura de su herencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el siglo XX en el mundo filosófico profano se han hecho muchas propuestas que deben tomarse en cuenta para la reformulación de la Masonería. Así, Heidegger cierta vez observó que ya casi no se escriben libros de metafísica. La metafísica, y en alguna medida toda la filosofía, es una respuesta al desafío de la vida, al desafío de los problemas reales que se nos imponen con fuerza irresistible. La metafísica genuina de un determinado período significa la reformulación en profundidad y de nuevo de los problemas del hombre y del mundo en ese determinado momento. En este sentido, la reformulación de la Masonería debe ser una nueva metafísica para nuestros tiempos. Y en este sentido los diversos tratados de metafísica que analizan sólo la estructura lógica de las proposiciones, o tratan de inyectar a la fuerza diversos niveles de ser en compartimientos semánticos premoldeados, no están más que tratando de cazar la sombra de un mundo que se está desvaneciendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Wittgenstein propuso su atomismo lógico, éste constituía una genuina metafísica porque tenía su origen en un problema real: volver a establecer cimientos sólidos y coherentes para la matemática. Se pensó que era absolutamente vital que al menos la matemática estuviera firmemente anclada. Existía la esperanza de que la matemática, por medio de la lógica, suministrara fundamentos seguros para todas las demás ramas del conocimiento. Por otra parte, en ese momento la nueva lógica matemática - que más tarde fue ingeniosamente usada como sostén conceptual del atomismo lógico - prometía terminar con el caos en filosofía y prometía también establecer un sistema filosófico científico muy superior a todo cuanto nunca hubiera existido. Por lo tanto, dada la situación del conocimiento del momento, y dadas las aspiraciones de la época creía en la solución mediante la ciencia, la lógica y el progreso tecnológico, y que realmente deseaba la salvación en estos términos y por ello, el atomismo lógico era una empresa justificable, valiente e ingeniosa. Además, dado el estado de los conocimientos y el estado de las mentes en los años 20, “La estructura lógica del mundo”, de Carnap, todavía era una propuesta metafísica legítima, aun cuando estaba reventando sus costuras porque intentaba hilvanar juntas, en un bordado demasiado primoroso, demasiadas cosas. Tal vez Orman Var Quine haya sido el último metafísico de la época que buscaba con avidez la resolución de nuestros mayores problemas mediante las estructuras lógicas. Todo lo que viene después de Quine, o sea, las diversas concepciones de la metafísica concebidas como sistemas lógicos, son puros epígonos. Actualmente, ni la situación de los conocimientos ni las aspiraciones de la época se parecen remotamente a las de los años 20 y 30.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rindamos homenaje a lo que merece homenaje. La filosofía analítica hizo mucho para liberarnos del hechizo del lenguaje. Y Wittgenstein por cierto merece ser aclamado como el hombre que hizo más que nadie para liberarnos de ese hechizo. Pero reconozcamos que la filosofía de Wittgenstein tiene sus propios limites, que ya pasaron más de 40 años desde que concibió y escribió sus Investigaciones filosóficas, y que desde entonces llegamos a damos cuenta que las Investigaciones no son la última palabra de los problemas filosóficos. No hay duda de que nuestra perspectiva varió durante los últimos diez o quince años. Al punto que volvimos a darnos cuenta que los problemas filosóficos emergentes no son nunca de naturaleza lingüística analítica. Son parte de nuevas formas vitales que emergen, y como tales exigen ajustes en nuestra ontología y epistemología, además de un nuevo aparato conceptual y lingüístico. En la actualidad, estamos una vez más empezando a dejarnos impregnar por los problemas del “mundo real”. Está en marcha la revisión de toda la tradición wittgensteniana y analítica. Ahora, al ser conceptualmente potentes y lingüísticamente hábiles, podemos seguir divirtiéndonos con juegos semánticos, y por cierto podemos resguardamos de aquellos que tratan de romper nuestros capullos de seda lingüísticos; pero no serviría de nada. Pues la realidad es que actualmente la mayoría de los filósofos sabe en lo más íntimo que se acerca una nueva era de la filosofía; que el mundo espera que los filósofos presten atención a los nuevos problemas filosóficos de nuestros tiempos; que el idioma lingüístico-analítico rinde elegantes resultados, pero es de alcance limitado, que hemos sido hechizados por Wittgenstein, y esto es irónico, porque él nos advirtió que no nos dejemos hechizar ni por el lenguaje ni por conjunto alguno de proposiciones de ningún filósofo en particular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los últimos años de su vida, el biólogo C. H. Waddington, mientras estaba reformulando los dilemas del conocimiento biológico actual, que consideraba eran los dilemas de la totalidad de nuestro conocimiento actual, despotricaba contra la filosofía y los filósofos por habernos llevado por el camino equivocado. Alegaba (como lo hicieron otros) que la filosofía tomó un giro equivocado a principios de siglo. En vez de haber seguido a Whitehead y su filosofía holística y organicista, siguió a Bertrand Russell y su filosofía atomista y lógica. El consejo de Waddington era: “Volvamos a Whitehead”. Sin embargo, su diagnosis del pasado está preñada de dificultades. Pues, si tomamos en cuenta la totalidad del impulso de la época, esto es, su fe en el progreso, en la exactitud, en la ciencia, y, sobre todo, dada la potencia conceptual de las herramientas de la lógica matemática, con su precisión, su tersura, su elegancia y su finalidad, la búsqueda de soluciones mediante la lógica era demasiado irresistible como para que nos permitiésemos seguir a Whitehead con anterioridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ahora todo es distinto. El atomismo lógico, el positivismo lógico, el sueño de un sistema científico de filosofía y la salvación vía higiene lingüística no son más que historia. La realidad actual muestra un mundo en que el conocimiento científico está tambaleando, un mundo en que los conceptos de la naturaleza de la ecología exigen redefiniciones conceptuales porque se han convertido en los principales problemas filosóficos. Este es un mundo con angustias sociales e individuales sin precedentes, angustias que, paradójicamente, han sido provocadas por una tecnología aparentemente benigna que se tornó nuestra muleta, hasta el punto que somos incapaces de pensar y actuar por nosotros mismos, creándose así otro problema filosófico en boga, que debe ser atendido en el seno de las logias masónicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida está en continuo desenvolvimiento. El mundo está en continuo cambio. Y los masones debemos estar en continua reflexión. Comprender las formas cambiantes del universo constituye nuestro apremio y nuestra necesidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al bosquejar el alcance de lo que yo denomino la reforma de la Masonería, abogaré por una nueva filosofía que en realidad apunta a un retorno a la gran tradición masónica, esto es, la tradición que carga sobre sus espaldas grandes esfuerzos e intentos de ser culturalmente significativa. Desde el momento que quiero ir más allá de los cánones y preceptos de la filosofía actual, no puedo dejarme limitar por sus criterios de validez. La reformulación de la Masonería que aquí estoy presentando se ofrece como un desafío. Ella posee suficientes problemas de significación como para hacer que los masones (y no sólo los masones) reflexionen, sopesen, reexaminen, propongan nuevas intuiciones y verdades. Más allá de combates creativos y encuentros bulliciosos, están naciendo nuevas verdades; entretanto, la regurgitación de viejas verdades, se trate de la filosofía hegeliana o analítica, sólo podrá producir el embotamiento profundo de las mentes. Es indicio de una mente iluminada aceptar la concisión del desafío con la ecuanimidad de espíritu y la generosidad de corazón características de los verdaderos buscadores de nuevos horizontes. Desearía que los principios de la reformar masónica fueran recibidos con este espíritu. Quisiera agregar una aclaración terminológica. Cuando digo “filosofía actual” me estoy refiriendo principalmente a la actual filosofía occidental de alcurnia empirista, analítica y científica, pues esta es la filosofía que no sólo domina las universidades anglosajonas sino que, indirectamente, se ha convertido en la filosofía aceptada en todo el mundo. Cuando los países árabes hablan de progreso (o cuando un jeque árabe compra un Mercedes Benz, que de eso se trata), cuando la gente habla de revolución verde o de impartir educación a los analfabetos de los países del Tercer Mundo, todo ello se expresa y se hace dentro del contexto implícito de la filosofía influida por el empirismo y el mecanicismo analítico occidental. Todas las principales transacciones económicas mundiales tienen el aval de nuestra filosofía occidental (empirista y positivista).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que existen diferencias entre el atomismo y la fenomenología de Husserl, entre la filosofía del último Wittgenstein y el existencialismo de Sartre (todos ellos productos occidentales). Pero también sé que la fenomenología y el existencialismo han tenido poca influencia y le han hecho poco daño al mundo y a los individuos que adhieren a sus principios, mientras que la filosofía positivista empíricamente orientada, especialmente la que se desarrolló en los países anglosajones, suministra la justificación filosófica al paradigma despiadado, explotador, mecanicista que ha lanzado la orden de degüello contra la ecología del planeta, contra las naciones del Tercer Mundo y contra los mismos individuos que trataron de vivir sus vidas a imagen y semejanza de las máquinas. Y es esta versión de la filosofía actual que se tiene que tomar en cuenta para la reformulación de la masonería y para la cual trata de ofrecer una alternativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También sé que quizás ninguno de los filósofos analíticos actuales se puede reconoce en la reconstrucción masónica que se propone. No estoy analizando ningún filósofo en particular ni ningún conjunto de filósofos, sino la esencia y, sobre todo, las consecuencias, de todo el modo de pensamiento filosófico de una época determinada. Más que nada, estoy investigando cuáles son los cambios que se deben hacer en ese modo de pensamiento para lograr que la Masonería sea una verdadera herramienta de sostén en nuestra búsqueda de un vivir con sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Precisamente ese modo de pensar simplista, lineal, atomicista, determinista - para abreviar, científico -, que corta todo en pedacitos y luego embute la variedad de la vida en casilleros de conocimiento físico, es lo que yo planteo como reformable, pues en última instancia produce consecuencias reformables. Por lo tanto, cuando digo que al inventar nuevas tácticas de vida necesitaremos repensar nuestras relaciones con el mundo en su conjunto, lo que quiero significar expresamente es que necesitamos abandonar la concepción mecanicista del mundo y reemplazarla por otra mucho más rica y amplia. La reformulación de la Masonería trata de suministrar los rudimentos de esta concepción alternativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es la reformulación de la Masonería? ¿En qué difiere de la filosofía actual? Distinguiré doce de sus características y las compraré con las características correspondientes de la filosofía actual. Para que el contraste sea más notable, empezaré presentando dos diagramas, uno de la reformulación de la Masonería y otro de la filosofía actual, los que articularé en detalle a medida que avancemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LAS CARACTERÍSTICAS DE LA REFORMULACIÓN DE LA MASONERÍA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I. La Reformulación de la Masonería está orientada hacia la vida: en contraposición con la filosofía actual, que está orientada hacia el lenguaje. La vida no es un cáncer terminal, como sostienen ciertos practicantes de la medicina, sino un fenómeno positivo con fuerza y belleza propias. Aquellos que no pueden reconocer el vector positivo de la vida ya se han apartado de día y se han dejado arrastrar hacia el abismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosotros no tenemos que justificar nuestra predilección por la vida, pues ¿qué es más importante que tomarse la vida en serio? indudablemente, el peso de la prueba recae sobre los filósofos analíticos. Son ellos quienes deben justificar qué utilidad tiene para la vida su filosofía. Nosotros tratamos de no preocuparnos por ello ni les solicitamos que den alguna vulgar justificación pragmática de la filosofía, ni se les dice: “muéstrenme cómo afectan mi vida sus enseñanzas o si no les pego un tiro”. Pero, a largo plazo, alguna justificación debe darse. Una obvia, que dan los filósofos actuales, es la que consiste en sugerir que la filosofía basada en el lenguaje amplia el alcance de nuestros conocimientos sobre el lenguaje y el mundo, y de tal modo asegura cultura y provee mejores herramientas para vivir. Sin embargo, ese de tal modo constituye un gran salto; se trata en realidad de un artículo de fe, no de una conclusión lógica. Toda la justificación se viene abajo si, y desde el momento que, observamos que, por la influencia de este conocimiento supuestamente superior provisto por la ciencia y la filosofía científicamente orientada, desembocamos en las peores patologías ecológicas, sociales e individuales. La cuestión es que los filósofos académicos, en su enfrascamiento (o quizá debiéramos decir en su aislamiento), muy a menudo ni siquiera se molestan en dar justificación alguna para su filosofía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La filosofía está en los programas universitarios. Y para ellos esto ya es suficiente. No obstante, la vida tiene sus propios modos de vengarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La filosofía es esencialmente pública y social. Tarde o temprano, la vida, por medio de la sociedad o de algunos individuos impertinentes, preguntará “¿qué estás haciendo y para qué sirve?” A veces esta pregunta es planteada a los filósofos en forma amable e indirecta, a veces en forma violenta, como ocurrió en 1976 en la Universidad Rockefeller, cuando cuatro distinguidos filósofos fueron baleados. Por consiguiente, no necesitamos justificarnos por sostener que queremos una filosofía que mejore la vida, ya que toda filosofía tiene una única justificación, el mejoramiento de la vida. El hecho de que haya una montaña de reflexión analítica y que muchos filósofos estén completamente enterrados bajo esa montaña, no significa nada excepto que existe tal montaña de reflexión analítica. No negaremos que buena dosis de brillantez, ingenuidad y esfuerzo tenaz se ha desplazado hacia esas aventuras analíticas, pero eso no nos impide expresar que buena dosis de todo ello fue energía malgastada debido a que la filosofía se auto encerró en un hermetismo obcecado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II. La reformulación de la Masonería significa compromiso con los valores humanos, con la naturaleza, con la vida misma; mientras que la filosofía existente manifiesta su compromiso con la objetividad, con el desapego, con los hechos. Todas las formas vitales están comprometidas. La vida, en tanto fenómeno ontológico, no admite objetividad ni desapego. La objetividad es una ficción de la mente humana; no existe en la naturaleza. Se podría argumentar que la objetividad es un modo de evaluación. En tal caso, podemos decir que esa afirmación no se basa en la realidad física tangible que existe allí afuera, sino que es sólo una disposición de la mente humana. Permítaseme repetir: la objetividad no es un “hecho objetivo” que reside allí afuera. ¿Alguien la ha visto? ¿En un microscopio, o a través de cualquier otro instrumento? Ahora bien, si la objetividad ha de tener su más sólida justificación en la física, entonces sepamos que esta justificación de ningún modo es sólida, no sólo debido al principio de incertidumbre de Heisenberg, sino también porque, a nivel del último análisis, no tenemos manera de validar qué es lo que estamos aprehendiendo mediante nuestras teorías científicas: si lo que existe realmente allí afuera, o el comportamiento de los instrumentos científicos creados a nuestra propia imagen. En otras palabras, en determinado momento del análisis, cuando accedemos al problema de la existencia de las últimas partículas subatómicas, el basamento (objetivo) de la física atómica se desmorona, y tenemos la impresión de encontrarnos en una situación zen. Nosotros co-constituímos la existencia a través de nuestra percepción; el que percibe es inseparable de lo que percibe. (Recordemos lo que expresa Fritjof Capra en “El Tao de la Física”).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El concepto de objetividad esta inseparablemente ligado al boom de las llamadas metodologías, las que, en las diversas disciplinas, no son más que diferentes maneras de interpretar el mismo mito de la objetividad. La proliferación de metodologías es una amenaza. Si bien quisieron ser una ayuda y un remedio, a largo plazo se han convertido en muletas, en substitutos del pensamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las preguntas fundamentales ¿Cómo hay que vivir?, ¿Cómo son la cosas?, son esencialmente diferentes de la pregunta “¿Cómo hay que?” (Hacer las cosas). ¿Cómo hay que vivir? tiene que ver con las metas últimas. Las metodologías, en cambio, poseen una finalidad específica y temporal, tienen que ver con los cambios específicos de las cosas o con los modos específicos de manipular los conocimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la meta última se traduce en, y se traiciona por, metodología, la pregunta “cómo hay que vivir” se convierte en la pregunta “cómo hay que hacer cosas”. Esta fue una de las tragedias de nuestro tiempo, o sea, que olvidamos que no existe metodología que pueda dar respuesta a la pregunta “¿Cómo hay que vivir?”. La reformar de la Masonería afirma que es pervertir la vida al traducirla en metodología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es pervertir el sentido de la vida humana reducirla al consumo y, por ende, a sus aspectos físicos, biológicos y económicos. El sentido último y la completitud los procuran aquellos momentos singulares en que nuestro ser se encuentra en los dominios transfísicos de la contemplación estética: del enamoramiento, de la profunda iluminación que nos hacen captar cómo son las cosas, de las experiencias espirituales y semiespirituales. Todos éstos son aspectos trascendentales del ser del hombre, y por tanto son transfísicos y transobjetivos. Compasivamente, unimos nuestro propio ser con la corriente más grande de la vida. Ninguna filosofía puede triunfar a largo plazo si no intenta comprender la naturaleza y la vida en términos de compasión. Para decirlo una vez más, la vida es un fenómeno comprometido. Al evitar el compromiso estamos evitando la vida. La filosofía que rehuye la vida y el compromiso, entonces es parte del proceso entrópico que conduce a la muerte. El deseo de muerte de nuestra civilización se ha infiltrado en sus edificios filosóficos. La reformulación de la Masonería trata de revertir este proceso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III- La reformulación de la Masonería está espiritualmente viva: mientras que la mayor parte de la filosofía contemporánea está espiritualmente muerta. Oh, no empiecen con que primero tengo que justificar en términos físicos mi investigación de la espiritualidad. Porque entonces ustedes no entienden nada de espiritualidad. ¿Cómo podría hacer para hablarles sobre la espiritualidad? Es corno si yo dijera: “Admiren la Afrodita de Knidos”, y ustedes me preguntaran: “¿De qué tipo de mármol está hecho ese objeto, cuales son sus propiedades, su composición química?”. La Afrodita de Knidos, en tanto fenómeno cultural y espiritual, empieza donde termina el mármol en tanto material físico. Del mismo modo: “El mañana y el mañana y el mañana se arrastra a este paso insignificante de día en día hacia la última sílaba del tiempo transcurrido” evidentemente no es expresión de la ignorancia del poeta en el uso del lenguaje, si le hacemos caso a la filosofía semántica, aquí el poeta está mezclando categorías semánticas inapropiadas y antropomorfiza innecesariamente el “mañana”. El concierto para dos violines de Bach está colmado de sonidos. Pero esos sonidos están ordenados en forma diferente a los de la música pop. ¿Tiene para usted alguna importancia esa diferencia? Si no la tiene, vaya y escuche música popular en vez de música clásica. Si la tiene, entonces usted captó lo que significa espiritualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La espiritualidad es algo difícil de captar, difícil de definir, y frecuentemente difícil de defender. Mucha gente tiene dificultad debido a su anterior asociación con las religiones institucionalizadas. Por ello me apuro en tranquilizar al masón diciéndole que estoy empleando el vocablo en un sentido emergente absolutamente nuevo y que tiene poco que ver con el espiritualismo, el ocultismo o las connotaciones dadas por las religiones establecidas. La espiritualidad, tal como lo concibo, es un estado de la mente - en verdad, un estado del Ser. En este estado del ser experimentamos el mundo como si estuviera dotado de gracia, porque somos nosotros mismos los que en tales momentos estamos dotados de gracia. Experimentamos el mundo como un lugar misterioso, elevado, donde estar. Experimentamos el mundo en sus aspectos transfísicos y trascendentes. La primera experiencia espiritual fue aquel primer acto de temor reverencial, cuando el hombre quedó impactado por la belleza y el misterio de la naturaleza. Las religiones tradicionales sin duda incorporan esta forma de experiencia, pero de ningún modo la agotan. Todo el gran arte masónico tradicional, en su creación y en su recepción, es expresión viva de la espiritualidad humana. La reverencia y la compasión, el amor y la adoración ejemplifican distintas formas de espiritualidad. La contemplación de la gran poesía es una experiencia espiritual por excelencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el fin de trascender su universo meramente biológico, el hombre debió refinar la estructura de su experiencia, su habilidad para dar respuesta a fenómenos cada vez más sutiles, su capacidad para experimentar el mundo a través de su inteligencia activa y de sus sensibilidades progresivamente versátiles. Desde el momento que la evolución alcanzó el nivel cultural, todo acto de percepción y comprensión es un acto de sutil transformación del mundo. La espiritualidad consiste en hacer transfísico lo físico. El mundo experimentado espiritualmente es un mundo en que se magnifica el proceso de transformación activa por medio de la inteligencia y las sensibilidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La espiritualidad es, en síntesis, una estructura omniabarcadora para generar nuestra experiencia transfísica, casi un instrumento que le permite al hombre refinarse más y más. Entonces, por una parte, la espiritualidad es un estado del ser, una experiencia peculiar de los agentes humanos que los hace maravillarse ante la gloria de ser humano, o los hace postrarse con compasión o angustia ante otros seres humanos. Por otra parte, vista en la escala evolutiva, la espiritualidad es sinónimo de la propia humanidad, esto es, cuando se la concibe como un medio para humanizar al mono desnudo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debe observarse que la concepción de espiritualidad que esbozo; aunque independiente de las religiones tradicionales y tratada como un fenómeno natural es un atributo de la existencia humana; no excluye el reconocimiento de la santidad, lo sagrado, la deidad o la divinidad como encarnaciones específicas de la espiritualidad. Porque al irse haciendo un ser transbiológico, el hombre necesitó imágenes y símbolos con los que pudieran vestirse sus sueños y sus deseos. Una vez que tales imágenes y símbolos fueron deificados e institucionalizados en diversas religiones, su presencia ayudó al hombre a emprender una travesía espiritual más amplia. Contemplando la totalidad de nuestra herencia cultural y espiritual, puede decirse ciertamente que la existencia de lo sagrado y lo divino no ha sido espuria ni circunstancial, sino absolutamente esencial para la construcción del hombre como ser trascendente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reformulación de la Masonería está espiritualmente viva, pues se dedica a las últimas extensiones del fenómeno humano, y estas extensiones estudian la vida del espíritu, sin el cual no somos mucho más que chimpancés saltando de árbol en árbol. La mayor parte de la filosofía profana actual está espiritualmente muerta, pues se dedica a los problemas y campos de estudio que excluyen sistemáticamente la vida del espíritu. El lenguaje de la filosofía actual, sus conceptos y sus criterios de validez son tales que, por necesidad, deben dictaminar como inválidas e incoherentes las cuestiones relacionadas con la espiritualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inquirir por la condición del hombre conduce, inexorablemente, a la conclusión de que la búsqueda esencial del hombre es la del sentido. Esta búsqueda del sentido, ya sea a través de las culturas y religiones tradicionales o a través de la ciencia moderna, constituye una búsqueda espiritual; tiene que ver con la comprensión de cómo son las cosas. Por lo tanto, la naturaleza esencial del hombre es tratar de aprehender las estrellas, aun cuando sólo trate de comprender dónde apoya sus pies. Pretender que tales cuestiones últimas residen en el dominio privado de cada individuo es ceder el dominio público a la codicia, la rapacidad, la explotación. Las grandes culturas y las grandes civilizaciones fueron más sabias al respecto. Algunos filósofos quisieran afirmar que el compromiso con tales cuestiones espirituales, tan importantes como son, no constituye la ocupación del filósofo profesional. Yo quisiera afirmar que ellos están equivocados. La filosofía no se tiene que ocupar en cuestiones pequeñas e insignificantes. Tiene una impresionante trayectoria de ocuparse en cuestiones grandes e importantes. La reformulación de la Masonería tiene el coraje de volver a esas cuestiones importantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV- La reformulación de la Masonería es comprehensiva y holística: mientras que la filosofía actual divide en pedacitos y analiza. La reformulación de la Masonería es comprehensiva, abarcadora, no porque confíe poco críticamente en que puede aprehenderlo y explicarlo todo. Muy por el contrario. Es comprehensiva por necesidad, como resultado de habernos dado cuenta que no tenemos otra alternativa que abordar el mundo de un modo comprehensivo, conectivo y holístico. Buckminster Fuller decía que si la naturaleza hubiese querido que fuésemos especialistas, nos hubiese equipado con un microscopio en un ojo y un telescopio en el otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El modo atomístico y analítico de ver las cosas es un modo en el que, casi por necesidad, domina lo trivial, lo fácil, lo obvio y lo físico. La contextura última de la vida requiere un acercamiento que proponga una diversidad de niveles de profundidad, que suponga que existen cosas que desafían el análisis fácil, el análisis es, en cierto sentido, siempre fácil, pues da por sentado que las cosas deben adaptarse a los instrumentos con que las abordamos, y que también reconozca que éstas son las cosas que en última instancia importan. Todo el estudio de las metas últimas también denominada escatología no es analítica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reformulación de la Masonería, entendida como holística y comprehensiva, constituye una filosofía metódica que es integrativa, jerárquica y normativa - autorrealizadora con respecto al individuo, y simbiótica con respecto al cosmos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las cuestiones más delicadas del conocimiento y la filosofía es aquella de la verdad. La reformulación de la Masonería cree que la verdad es un asunto muchísimo mas intrincado que el simple encontrar una descripción adecuada de los hechos dentro del marco de referencia esbozado por el conocimiento físico. Nosotros reconocemos que la verdad consiste en una correspondencia entre la realidad y su descripción. La noción de realidad no puede ser agotada únicamente por los marcos de referencia científicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como todos sabemos, en ecología se presupone un marco de referencia mucho más amplio que el de la física o la química. Por consiguiente, una mera descripción física o química de los fenómenos no sería suficiente cuando estamos en un marco ecológico. Pero la ecología es el marco de referencia último. La evolución suministra un marco mucho más amplio, especialmente cuando se incluye en ella la evolución cultural de la humanidad. Por lo tanto, nuestra noción de verdad debe estar relacionada con el marco de la evolución en un sentido amplio, no con una descripción estática de las cosas dentro de la “teoría evolutiva” suministrada por la biología molecular, sino dentro de la evolución que despliega, desarrolla y produce formas emergentes absolutamente nuevas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En última instancia, tiene sentido relacionar la noción de verdad con la escala cósmica, dentro de la cual se lleva a cabo la evolución. Sin embargo, aquí existe un problema: uno debería ser omnisciente para aprehender el lugar que ocupa el fenómeno particular de la evolución que se lleva a cabo en la escala cósmica. Por consiguiente, debemos tener suma cautela cuando manipulamos la verdad, pues ésta depende muchísimo de nuestra adecuada descripción del concepto de realidad. Quizás se acercaría más a la verdad decir que toda pretensión de verdad es una aproximación, porque hay sólo una verdad sobre todas las cosas. Tal conclusión no ha de ser confortable para aquellas mentes que están acostumbradas a las categorizaciones rígidas y a adscribir la verdad a los hechos particulares. Sabemos bien cuan restringido es el marco físico de la realidad, y cuán restringidas son sus “verdades”. La escala cósmica es más difícil de aprehender y mas difícil de vivir cotidianamente. Sin embargo, no es la interpretación difícil de las cosas lo que debe interesarnos sino su realidad última.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;V- A la reformulación de la Masonería le interesa la sabiduría: en contraposición con las filosofías actualmente existentes, que están dirigidas a la adquisición de información. No es difícil hablar sobre la sabiduría sin parecer pretencioso. ¿Qué es la sabiduría? Hasta el sabio queda indeciso al tratar de contestar esta pregunta. La sabiduría, en todo caso, es ejercitar el juicio, basándose en criterios cualitativos, y comúnmente en situaciones conflictivas. El juicio no puede cuantificarse, ni tampoco puede cuantificarse la compasión, que a menudo constituye parte del acto de juzgar. Entonces, la sabiduría es esencialmente no cuantificable. Por eso es que tenemos tantos problemas hoy en la sociedad cuantitativa. La sabiduría es un estorbo para la sociedad cuantitativa en la medida que desafía su propio ethos; pero al mismo tiempo, paradójicamente, es una cualidad altamente solicitada en cuanto se reconoce que el Hecho y la Medida pueden desgraciadamente transportamos demasiado lejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, la influencia de la actual sociedad montada sobre la cantidad, y la influencia de la actual educación, montada en las mismas ancas -una es imagen especular de la otra-, resulta tan penetrante que somos positivamente desalentados en el ejercicio de nuestro juicio, y somos estimulados a tomar decisiones “en base a los hechos”. “Los hechos no opinan; los hechos no juzgan”, se nos dice. Pero esta proposición implica una enorme falacia, porque los hechos sí juzgan de un modo artero; los hechos opinan. Obedecer a los hechos es obedecer a la teoría, y a la concepción del mundo a las que sirven esos hechos y a las que ejemplifican y articulan. Los hechos son entonces juicios autoritarios en defensa de la autoridad llamada el Paradigma Físico de la Realidad. No se puede escapar de los juicios, aun cuando aceptemos el juicio de los hechos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sabiduría consiste en poseer el conocimiento correcto. El conocimiento correcto debe estar basado en una apropiada comprensión de las jerarquías estructurales dentro de las cuales se anidan y se nutren los ciclos vitales y los ciclos humanos. E. F. Schumacher dice: “La sabiduría exige una orientación nueva de la ciencia y de la tecnología hacia lo orgánico, lo amable, lo no violento, lo elegante y lo hermoso”. En última instancia la sabiduría debe estar relacionada con nuestra comprensión de la trama venerable y frágil de la vida. Sólo por esta razón debe acarrear compasión, pues la compasión, entendida correctamente, es uno de los atributos de nuestro conocimiento del mundo. Es una escuela manca aquella que no desarrolla la compasión y el juicio. Es una sociedad renga aquella que niega el juicio y la compasión, pues ambos son componentes esenciales para adquirir algunos rudimentos de sabiduría sin la cual la vida es un barco sin timón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VI- La reformulación de la Masonería es consciente de lo ambiental y lo ecológico: en tanto que la actual filosofía académica se olvida casi absolutamente de los problemas ecológicos y del medio ambiente. Por supuesto que esto es así por definición, pero sepamos que la reformulación de la Masonería excede la cuestión del cuidado de nuestros recursos naturales. Ser ecológicamente consciente no sólo significa dar importancia e inventariar con sensatez los recursos existentes y abogar por medidas y leyes severas para que esos recursos duren más; también significa reverenciar la naturaleza y hacernos conscientes de que somos una extensión de la naturaleza lo mismo que la naturaleza una extensión de nosotros. Los valores humanos deben ser vistos como formando parte de un espectro más amplio en el que participa la naturaleza y que ésta co-define.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez se podría argumentar que es injusto, y hasta traído de los cabellos, acusar a la filosofía actual de que no se compromete con la ecología porque simplemente no se expide sobre la materia. Precisamente ésta es la cuestión: con su mudez participa de la conspiración de la indiferencia. Los crímenes de silencio son cargos que recaen especialmente sobre aquellos que debieran ser conscientes. Además, la filosofía contemporánea indirectamente avala el punto de vista de que es asunto de especialistas, y que, por ende, las cuestiones que se vinculan con lo ambiental y ecológico tienen que dejarse en manos de los especialistas, de los economistas, los políticos, los ingenieros, los arquitectos, los gerentes. Toda filosofía digna de tal nombre debe advertir que nuestros puntos de vista acerca de la ecología y el medio ambiente están siempre preñados de consecuencias escatológicas, filosóficas y éticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VII- La reformulación de la Masonería está alineada con la economía de la calidad de vida: Las filosofías académicas occidentales parecen estar desvinculadas de la economía, pero en realidad están alineadas con la economía del desarrollo material. Ellas funcionan dentro del marco que no sólo apoya, sino que en realidad origina, el ideal del desarrollo y el crecimiento material.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera premisa de la economía desarrollista es la idea de progreso material. No existe justificación para la economía del desarrollo en sí misma, sino que ésta recibe su razón de ser al proclamar que está cumpliendo el deseo del progreso material. El ideal del progreso material es poderoso y él sí que se puede sostener sobre sus propios pies. Sin embargo, ese ideal comúnmente forma parte de una estructura más amplia basada en la concepción secular del mundo y en la aceptación del empirismo, tanto en sentido epistemológico como ontológico. Por lo tanto, es a este nivel que debe verse la conexión entre la filosofía actual y la economía del desarrollo. Los filósofos actuales son empiristas o al menos están profundamente afectados por el empirismo. Ellos se adhieren, de cabo a rabo, a la concepción secular del mundo, reconocen en el progreso material una medida válida del progreso y quizá ésta es su única definición de progreso, y por consiguiente apoyan, aunque indirectamente, el modo de operar de la economía del desarrollo. La sencilla realidad es que el empirismo suministra una justificación filosófica a la economía del progreso material.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reformulación de la masonería cree que una economía que socava la calidad de vida embiste a la vida misma. Esta demostrada la fatuidad y la falta de sentido de la economía engranada con el crecimiento exclusivamente material.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las fuerzas que determinan el destino de la sociedad, y de los individuos que viven en ella, no pueden quedar fuera de las cabezas de los filósofos. Por esta razón, una comprensión de la economía en términos de sus relaciones con la naturaleza y en términos de su influencia en la sociedad contemporánea es ciertamente una empresa en que la Masonería debe estar comprometida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VIII- La reformulación de la Masonería tiene conciencia política: también tiene compromiso político, pero no del modo superficial que a menudo implica el andar abalanzándose de una acción en otra con poco resultado en definitiva. La reformulación de la Masonería es política en el sentido aristotélico: el hombre es un animal político no porque suspira por el poder, sino porque sus acciones están preñadas de consecuencias políticas. En síntesis, nos manifestamos políticamente no tanto por el modo en que votamos como por el modo en que vivimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomemos un ejemplo específico y algo drástico. La población de los Estados Unidos produce más de 360 millones de toneladas de basura por año, lo que equivale a 1,8 toneladas por año y por persona, o alrededor de 5 kg. Por día. No hay ningún otro país que pueda siquiera aproximarse a esta hazaña. Para desembarazarse de esa montaña de basura, los contribuyentes americanos deben oblar 3.700 millones de dólares por año para su recolección y eliminación. Compárense estos datos con algunos otros gastos anuales: tránsito urbano-130 millones; remodelaciones urbanas-1.500 millones por año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mediante esta producción de basura se está tomando una evidente posición política. Si uno participa en esa producción, uno participa en el despilfarro, con todas sus consecuencias. Una de tales consecuencias es una peculiar polución mental el haber tomado al despilfarro como modo de vida. Ahora bien, para que Norteamérica pueda despilfarrar, otras naciones deben contribuir. ¿Y contribuyen en sus propios términos? No, las demás naciones contribuyen en los términos dictados por Norteamérica. ¿Por qué? Porque en este mundo tecnológico los proveedores suministran sus mercaderías en los términos fijados por los consumidores. ¿Y el resultado de esto? Demasiado a menudo se incrementan las injusticias y las desigualdades. La pésima condición del campesino peruano o del trabajador de las plantaciones brasileñas, las pésimas condiciones de la mayoría de los trabajadores manuales del Tercer Mundo, está directamente vinculada con el modo que eligieron los países industriales (los consumidores) para conducir sus asuntos. La producción de basura es en última instancia un acto político mediante el cual afectamos, indirectamente, las vidas de los demás. La ecuación es simple: cuanto más basura producimos, mas adversamente afectamos a la otra gente que se halla en alrededor, podremos ver con claridad que se fraguan y mantienen estructuras y alianzas políticas con el fin de que el petróleo y otros recursos naturales puedan circular hacia los países industrializados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, desde el momento que la justicia constituye un tema filosófico clásico, uno tiene la esperanza que lo dejen tratar el asunto de la basura, ya que éste es el estadio final del proceso que desde sus inicios exige, en este universo contingente, injusticias y desigualdades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IX- La reformulación de la Masonería está vitalmente comprometida con el bienestar de la sociedad: Ella mira a la sociedad como una entidad sui generis que posee vida propia. Por consiguiente, la sociedad no puede ser reducida a individuos o considerada como la mera suma total de los individuos que la componen, ni puede ser comprendida a través de su “conducta exterior”. La sociedad es el nexo y la cuna de aspiraciones y visiones que son ciertamente transindividuales. La sociedad es en última instancia uno de los modos del ser espiritual del hombre. La sociedad es, por cierto, muchas otras cosas también: un instrumento para transacciones comerciales, una bestia burocrática e insensible que frustra nuestra búsqueda del sentido. Pero en última instancia debemos representárnosla como un instrumento de perfectibilidad del hombre tanto como, en sentido metafísico, un modo del ser espiritual del hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El contrato social por el cual estamos atados es cooperativo en su misma esencia; no es sino una confirmación de nuestra pertenencia al plan más amplio de cosas llamado cosmos. Es absolutamente evidente que una concepción del cosmos, y de la pobreza, que sea compasiva, simbiótica y cooperativa implica una concepción cooperativa a la sociedad, pues la sociedad es una de las células del cosmos en evolución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La filosofía académica incluye entre sus componentes a la filosofía social. Pero dentro de sus miras se trata a la sociedad como si ésta fuese un insecto bajo el microscopio: todo es escrutinio analítico, con escaso interés por el bienestar de la sociedad. No es por accidente que el filósofo profesional tan frecuentemente contempla a la sociedad como a un agregado mecánico para manipularlo en términos de conducta observable y mediante leyes estadísticas. Con toda justificación podemos entonces decir que la filosofía actual no se interesa por la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;X- La reformulación de la Masonería proclama la responsabilidad individual: Insiste en que, además de los derechos por los que luchamos, todos estamos también sujetos a deberes y obligaciones. Al respecto Solzhenitsyn afirma: “La defensa de los derechos individuales ha llegado a tales extremos que la sociedad ha quedado indefensa contra las acciones de ciertos individuos. Es el momento, en Occidente, de defender no tanto los derechos humanos como las obligaciones humanas”. Pero la reformulación de la Masonería también advierte que debe restituirse la soberanía y la autonomía del individuo para que éste pueda ejercitar con sentido sus derechos y sus responsabilidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo del especialista es un mundo en el que muletas de todo tipo van tronchando nuestros miembros y demás órganos, incluyendo la mente; es un mundo en el que lentamente se va reemplazando nuestra voluntad y nuestra imaginación por inventos mecánicos; nuestra iniciativa por la computadora central. No hay duda que nuestra crisis es en parte la crisis de la confianza, crisis que está en proporción directa con la delegación de nuestros poderes al experto, al especialista, a la máquina. No hay duda que buena parte de la violencia proviene de nuestra frustración en la búsqueda de la responsabilidad y la iniciativa. Al ser incapaces de hacer cosas significativas por nosotros mismos, hallamos una salida para esta búsqueda frustrada a través de formas patológicas: violencia, destrucción, violación. La violación es, a un nivel del análisis, un ejercicio de la iniciativa individual, un ascenso repentino del individuo adormecido por los tranquilizantes del sistema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reformulación de la Masonería sugiere e insiste en que nosotros somos responsables por todo, incluyendo la posiblemente fantástica transformación del mundo hasta un grado que se acerque al punto Omega de Teilhard. La reformulación de la Masonería es voluntarista, pero dentro de los limites del orden natural y de la comprensión compasiva del cosmos. Somos los nuevos Prometeo que tenemos el coraje de encender el fuego de nuestra imaginación de novo; pero también somos conscientes de todo lo que anda mal, y de la enorme responsabilidad que implica el traslado de la antorcha encendida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;XI- La reformulación de la Masonería es tolerante con los fenómenos transfísicos: El intento de comprender el cosmos está enraizado tan hondamente en la naturaleza del hombre como su impulso de sobrevivir en términos físicos. El conocimiento por lo tanto es no sólo un instrumento de sobrevivencia, sino sobre todo la escalera por la que trepamos para alcanzar el ciclo. Vivimos inmersos continuamente en una multitud de tramas que expresan diferentes órdenes de ser que hechizan la complejidad de nuestras relaciones con el mundo. En esa multitud, la trama física es sólo una. Sin embargo, es esta trama particular la que se convirtió en el foco de nuestra atención y el objeto de nuestras investigaciones. Nos hemos obsesionado tanto que casi perdimos de vista todas las otras tramas, a pesar de que esas otras tramas están siempre presentes. Lo sabemos. Pero este “saber” tiene un sentido diferente al del saber oficial. Tenemos grandes dificultades para expresar, en lenguaje común, este sentido diferente del “saber” porque el lenguaje común ha sido monopolizado, e incluso pervertido, por la trama física.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reformulación de la Masonería pone fin a ese monopolio en la medida que exige una epistemología pluralista, una epistemología diseñada para investigar órdenes de ser y de conciencia que son tanto físicos como transfísicos. Trascender la física e ir más allá de su universo constituye el meollo de toda orden masónica, pues el vocablo metafísica surge justamente del deseo de ir más allá de la física. A través de los milenios, una de las preocupaciones básicas de la filosofía ha sido intentar penetrar los órdenes de ser que están más allá de la física.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien nuestra empresa es ontológica y cosmológica, en la medida que tratamos de determinar y cartografiar la heterogeneidad del universo y de nuestras relaciones con él, nuestro problema, actualmente, es epistemológico, es decir, que pertenece a la teoría del conocimiento. Porque existe en epistemología un monopolio peculiar que tenemos que romper para poder hablar de otros órdenes de ser. Si no lo hacemos, nos quedaremos mudos ante los sostenedores de la epistemología actual, ya sean filósofos o científicos, quienes invariablemente nos preguntaran: ¿cómo puede justificar su afirmación, cuales su evidencia al respecto? Por “justificar” ellos entienden una justificación física, en “términos aceptados”, dentro del marco de la epistemología empirista aceptada de cabo a rabo, marco que también está formado por los diversos tributarios de esa epistemología, las llamadas metodologías. De este modo, las “afirmaciones justificadas” nos retrotraen al universo empirista unidimensional. Por lo tanto, si hemos de lograr una epistemología pluralista, tenemos que romper con esos límites.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Se puede justificar la acupuntura? Sencillamente no se puede; o sea, si por justificación se entiende una explicación satisfactoria del fenómeno dentro del marco de referencia empirista actualmente aceptado. De igual modo, ¿cómo se puede justificar el reservorio de conocimiento biológico que todos poseemos, del que todos dependemos vitalmente, y al que todos indirectamente aludimos cuando nos referimos a nuestro instinto, habilidad, presciencia, premonición, intuición, sabiduría, compasión? ¿Se puede justificar la telepatía, la clarividencia y demás fenómenos paranormales? No, no se puede. Pero tampoco se pueden seguir descartando dichos fenómenos con una exclamación al estilo de “son todas patrañas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Philip Toynbee escribe: “Uno de los aspectos más desalentadores de todo el asunto la investigación de los fenómenos paranormales es que-al menos durante los últimos 70 años de investigación seria, el establecimiento científico pataleó en un oscurantismo rencoroso y punitivo que constituye una verdadera actualización de la Inquisición”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reformulación de la Masonería señala el comienzo de una nueva epistemología: pluralista, basada en la vida, orientada hacia el cosmos, en contraposición en la epistemología actual que está basada en la materia y orientada hacia la máquina. Hay una cuestión a tener firmemente en cuenta: buena parte de la filosofía actual, especialmente la de orientación analítica, consiste en meras notas a pie de página de la epistemología empirista. Esta epistemología, recordemos, representa indirectamente a un universo restrictivo concebido a imagen de una máquina determinista. En consecuencia, no nos dejemos atrapar en la red de las estratagemas de la epistemología actual y sus diversas metodologías, con sus criterios de justificación, evidencia y validez, pues todo eso forma parte de una mafia cognitiva que actúa como guardaespaldas del monopolio del universo unidimensional-objetivo-físico. Por lo tanto, no me traten de impresionar con sus metodologías; ellas no son más que ornamentos grabados sobre una tumba; ellas no tienen nada que ver con la vida, ni con la epistemología de la vida. La reformulación de la Masonería insiste en que, a largo plazo, debemos crear la epistemología de la vida. Hoy día, tenemos que limpiar el terreno, y exponer las limitaciones de la filosofía contemporánea hasta el punto en que ella haya llegado a ser una herramienta respetuosa que perpetúa una concepción mutilada y mutilante del universo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;XII- La reformulación de la Masonería atiende la salud: mientras que la filosofía contemporánea se desentienden de la salud. Los seres humanos somos agregados de partículas físicas en movimiento, pero también somos candelabros luminosos que emanamos pensamientos, emociones, compasión. La reformulación de la Masonería elimina el dualismo cartesiano de mente y materia y considera los diversos estados de ser como partes del mismo espectro físico-mental-espiritual. La totalidad de la historia del universo es la de la materia adquiriendo sensibilidad, el instante de la primera observación, el instante de la toma de conciencia, el instante de la toma de autoconciencia, el punto en que se accede a la espiritualidad. La razón misma es una forma de sensibilidad de la materia. Todo este espectro físico-mental-espiritual es responsabilidad nuestra; y conservar nuestra salud es nuestra responsabilidad. No somos máquinas que hay que reparar cuando se rompe o se gasta una pieza; somos campos de fuerza exquisitamente complejos. Sólo cuando partimos del supuesto de que el hombre y el medio ambiente están formados por campos de fuerzas en interacción empezamos realmente a comprender qué cuestión fascinante es conservar la salud humana, y qué milagroso es que las cosas estén en orden y que nosotros estemos en el estado de salud positiva. Mantener en continuo equilibrio este campo de fuerzas implica hallarse en contacto con la diversidad de fuerzas transfísicas que contribuyen al equilibrio. Estar en estado de salud positiva es estar en buenas relaciones con el cosmos. Esta afirmación puede parecer trivial o críptica, pero se nota que es simple sentido común ni bien uno piensa un poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nuevo modo de pensar sobre la salud se ha deslizado incluso al corazón de lo establecido. El presidente de la Fundación Rockefeller, John Knowles, escribió en 1977 en Science: “Prevenir las enfermedades significa abandonar los malos hábitos disfrutados por mucha gente -sobrealimentación, exceso de bebidas; ingestión de pastillas, acostarse tarde, ejercer la promiscuidad sexual, conducir demasiado rápido, fumar- o, dicho de otra manera, significa hacer cosas que requieren esfuerzos: mejorar la alimentación, hacer ejercicios regularmente, ir al dentista, planificar los nacimientos, asegurar la armonía de la vida familiar, controles médicos periódicos. La idea de responsabilidad individual va contra la historia norteamericana, durante la cual la gente ha estado santificado constantemente la libertad individual al mismo tiempo que la iban eliminando cada vez más mediante el crecimiento del Estado benefactor... la idea de responsabilidad individual dio paso a la de derechos (o demandas) individuales, a ser garantizados por el gobierno y repartidos por las instituciones públicas y privadas. El costo del exceso individual es ahora una responsabilidad nacional, ya no individual. Se justifica este proceder bajo el rótulo de la libertad individual, pero la libertad de unos con su salud es la atadura de otros con impuestos y cuotas médicas. Creo que la idea de un “derecho” a la salud debería reemplazarse por la obligación moral de preservar la propia salud.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, por qué hay que elevar a nivel de proposición filosófica este compromiso con la propia salud si ya en la escuela primaria a los niños se les dice: “¡Cuiden su salud!”. Según el encuadre de la reformulación de la Masonería, cuidar la propia salud es ser responsable por el fragmento de universo que está junto a uno, expresando reverencia a la vida a través de uno mismo; es parte de una táctica de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un aspecto de nuestra responsabilidad respecto de nuestra propia salud, o tal vez incluso su requisito previo, es reconocer la santidad de la vida. La santidad de la vida no es algo que se pueda probar científicamente. Sin embargo, la santidad de la vida es una suposición acerca de la naturaleza de la vida, especialmente tal como es percibida, entendida y experimentada por los seres humanos. El reconocimiento de su santidad parece ser un prerrequisito para la preservación de una vida digna de ser vivida. Entonces, si yo experimento la vida como dotada de espiritualidad y santidad, ¿quién sos vos para descartar mi experiencia con los pocos datos empíricos que te engolosinan? No sirve de nada argumentar que “la ciencia no da ningún fundamento para suponer la santidad de la vida”, pues en cierto sentido la ciencia no da nada. Es la gente, culta o inculta, explotadora o compasiva, quienes usan a la ciencia para fundamentar sus puntos de vista, sus opiniones y sus intenciones. Pero hay un problema aquí. Nuestra comprensión y nuestra percepción se verifican, se hacen válidas y adquieren sentido dentro de un marco conceptual. El marco conceptual basado en la ciencia parece excluir el reconocimiento de la santidad de la vida. Pero este marco conceptual es en sí mismo una forma de mitología. Cuando nosotros insistimos acerca de la santidad de la vida estamos operando evidentemente en otro marco conceptual. Todas las cosmovisiones están basadas, en última instancia, en mitologías. Quisiera explicar en pocas palabras por qué la ciencia y su marco conceptual constituyen formas de mitología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toda civilización está basada en una mitología. Estoy empleando el término “mitología” no para referirme a una fábula o a una fantasía sino más bien a un conjunto de premisas y creencias que forma la base de nuestra comprensión del mundo. Los griegos antiguos poseían su mitología plena de colorido. La Europa medieval poseía su mitología religiosa. Todas las llamadas sociedades primitivas poseían sus respectivas mitologías. A pesar de todo lo que se diga en contrario, la ciencia es una forma de mitología. Posee sus dogmas no escritos y no probados que son los presupuestos en que se basa. Esta acepta nada críticamente y nada justificadamente una forma de vudú: el método científico. Adora determinados tipos de deidades: los hechos objetivos. Diviniza ciertos modos de conducta: la búsqueda de la objetividad. Sanciona una moral determinada: la neutralidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ocurre con las mitologías clásicas, todas estas partes están conectadas y dependen mutuamente. La neutralidad es un ingrediente moral necesario para hacer de la búsqueda de la objetividad un modo de conducta privilegiado, preferido y superior. La objetividad, a su vez es necesaria para elevar al grado de divinidad los “hechos objetivos”. Divinizar los hechos objetivos sirve, a su vez, para justificar el método científico, el que así es concebido para permitimos explorar, y guardar como reliquias, aquellos mismos tipos de hechos. Los hechos objetivos y el método científico, a su vez, son necesarios para “justificar” los presupuestos de la ciencia, pues dichos presupuestos son concebidos de modo tal que sólo nos revelan lo que el método científico permite, que es lo que está contenido en la noción de “hechos físicos”. La estructura de la mitología científica no es menos compleja que la estructura de las mitologías tradicionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se intenta disminuir la importancia de la ciencia. Las mitologías son terriblemente importantes en la vida de las sociedades y de las civilizaciones. Nosotros no podemos percibir fácilmente que la ciencia es una forma de mitología porque la ciencia es el filtro o el telescopio a través del cual miramos el mundo. Cuando la usamos, percibimos lo que ella revela; pero muy raramente lo que ella es. Además, meterse con la ciencia y su mitología implica meterse con toda la realidad que la ciencia construyó para nosotros. Rehusamos a meternos con nuestra perspectiva básica de la “realidad” porque esto podría crear un desafío demasiado grande a nuestra identidad, la que está parcialmente formada por nuestra perspectiva científica del mundo. Nos adherimos tenazmente a la mitología de la ciencia porque gran parte nos fue embutida en las cabezas desde la escuela, cuando éramos aún niños y poco críticos. No podremos desafiarla con éxito ni liberamos hasta que logremos desarrollar una mitología alternativa. La necesidad imperiosa de nuestra época consiste en crear una cosmovisión alternativa o una mitología alternativa. La reformulación de la Masonería se ofrece como posible candidata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En síntesis, debemos tener en claro que el primer diagrama no es un catálogo de las virtudes de la reformulación de la Masonería aquí propuesta, sino una representación gráfica de la creencia fundamental de que, hasta y salvo que adquiramos un esquema conceptual que sea suficientemente comprehensivo y abarcador, no podremos acomodar ni articular la diversidad de nuevas relaciones que son necesarias para la cosmovisión ecológicamente sana y humanamente armoniosa; o sea, para las nuevas tácticas de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También es necesario resaltar las conexiones esenciales entre los dos respectivos diagramas. Constituyen dos paradigmas conectados pero incompatibles. A medida que vamos girando alrededor de los componentes particulares de cada diagrama, es posible notar que cada componente determina de un modo sutil el siguiente, y que éste queda sutilmente determinado por el que lo antecede. La filosofía actual no puede servir más que a los que están espiritualmente muertos, pues su universo está muerto: materia inanimada, hechos físicos, relaciones lógicas objetivas. Por esta razón, al tener a su disposición los conceptos que son específicos de ese universo muerto, no puede servir más que a los socialmente no comprometidos, ya que el compromiso social no es una categoría objetiva. No puede servir más que a los políticamente indiferentes, pues la política es algo demasiado grande para sus alcances. No puede servir más que a los que no se pronuncian ante la responsabilidad individual, pues la idea de responsabilidad excede su alcance y su jurisdicción. No puede servir más que a los que buscan información, pues la información consiste en aquellos pedazos que encajan perfectamente en sus requerimientos, mientras que la sabiduría no. No puede servir más que a los que olvidan lo ambiental y ecológico, pues su premisa oculta es que el medio ambiente ha de ser dominado por el hombre y explotado en su solo beneficio. No puede servir más que de sustento, si bien sólo indirectamente, a la persecución del progreso material. No puede servir más que a los que se desentienden de la salud pues, según en su óptica, la salud únicamente se consigue visitando a los especialistas médicos. No puede servir más que a los intolerantes, e incluso hostiles, respecto de los fenómenos transfísicos ya que éstos violan el universo de su discurso, que toman como válido e inmutable. Detrás de la mutilante estrechez de la filosofía actual yace la gran sombra del empirismo lógico, con su concepción de los seudoproblemas, el que fue usado como un machete para eliminar del campo de la filosofía los problemas más significativos y vitales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, si partimos de una premisa cardinal diferente, por ejemplo que la filosofía está orientada hacia la vida y que su misión es el mejoramiento de la vida, entonces de allí se desprenden todas las demás características del diagrama y de la reformulación de la Masonería. Esta nueva Masonería debe estar espiritualmente viva para comprender al ser humano, al agente espiritual. Debe interesarse por la sabiduría, pues el hombre no vive únicamente de hechos físicos. Debe estar ecológicamente comprometida y sustentar la economía de la calidad de vida. En lugar de repetir las principales características de la reformulación de la Masonería quisiera subrayar algunas de sus principales conclusiones. La objetividad no existe en la naturaleza. “Si la naturaleza hubiese querido que fuésemos especialistas, nos hubiese equipado con un microscopio en un ojo y un telescopio en el otro”. La sabiduría es esencialmente no cuantificable. La vida no basada en criterios cualitativos carece de significado. Nos manifestamos políticamente no tanto por el modo en que votamos como por el modo en que vivimos. La sociedad es uno de los modos del ser espiritual del hombre. “Es el momento, en Occidente, de defender no tanto los derechos humanos como las obligaciones humanas”. La epistemología pluralista es tolerante con los fenómenos transfísicos y admite una diversidad de modos de ser. “La idea de un derecho a la salud debería reemplazarse por la obligación moral de preservar la propia salud”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es entonces uno de los mensajes esenciales de la reformulación de la Masonería: podemos atacar todos los elementos de nuestra vida social, individual, espiritual, ecológica y política no separadamente sino atacando a todos ellos a la vez. Más aún, si no los atacamos a todos, ninguno será atacado. Esta es al menos una explicación parcial de por qué muchos excelentes programas alternativos (como el Movimiento Ecológico) han fracasado. Sus ópticas eran demasiado limitadas. Ellos la emprendieron sólo con un sector y consideraron a ese sector como el todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reformulación de la Masonería es un capitulo más en nuestro diálogo continuo con el universo siempre en transformación. Al transformarnos a nosotros mismos y nuestras relaciones con él, estamos transformando y co-creando el universo. Más allá del trance letárgico de la inercia tecnológica, estamos emergiendo con una conciencia realzada de nuestro destino, que consiste en construir un mundo responsable asumiendo nuestra propia responsabilidad, la cual consiste en imbuir al mundo de sentido y compasión, lo que consiste a su vez en continuar la historia inacabada de Prometeo: la historia del desarrollo humano, de la cual son ejemplos luminosos e inspiradores la tradición masónica pasada.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30424899-5271948654601445630?l=virgiliosalinas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/feeds/5271948654601445630/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30424899&amp;postID=5271948654601445630' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/5271948654601445630'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/5271948654601445630'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/2007/12/la-reformulacin-de-la-masonera-para-el.html' title='LA REFORMULACIÓN DE LA MASONERÍA PARA EL SIGLO XXI.'/><author><name>virgilio_salinas</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30424899.post-1013785951881415030</id><published>2007-09-30T20:29:00.000-07:00</published><updated>2007-09-30T20:31:39.908-07:00</updated><title type='text'>LA MEMORIA MASÓNICA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En el desarrollo de su formación, la masonería al activar una operación parte del estado momentáneo en el que se encuentra. La masonería no puede encontrarse ni en su futuro ni puede regresar a su propio pasado. También la memoria sólo puede activar operaciones presentes. Pero entonces, ¿cuál es la función de esta memoria, una vez dada esta delimitación temporal que la circunscribe al presente? Dado que el presente se dispone de muy poco tiempo, la función primordial de la memoria debería consistir en reprimir el pasado y así liberar capacidad de procesar información para que la memoria quede abierta a nuevas tareas. Esto es admitido, por ejemplo, para los sistemas neurofisiológicos. No obstante, esta primacía del olvido no es válida sin excepciones. A su vez, de manera excepcional esta represión puede ser puesta en suspenso y con esta técnica la masonería llegaría a lo positivo, esto es, a valores específicamente propios que son perdurables. Sólo en la superficie de la vivencia conciente surge la impresión de que la masonería  se esfuerza en recordar algo del pasado y que la memoria ayuda para eso. En efecto, la memoria produce consecuencias en todas las operaciones de la masonería y aparta permanentemente lo que la masonería habrá de utilizar en la reutilización. Esto puede suceder en intervalos de tiempo muy cortos o, en parte, en intervalos de larga duración para refrendar aquellos valores específicamente propios de la institución. La memoria en cierta manera reimpregna las permanentes capacidades de la masonería para asegurar tanto la recursividad como la capacidad de enlace de las operaciones propias. Traducido esto al lenguaje de la teoría de la información, la memoria ayuda a la masonería a que combine redundancia y variedad, y éste es un presupuesto ineludible para que la información se haga visible y se pueda procesar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una institución autoreferencial como la masonería debe trabajar con clausura operativa, de otra manera no se podría diferenciar del entorno, por tanto, no podría interpretar sus propias operaciones como propias y no simplemente como acontecimientos del entorno. Sin clausura operativa no sería posible ninguna memoria, ya que finalmente la masonería debe en todo lo que recuerda recordar que ella es quien recuerda. Sin embargo, este síndrome de operación – observación – memoria se compensa precisamente por el hecho de que la masonería no puede entrar en contacto con el entorno, la masonería  sólo puede utilizar sus límites en el lado interno y no en el lado externo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se puede explicar por qué es necesaria esta función memoria en instituciones que empíricamente se han mantenido en la evolución, recurriendo al cálculo y en conjunto a la figura de la retroalimentación. La distinción que entra dentro de sí misma. La masonería no puede partir simplemente de su estado presente si es que quiere efectuar posibilidades de enlace, sino que tiene que introducir en ese estado presente distinciones para poder designar algo con lo que se pueda enlazar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo con ayuda de la memoria la masonería está en situación de distinguir entre pasado y futuro y en ambas direcciones practicar selectividad. Partiendo del presente puede olvidar el pasado, o presuponer el futuro en todas las distinciones que utilice, por tanto, la institución puede oscilar dentro de la distinción entre pasado y futuro. Puede entonces trabajar con la distinción institución – entorno y dejar abierta la posibilidad de escoger entre temas dirigidos a su propia referencia o temas dirigidos a la referencia de lo otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta distinción del tiempo pasado – futuro es totalmente independiente de si se la entiende en el recuadro de la cosmografía aristotélica o si se la entiende con presupuestos radicales constructivistas. Esto es algo que puede quedar aquí abierto. Para la teoría de la memoria lo importante es primero aprehender la memoria como punto ciego de la distinción entre pasado y futuro. O para decirlo de otra manera, se exige de la teoría de la memoria que responda a la pregunta cómo es posible para la memoria enlazar pasado con futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo anterior implica que la masonería observa su diferencia por la distinción propio entorno que produce una indeterminación interna. La indeterminación interna no proviene de que la masonería no sepa o no pueda saber cómo es que el entorno cambiará o cómo es que estos cambios repercutirán en su interior. Eso también, por la razón de la indeterminación interna es parte de la masonería. Desde el punto de vista estrictamente matemático, la masonería opera autorreferencialmente y con ello hace explotar sus propias posibilidades de enlace en lo incalculable, esto es, la masonería se vuelve para sí mismo y para otros observadores imposible de pronosticar. La indeterminación interna es el correlato de la clausura operativa, esto es como sistema operativo no puede hacer contacto con su entorno, y se orienta tan sólo por su autodeterminación y por eso mismo debe comprobar que todas sus estructuras son resultado de sus propias operaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La teoría política clásica trató este problema en el sentido de la paradoja de la soberanía: un momento ineludible de arbitrariedad inserto en el vértice de la masonería. Esto también repercutió en la teoría de la decisión política con la consecuencia de que el componente político de las decisiones encierra un momento de arbitrariedad, a diferencia de las decisiones rutinarias totalmente programas que se pueden calcular. La política, en otras palabras, se aprehendió como decisionista con la secuela de una desconfianza elemental burguesa que se tuvo que suavizar con el postulado de la democracia. Pero ¿no se tendría que corregir el punto de partida de esta posición? Primero, desde el punto de vista empírico no existe ninguna arbitrariedad, esto es, no hay ninguna conducta a la que no pueda atribuírsele una causa. Segundo, cada decisión se puede aprehender como el despliegue de la paradoja: de otra manera no se haría reconocible como decisión. Si se admite esto, entonces qué hay que colocar en lugar de la paradoja de la soberanía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intentemos acercarnos a este problema con la ayuda de la teoría de los sistemas auto referenciales y en espacial recurriendo al análisis de la función de la memoria de la masonería.  Con este objetivo comprenderemos la teoría general de la memoria de manera lo suficientemente amplia para que podamos aplicar a los sistemas sociales, en vez de reducirlos a sistemas neurobiológicos. Esto no es lo usual ni siquiera en las nuevas teorías sobre la memoria que trabajan con posiciones constructivistas y con el teorema de la clausura operativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es necesario que se expliquen algunos presupuestos. Las instituciones como la masonería se producen y se reproducen mediante comunicación. La comunicación debe ser aprehendida como una operación que incluye el acto de entenderla. Por tanto, no se trata tan sólo de un proceso de transmisión de señales de un sujeto a otro en donde basta que la memoria sea memoria de personas o de organizaciones. Sólo la comunicación que incluye al acto de entender y que puede anticipar ese entendimiento dispone de memoria, ya que de otra manera no sería posible valorar lo que se sabe o no se sabe, o lo que se entiende o no se entiende. Esto implica que todo sistema social activa y reproduce su memoria en la operación comunicativa y que dependerá de la forma de comunicación que se llegue a activar lo que la memoria sea capaz de recordar o de olvidar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30424899-1013785951881415030?l=virgiliosalinas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/feeds/1013785951881415030/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30424899&amp;postID=1013785951881415030' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/1013785951881415030'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/1013785951881415030'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/2007/09/la-memoria-masnica.html' title='LA MEMORIA MASÓNICA'/><author><name>virgilio_salinas</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30424899.post-8855455682548617373</id><published>2007-06-25T22:41:00.000-07:00</published><updated>2007-06-25T22:43:34.482-07:00</updated><title type='text'>CELULAS MADRES Y MEDICINA REGENERATIVA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En la entrega del mando que hizo Clinton a Bush Jr. En la Casa Blanca le indico tres misiones a proseguir:&lt;br /&gt;1. Continuar la búsqueda de nuevas fuentes de energía, teniendo en cuenta que las reservas de hidrocarburos llegan a su máxima producción, aproximadamente, al 2010. Producto de ello se esta empleando la energía solar a través de paneles solares y se investiga el empleo de hidrogeno como fuente energética.&lt;br /&gt;2. Buscar un nuevo mundo para vivir, teniendo en cuenta los cambios producidos y que afecta la vida útil de nuestro planeta Tierra.&lt;br /&gt;3. Toda persona con coeficiente intelectual mayor de 150 años debe vivir más de 150 años. Lo que indica un nuevo proceso de selección de la especie humana, esta vez, dirigido por la misma especie humana. Establecer como se producirá esta es parte de este artículo. Esto genera investigación científica y tecnológica destinada a prolongar la vida, y que, una de sus opciones intentaremos presentar en este artículo. Lo que constituye un ejemplo de que “la utopía de hoy es la realidad de mañana”&lt;br /&gt;Hace ya más de 30 años se puede cultivar células fuera de su organismo.  Esto constituye la base para el desarrollo de una nueva rama de la medicina, la medicina regenerativa, que a su vez esta compuesta de dos grandes vertientes:&lt;br /&gt;1. La ingeniería de tejidos, que permite que a partir de células y mediante manipulación física y química logra la transformación de las células en tejidos específicos, como las válvulas cardiacas, las cuales son empleadas en la terapia reemplazo, sin la presencia de rechazo o empleo de medicaciones suplementarias para prevenir complicaciones posteriores, como ocurre con las prótesis valvulares tradicionalmente empleadas.&lt;br /&gt;2. Terapia celular, que tiene la misión de recolectar, preservar y emplear células primitivas en el reemplazo de tejidos afectados.&lt;br /&gt;Los científicos consideran que estas células primitivas tienen el potencial de tratar un mundo de enfermedades, discapacitantes y heridas. Investigadores de diversos grupos han demostrado la habilidad de las células primitivas para curar animales diabéticos, por ejemplo.&lt;br /&gt;Sangre de Cordón umbilical.&lt;br /&gt;En un proceso relativamente sencillo se puede obtener hasta 180 ml de sangre de cordón umbilical, mejor cuando la placenta todavía esta en el útero. Limpiando el cordón con alcohol y yodo, dejamos que el yodo repose unos 30 segundos antes de que este acceso nos permita extraer sangre de la vena umbilical.&lt;br /&gt;Una vez colectado, la bolsa de transporte es enviada al centro de criopreservación, donde pasando a través de varios niveles de seguridad de asepsia y antes que el producto sea procesado es limpiado y colocado en la campana de flujo laminar Luego se sigue una metodología que ha sido publicada según la metodología de Pablo Rubinstein, que fue publicada en 1995.&lt;br /&gt;Esta utiliza lo que se llama almidón hidroxietil. Este almidón junta a las células rojas en el producto y las ayuda a sedimentarse. Esto requiere de una temperatura y humedad adecuada, pero se requiere monitoreo de cuenta de partículas así como de la presión atmosférica, esto es, se mantiene una presión positiva.&lt;br /&gt;Se procesa en un sistema de bolsas triple, que incorpora bolsas de 150 ml, de 200 ml y una bolsa para la preservación criogénica. De este modo las células rojas quedan en el fondo del reservorio, encima de esta capa de células rojas quedan una capa gruesa que hemos enriquecido y que contiene las células primitivas y sobre ella esta el plasma.&lt;br /&gt;De este reservorio se retira las dos capas superiores y luego se retira la capa de plasma. Así se obtiene un volumen para criopreservación. Ese es el producto final. Ahora se debe agregar el criopreservante, dimetilsulfolane. Es un re-agente que penetra en la célula y la cubre. La protege por medio de criopreservación.&lt;br /&gt;Una vez logrado la separación de las células se realiza a contar el número total de células enucleadas. Este procedimiento se realiza fijándolas con un marcador llamado CD34. Por supuesto también se hace una identificación ABORh.&lt;br /&gt;Por su puesto se evalúa la viabilidad de las cuando llegan como luego del procedimiento. Este consiste en pruebas para esterilidad. Esto requiere de un sistema de detección automática donde se incuba aproximadamente por 7 días a 37° Celsius.&lt;br /&gt;Luego la muestra es colocada en bolsas de criopreservación, bolsa que tiene multicomportamientos. Consisten de porciones de 5 ml. Estos permiten hacer pruebas de seguridad, estabilidad, identidad, pureza, potencia, y cualquier otra prueba antes de su empleo.&lt;br /&gt;Ahora el producto es congelado en el congelador de radio controlado donde se baja la temperatura del producto aproximadamente un grado por minuto, hasta llegar a menos 90° grados. Cuando llega a menos de 90° grados, el producto es transferido a una mesa de congelamiento y de aquí es transferido al lugar de almacenamiento.&lt;br /&gt;Este lugar de almacenamiento tiene la característica de ser todo de cemento, además debe tener un tanque de nitrógeno líquido. Además de un generador de respaldo para seguridad. Definitivamente también se debe contar con monitoreo de vigilancia, detectores de movimiento y demás seguridades.&lt;br /&gt;¿Cómo se detectaron estas células?&lt;br /&gt;Estas células fueron descubiertas hace ya varios años en el Children’s Hospital de Boston, en el laboratorio de terapia celular e ingeniería de tejidos.&lt;br /&gt;Los investigadores estuvieron trabajando con muchos tipos diferentes de células por varios años. Pero ninguna de las células con las que trabajaban eran óptimas para las propiedades que necesitaban para medicina regenerativa. Y de esta manera siguieron trabajando y encontraron un número de células sean embrionarias, células de médula ósea de adulto y se propusieron establecer si algunas de estas células podrían ser óptimas para trabajar con en medicina regenerativa.&lt;br /&gt;Así que cuando se empezó a trabajar y ver los efectos, se trabajo con placenta, de donde se obtuvieron muchos tipos celulares que existen en la placenta, que permitió regresar varias veces a un tipo especial de células que tenían propiedades muy interesantes. Mientras más se cultivaban, y más se analizaban, más se pensaban que se encontraron las células óptimas.&lt;br /&gt;Para poner esto en contexto y entender porque es tan importante este descubrimiento, que ayuda a establecer el trasfondo descrito de las diferencias entre diversas células primitivas es necesario detenernos y establecer hasta tres dimensiones diferentes y que resultan indispensables entenderlas para determinar la trascendencia de lo estudiado.&lt;br /&gt;La habilidad pluripotencial es la habilidad de una célula a diferenciar o convertirse en otro tipo de tejidos de un organismo viviente. Esto es muy importante para la medicina regenerativa, por que si se esta tratando de, por ejemplo, enfermedades cardiacas, no se puede penetrar y hacer una biopsia de corazón para tomar una muestra y establecer una terapia. Seria muy riesgoso. Lo mismo es valido para muchos otros tipos de células que se pudiera desear. Así que tener una célula que pueda convertirse en otros tipos de células es muy importante para la medicina preventiva. Pueden convertirse en cualquier tejido del cuerpo humano. Para eso están diseñadas y programas por la naturaleza.&lt;br /&gt;Potencial proliferativo, que es definido por la mayor o menor facilidad para hacer que una célula en particular crezca en cultivo. De las células con capacidad pluripotencial no todas tienen igual grado de proliferación. Lo que constituye una limitación para el proceso de medicina regenerativa.&lt;br /&gt;Seguridad manifestado por el requerimiento de un procedimiento invasivo para poder obtenerlas, como ejemplo de médula ósea, o como sabemos que hay células madres en el cerebro. Estas son tal vez células valiosas, pero requieren procedimientos invasivos para obtenerse. Y, al mismo tiempo, administrarlas al paciente trae a colación otras cuestiones de seguridad. Así, sui las células tiene una gran capacidad de reproducción pueden formar teratomas o formar cáncer si se colocan en un organismo vivo.&lt;br /&gt;&lt;a name="_1244321973" goog_ds_charindex="8196"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a name="_1244316817" goog_ds_charindex="8197"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a name="_1244316576" goog_ds_charindex="8198"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a name="_1244316540" goog_ds_charindex="8199"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a name="_1244316521" goog_ds_charindex="8200"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hasta aquí se pueden distinguir tres grupos de células, pero empleando los criterios antes mencionados es necesario evaluar sus diferencias.&lt;br /&gt;Las Células madres embrionarias son pluripotenciales, pueden convertirse en cualquier tejido del cuerpo humano, total para eso están diseñadas y programadas por la naturaleza, pero en muchas maneras, son muy pluripotenciales, muy ansiosas de convertirse en otros tipos de células, cuando están en cultivo a menudo se diferencian espontáneamente en una mase de tejido. Es muy difícil controlar la diferenciación de estas células.&lt;br /&gt;Por su lado las células madre de adulto, denominadas así a las células obtenidas de médula ósea de adulto o de la sangre de cordón umbilical son menos pluripotenciales porque ya tienen grado de diferenciación, por ello son posibles de marcar con CD34. Son mayoritariamente empleadas en enfermedades de la médula ósea. Son mucho más difíciles en cultivos para causar que se conviertan en otro tipo de célula. Por ejemplo, las células madres hematopoyéticas, el ingrediente activo de la sangre de cordón umbilical, en realidad está programadas por la naturaleza para convertirse en glóbulos rojos, glóbulos blancos o plaquetas. Pero si requiere terapia para otra indicación fuera de la sangré o del sistema inmunológico, las células madres hematopoyéticas son más difíciles de trabajar. Así que la habilidad pluripotencial es un aspecto muy importante de los tipos de células.&lt;br /&gt;Las células embrionarias son altamente proliferativas, están programas por la naturaleza para multiplicarse muy rápido. Pero por estas mismas razones muy difíciles de trabajar. Son tan proliferativas que se vuelven poco estables en el cultivo. Por su lado las células madre adultas pueden ser muy difíciles de cultivas. La sangre de cordón umbilical, por ejemplo, ha sido muy difícil de expandir en cultivo. Ha sido investigada, algunos grupos han hecho progreso. Pero aún así una unidad de sangre de cordón es suficiente para dar tratamiento a un paciente, hoy en día.&lt;br /&gt;Imaginando, un poco el futuro, en un mundo en donde la medicina regenerativa puede curar una gama de enfermedades, pueden imaginarse un padre o un paciente tratando de regresar y tener acceso múltiple a sus células madre. Así que las diferencias entre las dos células es importante tener en cuenta.&lt;br /&gt;La seguridad es otro aspecto importante, pues las células madre de adulto requieren de un procedimiento invasivo para poder obtenerse. Como es la médula ósea, y hoy se sabe que estas células son encontradas en cualquier tejido del cuerpo humano, inclusive en el cerebro. Estas sean las células más valiosas, pero al requerir procedimientos invasivos para obtenerlas o administrarlas al paciente trae otros aspectos de seguridad que hay que tener en cuenta. Las células embrionarias, por su lado, tienen la capacidad de formar teratomas o cáncer cuando se colocan en un organismo vivo.&lt;br /&gt;Pero existen un tercer tipo de células madres obtenidas de la placenta, que conservando la capacidad pluripotencial, al menos en ratones no forman teratomas. Así que son más seguras que las células madres embrionarias en este sentido. Es decir, son menos salvajes que las células embrionarias en este aspecto. Lo que constituye una ventaja inmensa para medicina regenerativa.&lt;br /&gt;Pero las células madres placentarias al ser analizadas en su capacidad de formar tipos de tejidos se encuentra que puede desarrollar tejidos de cada una de las tres áreas dermales de desarrollo.&lt;br /&gt;Además las células madres placentarias son altamente proliferativas. Esta descrito que duplican su población cada 36 horas. Si se proyecta esto y hacemos números, puede empezar con una muestra de células del tamaño de un grano de arena en el primer día, y luego de seis meses, duplicando cada 36 horas, se tendría suficientes células para llenar una esfera del tamaño de la tierra si no se perdiera ninguna en el trayecto. Lo importante es que se mantiene su habilidad pluripotencial, manteniéndose estable y sin formar cáncer. Por lo que se puede decir que son seguras y se obtienen inofensivamente de tejido que de otra manera es desechado. Adicionalmente no son controversiales. No hay daño a la madre ni al hijo en el proceso. Finalmente, es la habilidad terapéutica de estas células de las que se habla en este momento.&lt;br /&gt;Ante estos hechos el horizonte es fascinante. Pero surge la interrogante, si ante este hecho científico, ¿todavía es útil la recolección de la sangre de cordón umbilical? En realidad la utilidad de la sangre de cordón umbilical esta perfectamente establecido, los transplantes de médula ósea tienen más de 35 años de antigüedad. La sangre de cordón umbilical ha sido usada como una fuentes de células madres desde fines de los 80’s. De hecho, más de 70 enfermedades se han beneficiado de las células madres que se cultivan de la sangre del cordón umbilical o de sangre periférica. Sin embargo, es necesario enfatizar que estas aplicaciones están limitadas a las enfermedades de la médula ósea. Entre estos, síndromes de fallas de médula ósea, desordenes de la sangre, metabólicos e inmunológicos. Así que los tipos de células que se encuentran en la sangre del cordón son en su mayoría hematopoyéticas por naturaleza. Obtener su capacidad proliferativa ha sido difícil. Pero hoy la sangre de cordón umbilical tiene unas aplicaciones interesantes, como son las reparaciones cardiacas posteriores a infarto de miocardio y enfermedades neuro-degenerativas como el Alzheimer y el Parkinson, y de hecho, en lesiones de la médula espinal. Así que la sangre de cordón umbilical es una terapia comprobada.&lt;br /&gt;Pero cuando vemos los potenciales terapéuticos de las células madres placentarias y se inicie su recolección rutinaria, la gama de enfermedades que se pueden controlar indica que la placenta no solo posee progenitor hematopoyético sino células que tienen la habilidad de diferenciarse, por ejemplo en tejido pancreático o músculo miocárdico. Estamos viendo células que pueden convertirse en nervio, en hueso, en hepatocito. Esto implica el potencial de usarlas en el tratamiento de diabetes. Imaginemos su potencial uso en enfermedades cardiovasculares o del hígado. Esto son enfermedades que afectan a una mayor proporción de la población. En la actualidad estos usos terapéuticos no están reducidos a la práctica. El potencia de estas células ofrecen es algo que debe impulsarnos a establecerlo como forma terapéutica en el Perú.&lt;br /&gt;Las células madres placentarias se obtienen por un procedimiento que se inicia por la recolección del tamaño indicado de tejido placentario, que es más o menos de 7 a 8 cm. alrededor de donde se implanta el cordón umbilical. Luego tiene que asegurarse de trasladar con la mayor seguridad posible, manteniéndolo alimentado con el mismo criopreservante y asegurarse que el medio de transporte este bien frío.&lt;br /&gt;Al llegar al laboratorio se extrae la membrana materna porque solamente se desea procesar el tejido fetal. También se extrae el tejido fibroso y luego pasa a l proceso de descontaminación.&lt;br /&gt;Luego se procede a la degradación mecánica, esto es, empleando una campana de flujo laminar el tejido es colocado en placa de Petri donde se corta en cuadrados de menos de un centímetro cuadrado. Esta parte del tejido sea desagregadazo mas adelante sobre un filtro estéril, la que es colocado sobre un tubo estéril cónico y se procede al lavado a fin de liberar las células al mismo tiempo que permite obtener una suspensión de células.&lt;br /&gt;Una vez preparados, las células forman una muestra de pre-procesamiento antes de la criopreservación. Esto se realiza por medio de un contador celular automatizado. Igualmente se procede a observar la esterilidad de la muestra, esto mediante inoculación en medios de cultivo y colocado en una sistema de monitoreo bacteriológico. El cultivo será almacenado por 14 días a 37° C.&lt;br /&gt;También las células serán probadas por citometría de flujo. Las células serán congeladas similarmente que la sangre de cordón umbilical en un congelador de tiempo congelado, el cual lo congela a una temperatura de menos de 90° grados. Luego es llevado a las congeladoras de almacenamiento de largo plazo. En ella se esta evaluado la viabilidad de las células. La viabilidad se realiza por empleo de un tinte llamado 7-AAD que se interpola en el ADN si no es viable. Si no hay tinción, la célula esta viable y procede a comenzar el proceso de criopreservación.&lt;br /&gt;Mientras el potencial de la sangre de cordón umbilical se expande a enfermedades extramedulares por el empleo de técnicas físico-químicas, el potencial de las células madres placentarias es mucho mayor al no ser células CD34, y por ello el panorama terapéutico es promisorio, al menos hasta que se establezca otras formas de terapia, como la genómica, ahora que se tiene lectura completa del código genético humano. Por ahora se esta desarrollando una serie de modelos inmunológicos con resultados adecuados.&lt;br /&gt;Referencias Bibliográficas.&lt;br /&gt;Strategic Research Institute 5th Stem Cell &amp; Regenerative Medicine, October 2005 Pittsburgh PA.&lt;br /&gt;Strategic Research Institute 6th Stem Cell &amp;amp; Regenerative Medicine, October 2006 Pittsburgh PA.&lt;br /&gt;European Stem Cells &amp;amp; Regenerative Medicine Congress London, United Kingdom June 2006.&lt;br /&gt;Committee on the Biological and Biomedical Applications of Stem Cell Research, Commission on Life Sciences, National Research Council, Board on Neuroscience and Behavioral Health, Institute of Medicine. Stem Cells and the future of Regenerative Medicine 2002.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30424899-8855455682548617373?l=virgiliosalinas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/feeds/8855455682548617373/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30424899&amp;postID=8855455682548617373' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/8855455682548617373'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/8855455682548617373'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/2007/06/celulas-madres-y-medicina-regenerativa.html' title='CELULAS MADRES Y MEDICINA REGENERATIVA'/><author><name>virgilio_salinas</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30424899.post-7117023717798960884</id><published>2007-06-18T21:05:00.001-07:00</published><updated>2007-06-18T21:25:02.441-07:00</updated><title type='text'>SER Y SUS DIMENSIONES ESPACIO-TIEMPO.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Un breve pasaje sobre el concepto filosófico del ser, extraído de la obra de Erich Fromm titulada "&lt;em&gt;TENER Y SER&lt;/em&gt;" dice:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"La discusión del concepto de “ser” resulta más complicada, porque "ser" ha sido tema de miles de libros filosóficos, y "¿qué es ser?"&lt;/em&gt; ha sido una de las preguntas críticas de la filosofía occidental. El concepto de ser se tratará aquí desde el punto de vista antropológico y psicológico, pero la discusión filosófica, desde luego, también se relaciona con el problema antropológico.&lt;br /&gt;Como hasta una breve presentación del desarrollo del concepto de ser en la historia de la filosofía, desde los presocráticos hasta la filosofía moderna, rebasa los límites de este ensayo, sólo mencionaré un punto crítico: el concepto de Proceso, actividad y movimiento como elemento de ser. Como ha señalado George Sirnmel, la idea de ser implica un cambio, significa devenir, y tiene sus dos representantes más grandes y más firmes en el inicio y en el cenit de la filosofía occidental: en Heráclito y en Hegel.&lt;br /&gt;Afirmar que "ser" constituye una sustancia permanente, intemporal e inmutable, y que es lo opuesto a devenir, como lo expresaron Parménides, Platón y los escolásticos "realistas", sólo tiene sentido basándose en la noción idealista de que el pensamiento (idea) es la realidad última. Si la idea de amar (en el sentido platónico) es más real que la experiencia de amar, se puede decir que el amor como idea es permanente e inmutable; pero cuando nos basamos en la realidad de los seres humanos que existen, aman, odian y sufren, entonces no existe un ser que al mismo tiempo no se transforme y cambie. Las estructuras vivas sólo pueden existir si se transforman y cambian. El cambio y el desarrollo son cualidades inherentes al proceso vital.&lt;br /&gt;El radical concepto de la vida de Hegel y Heraclito como proceso y no como sustancia tiene un paralelo en el mundo oriental, en la filosofía de Buda. No hay lugar en el pensamiento budista para el concepto de sustancia permanente y durable, ni para las cosas ni para el yo. Nada es real, sino los procesos. El pensamiento científico contemporáneo ha producido un renacimiento de los conceptos filosóficos del pensamiento del proceso al descubrirlos y aplicarlos a las ciencias naturales. "&lt;br /&gt;La propuesta planteada, permite esclarecer si el ser es un ente terminado o por terminar. Si es un elemento terminado desde que esta presente en el universo, origina que ya tiene una función definida, es más, su función esta definida por su estructura que le fue asignada, lo que origina que no tenga posibilidades de dejar de ser lo que es para llegar a ser lo que aún no es.&lt;br /&gt;Sin embargo, esta concepción mecanicista en que solo se observar el objeto creado, cuando se modifica por la concepción que relaciona al objeto creado y el creador, se puede obtener una nueva concepción. En el proceso de creación hay etapas, y estas etapas están determinadas por una extensión de espacio y un determinado tiempo. Cuando esta extensión y temporalidad se amplían se puede observar nuevos procesos que en las anteriores delimitaciones espacio-tiempo no se evidenciaban. En esta nueva dimensión espacio-tiempo, lo que parece un "ser" terminado se puede constatar que dicho "ser" es parte de un proceso, que al pasar por varias etapas de diferenciación, nos permite conceptuar que el “ser" tiene un devenir pasando de lo que es a lo que no es.&lt;br /&gt;Si ampliamos más nuestra percepción espacio-tiempo podremos ver que el mismo "ser" sufrirá su total extinción porque su nacimiento, vida y muerte, quedan totalmente incluidos en una unidad dimensional mayor a toda su "ser". Lo que nos permite definir que lo establecido como "ser" queda delimitado por la dimensión espacio-tiempo que empleamos en el establecimiento del "ser".&lt;br /&gt;Esto misma constatación se puede ver en el sentido inverso, si reducimos la dimensión espacio-tiempo podemos constatar que el "ser" no existe, porque lo que podemos percibir son los "seres" que en su devenir permitirán desde el nacimiento hasta su extinción de nuestro "ser". Lo que nos permite evidenciar, una vez más, que la dimensión espacio-tiempo establecen la inmutabilidad del "ser" y su devenir. En una dimensión el ser puede parecer inmutable mientras que en otra dimensión mutable.&lt;br /&gt;Si tenemos en cuenta estas paradojas de las dimensiones tomadas para el establecimiento del "ser", de su "devenir" y de la misma inmutabilidad, podremos constatar que la inmutabilidad puede cambiar en su definición pasando desde lo perpetuo hasta lo cambiante. Desde lo inmodificable hasta lo modificable, desde lo permanente hasta lo transformable. Luego en nuestra orden masónica podemos tener ambas percepciones, desde la inmutabilidad de nuestra orden hasta la mutabilidad de nuestra orden masónica.&lt;br /&gt;Filosóficamente esto es diferenciado como la teoría creacionista y la teoría evolucionista, y durante mucho tiempo se han enfrentado buscando privilegiar alguna de ellas, cuando lo que se busca es el privilegiar una determinada dimensión espacio-temporal.&lt;br /&gt;Ontológicamente genera la eternidad del ser y la transmutación del ser, lo que revela que el problema esta en la dimensión espacio-tiempo que empleamos en la observación. Esto implica que los límites de nuestras dimensiones espacio-tiempo nos permite tener diferentes definiciones del "ser", de devenir y de hasta su historia. En una dimensión espacio-tiempo tan pequeña, podría no lograr que se visualice la existencia de una historia, en una dimensión espacio-tiempo mayor podría percibirse que hay ciclos "aparentemente" repetitivos, pero en una dimensión espacio-tiempo mucho mayor se puede visualizar no solo "aparentes" repeticiones históricas, sino se puede visualizar la existencia de que la historia no es repetitiva, que es progresivamente lineal.&lt;br /&gt;Para lograr tener visualización de las implicancias de las dimensiones espacio-tiempo, el hombre ha tenido que liberarse de sus preceptos unidimensionales lo que le ha permitido llegar a reconocer que construye su mundo gracias al conocimiento de su historia. La historia, en la dimensión espacio-tiempo pertinente, nos ha permitido constatar que todo es progresivamente transmutable, con lo que hemos llegado a conceptuar que podemos llegar a transmutar desde lo que somos a lo que seremos. Los creacionistas rechazan que el ser puede transmutar más allá para lo que fue creado, pueda progresar hacia algo que no ha sido definido en la creación.&lt;br /&gt;Hoy la ciencia nos demuestra que las dimensiones espacio-tiempo son apenas 4 de las -hasta ahora- 11 dimensiones encontradas, lo que complica nuestra delimitación de las dimensiones y frente a lo cual el "ser" puede tener más de una definición, ligada o desligada de su devenir y con diversas historias.&lt;br /&gt;Si esto es así, nuestra definición de conocimiento también queda por redefinir, lo que conocemos esta determinado por los procesos que nos permite conocer o es un espejismo dependiente de nuestras dimensiones. Los griegos indicaron que solo lo inmutable puede ser conocido, los mecanicista creacionista establecieron que lo inmutable es lo que permite la construcción del todo, con lo que inferían que lo mutable no es conocimiento y no constituye parte de lo necesario para la construcción del todo. Pero los evolucionistas progresistas admiten que lo cambiante puede ser conocido debido a que no hay nada inmutable, porque lo mutable es el constituyente del todo.&lt;br /&gt;Así que nuestra definición de conocimiento definida como todo aquello que es verificable implicaría asociación necesaria y suficiente con una unidad dimensional especifica espacio-tiempo; ya que fuera de ella, no podrá ser verificable y con ello dejará de ser conocimiento. Si definimos conocimiento como lo que resiste los cuestionamientos, bastaría con cambiar de dimensión espacio-tiempo para hacer que el conocimiento sea cuestionable. Estas dos definiciones de conocimiento parten de la inmutabilidad de la dimensión espacio-tiempo, pero si aceptamos que la dimensión espacio-tiempo es mutable, podremos definir conocimiento como aquello dependiente de la dimensión espacio-tiempo y por ello relativo.&lt;br /&gt;Esto tendría implicancia para la misma orden masónica, porque lo que define esta determinado por la dimensión espacio-tiempo establecida. La verdad queda determinada por sus variables iniciales. Según la teoría del caos, el devenir -entendido como resultados- queda determinado por las variables iniciales -donde se incluye las dimensiones espacio-tiempo- así como los atractores y los fractales que se repiten en cada dimensión incluida. Esto permite aceptar o rechazar cualquier conocimiento. Lo que, en razón de la constatación, incluye a la orden masónica, si es que la vemos como cúmulo de conocimientos. Pero si a nuestra orden masónica la aceptamos como cúmulo de dimensiones espacio-tiempo tendrá vigencia. No debemos confundir conocimiento con dimensiones, con lo que nuestra orden masónica dejará de ser cúmulo de conocimientos y pasará a ser cúmulo de dimensiones, con lo que tendrá plena vigencia. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30424899-7117023717798960884?l=virgiliosalinas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/feeds/7117023717798960884/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30424899&amp;postID=7117023717798960884' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/7117023717798960884'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/7117023717798960884'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/2007/06/ser-y-sus-dimensiones-espacio-tiempo.html' title='SER Y SUS DIMENSIONES ESPACIO-TIEMPO.'/><author><name>virgilio_salinas</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30424899.post-649772225048391935</id><published>2007-06-18T20:55:00.000-07:00</published><updated>2007-06-18T20:56:24.193-07:00</updated><title type='text'>LA LEYENDA DE HIRAM EN LA GLOBALIZACÓN.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;De las múltiples interpretaciones que la leyenda de Hiram representaría, podría plantear que la construcción del Templo de Jerusalén representa el intento de lograr la unidad a partir del fraccionamiento, que a su vez, fue la consecuencia de la partición de una unidad previa. Pero el boicot en la fundición del Mar de Bronce dirigido por Hiram, por los compañeros representaría el condicionamiento de una de las fracciones a interrumpir la concreción de la unidad establecida como meta, si no hay, añadido, beneficio personal. En la leyenda, los deseos de Salomón para con la reina de Sabá. Lo que implica que el ser humano a lo largo del tiempo, muchas veces, hace algo para un aparente fin que en realidad no es más que un medio para otro fin oculto. En la leyenda, Salomón edifica el Templo en nombre de Jehová, pero esto en realidad era, adicionalmente, para ganar la gracia de la reina de Sabá. Estas intenciones ocultas de Salomón no eran conocidos por Hiram rey de Tiro, ni por el maestro Hiram Abif, ni por los compañeros ni aprendices dirigidos por el maestro Hiram.&lt;br /&gt;La globalización puede ser percibida como el intento de construir un nuevo templo de Jerusalén, y los que no están dispuestos a continuar con la concreción de la globalización podrían ser vistos como los compañeros que boicotearon a Hiram. Los compañeros no sabían para que se edificara el Templo, y por ello, equipararon su interés de servir a Salomón con el interés de Salomón de conquistar el favor de la reina de Sabá. Con ello interrumpieron la construcción del mar de bronce pero aún así Salomón no logro los favores de la reina de Sabá.&lt;br /&gt;A comienzo de la década de 1990, se presumía que la globalización sería la ola del futuro. Diversos documentos de pensadores globalistas, entre ellos Kenichi Ohmae y Robert Reich celebraban el advenimiento del surgimiento del llamado mundo sin fronteras. El proceso por el cual las economías nacionales relativamente autónomas se transformarían en una economía global única funcionalmente integrada era pregonado como irreversible.&lt;br /&gt;Y aquellos que se oponían a la globalización fueron descartados con desprecio como una encarnación moderna de los ludistas que destruían las máquinas durante la Revolución Industrial.&lt;br /&gt;Quince años después, a pesar de las marcas de productos que se consumen en todo el mundo y el aprovisionamiento externo, lo que se entiende por economía internacional sigue siendo una colección de economías nacionales. Estas economías son interdependientes, sin lugar a dudas, pero los factores domésticos determinan todavía en gran medida su dinámica. La globalización, en realidad, ha alcanzado su nivel más alto y comienza a retroceder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Predicciones brillantes, resultados decepcionantes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el apogeo de la globalización se nos dijo que las políticas de Estado ya no importaban y que las grandes compañías pronto dejarían pequeños a los Estados. En realidad, los Estados todavía importan. La Unión Europea, el gobierno estadounidense y el Estado chino, son actores económicos más fuertes hoy que hace una década. En China por ejemplo, las empresas transnacionales marchan al son que toca el Estado y no a la inversa.&lt;br /&gt;Es más, las políticas de Estado que interfieren con el mercado para desarrollar estructuras industriales o proteger el empleo todavía hacen la diferencia. De hecho, a lo largo de los últimos diez años, las políticas de gobiernos intervencionistas han marcado la diferencia entre el desarrollo y el subdesarrollo, la prosperidad y la pobreza. La imposición de controles al capital en Malasia durante la crisis asiática entre 1997-98 evitó que este país sufriera un proceso traumático como el de Tailandia o Indonesia. Los controles estrictos al capital también protegieron y aislaron a China del colapso económico que devoró a sus vecinos.&lt;br /&gt;Hace quince años nos dijeron que esperáramos el surgimiento de una elite capitalista transnacional que manejaría la economía mundial. Ciertamente, la globalización se transformó en la "gran estrategia" de la administración Clinton, que avizoraba a la elite estadounidense primera entre pares en una coalición mundial liderando el camino hacia un nuevo y benigno orden mundial. Una especie de Rey Salomón moderno. Ese proyecto está hoy hecho trizas. Durante el reinado de George W. Bush, la facción nacionalista ha superado ampliamente a la facción transnacional de la elite económica. Los Estados de corte nacionalista están hoy compitiendo duramente unos contra otros, buscando que su propia economía se imponga sobre las otras. Una especie de compañeros peleando entre ellos.&lt;br /&gt;Hace una década nacía la Organización Mundial del Comercio (OMC), sumándose al Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) como uno de los pilares del sistema de gobierno de la economía internacional en la era de la globalización. Como si fueran los tres Grandes Maestros que se conjugaron para concretar la construcción del Templo de Jerusalén. Con aire triunfalista, los funcionarios de los tres organismos se reunieron en Singapur durante la primera reunión ministerial de la OMC en diciembre de 1996, y definieron la tarea pendiente del "gobierno mundial" como el logro de la "coherencia" – es decir, la coordinación de las políticas neoliberales de las tres instituciones para asegurar la integración tecnocrática de la economía mundial, sin sobresaltos. Tal como lo hicieran en su momento Salomón, Hiram de Tiro y el maestro Hiram Abif.&lt;br /&gt;Pero ahora Sebastián Mallaby, el influyente comentarista pro-globalización del Washington Post, se queja de que "la liberalización del comercio se ha estancado, la cooperación para el desarrollo es menos coherente de lo que debería ser, y la próxima conflagración financiera será atendida por un bombero herido". En realidad, la situación es peor aún de como él la describe. El FMI está prácticamente difunto. Conscientes de que el Fondo precipitó y empeoró la crisis financiera asiática, más y más países en desarrollo se niegan a pedir prestado del Fondo o están pagando por adelantado, a la vez que algunos declaran su intención de no volver a pedirle al Fondo nunca más. Entre estos países se incluyen Tailandia, Indonesia, Brasil y Argentina. Como el presupuesto del Fondo depende en gran medida del pago de las amortizaciones de la deuda de estos grandes prestatarios, este boicot se traduce en lo que un experto describe como "una reducción inmensa del presupuesto del organismo". En este sentido, Tailandia, Indonesia, Brasil y Argentina serían como los compañeros que boicotearon el fundido del Mar de Bronce con la intención de hacer quedar mal a Hiram ante los ojos de la reina de Sabá.&lt;br /&gt;El Banco Mundial parece gozar de mejor salud que el Fondo. Pero habiendo tenido un papel central en la debacle provocada por las políticas de ajuste estructural que dejó a la mayoría de los países en desarrollo y las economías en transición que las implementaron, con mayor pobreza, más desigualdades y en estado de recesión, también el Banco atraviesa una crisis de legitimidad. Para agravar las cosas, un panel de expertos oficiales de alto nivel encabezado por el ex economista en jefe del FMI, Kenneth Rogoff, descubrió recientemente que el Banco ha manipulado sistemáticamente sus datos para hacer prevalecer su posición pro-globalización y ocultar los efectos adversos de la globalización. Esto representaría la posición de Salomón que segado por los celos, al saber que la reina de Sabá prefería al maestro Hiram, se mostraba afanoso por mostrar a la reina de Sabá sus dotes.&lt;br /&gt;Pero donde la crisis del multilateralismo es quizá más aguda es en la OMC. En el mes de julio pasado, la Ronda de negociaciones de Doha para una mayor liberalización del comercio llegó a su fin abruptamente cuando las conversaciones entre el llamado Grupo de los Seis se rompieron agriamente a raíz de la negativa de Estados Unidos a recortar sus enormes subsidios a la agricultura. El economista pro-libre comercio estadounidense Fred Bergsten comparó una vez a la liberalización del comercio y la OMC con una bicicleta: se cae si no avanza. El colapso de la organización que uno de sus directores generales describió una vez como la "joya en la corona del multilateralismo" podría estar más cerca de lo que parece. Lo que implicaría desacuerdos de Hiram de Tiro, que proporciona los medios materiales para la concreción del Templo posmoderno, la globalización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porqué se estancó la globalización&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué se vino a pique la globalización? Primero que nada, se exageró el alcance de la globalización. El grueso de la producción y las ventas de la mayoría de las transnacionales sigue teniendo lugar dentro de su país o región de origen. Existe solamente un puñado de compañías verdaderamente globales cuya producción y ventas están relativamente dispersas por igual en distintas regiones.&lt;br /&gt;En segundo lugar, en vez de haber forjado una respuesta común y cooperativa ante la crisis mundial de sobreproducción, estancamiento y ruina ambiental, las elites capitalistas nacionales han competido entre sí para lograr esquivar el peso del ajuste. La administración Bush, por ejemplo, ha promovido una política de un dólar débil como forma de fomentar la recuperación y crecimiento de la economía estadounidense a costa de Europa y Japón. También se ha negado a firmar el Protocolo de Kioto para lograr que Europa y Japón deban absorber los mayores costos del ajuste ambiental mundial, y conseguir de esta forma que la industria estadounidense resulte comparativamente más competitiva. Si bien la cooperación puede ser la opción estratégica racional desde el punto de vista del sistema capitalista mundial, los intereses capitalistas nacionales están preocupados fundamentalmente en no perder frente a sus rivales en el corto plazo.&lt;br /&gt;Un tercer factor ha sido el efecto corrosivo del doble discurso desplegado descaradamente por la potencia hegemónica, Estados Unidos. Aun cuando la administración Clinton sí intentó encaminar a Estados Unidos hacia el libre comercio, la administración Bush, por el contrario, ha predicado hipócritamente el libre comercio y al mismo tiempo practica el proteccionismo. Por cierto, la política comercial de la administración Bush parece ser libre comercio para el resto del mundo y proteccionismo para Estados Unidos. Un doble discurso que es la manifestación de la hipocresía del compañero que empleo Salomón para afectar a Hiram ante la reina de Sabá.&lt;br /&gt;En cuarto lugar, ha habido una gran distancia entre la promesa de la globalización y el libre comercio y los resultados efectivos de las políticas neoliberales, que han sido más pobreza, desigualdades y recesión. Uno de los pocos lugares donde ha habido una disminución de la pobreza en los últimos 15 años es China. Pero fueron las políticas intervencionistas del Estado que controló las fuerzas del mercado, y no las prescripciones neoliberales, las responsables de haber sacado de la pobreza a 120 millones de chinos. Por otra parte, los defensores de la eliminación de los controles de capital han tenido que enfrentar el colapso real de las economías que adoptaron esta política a raja tabla. La globalización del sector financiero tuvo lugar mucho más rápido que la globalización de la producción. Pero demostró ser la avanzada no de la prosperidad sino del caos. La crisis financiera asiática y el colapso de la economía argentina, que afectaron a dos de los practicantes más doctrinarios de la liberalización de las cuentas de capital, constituyeron dos hitos decisivos en la revuelta de la realidad contra la teoría. La aplicación doctrinaria de la liberación representaría o la ignorancia del compañero.&lt;br /&gt;Otro factor que contribuye al quiebre del proyecto globalista deriva de su obsesión por el crecimiento económico. Por cierto, el crecimiento infinito es la médula de la globalización, el resorte central de su legitimidad. Si bien un informe reciente del Banco Mundial continúa –contra toda lógica—exaltando el crecimiento rápido como la clave para la expansión de la clase media en el mundo, el calentamiento global, el agotamiento inexorable del petróleo barato (peak oil) y otros eventos ambientales hacen que la población comience a tener claro que el ritmo y los patrones de crecimiento que acompañan a la globalización son una prescripción a toda prueba para alcanzar un Armagedón ecológico. La obsesión por el crecimiento económico representaría la ambición del compañero, el más peligroso para causar la muerte del maestro Hiram, que en este caso sería el planeta Tierra.&lt;br /&gt;El último factor, que no debe subestimarse, es la resistencia popular a la globalización. Las batallas de Seattle en 1999, Praga en 2000 y Génova en 2001; la marcha masiva contra la Guerra realizada en todo el mundo el 15 de febrero de 2003, cuando el movimiento anti-globalización se presentó como el movimiento mundial contra la guerra, el fracaso de la reunión ministerial de la OMC en Cancún en 2003 y el casi fracaso de Hong Kong en 2005; el rechazo de los pueblos de Francia y Holanda a la Constitución Europea favorable a la globalización neoliberal en 2005 –fueron todos ellos encrucijadas claves de la lucha mundial de toda una década que ha hecho retroceder al proyecto neoliberal. Pero estos eventos de alto perfil no han sido más que la punta del iceberg, la suma de multitud de luchas contra el neoliberalismo y la globalización en miles de comunidades en todo el mundo, en las que han participado millones de campesinos, trabajadores, estudiantes, pueblos indígenas y muchos sectores de la clase media. Lo que podría decirse que representan los que se oponen a la construcción del Templo de Jerusalén, aunque para que ellos vivan mejor es que se construye el Templo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Postrada pero no vencida&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien la globalización puede estar postrada, aún no ha sido vencida. A pesar del descrédito, muchas políticas neoliberales continúan aplicándose en muchas economías ante la falta de alternativas creíbles a los ojos de los tecnócratas. Ante el panorama de estancamiento en la OMC, las grandes potencias comerciales están haciendo hincapié en los tratados de libre comercio (TLC) y los acuerdos de asociación económica con los países en desarrollo. Estos tratados y acuerdos son de muchas maneras más peligrosos que las negociaciones multilaterales de la OMC, ya que a menudo exigen mayores concesiones en términos de acceso a los mercados y una aplicación más estricta de los derechos de propiedad intelectual.&lt;br /&gt;Sin embargo, ya no todo es tan fácil para las grandes empresas y las potencias comerciales. Los neoliberales doctrinarios están siendo relevados de cargos importantes, dando paso a tecnócratas pragmáticos que a menudo subvierten las políticas neoliberales en la práctica, presionados por los movimientos populares. En el caso de los TLC, el Sur global está comenzando a darse cuenta de los peligros que implican y comienza a oponerles resistencia. Gobiernos clave de América del Sur, bajo la presión de sus ciudadanos, descarrilaron el Acuerdo de Libre Comercio de las América (ALCA) –el gran plan de George W. Bush para el continente americano— durante la conferencia de Mar del Plata en noviembre de 2005.&lt;br /&gt;Asimismo, una de las razones por las cuales mucha gente resistió al Primer Ministro Thaksin Shinawatra en los meses que precedieron al reciente golpe de Estado en Tailandia fue su afán por concluir un tratado de libre comercio con Estados Unidos. Por cierto, en enero de este año cerca de 10.000 manifestantes intentaron tomar por asalto el edificio de Chiang Mai, en Tailandia, donde funcionarios de los gobiernos de Estados Unidos y Tailandia negociaban el tratado. El gobierno que sucedió a Thaksin ha suspendido la negociación del TLC entre Estados Unidos y Tailandia, y el éxito de los tailandeses ha inspirado a los movimientos que en todas partes del mundo buscan frenar la firma de los TLC.&lt;br /&gt;El retroceso de la globalización neoliberal es más marcado en Latinoamérica. Bolivia, país que ha sido explotado durante mucho tiempo por los gigantes extranjeros del sector energético, ha nacionalizado sus recursos energéticos bajo la presidencia de Evo Morales. Néstor Kirchner de Argentina ha dado el ejemplo de cómo los gobiernos de los países en desarrollo pueden enfrentar al capital financiero, al forzar a los tenedores de bonos del Norte a aceptar solamente 25 centavos por cada dólar que les adeudaba Argentina. Hugo Chávez ha lanzado un ambicioso plan para la integración regional, la Alternativa Bolivariana para las América (ALBA), un proyecto fundado en la cooperación económica genuina en lugar que en el libre comercio, y en el cual las transnacionales del Norte tienen muy poca o ninguna participación, y que está orientado por lo que el propio Chávez describe como una "lógica más allá del capitalismo" ¿Estos tres podrían se considerados como los tres compañeros que boicotearon para evitar la fundición del Mar de Bronce indicado por el Maestro Hiram?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La globalización en perspectiva&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy en día, la globalización no parece haber sido una nueva fase superior del desarrollo del capitalismo sino una respuesta a la crisis estructural subyacente a este sistema de producción. Quince años después de que fuera proclamada como la ola del futuro, menos que una "nueva fase exitosa" de la aventura capitalista, la globalización parece haber sido un esfuerzo desesperado del capital mundial para escapar de la recesión y el desequilibrio en que se sumió la economía mundial en las décadas de 1970 y 1980. El colapso de los regímenes socialistas centralizados en Europa Central y del Este distrajo la atención de la gente de esta realidad al comenzar la década de 1990.&lt;br /&gt;Mucha gente de los círculos progresistas todavía piensa que la tarea del momento es "humanizar" la globalización; sin embargo, la globalización es una fuerza desgastada. La multiplicación de los conflictos económicos y políticos de la actualidad se parece, en todo caso, al período posterior al fin de lo que los historiadores llaman la primera era de la globalización, que se extendió desde 1815 a la irrupción de la Primera Guerra Mundial en 1914. La tarea urgente no es timonear a la globalización comandada por las transnacionales hacia una orientación "social demócrata", sino administrar su retirada para que no traiga el mismo caos y los mismos conflictos que caracterizaron su ocaso en aquella primera era. Lo que implica que se tiene que edificar en fuerza, otro Templo como el construido por Zorobabel, ya que el templo de la globalización de Salomón parece que no va más.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30424899-649772225048391935?l=virgiliosalinas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/feeds/649772225048391935/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30424899&amp;postID=649772225048391935' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/649772225048391935'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/649772225048391935'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/2007/06/la-leyenda-de-hiram-en-la-globalizacn.html' title='LA LEYENDA DE HIRAM EN LA GLOBALIZACÓN.'/><author><name>virgilio_salinas</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30424899.post-4512025047591119862</id><published>2007-06-18T14:59:00.001-07:00</published><updated>2007-06-18T21:06:24.558-07:00</updated><title type='text'>HISTORIA DEL TIEMPO A TRAVES DEL TIEMPO.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;La regla de 24 pulgadas podría representar para el masón el tiempo. El tiempo, sin embargo, ha sido motivo de profundas reflexiones a lo largo de la historia de la humanidad. Por ello, al interpretar filosóficamente la regla de 24 pulgadas, lo que en realidad estaríamos haciendo es establecer la historia del tiempo a través del tiempo. Lo que permitiría plantear que el tiempo es parte de la cultura humana, el tiempo es una cultura humana. La misma que en los templos masónicos esta representada simbólicamente de muy variada y rica formas.&lt;br /&gt;Así el caminar del Sol desde oriente hacia occidente y que simboliza desde la apertura hasta el cierre de la logia, de la casa consagrada al trabajo masónico, es una representa simbólica del tiempo. El ascenso por la escalera de Jacob en la plancha de trazar de primer grado, es otra representación gráfica del tiempo. El avance del masón desde las puertas del templo, en occidente, hacia el oriente es otra forma gráfica de establecer la presencia del tiempo. Los solsticios y equinoccios, también, representan el tiempo cósmico y representa la relación de nuestra planeta y el Sol en el sistema solar. La posición de los signos zodiacales en las columnas del templo o de las constelaciones en la bóveda celeste, también representan el tiempo que ya paso, si aceptamos que lo que observamos en una noche estrellada es lo que ya paso, lo que nos indica que el tiempo esta es pasado.&lt;br /&gt;El tiempo también esta presente en nuestra logia cuando se coloca la primera piedra en el lado norte-oeste del lugar consagrado a la edificación del templo, que a su vez, representa el intento de unificar lo que se fragmento a partir del big bang primordial para constituir el universo. Tiempo de construcción que culmina con la colocación de la piedra angular que sostiene la totalidad del templo, y que aún esta por colocarse, porque aún no se ha logrado la unificación de los elementos individualizados que hoy existen en el universo.&lt;br /&gt;El tiempo también esta representada en la plancha de trazar cuando constamos la distancia entre el este y oeste, o entre el norte y el sur, o entre las columnas jónica, dórica y corintia. Tiempo que a la vez puede ser pasado y futuro, lo que indica que si bien es cierto que hemos reflexionado, queda abierta la posibilidad a reflexionar sobre los mismos asuntos, y probablemente las interpretaciones no serán las mismas, lo que implica que el tiempo también es creativo.&lt;br /&gt;Si observamos la plancha de trazar, podemos apreciar que tiene límites, representada por la guardilla dentada, sin embargo, esto mismo indica que hay tiempo-espacio no incluido en la vida de la humanidad. Lo que permite inferir que hay tiempo antes y después del hombre. Lo que permite inferir que las especies nacen y mueren en el tiempo. Es más esto permite inferir que nuestros conocimientos están determinados por los procesos de conocer, los que a su vez son una parte del tiempo. Lo que implica que hay procesos cósmicos que están ocurriendo en este momento, que al tener dimensiones mayores a los establecidos por los procesos humanos de conocer, no pueden ser comprendidos, sin embargo, pese a esta falta de comprensión humana, no se puede negar su presencia, pues ellos influyen en nuestro devenir, aunque no seamos concientes de su influencia.&lt;br /&gt;Todo esto esta esotéricamente simbolizada por la regla de 24 pulgadas entregada al masón recién iniciado, lo que implica que su utilidad como herramienta de pensamiento, acción y reflexión perdura a través de los diversos grados evolutivos que progresara en la vida masónica, lo que implica la presencia de un tiempo creativo, un tiempo que a la manera del tiempo quántico permite la presencia de partículas quánticas a partir del vacío quántico, lo que apertura a nuevas reflexiones sobre cualquier aspecto de la vida del hombre, del cosmos y del G.·. A.·. D.·. U.·.. Lo que incluye al mismo tiempo, por lo que podemos concluir que acepta que el tiempo mismo es motivo de reflexión, y que las diversas interpretaciones constituyen parte de la cultura del hombre.&lt;br /&gt;La reflexión humana sobre el tiempo se remonta a la antigüedad y no ha concluido. Primero nos vimos atrapados en la rueda del destino, luego protagonistas de la historia, más tarde como los arqueros del universo y finalmente como parte de los procesos irreversibles de la naturaleza. De esta especulación hemos aprendido que el tiempo es una cultura que evoluciona con nuestros conocimientos.&lt;br /&gt;Toda la historia de los conceptos de la materia, espacio y tiempo es la de una especulación metafísica que dura cientos de años. Antes del uso del lenguaje, si bien percibimos el entorno, al mismo tiempo teníamos una forma de conciencia sin forma ni definición. Eran los preludios de nuestra más elemental cultura.&lt;br /&gt;El uso del lenguaje nos saco de nosotros mismos y enmarco nuestra experiencia dentro del mundo común de los objetos, de los actos y de las demás seres humanos. El lenguaje es el que altera las circunstancias de la percepción, ordena los datos de la experiencia, los codifica y cimienta una específica concepción del mundo.&lt;br /&gt;Es así como el homo sapiens construye su primer marco de referencia y supera el autismo inicial, ese estado de conciencia difusa que caracteriza, supuestamente, sus primeros momentos como especie.&lt;br /&gt;Entendemos que es así como se introduce en nuestra cultura la noción del tiempo, si bien desde nuestros más remotos antepasados hasta nuestros días, la idea del tiempo ha evolucionado de manera significativa en esa historia especulativa, y que interpreto que estaría representada, en logia de primer grado, por la regla de 24 horas.&lt;br /&gt;Las primeras reflexiones se remontan a la Edad Antigua donde encontramos que Platón dice que el tiempo es la imagen móvil de la eternidad. Refleja el debate de la época entre el tiempo subjetivo (el de cada persona), el tiempo objetivo (cronos o duración de los acontecimientos), y el concepto de eternidad (tiempo inmortal y divino, sin principio ni fin) introducido por Aristóteles.&lt;br /&gt;Las unidades de tiempo más corrientes, como las diferentes épocas del año, o el día y la noche, contribuyen a introducir en la cultura de nuestros antepasados la mentalidad cíclica asociada a tales fenómenos. Un ciclo sigue al otro en un proceso infinito, cada época no es sino una parte del todo. Pericles expresa así esta mentalidad: todas las cosas de este mundo están abocadas al declive. Para esta mentalidad cíclica, repetitiva, sin ilusión ni creatividad, el tiempo humano es tan exacto como el del entorno, sin opción a variaciones deliberadas. Todo se considera condicionado por el destino. Como el nacer y el ocaso del Sol.&lt;br /&gt;Desde estos primeros momentos, la cultura del tiempo combina los elementos objetivo y subjetivo, así como la dimensión de eternidad, en un conjunto de ideas integradoras en las que se entremezclan los ciclos del entorno, las percepciones temporales de cada persona y la noción de que el tiempo se opone a eternidad: según Platón, el tiempo que pasa es la manifestación de una Presencia que no pasa.&lt;br /&gt;La relación entre tiempo y movimiento la señala por vez primera Aristóteles, cuando establece: el tiempo es el número (la medida) del movimiento según el antes y el después. El ser que mide es, para Aristóteles, la conciencia interna del tiempo. Sin embargo, no llega a explicar qué es lo que señala el antes y el después, como advierte Prigogine.&lt;br /&gt;Aunque algunos pensadores de la Antigüedad, como Estratón, consideran que el tiempo es una realidad completa en sí misma, otros, como Aristóteles, prefieren concebirlo más bien como una relación, aunque sin llegar a definirlo como exclusivamente subjetivo. En cualquier caso, la primera noche de esta reflexión humana, que se prolonga hasta San Agustín, considera que el tiempo es desde siempre una gran paradoja: parte del tiempo es pasado y ya no existe, y la otra parte es futuro y no existe todavía, reflexiona Aristóteles. San Agustín enfatiza la percepción subjetiva: el alma y no los cuerpos es la verdadera medida del tiempo.&lt;br /&gt;Un salto esencial en la interpretación del tiempo se produce gracias a los profetas del judaísmo, que rompen con la idea del eterno retorno y rechazan la noción de destino implantada por los griegos. Esta visión del mundo, sobre la que se construye más adelante la concepción cristiana, realza el valor del futuro e introduce la esperanza como referencia de la evolución humana.&lt;br /&gt;La persona ya no es considerada prisionera de los ciclos y de la fatalidad, sino que se encuentra en peregrinación hacia el futuro y espera con intensidad el próximo cambio del mundo. Es la idea del tiempo lineal, que se contrapone a la idea del tiempo cíclico.&lt;br /&gt;El cambio de mentalidad que introduce el tiempo lineal es considerable: no sólo integra la esperanza en la cultura de la especie, sino que al mismo tiempo la hace subversiva. El mundo está inacabado y debemos perfeccionarlo.&lt;br /&gt;Esta noción del tiempo como fuente de progreso añade la dimensión social al debate de la Antigüedad sobre los elementos objetivo, subjetivo y eterno (o cíclico) del tiempo. La polémica se prolonga hasta la época moderna, cuando el tiempo es percibido, bien como realidad absoluta (una realidad completa en sí misma), bien como propiedad (de las cosas) o también como relación, como decía Aristóteles (más que una realidad, el tiempo es una relación).&lt;br /&gt;El denominador común es la descripción del tiempo como algo continuo, ilimitado, de una sola dirección y dimensión, homogéneo y fluyendo siempre del mismo modo, explica Ferrater Mora.&lt;br /&gt;Newton profundiza en esta descripción y establece el tiempo como algo absoluto, verdadero y matemático, que transcurre uniformemente. Descarta el factor subjetivo e introduce la medición matemática del tiempo con ayuda de relojes. Para Newton el tiempo es sólo una magnitud, una unidad de medida, puesto que en un mundo en movimiento no hay lugar para el presente.&lt;br /&gt;La visión newtoniana recupera el determinismo de los primeros momentos porque considera que la historia cósmica está ya escrita: podemos saber en qué momento ocurrirá el próximo eclipse o el paso del siguiente cometa. Es la época de la transparencia perfecta, el tiempo se inscribe en el espacio, el pasado y el futuro están escritos en el instante presente para el que sepa leerlos.&lt;br /&gt;Una nueva y significativa ruptura en la concepción del tiempo se produce en la primera mitad del siglo XX, cuando la teoría de la Relatividad Especial de Einstein establece la unión del tiempo y el espacio en un nuevo concepto que evoca a Aristóteles. Hace 2.200 años, Aristóteles afirmó que el tiempo tiene que ser movimiento, uniendo así dos conceptos relacionados entre sí pero que se nos presentaban separados, diferentes. Einstein establece una revolución conceptual parecida cuando señala que el tiempo es la cuarta dimensión de la realidad. Los objetos no sólo tienen longitud, altura y profundidad, sino que además están inmersos en un proceso temporal inevitable que tiene tanta importancia como las otras tres dimensiones físicas.&lt;br /&gt;Bertrand Russell lo explica así: espacio y tiempo no son independientes, como tampoco lo son las tres dimensiones del espacio. Seguimos necesitando las cuatro dimensiones para determinar la posición de un hecho... pues no existe el mismo tiempo para diferentes observadores.&lt;br /&gt;La gran trascendencia de la aportación de Einstein radica en la unificación que realiza de conceptos básicos aplicados a la realidad: no sólo establece que la materia es simultáneamente onda y partícula, sino que el tiempo y el espacio son también facetas diferentes de un todo cuatridimensional que es el llamado espacio-tiempo.&lt;br /&gt;Algunos físicos consideran incluso al espacio-tiempo como la matriz de toda la realidad. De hecho, el espacio y el tiempo aparecieron simultáneamente en la evolución del Universo.&lt;br /&gt;La física actual se plantea además que el tiempo puede estar formado por partículas elementales que, al igual que los objetos materiales, percibimos como algo continuo y fluyente a nivel macro físico (es decir, en la vida cotidiana), pero que, a nivel micro físico (que sólo podemos percibir en el laboratorio), es granulado (está formado por partículas) e irregular (porque tiene periodos de diferentes proporciones). Si esto es así, la misma dualidad onda-partícula aplicable a la luz, valdría también para el tiempo.&lt;br /&gt;Wartofsky advierte que nuestra imagen actual del espacio y del tiempo ha sido creada por la ciencia, y que las concepciones del espacio y el tiempo no están siempre de acuerdo con las simples verdades espacio-temporales que tomamos como inevitables y necesarias.&lt;br /&gt;Conviene tenerlo en cuenta porque para Einstein la distinción entre pasado, presente y futuro es sólo una ilusión, por persistente que ésta sea. Esta afirmación choca con el sentido común, que nos indica que el tiempo es tan real como la materia y el espacio. Sin embargo, el sentido común es un término relativo, que indica solamente el sentido común que prevalece en un período determinado del desarrollo conceptual. Desde esta perspectiva, el sentido común es sólo el conocimiento adquirido por la especie que ha resultado útil en determinados períodos históricos, pero no necesariamente sinónimo de verdad. ¿Es el tiempo una cultura, una ilusión de la especie?&lt;br /&gt;Aceptar que el espacio y el tiempo forman una única realidad supone no sólo convertir a ambos en fenómenos físicos, sino también revisar la noción de simultaneidad. Hasta Newton se pensaba que existía un presente universal: dos acontecimientos pueden ocurrir al mismo tiempo en dos lugares diferentes.&lt;br /&gt;Sin embargo, la Teoría de la Relatividad establece que no existe ningún momento que tenga validez universal: dos acontecimientos pueden ocurrir simultáneamente para un observador, pero otro observador que se mueva respecto al primero de ellos percibirá esos dos acontecimientos sucesivamente, no al mismo tiempo.&lt;br /&gt;Es decir, aunque en la vida cotidiana, donde las distancias y las velocidades son demasiado pequeñas para apreciar la Relatividad, no ocurren estas cosas, sin embargo acontecimientos que tienen lugar en lugares muy alejados entre sí pueden estar en el pasado para un observador y en el futuro para otro. Bertrand Russell afirma al respecto que el orden-tiempo de los acontecimientos depende en parte del observador.&lt;br /&gt;En consecuencia, el concepto de presente es una cuestión meramente personal y sólo tiene significado para el marco de referencia en el que se encuentra el observador. Es mas aceptando esto, resulta insensato dividir ordenadamente el tiempo en pasado, presente y futuro.&lt;br /&gt;La estructuración de los acontecimientos en pasado, presente y futuro no deja de ser una construcción mental sin ningún significado para las ciencias naturales, lo que explica la ilusión a la que se refería Einstein.&lt;br /&gt;Lo que implica que el mundo no sucede sino simplemente existe. La flecha del tiempo la ponemos nosotros. Somos los arqueros que permiten que el Universo tenga una historia con pasado, presente y futuro.&lt;br /&gt;Un nuevo elemento desconcertante porque, a pesar de su carácter ilusorio, la direccionalidad del tiempo impregna todo el Universo y es la que establece el principio básico de causalidad, origen de cada uno de nosotros.&lt;br /&gt;Casi todos los físicos están convencidos de que la causalidad es una ley inviolable de la naturaleza, pero a decir verdad carecen de una demostración que así lo pruebe, advierte Gribbin. Y añade: no existe en realidad nada en las leyes de la física que exija que la causalidad sea verdadera... La ley de causalidad no es más que la concepción vulgar del tiempo expresada en jerga científica.&lt;br /&gt;Nuestra magnitud respecto al Universo guarda así una estrecha relación con nuestra capacidad de interactuación con él: según la Relatividad nosotros somos el tiempo del Universo.&lt;br /&gt;Ya no podemos pensar, con Einstein, que el tiempo irreversible es una ilusión, sentencia sin embargo Ilya Prigogine. Para mí -añade- el hombre forma parte de esta corriente de irreversibilidad que es uno de los elementos esenciales, constitutivos, del universo.&lt;br /&gt;Premio Nobel de Química en 1977 por su contribución al estudio de los procesos irreversibles y de la termodinámica de los sistemas complejos, Prigogine añade a la teoría clásica, relativista y cuántica la así llamada física de los procesos alejados del equilibrio. Ha podido establecer que en condiciones alejadas del equilibrio, la materia es capaz de apreciar diferencias en su entorno y de reaccionar con grandes efectos a pequeñas fluctuaciones.&lt;br /&gt;Toda la teoría de Prigogine se basa en la termodinámica, una ciencia matemáticamente rigurosa iniciada en 1811 por Jean Joseph Fourier y basada en el tratamiento teórico de la propagación del calor en los sólidos. Esta ciencia añade otro componente universal a la física, además de la gravitación: el calor. Para Prigogine, las grandes líneas de la historia del universo están hechas de una dialéctica entre la gravitación y la termodinámica.&lt;br /&gt;La termodinámica se basa en tres principios básicos: el de conservación (que no es sino una generalización del principio de conservación de la energía conocida en mecánica), el principio de evolución (también conocido como segundo principio de la termodinámica) y el principio de Nernst-Planck.&lt;br /&gt;En sus comienzos, la termodinámica se centra en los procesos de equilibrio y descuida los procesos irreversibles típicos de las situaciones alejadas del equilibrio. Sin embargo, es sobre estos procesos, a partir de los cuales se formula el segundo principio de la termodinámica, que Prigogine fija su atención: revolucionan de tal forma el conocimiento del mundo que trascienden con mucho la teoría relativista y cuántica sobre la que se cimienta el pensamiento científico del siglo XX.&lt;br /&gt;El segundo principio de la termodinámica es la ley del crecimiento irreversible de la entropía (desorden), formulada por Rudolf Clausius en 1865. La entropía de un sistema aislado aumenta con el tiempo, explica Penrose: un sistema aislado (por ejemplo un gas) que ha sufrido una evolución, no retorna espontáneamente a su estado inicial, sino que amplifica sus fluctuaciones. Esta amplificación de las fluctuaciones provoca a su vez una situación nueva y una serie de nuevas posibilidades de evolución.&lt;br /&gt;Para la nueva ciencia del calor, los sistemas disipan energía, son irreversibles y evolucionan hacia el desorden. La evidencia que se desprende de la termodinámica es que, lejos del equilibrio, la materia desarrolla nuevas propiedades: sensibilidad a influencias del entorno, posibilidad de estados múltiples, historicidad de las elecciones adoptadas por los sistemas (se crean nuevos estados irreversibles).&lt;br /&gt;Una de las consecuencias de la termodinámica es que el tiempo no puede ser subjetivo, como sugiere la física de partículas. Según la física del calor, la irreversibilidad es la base de la mecánica cuántica, de la mecánica clásica y de la relatividad, por lo que ya no podemos considerar el tiempo como una aproximación: la relatividad general no da sentido a la irreversibilidad y no puede explicar la gigantesca producción de entropía que caracterizó el nacimiento de nuestro universo.&lt;br /&gt;Los fenómenos irreversibles que se aprecian en los sistemas alejados del equilibrio conducen a nuevas estructuras materiales que perduran y evolucionan hacia nuevos estados, lo que lleva a Prigogine a afirmar que ya no nos está permitido creer que somos los responsables de la aparición de la perspectiva del antes y del después.&lt;br /&gt;De la termodinámica se desprende que, a niveles macroscópicos, la materia sometida a calor es inestable, fluctúa y engendra nuevos estados. A diferencia de lo que ocurre con la física cuántica, estos procesos metamórficos ocurren al margen de que sean observados o no, son inevitables e imprevisibles y pueden desarrollarse de una forma totalmente incontrolada.&lt;br /&gt;Aunque la estructura subatómica de la materia sea paradójica porque no sigue las leyes físicas conocidas, a niveles macroscópicos la materia se transforma por efecto del calor y sintoniza con el orden espacio-temporal humano. Para Prigogine, este orden macroscópico otorga objetividad al mundo físico y disuelve las paradojas que se observan en el mundo cuántico, considerado como una especie de mundo alejado de los procesos de observación.&lt;br /&gt;En consecuencia, según la termodinámica todo discurre realmente del pasado al presente y del presente al futuro de manera inevitable e irreversible. Roger Penrose aclara sin embargo que la irreversibilidad es simplemente una cuestión práctica: no podemos en la práctica des-revolver un huevo, aunque es un procedimiento perfectamente admitido por las leyes de la mecánica.&lt;br /&gt;La inestabilidad, las fluctuaciones y la irreversibilidad, cualidades que descubre la termodinámica, desempeñan un papel en todos los niveles de la naturaleza: la química, la ecología, la climatología, la biología y la cosmología. Desde esta perspectiva, el universo surge de una inestabilidad (no de una singularidad, como expone la teoría del Big Bang), que crea simultáneamente materia y entropía.&lt;br /&gt;Nuestro universo es el resultado de una transformación irreversible y proviene de otro estado físico, no del vacío cuántico. La transformación del espacio-tiempo en materia, en el momento de la inestabilidad del vacío, corresponde a una explosión de entropía, a un fenómeno irreversible.&lt;br /&gt;En consecuencia, el universo no está condenado a la extinción, como expone la teoría clásica, sino que puede renacer si la inestabilidad original se llega a reproducir. Para Prigogine, el nacimiento de nuestro tiempo (del tiempo de nuestra vida, de nuestro planeta, de nuestro universo) no equivale al nacimiento del tiempo en sí mismo, ya que en el vacío cuántico el tiempo existía en estado potencial.&lt;br /&gt;La física de los sistemas alejados del equilibrio aporta otra novedad: el azar introducido por la física en la mecánica cuántica no se limita al nivel de las partículas elementales, sino que es también una propiedad de la materia a nivel macroscópico, de los sistemas observados por la termodinámica. A nuevos estados físicos de la materia le corresponden nuevos comportamientos.&lt;br /&gt;La idea que se desprende de esta teoría es que reafirmamos el carácter abierto y creativo del universo que nos sugieren las partículas elementales. Sin embargo, si la física nos ha hablado hasta ahora del tiempo ilusión de Einstein y del tiempo degradación de la entropía (extinción del universo por disipación del calor), estos dos modelos de tiempo no rigen ya: el universo no sólo no se degrada, sino que aumenta en complejidad con nuevas estructuras que emergen en las estrellas, las galaxias y los sistemas biológicos.&lt;br /&gt;El desorden no es sinónimo de caos, sino de reorganización e incremento de la complejidad de los sistemas. Como señala Prigogine, los desarrollos recientes de la termodinámica nos proponen un universo en el que el tiempo no es ilusión ni disipación, sino creación.&lt;br /&gt;Estas reflexiones nos señalan que el debate iniciado por Platón se prolonga todavía, que continuamos viviendo, compartiendo e inventando la historia del tiempo en una persistente especulación metafísica. Sin embargo, al igual que ocurre con nuestras facultades superiores, seguimos sin saber exactamente lo que es el tiempo.&lt;br /&gt;Uno de los mayores condicionantes de nuestra existencia, de nuestro conocimiento, de nuestra percepción y de nuestra cultura, es también uno de nuestros mayores misterios. Bergson lo expresa así: nosotros no pensamos el tiempo real, pero lo vivimos porque la vida desborda a la inteligencia.&lt;br /&gt;Parece decirnos que, ya seamos los arqueros del universo que ponemos la flecha del tiempo, como decía Einstein, o ya seamos parte de la corriente de irreversibilidad que cruza el universo, como dice Prigogine, la vida nos desborda y conduce por senderos en los que el tiempo emerge más como una cultura que evoluciona con nuestros conocimientos, que como uno de los fundamentos metafísicos del mundo real.&lt;br /&gt;Esto es lo que podemos aprender de la historia del tiempo, que sigue abierta a nuevas interpretaciones porque es una historia que construimos nosotros con nuestras inquietudes, investigaciones y reflexiones. Así escapamos también del determinismo cultural que rechazan la física cuántica y la termodinámica porque, como lo expresan los antropólogos, las culturas no son inmutables, sino el vehículo para la creación consciente y constante de estructuras de realidad y, por ello, de futuros probables.&lt;br /&gt;Todo esta historia del tiempo a través del tiempo estaría simbolizada en la regla de 24 pulgadas, la misma que a su vez, señala que en diversas dimensiones, conforme avancemos por la escalera de Jacob, la regla de 24 pulgadas tendrá nuevas dimensiones, permitiendo crear nuevas historias del tiempo a través del tiempo, lo que tiene profundo impacto reflexivo y actuante, tanto para el masón como para la humanidad cuanto para el universo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30424899-4512025047591119862?l=virgiliosalinas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/feeds/4512025047591119862/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30424899&amp;postID=4512025047591119862' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/4512025047591119862'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/4512025047591119862'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/2007/06/historia-del-tiempo-traves-del-tiempo.html' title='HISTORIA DEL TIEMPO A TRAVES DEL TIEMPO.'/><author><name>virgilio_salinas</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30424899.post-4075600515830744040</id><published>2007-06-16T14:33:00.000-07:00</published><updated>2007-06-16T14:47:21.352-07:00</updated><title type='text'>EL FUTURO DE LA MASONERIA.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Hoy en día evocamos la perdida del sentido, el choque de civilizaciones o la desaparición de los valores supuestamente irreductibles. La cuestión ha sido el núcleo de las interrogantes de la filosofía del siglo XX. Desde fines del siglo XIX, Nietzsche identificaba la historia con el proceso de la pérdida del sentido, que él resumía como “la desvalorización de los valores supremos”. La “muerte de Dios”, según su pensamiento, comportaba la muerte del Hombre. Para Heidegger, esta perdida de sentido es el movimiento mediante el cual el Ser queda olvidado y se transforma totalmente en valor. Más allá de la diferencia de los enfoques de Nietzsche y Heidegger, otros filósofos como Vattimo, han observado una afinidad entre sus dos definiciones sobre la perdida de sentido, definido como “la reducción del ser a valor de intercambio”. Paradójicamente, esto sería así a causa de la decadencia de los “valores supremos”, esto es, la noción de valor se vería liberada en su vertiginosa potencialidad. Los valores podrían así desplegarse “en su verdadera naturaleza de convertibilidad”, en el “movimiento de generalización del valor de intercambio”.&lt;br /&gt;A principios del siglo XXI, cuando los planes de reapropiación de los valores parecían haberse derrumbado, tanto si eran proyectos políticos revolucionarios de emancipación como apuestas por la reconstrucción filosófica, espiritual, ideológica o política, a tal punto que se habla de un movimiento poshumanístico; justo cuando eventos trágicos derriban nuestros puntos de referencia y desacreditan la hipótesis de un “fin de la Historia”; cuando las sociedades se movilizan en busca de nuevas éticas, nuestra orden masónica, no puede ahorrarse una reflexión prospectiva y filosófica que se empeñe en encontrar una respuesta a la pregunta: “¿Hacia dónde se dirigen los valores?”&lt;br /&gt;Todavía para Voltaire, en el siglo de la Ilustración, no cabía ninguna duda: “sólo existe una moral, al igual que sólo existe una geometría”. Pero esta certidumbre universalista se ha ido desmoronando desde hace tiempo ante la denuncia de un origen totalmente humano de la moral. La sospecha de una relatividad histórica de los valores, tal como las diversas iniciativas de desmitificación que trataron de reducirlos a paquetes ideológicos disimulando mecanismos de poder, ha arrasado con la fe filosófica, religiosa o artística a un absoluto de lo verdadero, del bien, de lo bello. Esta crisis de los valores, que ha trastornado los dos últimos siglos, desembocando en múltiples incertidumbres. ¿El ocaso de los valores significa la ausencia de un fundamento trascendente que permita anclar valores eternos en un cielo inmutable, o recibirlos por fin de una revelación indudable? O bien, en un mundo marcado por el encuentro planetario entre culturas, ¿hay que prever antagonismos virulentos, choques violentos entre valores contrarios? ¿O acaso veremos hibridaciones inesperadas y novedosas entre sistemas de valores de orígenes y de orientaciones hoy en día extraños entre sí?&lt;br /&gt;El siglo XX, ha puesto en tela de juicio nuestras certezas acerca de la sociedad, la historia y la humanidad. La crisis contemporánea de los valores ya no es sólo de los marcos morales tradicionales heredados de las grandes confesiones religiosas, sino también la de los valores laicos que les sucedieron, esto es, los de la ciencia, el progreso, la emancipación de los pueblos, los ideales solidarios y humanistas. La huella dejada en el siglo XX, parece de nuevo amenazar nuestro futuro. ¿No existe el riesgo de que el desarrollo de las técnicas, factor tan decisivo como imprevisible e incontrolable de cambio, pueda desembocar en una humanidad irreconocible, que unos cuantos ya han designado con el término desconcertante de poshumanidad? ¿Podrían los progresos de la revolución genética suscitar una forma de auto domesticación de la especie humana? En un universo de innovaciones y de rupturas radicales, ¿Cómo concebir la continuidad de una Historia y mantener la utopía deseable de una vida mejor para la mayoría? ¿Podemos conservar el objetivo de un proyecto universal masónico que sea compatible con la multiplicidad de las tradiciones y que se enriquezca de sus historias entrelazadas?&lt;br /&gt;Hay quienes, como Valéry, han evidenciado que nuestra concepción masónica sobre los valores morales o estéticos tendía a acercarse, en un mundo dominado por la especulación, al modelo del valor bursátil. Sin embargo, ya no existe un patrón fijo de valores, de medida estable y absoluta, sino que todos los valores fluctúan en un amplio mercado. Sus cuotas suben y bajan según los entusiasmos, los pánicos y las más subjetivas apuestas. El valor “mente”, ya no es diferente del valor “trigo” u “oro”, y no deja de bajar… así, el fenómeno de la moda, que hasta ahora sólo se refería a ámbitos dominados por lo arbitrario y la conveniencia, como el vestir, invade toda nuestra concepción de los valores. Vivimos en lo efímero, la obsolescencia acelerada, el capricho subjetivo, como si los más sagrados valores, ahora sin fundamento, pudieran entrar en el gran mercado de los valores mobiliarios y fluctuar a su vez. Esta forma coyuntural, momentánea y especulativa de concebir los valores corresponde a un gran número de fenómenos éticos o estéticos del mundo contemporáneo. El papel de la información y de los medios de comunicación refuerza esta orientación, puesto que la lógica bursátil de los valores, al igual que la de la moda y la de las tendencias de corta duración, implica tener en cuenta múltiples “indicadores” momentáneos que deben atraparse al instante. La información instantánea sustituye así el sentido de la Historia y el reconocimiento de sus largas evoluciones ya ininteligibles.&lt;br /&gt;¿Cómo podemos, en este todopoderoso contexto que parece favorecer la “frivolidad” de los valores, considerarlos masónicamente “serios”? ¿Cómo puede la cuestión central de la educación masónica encontrar su lugar en un mundo fluctuante, flexible, marcado por la influencia emocional e intelectual de imágenes efímeras? El siglo XXI podría verse abocado a una extraña contradicción: nunca se habrá dado tanto valor a lo efímero. Sin embargo, el surgimiento de sociedades del saber, que tienden a hacer de la educación para todos y a lo largo de la vida no sólo un simple sueño, sino un proyecto, parece prefigurar el desarrollo de un nuevo dispositivo de valores duraderos, a la vez serios, lúdicos y juveniles. Cuando se desvanecen las fronteras entre las tres edades de la vida parecen surgir nuevos valores, a la vez cognitivos y prospectivos. Se trata de unos valores menos heredados que inventados, menos reproducidos que creados, menos recibidos que trasmitidos.&lt;br /&gt;¿Esto implica que nos dirigimos a crear estéticamente los valores? ¿La estética se habrá convertido en el estado supremo de la economía y de la ética? Hoy en día, el antagonismo entre el artista y el burgués, entre la estética y la economía política, se ha desvanecido. No sólo se reconoce plenamente y se glorifica al artista, sino que parece que ninguna época le ha dado tanta importancia y ha hecho de él el propio modelo de la actividad productora de sentido y novedad. La “creación” está por todas partes. Todos somos, o aspiramos a ser, “creadores”. Cada producción, empresa o acción se lleva a cabo con referencia a la creación artística. En la vida personal, en ausencia de marcos estables y eternos, todos nos vemos obligados a crear, aunque sólo sea nuestra propia existencia: hay que inventar un “estilos de vida” En la vida económica se reconoce la innovación como el propio motor del desarrollo. Las fuerzas del mercado sitúan en primer lugar las seducciones de la oferta, la multiplicidad infinita de deseos, que tan sólo un dinamismo incesante de creaciones atractivas puede alimentar. De este modo, esta estética generalizada no sólo afecta a la sociedad como espectáculo, sino al propio núcleo del principio ético y de la dinámica empresarial.&lt;br /&gt;¿Podemos entonces pronosticar la creación de nuevos valores? Sin lugar a dudas, el siglo XX ha presenciado en varias partes del mundo un declive masivo de la adhesión a los dogmas religiosos tradicionales. Sin embargo, al mismo tiempo ha conocido una diversificación extraordinaria de búsquedas personales o comunitarias de tipo espiritual, de los cuales no escapa nuestra orden masónica. ¿Acaso estos surgimientos minoritarios conllevan valores fuertes que podrían ser esenciales para el porvenir y fuente de renacimiento? De otro lado, cuando la cohesión social se ha desvanecido ante el incremento de un individualismo cada vez más radical que destruye los vínculos heredados y las identidades establecidas, se observa un crecimiento sin precedentes de nuevas formas de asociación, de nuevos tipos de solidaridad. ¿Cuáles son los valores que crean estas redes inéditas de afinidad, alianza o comunicación, fomentadas por la innovación tecnológica? En un mundo cada vez más domesticado por los motivos de interés económico y los valores materialistas y narcisistas de consumo, hedonismo y satisfacción de corto plazo, ¿se puede acaso apreciar la aparición de valores alternativos que podrían definirse como “posmaterialistas”? El derrumbamiento de los marcos patriarcales, sean estos éticos, institucionales, culturales o metafísicos, está vinculado a esas preguntas; una fractura considerable que implica la licuefacción de los valores con graves consecuencias que todavía es difícil de medir plenamente, pero que desde luego influirá en todos los aspectos del siglo XXI y tal vez de la orden masónica.&lt;br /&gt;Las preguntas que surgen en torno a los valores son el síntoma de la mutación profunda que nuestras sociedades experimentan bajo los efectos conjuntos de dos fenómenos de gran amplitud: la mundialización y las nuevas tecnologías. La mundialización, al contrario de lo que se escucha con demasiada frecuencia, no se puede reducir a la sola integración liberal de los mercados o al surgimiento de un pensamiento global. En realidad, la mundialización, como sentimiento de pertenecía al mundo, que viene de lejos, es multisecular. ¿No fue en el propio Imperio romano donde los filósofos imaginaron por primera vez el concepto de cosmopolitismo? La historia de la primera globalización, la de los exploradores, la de los grandes descubrimientos y la colonización, que vio prevalecer todo tipo de hegemonías y toda forma de dominación, no debe ocultar la existencia de una segunda globalización. Se trata de la globalización de las conciencias que, a través de diversos movimientos cívicos mundiales contemporáneos, con base en la idea de nuestra humanidad común y la visión prospectiva de una ciudadanía planetaria, ha sido un fenómeno tanto político, filosófico, espiritual como cultural. ¿Se puede decir, por lo tanto, que sería posible esta coexistencia armoniosa entre las culturas profetizadas por los defensores de la globalización pacificada y sin excesos? Debo subrayar aquí la persistencia de desigualdades considerables tanto en el nivel mundial como nacional. Hay que evocar también el papel de las nuevas tecnologías y de la “revolución de la información” en el acompañamiento de la mundialización. Resulta bastante probable que, aprovechando las actuales transformaciones, la desigualdad numérica, económica y social, sea más acentuada. ¿Conviene planificar, más que nunca, el modo de llegar a un reparto universal del conocimiento y a un auténtico intercambio entre culturas?&lt;br /&gt;En esta perspectiva, la cuestión de la pluralidad de las culturas no puede limitarse al debate sobre los valores y al problema del relativismo. En los tiempos de la globalización y de las nuevas tecnologías el nuevo reto consiste en saber cómo preservar la diversidad cultural. Porque no se pueden subestimar las amenazas que pesan sobre la propia diversidad de las culturas. La cuestión del porvenir de los idiomas resulta claramente ilustrativa, se hablan entre cinco y siete mil idiomas actualmente. Esta cifra podría verse reducida a la mitad cuando termine el siglo que acaba de empezar. Además, la ausencia de un verdadero plurilingüismo en Internet no hace más que fomentar este fenómeno sobre los instrumentos adecuados para la preservación de la diversidad cultural, comprendemos que, en primer lugar, se impone un diagnóstico de los peligros.&lt;br /&gt;A nuevos retos, nuevas respuestas. Esto demuestra que el nuevo mundo que se perfila ante nosotros nos impone volver a considerar totalmente los contratos sociales, pilares de nuestras sociedades. Las transformaciones globales que hemos descrito reclaman un proyecto de nuevos fundamentos políticos y sociales, que los masones debemos esbozar como parte de su labor libremente aceptada.&lt;br /&gt;A manera de ensayo, propongo cuatro contratos sociales nuevos. Un nuevo contrato social basado en la educación para todos y a lo largo de la vida, un contrato natural, un contrato cultural y un contrato ético, en una sociedad global cuyos retos son planetarios. Sin la generalización de la educación para todos y a lo largo de la vida, ¿cómo podemos acabar con la ignorancia? ¿Cómo promover con eficacia los valores democráticos? ¿Cómo construir auténticas sociedades del conocimiento? Sin un contrato natural que deje de elevar al ser humano a “dueño y poseedor” de la naturaleza para convertirlo en su depositario, ¿cómo terminar con la explotación exagerada de los recursos presentes, que amenaza con dificultar irremediablemente las posibilidades de un desarrollo sostenible y, por lo tanto, las oportunidades de las generaciones futuras? Sin un contrato cultural, que no es lo menos difícil de llevar a cabo, ¿de qué recursos dispondremos contra el agotamiento de la diversidad cultural? Sin una nueva definición de las exigencias éticas subyacentes en el ideal de los derechos humanos, que permitan circunscribir el marco de la seguridad humana, ¿cómo podemos construir las bases de una democracia y de una ciudadanía planetaria? Esto demuestra la amplitud de la tarea que nos espera.&lt;br /&gt;Para hacer realidad estos nuevos fundamentos, es preciso evaluar el interés del método prospectivo. Al respecto, Maquiavelo afirmaba que “todo príncipe prudente no sólo debe preocuparse de los desórdenes presentes, sino también de los futuros, … porque previniéndolos a tiempo pueden remediarse con facilidad, mientras que si se espera a que progresen, la medicina llega a deshora, pues la enfermedad se ha vuelto incurable” La Masonería es una institución con vocación prospectiva, que recurre a los mejores talentos del pensamiento, de la creación y de la vida para conseguir la alianza de la política y la sabiduría preventiva. Hoy en día sabemos que hasta la ciencia, a condición de su creatividad, tiene que someterse al principio de precaución. Resulta particularmente necesario cuestionar las consecuencias de la revolución genética, tanto en el campo de la ética como desde el punto de vista de las preferencias sociales y de las prácticas discriminatorias que no ha conseguido erradicar. Luego, ¿acaso no asistimos al retorno de viejos demonios y fantasmas con apariencia de fortuita auto domesticación de la especie humana?&lt;br /&gt;Con tantas preguntas me arriesgo a ser víctima del vértigo y a determinar con demasiada prisa esta perdida de sentido que invoque inicialmente. Es cierto que el riesgo de pérdida de sentido es el horizonte recurrente de un cierto número de preguntas que se plantean. Basta con considerar la diversidad de las formas de psicopatologías contemporáneas para comprender que quizás nuestras sociedades actuales, tras haber perdido el tiempo, están a punto de perder también el alma. Es como si, en la época de la productividad a corto plazo, nos hubiéramos sometido al culto del estrés y a la tiranía de la urgencia y no de lo importante. Una especie de un pago muy alto por el “ideal de maximización del propio individuo, de chantaje al resultado, de realización incondicional del ser humano como programa” como lo dice Baudrillard.&lt;br /&gt;Sin embargo, es posible que la pérdida de sentido no sea más que una ilusión: una ilusión de la melancolía. Es decir, que la pérdida de sentido sólo constituiría una respuesta parcial y triste a la pregunta ¿hacia donde se dirigen los valores? Sería mejor hablar de deslices de sentido y de creación de nuevos sentidos. Por lo que concluyo con una apuesta ¿y si el nuevo fundamento que deseamos tuviera que hacerse efectivo mediante el saber y la difusión de los conocimientos? ¿Y si fueran las sociedades del conocimiento las que sucedieran a las sociedades de los valores? Téngase en cuenta que el conocimiento no se puede reducir a la perplejidad y la producción de dudas, actitudes inherentes al rigor científico. El conocimiento también es creación, renovación, acompañamiento cognitivo del cambio. En cuyo caso, la Masonería no podría proponerse un objetivo mejor que el de enseñar el camino hacia esta nueva ética. Hermanos, pongo a vuestra consideración este ensayo sobre el futuro de nuestra Augusta Orden Masónica.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30424899-4075600515830744040?l=virgiliosalinas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/feeds/4075600515830744040/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30424899&amp;postID=4075600515830744040' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/4075600515830744040'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/4075600515830744040'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/2007/06/el-futuro-de-la-masoneria.html' title='EL FUTURO DE LA MASONERIA.'/><author><name>virgilio_salinas</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30424899.post-1120354178574202065</id><published>2007-06-16T05:35:00.000-07:00</published><updated>2007-06-16T14:47:44.444-07:00</updated><title type='text'>VALOR FILOSOFICO DE LA PALABRA.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;¿El pensamiento, la palabra y la acción son tres características diferentes del ser humano? o ¿es una característica que se manifiesta de tres maneras diferentes?&lt;br /&gt;Durante mucho tiempo aceptamos que la materia y la energía eran diferentes, sin embargo, hoy aceptamos que son manifestaciones diferentes de lo mismo.&lt;br /&gt;Esto sucede porque el hombre en su afán de conocer caracteriza, fracciona y diferencia los componentes del todo. Si estos fragmentos son aceptados por el contexto social pueden llegar a ser paradigmas diferenciados que se mantienen vigentes mientras que no obstaculicen el accionar humano.&lt;br /&gt;Así, por convencionalismo, hemos considerado que la palabra es un medio para trasmitir el pensamiento y aceptamos –en forma complementaria- que el escuchar es un acto pasivo. Porque esto permitía conferir preeminencia al pensamiento.&lt;br /&gt;Es decir, se construye y acepta socialmente que escuchar, hablar y actuar siguen al pensamiento. Esto como manifestación de la visión secuencial y por ello lineal. Demostración que construimos como interpretamos. Sin embargo, si cuestionamos lo lineal de esta construcción, podemos dudar de su convencionalismo. Desde Descartes se considera que el pensamiento es el elemento central, generador y por tanto diferenciador del ser humano.&lt;br /&gt;En la filosofía de Descartes, el pensamiento es la base para entender a los seres humanos. El pensamiento, postula Descartes, nos convierte en el tipo de ser que somos. Es porque pensamos, dice Descartes, que podemos concluir que existimos: “yo pienso –nos dice- luego existo”. El pensamiento es la base del ser. La razón es lo que nos hace humanos.&lt;br /&gt;Sin embargo, Nietzsche (1) considero que si bien el pensamiento es característica del ser humano, la mayoría de nosotros solo empleamos pensamientos ajenos y por ello, aunque poseemos la característica del ser humano, no la empleamos cotidianamente. Luego el pensamiento representa para los seres humanos, en el decir de Nietzsche, una prisión de la cual no pueden escapar.&lt;br /&gt;Al evidenciarse esto, se hacia claro cuestionamiento de que el pensamiento fuera lo primero. Se evidenciaba que muchas acciones no son presididas por pensamiento. Con lo que se otorgaba independencia a la acción. Sin embargo, no se lograba relacionar pensamiento y acción.&lt;br /&gt;Esto porque Nietzsche tomó contacto con el pensamiento de Heraclito, comprendiendo que en él estaba presente una perspectiva totalmente diferente de la que ofrecía el programa metafísico. Nietzsche entendió que, para comprender a los seres humanos no podemos concentrarnos sólo en su “ser”, sino que debemos también mirar hacia lo que no son, hacia el espacio en el que se trascienden las formas actuales de ser y se participa del proceso del devenir.&lt;br /&gt;En este proceso de devenir se requiere dar cabida tanto al ser como al no-ser, a este ciclo que reúne el ser y la nada, esta eterna recurrencia del uno y del otro. Ser humano, según Nietzsche, puede ser visto como un proceso en el que estamos permanentemente huyendo de la nada, mientras que, al mismo tiempo, somos impulsados hacia ella, hacia el “sin sentido” de nuestras vidas, e inducidos a la necesidad de regenerarnos en un sentido.&lt;br /&gt;Ante este cuestionamiento de la dependencia lineal de pensamiento y palabra, se posibilitaba crear otros convencionalismos, donde pensamiento, palabra y acción se podrían relacionar de forma no lineal.&lt;br /&gt;Lo que implicaba cambio del sentido. Así, la acción podría dejar de ser elemento efector para pasar a ser un elemento activo. Es más, se podría invertir la dependencia, es decir, que desde la acción se puede generar pensamiento. De hecho, Heidegger (2) cuestiona que la razón sea primigenia en el ser humano. Por el contrario, considero que la razón nace como consecuencia derivada de la repetitiva acción.&lt;br /&gt;Es decir, que de tanto realizar una acción puede surgir la duda de si solo de esa forma se puede hacer; lo que conduce al nacimiento del pensamiento. Pero no solo se logra invertir la dependencia, la acción genera pensamiento. También se logra una relación biunívoca entre acción y pensamiento.&lt;br /&gt;Esto porque para Heidegger, la relación originaria no es una relación cognitiva entre sujetos y objetos presentes, sino una relación de disponibilidad, de encontrarse con los objetos a la mano, y no a la vista. Nuestra relación primaria con el mundo no es de conocimiento, sin de uso. El conocimiento es derivado del uso. La disponibilidad implica que nos relacionamos con las cosas en cuanto las usamos o tenemos la posibilidad de hacer uso de ellas. Este tipo de relación, de trato, es el más cercano y nos remite a un tipo de preocupación (inquietud) que manipula las cosas y las utiliza.&lt;br /&gt;Desde esta perspectiva, no es extraño que la concepción de Heidegger represente la primera posibilidad de iniciar una reflexión filosófica seria sobre el problema de la técnica y la tecnología.&lt;br /&gt;Heidegger insiste en que los objetos y las propiedades no son inherentes al mundo, ellos sólo emergen cuando se produce un quiebre en el uso que hacemos de las cosas. Mientras ellas estén a la mano, no nos percatamos necesariamente de su presencia y nos concentramos en aquello que estamos resolviendo a través de su uso. El significado le está conferido por la inserción en el tipo de actividad en la que hacemos uso de ellas.&lt;br /&gt;De aquí surge una visión circular, las acciones generan pensamientos y los pensamientos generan acciones, usando como nexo a la palabra. Sin embargo, hasta aquí la palabra cumple una función de trasmisor de pensamientos y acciones. Con una función puramente pasiva.&lt;br /&gt;Wittgenstein cuestiona que la palabra sea solo trasmisor del pensamiento y acciones, de hecho considera que la palabra es un acto construido socialmente y de forma activa. (3) Para ilustrar la posición de Wittgenstein acude a la imagen de una ciudad: “nuestro lenguaje puede ser considerado como una ciudad antigua: un laberinto de pequeñas calles y plazas, de casas antiguas y nuevas, y de casas con adiciones correspondientes a varios periodos, y esto, rodeado por una multitud de nuevos suburbios con calles regulares y rectas y con casas uniformes”.&lt;br /&gt;Lo que implica que el juego recursivo de la palabra puede conducir a crear pensamiento. Esto logra nuevamente invertir la dependencia entre pensamiento y palabra. Y como ya era aceptado que el pensamiento se manifiesta por palabras. Nuevamente se genera una visión circular, es decir, pensamiento que genera palabras y palabras que generan pensamiento.&lt;br /&gt;Esto fue posible porque la concepción de escuchar considerado como un acto pasivo queda en duda, y por el contrario al escuchar se lo considero un acto interpretativo y por ello activo. Con lo que se evidenció que la palabra puede generar pensamiento.&lt;br /&gt;Luego, la palabra tiene dos caras, una de trasmitir y otra de generar pensamientos. Igualmente la acción tiene dos caras, una para ejecutar y otra para generar pensamientos.&lt;br /&gt;La preeminencia del pensamiento es reemplazado por la circularidad igualitaria de las relaciones entre pensamiento, palabra y acción. Pasando de la relación lineal a la relación circular. Es más, la dependencia circular permite que, desde cierta perspectiva, las tres características sean consideradas como manifestaciones diferentes de una misma característica humana.&lt;br /&gt;Pero esta relación circular entre el pensamiento, palabra y acción siempre se dará en el mismo nivel. Si aceptamos que la acción es primogénita con respecto al pensamiento, si aceptamos que del pensamiento se puede generar palabras, y del recursivo uso de la palabra se pueden generar nuevos pensamientos, que pueden ser convertidos en acciones. Estos círculos ¿girarán en el mismo nivel?&lt;br /&gt;Al respecto Bertrand Russell (4) refiere que hay pensamientos derivados de pensamientos. Que existen niveles de pensamientos. Plantea que hay distintos tipos de proposiciones. La primera proposición que contiene la aserción simple de algo (por ejemplo “s”). Luego podemos reconocer un segundo nivel en el cual se efectúa una aserción sobre “s” (“s” es verdadero). Podemos luego reconocer un tercer nivel, en el cual se efectúa una aserción sobre la aserción que se refería a “s” (“s” es verdadero es verdadero). Y, así sucesivamente hasta el infinito.&lt;br /&gt;Esto resuelva la paradoja creada con el ejemplo de Epiménides de Creta que afirmaba “Ningún cretense dice nunca la verdad”. Dado que el propio Epiménides es cretense, no es posible determinar si lo que afirma es verdadero o falso sin caer en una contradicción. Si miente, confirma que es verdad lo que dice. Si lo que dice es cierto, el mismo hecho que lo sea lo desmiente.&lt;br /&gt;Russell indica que se produce paradojas cuando no se distinguen estos niveles. Por lo tanto, la proposición que hace una aserción sobre una clase de aserciones no se incluye en esa clase de aserciones. Es decir, la regla es la siguiente: “lo que comprende toda una colección no es de la colección”&lt;br /&gt;Si hemos aceptado que palabra y acción tienen relación circular con los pensamientos, luego, por extensión tendremos que aceptar que también hay niveles de acciones y de palabras. Es decir, acciones que generan acciones, palabras que generan palabras.&lt;br /&gt;Frege (5) ya había evidenciado que no es lo mismo referencia y sentido. Esto es particularmente importante al emplear la palabra de forma recursiva. La palabra es una referencia cuyo sentido, a lo largo de la historia, no siempre ha sido ni será igual. Una misma palabra tiene varias acepciones, es decir varios sentidos. De hecho, los sentidos de las palabras evidencian diferencias ontológicas entre los seres humanos. Aquí se hace evidente la influencia del pensamiento sobre la palabra y por extensión sobre la acción.&lt;br /&gt;Luego las palabras pueden tener varios sentidos que es importante resaltar porque de no ser así, puede generar confusiones que Russell evidenció e indico como pensamientos que generan pensamientos. Con ello se ordeno y se evidenció que el giro lingüístico señalado por Wittgenstein representa un giro en la visión interpretativa del ser del hombre.&lt;br /&gt;Esta clarificación de Russell tiene consecuencias, pues un cambio de sentido en la palabra origina cambio en las acciones. Y por extensión la palabra modificada así como la acción derivada influye en el pensamiento. Eso es lo que resaltó Habermas en la ética del discurso para evidenciar el peso influyente de los juegos lingüísticos de Wittgenstein.&lt;br /&gt;Estos giros lingüísticos serían la evidencia de la transformación ontológica del ser humano cualificado así por Heidegger, con lo que señalaba que el ser humano tiene una esencia mutable. Pero también sería valido que las palabras generen transformación ontológica del ser humano, esto lo señalo Nietzsche cuando refirió que pocos seres humanos piensan, aunque muchos actúan.&lt;br /&gt;Las palabras pueden ser reordenadas pasando a otro sentido que, a la vez, que explican todo lo aceptado hasta ese momento, permiten resolver problemas que, con el anterior sentido, no podían ser atendidos.&lt;br /&gt;Es más, las palabras pueden ser giradas en su sentido con la finalidad de que puedan ser atendidas ciertas necesidades ontológicas hoy pensado pero aun no posible de atender, esto lo evidencia el pragmatismo de Pierce y Rorty.&lt;br /&gt;Así llegamos a poder aceptar que el empleo recursivo de la palabra, en los planos filosóficos, puede sustentar ideologías y doctrinas. Si por la acción repetitiva se puede generar pensamiento, por el reordenamiento repetitivo de las palabras también se puede generar pensamiento pero con una extensión diferente. Incluso transformar la ontología del ser humano.&lt;br /&gt;Lo que perfectamente encajan en la propuesta de Wittgenstein que acepta que el juego lingüístico puede generar acciones y pensamientos. Lo que implica que no hay palabra inocente, libre de intención. Luego, no es valida la popular frase: “yo decía no más”.&lt;br /&gt;Los juicios de valor hecho por un ser humano a otra manifiesta coincidencia o no de su esencia ontológica. O puede evidenciar coincidencia o no en el sentido de las palabras. De allí que todo juicio de valor puede ser interpretado de muy diferentes formas. Lo que implica que hay diferentes ontologías en la especie humana.&lt;br /&gt;Lo que se manifiesta con el dicho popular: “no hay frase mal dicha sino mal interpretada”. Pero esta misma frase evidencia que el escuchar no es pasivo sino activo. Aquí indica que el escuchar es oír más interpretar. Luego el escuchar es una acción activa de libre interpretación.&lt;br /&gt;Lo que implica que una palabra, independiente de la intención del que lo dice, puede ser interpretada, por el que escucha, de manera similar o diferente a la intención del que habla.&lt;br /&gt;¿Cuál es esa característica humana que se manifiesta por medio de palabra, pensamiento o acción? Podría ser sintetizado como voluntad humana. Heidegger dice que el ser humano siempre es utilitario en su forma más primigenia. ¿Qué le puede ser útil al ser humano? Todo lo que le permita conservarse, lo que podría delatar que el ser humano es gobernado por el instinto de conservación, manifestado por la generación de acciones, pensamientos y palabras.&lt;br /&gt;Sin embargo, el instinto de conservación puede ser interpretado como apariencia, de la intención humana. Lo que permite inferir que la intención humana es lo primogénito. Si la intención humana es la primogénita característica del ser humano, luego el pensar, hablar, escuchar y actuar son sus derivadas.&lt;br /&gt;Si la intención humana es la primogénita esencia del ser humano entonces derivada de ella también serían la ética y la moral. Esto es, la ética surge si aceptamos que toda intención de un ser humano puede afectar a otro. Lo que implica que la ética surge de la repetida intención humana, manifestada a través de acciones, pensamientos o palabras, con la finalidad de reducir los daños y permitir la convivencia social.&lt;br /&gt;Si aceptamos que la acción repetitiva genera pensamiento. Igualmente podemos plantear que la acción generativa de la palabra produce pensamiento y acción. Ante esto, ¿quien genera a quien? La acción a la palabra o la palabra a la acción.&lt;br /&gt;¿Cual sería la relación entre la palabra y la acción? Un sólo ser humano podría, por repetidas acciones, llegar a pensar. Con ello posibilita inferir que la palabra no es necesaria para la relación entre la acción y el pensamiento, en el nivel individual.&lt;br /&gt;Pero si evaluamos lo mismo en una comunidad de seres humanos, podremos encontrar que la acción y el pensamiento se conectan por la palabra. Luego la palabra es el resultado de la convivencia social y da potencia a la relación entre acción y pensamiento. Esto es, permite que acciones generen pensamientos, que palabras generen pensamientos, que pensamientos generen acciones y palabras. Si la acción es primigenia, la palabra una derivada amplificadora en la construcción de la ontología del ser humano. De la acción y la palabra deriva el pensamiento.&lt;br /&gt;Si aceptamos estas relaciones entre la palabra, la acción y el pensamiento; ahora estamos en condiciones para valorar la palabra en la construcción del Templo del Rey Salomón.&lt;br /&gt;La intención del Rey Salomón se concreto en un pensamiento, construir un lugar donde pueda morar el Creador de Todo. Para lograr que se concretara esta intención se requería de acción, para ello empleo la palabra que generó ayuda con materiales por parte de Hiram Rey de Tiro, y acción constructiva del Maestro Hiram Abif. Luego, la palabra permitió que el pensamiento del Rey Salomón se materialice a través de las acciones tanto de Hiram Abif como del Rey de Tiro.&lt;br /&gt;A través de la adecuada construcción de las palabras el Rey Salomón logro la ayuda de Hiram Rey de Tiro así como la interpretación más bella de Hiram Abif. La palabra adecuada del Rey Salomón genero tanto en Hiram Rey de Tiro como en Hiram Abif nuevos pensamientos y acciones que permitieron contar con los materiales y convencionalismos para construir el Templo consagrado al Señor.&lt;br /&gt;Pero además el Maestro Hiram construyó convencionalismos organizativos limitados por palabras, toques y signos que permitían diferenciar los diversos procesos de reconstrucción ontológica en los obreros empleados en la construcción del Templo.&lt;br /&gt;Demostración que la palabra a la vez que trasmite acciones y pensamientos, también permite dar sentido a las acciones y pensamientos humanos, permitiendo expandir o limitar las acciones y pensamientos. Sentido que mantiene el orden en los recursos existentes posibilitando la edificación sea del Templo o del devenir de la humanidad.&lt;br /&gt;Si aceptamos esto, podemos inferir que, por la palabra, generamos nuevas interpretaciones y sentidos que permiten la construcción de nuevos edificios filosóficos que permiten que nosotros mismos transitemos por nuevos mundos ontológicos, tal como lo señala Echeverría (6)&lt;br /&gt;Luego, la palabra permite que nos recreemos a nosotros mismos. Y aunque no podemos decir que somos seres de la palabra, podemos decir que la palabra contribuye a nuestra recreación.&lt;br /&gt;¿Qué consecuencias se generan de esta acción generativa de la palabra? Creo que tres importantes. Primero, que talvez nunca sabremos como son las cosas realmente y solo podremos saber como las observamos. Ya que las observamos como las interpretamos. Luego, tal vez no conoceremos el mundo y solo viviremos en nuestros mundos interpretativos.&lt;br /&gt;Segundo, si aceptamos que la palabra permite la recreación ontológica del ser humano, entonces podemos inferir que no solo actuamos de acuerdo a como somos, sino también somos reconstituidos de acuerdo a como actuamos. Acción, palabra y pensamiento enlazados permite ser lo que somos pero también permite transformarnos.&lt;br /&gt;Esto permite aceptar que el ser ontológico no es inmutable, que por medio de la palabra, puede producirse la transformación ontológica del ser pasando de lo que se es a lo no se es. La organización en grados de los obreros, creada por el maestro Hiram Abif, señalaría diferentes grados de recreación ontológica. Organización que en forma general ha vivido y vive la humanidad a través de su historia.&lt;br /&gt;Tercero, para que ello se de, se requiere el cambio del sentido de la palabra y siempre que este giro lingüístico sea aceptado por la comunidad de hombres como nuevo convencionalismo posibilita la creación de nuevos seres humanos. Podemos interpretar que actuamos por convencionalismos sociales creados, a su vez, son creados por la reinterpretación de la palabra.&lt;br /&gt;Luego actuamos de acuerdo a convencionalismos sociales a los que pertenecemos. Pero por el empleo recursivo de estos mismos convencionalismos se posibilita poder reinterpretarlos creando nuevos convencionalismos. El poder del giro lingüístico se manifiesta plenamente aquí, pues transfiere poder de lo que fue a lo que es. La aceptación del nuevo convencionalismo permite que el nuevo ser ontológico construya nuevos mundos interpretativos.&lt;br /&gt;Así, la palabra del Rey Salomón, que posibilitó la acción con materiales de Hiram Rey de Tiro, y, a su vez generó en el maestro Hiram Abif, recreaciones interpretativas de la idea original del Templo planteada por el Rey Salomón permitió que culminaron el proceso con la bella construcción. Pero al mismo tiempo, Hiram Abif creo convencionalismos no solo arquitectónicos sino de pensamiento y acción, jerarquizados por palabras.&lt;br /&gt;Luego, el empleo recursivo de la palabra genera interpretaciones que nos posibilita vivir en mundos interpretativos nuevos. Filosóficamente hablando, si bien coexisten muchos mundos interpretativos, estos están organizados jerárquicamente en niveles diferenciados. En cada nivel las acciones concretas son dirigidas por estas reinterpretaciones que, sin embargo, por medio de la misma acción recursiva y del giro lingüístico podemos reconstruirlos, posibilitando la creación de nuevos mundos interpretativos y hasta de nuevas jerarquías.&lt;br /&gt;Si aceptamos que estos tres principios (existencia de mundos interpretativos, de convencionalismos sociales y de la transformación del ser ontológico) como derivadas de la acción generativa de la palabra, pensamiento y acción. De la acción conjunta de los tres se permite la reconstrucción filosófica filosófica. Claro esta, todo esto se produce si es que tenemos la intención de actuar en ese sentido.&lt;br /&gt;La palabra empleada de forma recursiva puede generar que el ser cree nuevos sentidos. El nuevo sentido será cimiento para la construcción de nuevos convencionalismos sociales, que a su vez permitan construir nuevos mundos interpretativos, como resultado de la transformación del ser ontológico.&lt;br /&gt;Esta aparente secuencia lineal, hoy en día puede ser reemplazada por el empleo circular de pensamientos, palabras y acciones; se puede derivar en nuevos convencionalismos y transformaciones del ser ontológico creando nuevos mundos interpretativos. En cada giro lingüístico se posibilita la creación de nuevos mundos interpretativos representados en la Orden por nuevos templos.&lt;br /&gt;Luego, la palabra como acción generativa sería la piedra angular en los mundos interpretativos que hemos vivido hasta hoy, y al mismo tiempo, posibilita la reconstrucción de nosotros mismos y de nuestros convencionalismos sociales, permitiendo que en el futuro vivamos en nuevos mundos interpretativos.&lt;br /&gt;Mientras la palabra sustituta contribuye a mantener la construcción de nuestros mundos interpretativos, la palabra en el Arco Real permite construir nuevos sentidos interpretativos posibilitando la construcción de nuevos mundos interpretativos.&lt;br /&gt;La palabra en el Arco Real no solo trasmite, también cumple una acción generativa con lo que completa la pirámide trunca. Posibilitando pasar de la dimensión lineal a la dimensión circular. Análogamente a lo que sucede en las tres dimensiones del espacio; pensamiento, palabra y acción unidas circularmente sería las tres dimensiones del espacio, y que, a través de su viaje circular, posibilitan la creación de la cuarta dimensión, la transformación del ser ontológico que análogamente sería la cuarta dimensión. La reconstrucción de pensamiento, acción y palabra que, esta entonces, constituían tres paradigmas diferentes, reconstruidos en uno solo permite la transformación ontológica del ser. Esta transformación ontológica permite la edificación de nuevos futuros mundos interpretativos. Luego, la palabra es la piedra angular en el Grado del Arco Real.&lt;br /&gt;Referencias Bibliográficas.&lt;br /&gt;1. Nietzsche, Friedrich La Filosofía en la Época Trágica de los Griegos &lt;a href="http://hansi.libroz.com.ar/libros/verl.php?nlibro=3438"&gt;http://hansi.libroz.com.ar/libros/verl.php?nlibro=3438&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;2. Heidegger, Martín Tiempo y Ser &lt;a href="http://hansi.libroz.com.ar/libros/verl.php?nlibro=3518"&gt;http://hansi.libroz.com.ar/libros/verl.php?nlibro=3518&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;3. Wittgenstein, Ludwig Investigaciones Filosóficas &lt;a href="http://hansi.libroz.com.ar/libros/verl.php?nlibro=3325"&gt;http://hansi.libroz.com.ar/libros/verl.php?nlibro=3325&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;4. Russell, Bertrand. Problemas de la Filosofía &lt;a href="http://hansi.libroz.com.ar/libros/verl.php?nlibro=3376"&gt;http://hansi.libroz.com.ar/libros/verl.php?nlibro=3376&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;5. Frege, Georg Sobre sentido y significado &lt;a href="http://hansi.libroz.com.ar/libros/verl.php?nlibro=11810"&gt;http://hansi.libroz.com.ar/libros/verl.php?nlibro=11810&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;6. Echevarria, Rafael Ontología del Lenguaje &lt;a href="http://hansi.libroz.com.ar/libros/verl.php?nlibro=3111"&gt;http://hansi.libroz.com.ar/libros/verl.php?nlibro=3111&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30424899-1120354178574202065?l=virgiliosalinas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/feeds/1120354178574202065/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30424899&amp;postID=1120354178574202065' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/1120354178574202065'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/1120354178574202065'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/2007/06/valor-filosofico-de-la-palabra.html' title='VALOR FILOSOFICO DE LA PALABRA.'/><author><name>virgilio_salinas</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30424899.post-8441275734197064875</id><published>2007-06-16T05:32:00.000-07:00</published><updated>2007-06-16T14:49:12.545-07:00</updated><title type='text'>EXISTE POLARIDAD EN LA POSMODERNIDAD.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Desde que se aceptó que así como la ciencia estudia los hechos naturales la historia estudia los hechos humanos, esto ha permitido inferir que nada en es eterno, que todo nace, crece, se desarrolla y muere en el tiempo, lo que hoy se denomina evolución y permite aceptar que lo inmutable es el progreso, el cambio y el desarrollo.&lt;br /&gt;Este privilegio por el progreso, potenciado sin límites, escalado hasta el extremo, nos puede permitir escapar de la dialéctica del sentido, es decir, nos permite fugar y proliferar al infinito.&lt;br /&gt;Es más, por analogía, nos este progreso nos permite pensar que podemos obtener los mismos efectos en el orden del universo. De este modo la sinrazón puede vencer en todos los sentidos. Esto puede ser aceptado si se acepta que el universo no es dialéctico, que el universo esta condenado a los extremos, y no al equilibrio. Condenado al antagonismo radical, no a la reconciliación ni a la síntesis. Una especie de genialidad del objeto que logra estratégicamente vencer al sujeto.&lt;br /&gt;Los seres humanos no escapamos de esta sutil radicalización de nuestras cualidades secretas, oponiéndonos con lo más verdadero a lo verdadero y con lo más falso a lo falso. No enfrentaremos lo bello y lo feo, buscaremos lo más feo que lo feo, lo monstruoso. No enfrentaremos lo visible a lo oculto, buscaremos lo más oculto que lo oculto, lo secreto.&lt;br /&gt;De este modo, en nombre del progreso, no buscaremos el cambio ni enfrentaremos lo fijo y lo móvil, buscaremos lo más móvil que lo móvil, la metamorfosis. No diferenciaremos lo verdadero de lo falso, buscaremos lo más falso que lo falso, la ilusión y la apariencia.&lt;br /&gt;En esta escalada a los extremos, es posible que tengamos que enfrentarlos radicalmente, pero tal vez habrá que acumular los efectos de la obscenidad y de la seducción.&lt;br /&gt;Buscaremos algo más rápido que la comunicación, el desafío o el duelo. La comunicación es demasiado lenta, es un efecto de lentitud, pasa a través del contacto y de la palabra. La mirada corre más, es el médium de los media, el más rápido. Todo debe representarse instantáneamente. No nos comunicamos jamás. En la ida y vuelta de la comunicación, la instantaneidad de la mirada, de la luz, de la seducción, ya se ha perdido.&lt;br /&gt;Pero en contra de la aceleración de las redes informáticas, buscaremos la lentitud, que serpa distinta a la lentitud del espíritu, más buscaremos la inmovilidad absoluta, lo más lento que lo lento, esto es la inercia y el silencio. La inercia ante el esfuerzo, el silencio por el diálogo. También aquí hay un secreto.&lt;br /&gt;De la misma manera que el modelo es más verdadero que lo verdadero, esto es, es la quintaesencia de una situación, procura de este modo una sensación vertiginosa de verdad, también la moda tiene el carácter fabuloso de lo más bello que lo bello, lo fascinante. La seducción que ejerce es independiente de cualquier juicio de valor. Supera la forma estética en la forma extática de la metamorfosis incondicional.&lt;br /&gt;Forma inmoral, mientras que la forma estética supone siempre la distinción moral de lo bello y de lo feo. Si la moda posee un secreto, más allá de los placeres propios del arte y del gusto, es el de esta inmoralidad, esta soberanía de los modelos efímeros, esta pasión frágil y total que excluye cualquier sentimiento, esta metamorfosis arbitraria, superficial y regulada que excluye cualquier deseo, a menos que el deseo no sea eso.&lt;br /&gt;Si eso es el deseo, nada nos impide pensar que también en lo social, en lo político y en todos los ámbitos diferentes al del adorno, el deseo se inclina hacia unas formas inmorales, igualmente aquejadas de esta denegación potencial de cualquier juicio de valor y mucho más entregadas a este destino extático que arrebata a los seres humanos de todo subjetividad para entregarlos a la única atracción repetida, que también los arrebata de sus causas objetivas para entregarlos a la exclusiva fuerza de sus efectos desencadenados.&lt;br /&gt;Cualquier ser elevado de este modo a la potencia superlativa, atrapado en una espiral de redoblamiento, esa que privilegia lo más verdadero que lo verdadero, lo más bello que lo bello, lo más real que lo real; goza de un efecto de vértigo independiente de cualquier contenido o de cualquier cualidad propia, y tiende a convertirse actualmente en nuestra única pasión. Pasión por el progreso escalado, pasión por el aumento en potencia del éxtasis, independiente de la cualidad, que siempre es relativa a su contrario (lo bello a lo feo, lo real a lo imaginario, lo verdadero a lo falso) y por el contrario pasar a lo superlativo, a lo sublime porque, en cierto modo, ha absorbido toda la energía de lo feo, es decir, aparece como moda. Imaginemos que lo verdadero absorbiera todo la energía de lo falso, nace la simulación, la hipocresía.&lt;br /&gt;La propia seducción es vertiginosa porque se obtiene de un efecto que no es de simple atracción, sino de atracción redoblada de una especie de desafío, o de fatalidad de su esencia.&lt;br /&gt;Hemos pasado a los modelos, hemos pasado a la moda, hemos pasado a la simulación y es posible que nuestra cultura este pasando de los juegos de la competición y de la expresión a los juegos del azar y del vértigo. La misma incertidumbre sobre el fondo nos lleva a la supermultiplicación de las cualidades formales. Por consiguiente, a la forma de éxtasis. El éxtasis es la cualidad propia de todo cuerpo que gira sobre sí mismo hasta la pérdida de sentido y que resplandece entonces su forma vacía y pura. La moda es el éxtasis de lo bello, la forma pura y vacía de la estética giratoria. La simulación es el éxtasis de lo real, como ejemplo, contemplémonos frente a la televisión, en ella todos los acontecimientos reales se suceden en una relación perfectamente extática, o sea, en los rasgos vertiginosos, irreales y recurrentes, que permiten su encadenamiento insensato e interrumpido. Extasiado esta el objeto en la publicidad y el consumidor en la contemplación publicitaria, en un torbellino del valor de uso y del valor de cambio, hasta la anulación en la forma pura y vacía de la marca comercial.&lt;br /&gt;Permítanme pasar a la antipedagogía que es la forma extática, esto es, pura y vacía, de la pedagogía. El anfiteatro es la forma extática del teatro, basta la escena, basta el contenido, el teatro en la calle, sin actores, teatro de todos para todos, que se confundirá en su límite con el desarrollo de nuestras vidas sin ilusión. Nuestra ilusión se extasía al resurgir nuestra vida cotidiana. Así es como el arte actual intenta salir de sí mismo, negarse a si mismo, y cuanto más intenta de este modo, más se hiperrealiza, más se trasciende en su esencia vacía. Nada ha contribuido en su forma más pura e inane que el éxtasis de un objeto vulgar como un acto pictórico, artístico o cultural. Si el objeto gira sobre sí mismo y llega a desaparecer genera en nosotros una fascinación definitiva. El arte sólo ejerce actualmente la magia de su desaparición.&lt;br /&gt;Una especie de un bien que resplandece con toda la fuerza del mal, de Dios perverso que crea un mundo por desafío obligándolo a destruirse a sí mismo…&lt;br /&gt;Lo que también deja atónito es la superación de lo social, y su reemplazo por lo más social que lo social, la masa. Aquí también lo social ha absorbido lo antisocial, la lógica de lo social encuentra ahí su extremo, el punto en el que invierte sus finalidades y alcanza su punto de inercia y de extermino, pero en el que al mismo tiempo roza el éxtasis. Las masas son el éxtasis de lo social, la forma extática de lo social, el espejo en el que se refleja en su inmanencia total.&lt;br /&gt;De otro lado, lo real se borra a favor de lo más real que lo real, lo híperreal, igualmente lo verdadero se borra a favor de lo más verdadero que lo verdadero, la simulación.&lt;br /&gt;La presencia no se borra a favor del vacío, se borra a favor de más presencia que la presencia, con lo que borra la oposición de la presencia y de la ausencia.&lt;br /&gt;El vacío tampoco se borra a favor de lo lleno, sino a favor de lo más lleno que lo lleno, a la obscenidad en reemplazo del sexo, por ejemplo.&lt;br /&gt;Del mismo modo el movimiento no desaparece ante la inmovilidad sino pasa a lo más móvil, y lo conduce a no tener sentido. Las cosas visibles no concluyen en la oscuridad y el silencio, se desvanecen en lo más visible que lo visible, la obscenidad.&lt;br /&gt;Ejemplo de esta excentricidad de los asuntos humanos es la indeterminación, la relatividad. La reacción a este nuevo estado no ha sido un abandono resignado de los antiguos valores, sino más bien una sobredeterminación, una exacerbación de estos valores de referencia, de función, de finalidad, de causalidad. Es posible que la naturaleza sienta horror por el vacío, pues es en el vacío donde nacen los sistemas pictóricos, hipertróficos, sobresaturados, instalándose lo redundante donde ya no hay nada.&lt;br /&gt;La determinación no sede a favor de la indeterminación, sino a favor de la hiperdeterminación, esto es, la redundancia de la determinación, en el vacío.&lt;br /&gt;La finalidad no desaparece a favor de lo aleatorio, sino a favor de la hiperfinalidad, de la hiperfuncionalidad, más funcional que funcional, más final que final, en hipertelía.&lt;br /&gt;Después que el azar nos haya sumergido en una incertidumbre anormal, hemos respondido a él con un exceso de causalidad y de finalidad. La hipertelía no es un accidente en la evolución de las especies, es el desafío de finalidad que responde a una indeterminación creciente. En un sistema en el que las cosas están cada vez más entregadas al azar, la hiperfinalidad que reemplaza a la finalidad se convierte en delirio, y permite el surgimiento de elementos que superan su fin hasta invadir la totalidad del sistema.&lt;br /&gt;En esto se incluye la hiperespecialización de los hombres, una hipervitalidad en una sola dirección, una operacionalidad del menor detalle, una hipersignificación del menor signo, que genera sistemas hipertrofiados, como los de la comunicación y de la información, de la sobreproducción, de la destrucción masiva, que han superado los límites de su función, de su valor de uso, para entrar e la escalada fantasmal de las finalidades.&lt;br /&gt;Histeria inversa a la de las finalidades, la histeria de la causalidad, la búsqueda obsesiva del origen, de la referencia, de intentar agotar los fenómenos en sus causas infinitesimales. Así, el complejo del génesis y de la genética, la biogenética hipertrofiada satura las probabilidades por la disposición fatal de las moléculas, la hipertrofia de la investigación histórica, el delirio de explicarlo todo, de imputar todo, de referenciar todo. Todo esto ocasiona una acumulación fantástica, las referencias viven las unas sobre las otras dependiendo unas de otras. Originando un sistema sobredimensionado de interpretación sin relación alguna con su objetivo. Todo eso procede de un salto hacia delante reemplazando los contrarios.&lt;br /&gt;Los fenómenos de inercia se aceleran, las formas inmovilizadas proliferan y el crecimiento se inmoviliza. Esa es la forma de la hipertelía, de lo que va más lejos que su propio fin. Protuberante, hipertélico, tentacular, ese es le destino de la inercia de un mundo saturado. Negar su propio fin por hiperfinalidad. El crecimiento da paso a la excrecencia. Desquite y derrota de la velocidad en la inercia. También las masas caen en este proceso de inercia acelerada. La masa es este proceso excrecente, que precipita todo crecimiento hacia su pérdida. La superpotencialidad destructora de los armamentos es un ejemplo de ello. Manifestación de excrescencia e inercia. Anomalía victoriosa, ningún principio de derecho humano puede moderarla. Lo peor es que ahí n existe ningún desafío, ninguna desmedida por la pasión y el orgullo. Parece que hemos sobrepasado un punto específico, del cual nos es imposible regresar, desacelerar, frenar.&lt;br /&gt;El progreso surgió cuando la historia se hizo científica, permitiendo que se conozcan los hechos históricos así como la ciencia nos permite conocer los hechos naturales. Pero en un cierto momento del tiempo, la historia fue más allá de historia y se hizo irreal. Sin percibirse de ello, la totalidad del género humano ha abandonado la realidad. A partir de este momento ya no sería del todo real, sin poder entenderlo nosotros. Sin embargo, nuestra tarea consistiría en descubrir este momento del tiempo, y mientras no lo consigamos, tendríamos que perseverar en la destrucción actual.&lt;br /&gt;El punto de no retorno que todo sistema franquea puede permitir su propia contemplación extrema, en el éxtasis. Esta culminación, esta escalada no se limita a ofrecer inconvenientes, aunque adopte siempre la forma de una catástrofe. Así ocurre con los sistemas de destrucción y de armamentos. Hasta el punto de la superación de las fuerzas de la destrucción, acabada la escena de la guerra. Ya no existe una correlación útil entre el potencial de aniquilación y su objetivo, y resulta insensato servirse de él. El sistema se disuade a sí mismo, y esto es el aspecto paradójico pero benéfico de la disuasión, ya no queda espacio para la guerra. Hay que desear la persistencia de esta escalada nuclear, y de esta carrera armamentista, es el precio pagado por la guerra pura, es decir, por la forma pura y vacía, por la forma híperreal y eternamente disuasiva de la guerra, en la que por primera vez podemos congratularnos de la ausencia de acontecimientos. La guerra, al igual que lo real, jamás se producirá. A no ser que las potencias nucleares consigan precisamente llevar a término su desescalada y lleguen a circunscribir nuevos espacios de guerra. Si el poder militar, a costa de una desescalada de esta locura, recupera un escenario de guerra, entonces las armas recuperarán su valor de uso y su valor de cambio volverá a ser posible. Bajo su forma orbital y extática la guerra se ha convertido en un intercambio imposible, y esta orbita nos protege.&lt;br /&gt;El deseo de recuperar el punto ciego más allá del cual los seres humanos dejamos de ser verdaderos, más allá del cual la historia deja de existir, sin que nosotros lo hayamos percibido, sin lo cual no nos quedaría más remedio que perseverar en la destrucción actual.&lt;br /&gt;En el supuesto de que pudiéramos determinar este punto, quedaría por establecer cómo haremos para que nuestra historia vuelva a ser real, como lograremos remontar el tiempo para prevenir la desaparición. Pues este punto es el del final del tiempo lineal, y todos los prodigios de la ciencia-ficción para remontar el tiempo son inútiles si ya no existe, si detrás de nosotros el pasado ya ha desaparecido.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30424899-8441275734197064875?l=virgiliosalinas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/feeds/8441275734197064875/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30424899&amp;postID=8441275734197064875' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/8441275734197064875'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/8441275734197064875'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/2007/06/existe-la-polaridad-en-la-posmodernidad.html' title='EXISTE POLARIDAD EN LA POSMODERNIDAD.'/><author><name>virgilio_salinas</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30424899.post-1624335109598957239</id><published>2007-06-16T05:29:00.000-07:00</published><updated>2007-06-16T14:52:47.119-07:00</updated><title type='text'>VALOR DE LA FIDELIDAD EN MASONERIA.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En general, es frecuente que se suponga que la fidelidad es una lealtad que el jerárquicamente inferior les debe a sus superiores. De hecho, puede ser eso también, pero de ningún modo es solamente eso. La fidelidad no es sólo un compromiso de los dirigidos, también es un deber de los dirigentes. Obliga al conducido a cumplir fielmente las directivas del conductor pero, exactamente por el mismo principio, obliga al conducto a compartir el destino de las personas a las que conduce haciéndose personalmente responsable de las decisiones que ha tomado y por las directivas que ha hecho cumplir.&lt;br /&gt;Así, también la fidelidad es una avenida de doble vía, es muy cierto que el jefe, el patrón, el gerente, el superior responsable en suma, puede y debe exigir fidelidad de parte de sus subordinados, empleados o colaboradores. Pero no es menos cierto que sólo puede y debe hacerlo si él también sabe ser fiel con quines conduce y frente a quienes tiene asumida la responsabilidad de dirigir.&lt;br /&gt;Por otra parte, la fidelidad es también la hermana de la lealtad. En términos más amplios, la fidelidad es una práctica constante de la lealtad. Decimos de una persona que es fiel cuando es constantemente leal; cuando ha llegado a hacer de la lealtad todo un estilo de vida. La diferencia reside en que la lealtad es una actitud que nace del sentido del honor mientras que la fidelidad es un comportamiento acorde con la actitud de ser leal. En otras palabras, la lealtad es un imperativo ético, la fidelidad es el valor moral correspondiente. Una persona de honor es leal por principio y fiel a sus responsabilidades morales asumidas por deber.&lt;br /&gt;La otra gran diferencia es que, mientras la lealtad es un lazo y un compromiso entre personas, la fidelidad es un vínculo que puede establecerse entre personas pero también puede darse entre una persona y una idea, una religión, un código moral, una promesa dada, así como con instituciones; por ejemplo, la nación, el Estado, la comunidad. Por eso, quienes viven de acuerdo a los preceptos de una iglesia se los llaman fieles de esa iglesia y constituyen su feligresía. Y por eso también, de una persona que se mantiene firme a sus códigos, se dice que es fiel a sus convicciones.&lt;br /&gt;En el ámbito de una familia, la fidelidad implica sostener y mantener las promesas dadas al fundarla. Muchas personas creen que esto se limita a restringir la sexualidad a las dos personas que han contraído matrimonio.&lt;br /&gt;Si bien hay muy buenos argumentos para sostener que la monogamia basada en la fidelidad sexual presenta varias ventajas prácticas, en una familia la exclusividad sexual no es ni el principal ni el único factor que sostiene y mantiene al núcleo humano constituido por padres e hijos. No obstante, para entender eso en profundidad, lo primero que hay que hay que aclarar es que pareja, matrimonio y familia no son términos intercambiables. Esas palabras no significan lo mismo. Los conceptos que representan no son iguales ni equivalentes.&lt;br /&gt;Una pareja es sencillamente la unión o coincidencia de dos personas. Dos seres humanos que deciden vivir juntos se aparean y, por consiguiente, forman una pareja. En este sentido, el ser humano no se diferencia de los demás seres que también se aparean, algunos ocasionalmente, otros hasta que se desarrolla la cría, concediéndose incluso especies que forman parejas monogamias permanentes. Sin embargo, la monogamia animal no es tan estricta como muchos románticamente llegan a creer. Estudios genéticos mediante el análisis de ADN demuestran que en varios casos (se habla de más de un 30%) la cría de parejas de animales reputados de monógamos demostró proceder de un padre distinto al que las cuidaba desde el nacimiento. (1)&lt;br /&gt;Lo que sucede es que el matrimonio humano es mucho más que una pareja. Es la unión de dos seres que se han hecho promesas mutuas. Promesas en las cuales cada uno debería poder confiar. Dadas estas promesas, cada uno ha comprometido su deber en toda una serie de obligaciones que pueden variar de una cultura a otra, de una comunidad a otra, o de una consagración a otra, y que pueden incluir, o no, una exclusividad sexual pero que, en todo caso, van mucho más allá de lo sexual. Es un tremendo error creer que aquellas religiones que admiten la poligamia, como el Islam, eximen de toda responsabilidad al hombre que tiene varias mujeres.&lt;br /&gt;En el matrimonio, los cónyuges se prometen ayuda mutua, asistencia mutua, cuidados mutuos. Aparte por su puesto del amor, el matrimonio como institución está fundado sobre promesas de protección, de comprensión, de tolerancia, de buena voluntad. La verdadera infidelidad en el matrimonio es el incumplimiento de alguna o varias de estas promesas. Consiste en fallarle a la otra persona y, por eso, esencialmente, es un acto de deslealtad. Incumplir la promesa dada, faltar a la palabra empeñada, es lo que en realidad constituye eso que llamamos generalmente infidelidad. Y será tanto más grave mientras más sagrada haya sido la promesa; es decir, mientras más confianza un persona haya podido depositar en la palabra dada por el carácter consagrado que tuvieron los compromisos matrimoniales asumidos.&lt;br /&gt;Y sin embargo, aún con toda su importancia y aún con el carácter sacramental que posee, el matrimonio todavía no equivale a una familia. Porque una familia es un matrimonio con hijos. Con lo cual, lo primero que sucede es que los deberes y las obligaciones aumentan y se multiplican. Con los hijos se asume el deber de alimentarlos, cuidarlos, protegerlos, educarlos, criarlos, orientarlos, y ayudarlos a desarrollarse armoniosamente. Y la enumeración está a años luz de ser exhaustiva. El matrimonio, cuando se convierte en familia, deja de ser un compromiso entre dos para convertirse en un compromiso entre varios.&lt;br /&gt;Para ponerlo de algún modo: a las parejas les basta una habitación; a los matrimonios les alcanza una vivienda. Las familias necesitan un hogar.&lt;br /&gt;En la construcción y el mantenimiento de ese hogar hay todo un cúmulo de compromisos, cuyo cumplimiento sólo es posible entre personas esencialmente leales y que, por ser leales, y también saben ser fieles a esos compromisos.&lt;br /&gt;Pasando a otro tema y en otro orden de cosas, con todo lo que llevamos dicho no es muy difícil ver que la lealtad es el fundamento más sólido de eso que genéricamente hablado, llamamos confianza. Si bien puede haber, y de hecho los hay, varios otros factores que también generan confianza, probablemente la lealtad es el sustrato básico sobre el que todos ellos descansan de algún modo u otro.&lt;br /&gt;La confianza, que los anglosajones llaman trust, es un elemento indispensable para todo organismo social, incluso más allá de la existencia o ausencia de un coherente y exhaustivo sistema de códigos, leyes o landmarks. Al respeto Francis Fukuyama, digno representante del sistema socio económico profano que dirige a la humanidad actualmente, admite que: “la confianza es la expectativa que surge dentro de una comunidad de comportamiento normal, honesto y cooperativo, basada en normas comunes, compartidas por todos los miembros de la comunidad…. El capital social es la capacidad que nace a partir del predomino de la confianza en una sociedad o en determinados sectores de ésta… exige la habituación a las normas morales de una comunidad, y dentro de este contexto, la adquisición de virtudes como lealtad, honestidad y confiabilidad” (2)&lt;br /&gt;Lo concreto es que los operadores económicos actuales se han dado cuenta y han tenido que terminar admitiendo que las leyes escritas y los contratos firmados no sirven de gran cosa, especialmente en un mundo expuesto a grandes cambios y a crisis más o menos severas. Y esto es así porque lo taxativo tiene muy serios límites. La casuística está, en última instancia, basada en nuestra experiencia de lo ya ocurrido y en nuestra capacidad para prever los casos que pueden llegar a ocurrir. Y en esto lo último no somos precisamente muy hábiles ni muy efectivos; por decirlo menos.&lt;br /&gt;Los hechos concretos demuestran que, tarde o temprano, la realidad siempre excede o desmiente nuestros más cuidadosos cálculos y previsiones. La realidad siempre nos supera. No importa lo minucioso o detallado que sea el contrato o acuerdo; a lo largo del tiempo, y en el mundo actual, a veces es sorprendentemente poco tiempo, los hechos reales pueden convertirlo en inaplicable con extrema facilidad. Entre otras cosas, por ello es también que Platón afirmaba que la mejor república no es aquella que tiene muchas leyes sino aquella que funciona razonablemente bien con muy pocas. Porque si cada comportamiento esperado tiene que ser escrito, descrito y refrendado con toda minuciosidad, algo realmente tiene que estar muy mal con los seres humanos de quienes se espera dicho comportamiento. En la enorme mayoría de los casos, si una persona no se comporta de determinada manera por propia iniciativa, no sirve de gran cosa el escribir una ley para que lo haga. Quizás sea necesario escribirla igual. Pero no cometamos el error de esperar gran cosa de ella.&lt;br /&gt;Porque, parafraseando a Arndt, lo que el honor, la verdad y la lealtad no amparan, no lo protegerá tampoco ninguna ley, ni ningún contrato.&lt;br /&gt;De allí que la primera parte del signo de Segundo grado de la masonería simbólica representa la fidelidad para los anglosajones (3) y con ello, implícitamente, ellos demuestran que valoran la virtud de la lealtad, permitiendo que la confianza reine tanto en logia de segundo grado como en el mundo profano.&lt;br /&gt;Para terminar esta introductoria motivación permítanme presentar algunas frases alusivas al tema que he convocado:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                                           El amor que ata, está mal atado.&lt;br /&gt;                                                                               Y lo que la lealtad no ampara.&lt;br /&gt;                                                        No lo protege tampoco ningún juramento.&lt;br /&gt;                                                                                                          Ernst M. Arndt.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                                          Lealtad y verdad guardan al rey,&lt;br /&gt;                                                                        Y por la justicia sostiene su trono&lt;br /&gt;                                                                                                   Proverbios 20: 28&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                          La lealtad de los perros no nos sorprendería tanto&lt;br /&gt;                                                         Si la de los hombres fuese más frecuente.&lt;br /&gt;                                                                                                         Sigmund Graf&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Notas bibliográficas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Barash, David. The myth of monogamy. Editorial Freeman. 2001.&lt;br /&gt;2. Fukuyama, Francis. Confianza Editorial Atlántida, Buenos Aires 1996 págs. 45-46.&lt;br /&gt;3. Rito de Emulación para Logia de Segundo Grado de la Gran Logia Unida de Inglaterra.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30424899-1624335109598957239?l=virgiliosalinas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/feeds/1624335109598957239/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30424899&amp;postID=1624335109598957239' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/1624335109598957239'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/1624335109598957239'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/2007/06/la-fidelidad-en-logia-de-segundo-grado.html' title='VALOR DE LA FIDELIDAD EN MASONERIA.'/><author><name>virgilio_salinas</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30424899.post-2246367902772878056</id><published>2007-06-16T05:09:00.000-07:00</published><updated>2007-06-16T14:48:12.673-07:00</updated><title type='text'>BASES FILOSÓFICAS DE LA FRANCMASONERÍA.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;En diversos escritos, varios masones sostienen que la Francmasonería se inicia como fenómeno sociológico en Europa, lo que justifica que el presente ensayo se fundamente en la historia del pensamiento europeo. Algunos autores consideran que dicha historia del pensamiento europeo ha tenido tres épocas. Épocas que han producido intensa y prolongada reflexión, impregnando con algo novedoso la acción y el pensamiento, de la cual no estuvo exentan nuestra orden masónica. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Sin embargo, al decir que el pensamiento y la acción se basan en cada una de las tres ideas no significa que las ideas se elaboran de antemano con abstracción de todo estudio detallado de los hechos, y que, una vez que se tiene estas ideas, de forma abstracta y completa, los seres humanos empiezan a levantar sobre ella una superestructura detallada. En todo caso alude a una relación lógica y no temporal.&lt;br /&gt;En ciencia, lo mismo que en economía, ética o derecho, los seres humanos empiezan tratando los problemas concretos a medida que van surgiendo. Sólo una vez que los problemas se han acumulado en proporciones considerables suelen reflexionar sobre la labor realizada, para descubrir que la han estado efectuando, de un modo metódico, de acuerdo con principios de los que hasta entonces no se habían percatado.&lt;br /&gt;Sería una exageración pensar que un período de trabajo del pensamiento o de la acción, sea seguido por un período de reflexión sobre los principios lógicamente subyacentes. De hecho, toda acción rara vez esta libre de reflexión. Y esta reflexión repercute en la acción, porque cuando la gente cobra conciencia de los principios con los que ha estado pensando y actuando, se percata de algo que ha tratado de hacer, esto es, desarrolla las implicaciones lógicas de esos principios. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Las acciones y pensamientos que estudian los hechos naturales se llaman ciencia, mientras que la reflexión de los principios de cualquier comportamiento del pensamiento y la acción se llama filosofía. En este orden, primero tiene que presentarse la acción para que la reflexión tenga algo sobre que reflexionar, pero ambos se hallan tan íntimamente entrelazados, que la acción no puede marchar largo tiempo sin que comience la reflexión y que ésta repercuta sobre aquella, de la que ha surgido.&lt;br /&gt;Según esto, cada base filosófica que podemos señalar surge de giros interpretativos de la reflexión, lo que, a su vez, implica que nada esta finalizado en la construcción reflexiva y actuante. Por el contrario, la apertura a nuevas reflexiones y acciones es posible por libre voluntad humana.&lt;br /&gt;A los seres humanos fuertes tomar conciencia de los principios subyacentes les proporciona un nuevo vigor, una nueva firmeza en su manera de abordar los problemas. Los débiles recuerdan el principio pero olvidan los problemas al que se aplica lo que origina graves consecuencias dogmáticas.&lt;br /&gt;Dicho esto, os presento un ensayo de algunas de las bases filosóficas de la Francmasonería:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La primera base filosófica se basa en que el mundo natural se halla impregnado por la mente. Considerándose que la mente es la fuente de esa regularidad y orden del mundo cuya existencia hace posible el pensamiento y la acción. Se vio al mundo como el mundo de cuerpos en movimiento. Los movimientos, de acuerdo con este principio, se debía a la vitalidad o “alma”; pero una cosa es el movimiento en si mismo, y otra es el orden. El orden estaba logrado por la mente, considerada como el elemento gobernante, dominador o regulador, tanto de sí mismo como de su cuerpo y de lo que lo rodea.&lt;br /&gt;Como el mundo no es sólo un mundo de movimiento incesante, y por lo tanto, vivo, sino también un mundo de movimiento ordenado o regular, esto permite conceptuar que el mundo no sólo vive sino que es inteligente, con lo que todo lo existente deja de ser un enorme animal con alma o vida propia y es aceptado como un animal racional con su propia mente. Esto permite afirmar que la vida y la inteligencia de los seres que habitan la tierra representa una organización especializada de esta vitalidad y racionalidad que todo lo impregna, de suerte que, una planta o un animal participa psíquicamente, en su propia medida, del proceso vital del “alma” del mundo, e intelectualmente de la actividad de la “mente” del mundo, así como participa materialmente en la organización física del “cuerpo” del mundo.&lt;br /&gt;Podemos compartir la creencia de que las plantas y los animales son físicamente afines a la tierra, pero la idea de un parentesco psíquico e intelectual es extraña para los seres humanos de hoy, esto, porque estamos impregnados de las otras dos bases filosóficas. De esta primera base filosófica subsiste en la Masonería la creencia de la inmortalidad del alma.&lt;br /&gt;La segunda base filosófica surge como una reflexión contra la primera base filosófica. El punto central de la antitesis radicó en la negación de que el mundo sea un organismo, y por lo tanto, que este provisto de inteligencia o vida. Según este segundo principio, el mundo es incapaz de ordenar sus propios movimientos de un modo racional y es incapaz de moverse a sí mismo. Los movimientos le son impuestos desde fuera y su regularidad se debe a leyes también impuestas desde fuera. En lugar de ser un organismo, el mundo natural es una máquina, en el sentido literal y propio de la palabra, una disposición de partes corporales diseñada, montada y puesta en marcha, con un propósito definido, por un ser inteligente que está fuera de ella. Ambas bases filosóficas comparten, sin embargo, el sustento de que el orden del mundo es una expresión de inteligencia, pero la diferencia esta en que la inteligencia es propia del mundo en la primera cosmovisión, mientras en la segunda la inteligencia es del creador y gobernante divino de todo. Esta distinción constituye la clave de todas las diferencias entre la primera y segunda base filosófica.&lt;br /&gt;Cada uno de estas bases filosóficas fue seguido por un movimiento en el cual el centro del interés se desplazó de la naturaleza a la mente. En la primera base filosófica este desplazamiento desde la naturaleza a lo ético y lógico origino que la teoría de la mente se constituye en el nuevo centro y lo natural pasó a tener rol secundario.&lt;br /&gt;En la primera base filosófica, la mente esta en la naturaleza, la mente esta en el cuerpo, y en el cuerpo se manifiesta por el dominio de él. Sin embargo, cuando se vieron forzados a reconocer que la mente trasciende al cuerpo, como cuando afirma la doctrina de la inmortalidad del alma racional, esto es, que no es afectado por el nacimiento o muerte del cuerpo que lo alberga, se hallan desconcertados por no saber cómo puede ser esto.&lt;br /&gt;En la segunda base filosófica se invierte esta situación de dos formas distintas. Unos plantean que el cuerpo es una sustancia y la mente otra y cada una opera con independencia de la otra y de acuerdo con sus propias leyes. Entonces el axioma fundamental de la primera base filosófica era que la mente es la inmanencia del cuerpo; mientras que en el segundo principio filosófico, la mente es la trascendencia del cuerpo. Sin embargo, la trascendencia no llega al extremo del dualismo, sino que las conectan de algún modo, y dicha conexión la encuentran en el creador. En lo que respecta al ser humano individual se recurre a la glándula pineal, que une el cuerpo con el alma. Otros proponen que el cuerpo y la mente son dos atributos distintos de una misma sustancia, y cada uno, como atributo, trasciende completamente al otro.&lt;br /&gt;En esta segunda base filosófica cuando se desplaza el centro de gravedad desde la naturaleza a la mente, el problema de la naturaleza tuvo que formularse diciendo que la mente hace a la naturaleza, y por tanto, la naturaleza es un producto subalterno de la actividad autónoma y autoexistente de la mente.&lt;br /&gt;Pero esto no quiere decir que lo natural es en sí mismo mental, por el contrario, arranca del supuesto de que la naturaleza es radicalmente no mental, es decir, mecánica; y han mantenido el supuesto que lo natural es ajeno o incluso opuesto a lo mental. De otro lado, tampoco quiere decir que lo natural sea una ilusión o sueño de la mente, algo que no existe, por el contrario, se mantiene la propuesta de que la naturaleza es una obra de la mente, pero obra realmente producida y, por lo mismo que es producida realmente, es que existe en realidad. Este aspecto de la segunda base filosófica estaría representado en nuestra orden masónica por la escuadra y el compás así como por la relación existente entre ellos en cada grado simbólico.&lt;br /&gt;Es necesaria esta aclaración, pues las influencias de la tercera base filosófica pueden impedir comprender cabalmente la segunda base filosófica. La influencia de la tercera base filosófica nos permite despojarnos de las ideas de nuestros ancestros, pero este despojo puede inhabilitarnos para hacer afirmaciones históricas acerca de las ideas que ya no comprendemos. Podemos atrevernos a dar afirmaciones como que “las características materiales son apariencias ilusorias de ciertas características mentales” lo que es una afirmación falsa acerca de algo que no se comprenden.&lt;br /&gt;La visión de la primera base filosófica que sostenía que lo natural es un organismo inteligente se basaba en la analogía, una analogía entre el mundo natural y el ser humano individual, que comienza por encontrar en sí mismo, como individuo, ciertas características y pasa a pensar que lo natural posee características semejantes. El hombre en su propia autoconciencia llega a pensar de sí mismo como un cuerpo cuyas partes se hallan constantemente en rítmicos movimientos, delicadamente ajustados entre sí para preservar la vitalidad del todo, y, encuentra a la vez que es una mente que dirige las actividades de este cuerpo de acuerdo con sus propios deseos. Se explica el mundo total de la naturaleza como un macrocosmos análogo a este microcosmos humano. En logia de primer grado este equilibrio entre el macrocosmos y el microcosmos estaría representado por la Estrella de David. Según esta base filosófica si el Templo masónico es un lugar consagrado que representa al Universo, entonces también representa al ser humano. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La visión de la segunda base filosófica sostiene que la naturaleza es una máquina y también tiene su origen analógico en un orden de ideas muy diferentes. La primera idea era aceptar la idea de un Dios creador y omnipotente. La segunda idea era aceptar la experiencia humana de idear y construir.&lt;br /&gt;En el siglo XVI la imprenta y el molino de viento, la palanca, la bomba y la polea, el reloj y la carretilla y toda una serie de máquinas en uso eran artificios empleados en la vida diaria. Los masones operativos medievales forman parte de esta experiencia humana constructora. Todo el mundo entendía la índole de una máquina y la experiencia de construir y emplear instrumentos se había convertido en una parte de la conciencia del hombre europeo. No es difícil dar el paso hasta llegar a la proposición: Dios es a la naturaleza como el constructor es a un reloj o una catedral. Legado de esta segunda base filosófica, tenemos en la orden masónica, el principio G.·. A.·. D.·. U.·.&lt;br /&gt;La tercera base filosófica no es menos tributaria de las anteriores concepciones cosmológicas, pero difiere de ambas en rasgos fundamentales. No es fácil describir con precisión las diferencias por que el movimiento es aún bastante joven y no ha tenido tiempo todavía de madurar sus ideas como para permitir una exposición sistemática. Me atrevería a decir, que más que ante una nueva base filosófica nos hallamos ante un gran número de nuevos experimentos. Sin embargo, podemos descubrir el género de experiencia en que se basa y señalar así el punto de arranque del movimiento.&lt;br /&gt;También este principio, como sus predecesores, está basado en una analogía. Así como la primera base filosófica se basa en la analogía entre la naturaleza macrocósmica y el hombre microcósmico, y la segunda base filosófica se basa en la analogía entre la naturaleza que es obra del creador y las máquinas que son obra del hombre, la visión de la tercera base filosófica se basa en la analogía entre los procesos del mundo natural tal como los estudian los hombres de ciencia por un lado y las vicisitudes de los asuntos humanos tal como las estudian los historiadores por otro lado.&lt;br /&gt;Lo mismo que en la segunda base filosófica, tampoco el tercer principio pudo empezar a operar antes que no estuvieran cumplidas ciertas condiciones. La segunda base filosófica surgió de una amplia familiaridad con la construcción y el manejo de las máquinas.&lt;br /&gt;Esta familiaridad llego a su plenitud en Europa en el siglo XVI. La tercera base filosófica no pudo surgir sino de una amplia familiaridad con los estudios históricos y en particular con los estudios históricos que colocaban la idea del progreso, cambio o desarrollo en el centro mismo y la reconocían como la categoría fundamental del pensamiento histórico. Este tipo de historia aparece por primera vez en el siglo XVIII, en la obra “El Siglo de Luís XIV” de Voltaire. Luego de muchos años, la idea de “progreso” se convirtió en la idea que en años posteriores se haría famosa bajo el rótulo de “evolución”.&lt;br /&gt;En su sentido más restringido la palabra evolución alude a que las especies orgánicas no constituyen un repertorio fijo de tipos permanentes, sino que, comienzan a existir en el tiempo y también acaban con el tiempo. Extrapolando esta concepción a otros campos; incluyendo la ética, economía y política; lo que se busca es resolver el viejo dualismo entre los elementos cambiantes y los elementos inmutables de la naturaleza asegurando que lo que esta entonces se había considerado como inmutable, en realidad, esta sujeto a cambio.&lt;br /&gt;Cuando esta tendencia actúa sin freno alguno y se elimina por completo la idea de que haya elementos inmutables, el resultado puede denominarse evolucionismo radical, una doctrina que apenas si ha llegado a su madurez en el siglo XX y que fue expuesta sistemáticamente por primera vez por Bergson.&lt;br /&gt;El origen de esta tendencia, hay que buscarlo en el movimiento histórico de la segunda mitad del siglo XVIII y su desarrollo ulterior en el curso del siglo XIX. La idea de evolución significó una crisis de primer orden en la historia del pensamiento humano y la orden masónica no se libra de ella.&lt;br /&gt;Esto sucede porque la crítica hecha al evolucionismo no condujo a un examen más detenido de la idea misma, por el contrario, produjo la creencia de que semejante examen no vale la pena. La razón de ello es dar respuesta a la pregunta ¿en qué condiciones es posible el conocimiento?&lt;br /&gt;La primera base filosófica aceptaba que nada se puede conocer como no sea inmutable. En este principio, el mundo natural es un mundo de un cambio incesante que todo lo invade. Con lo que se puede concluir que es imposible cualquier ciencia de lo natural. La segunda base filosófica esquivó esta conclusión con un “distingo”. Se reconocía que el mundo natural, tal como aparece a nuestros sentidos es incognoscible; pero detrás de este mundo de cualidades secundarias había otras cosas, los objetos verdaderos, que se podían conocer porque son inmutables.&lt;br /&gt;En primer lugar teníamos la “sustancia” o “materia”, no sometida ella misma al cambio, pero cuyas posiciones y ordenamientos cambiantes constituían las realidades cuya apariencia sensible adoptaba la forma de las cualidades secundarias. En segundo lugar teníamos las “leyes” de acuerdo con las cuales cambiaban esas posiciones y ordenamiento. Estas dos cosas, la materia y la ley natural, constituían lo inmutable para la segunda base filosófica. En logia abierta, la ley natural de esta segunda base filosófica estaría representada por el Volumen de la Ley Sagrada.&lt;br /&gt;Y ¿cuál es la relación entre la materia y la ley natural? Podríamos decir que nos hallamos ante la misma cosa dicha dos veces. La razón para decir ello surge de la supuesta necesidad de que haya algo inmutable, de acuerdo al axioma que prevalecía entonces, y, por lo mismo cognoscible detrás del espectáculo cambiante que, por ello, era incognoscible.&lt;br /&gt;Este algo inmutable se buscó en dos direcciones a la vez, o dicho de otra manera, fue descrito por medio de dos vocabularios. En primer lugar se buscó, apartándose de la naturaleza tal como la percibimos, de suerte que no quedara sino un residuo en la forma de un mundo cognoscible exento del cambio. Este algo inmutable fue descrito con el vocabulario del materialismo, entendido como el intento de comprender las cosas preguntándose por aquello de lo que estaban hechos. En segundo lugar se buscó si había relaciones inmutables entre las cosas cambiantes, también conocido como el vocabulario del idealismo, esto es, el intento de comprender de qué “forma” se le ha impreso a los objetos para que se diferencien de aquello de lo cual están hechos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Si ese “algo inmutable” lo podemos encontrar por uno de estos vocabularios, el otro resulta innecesario. Por eso el “materialismo” y el “idealismo”, que hasta el siglo XVII convivieron pacíficamente, a partir del siglo XVIII se van sintiendo poco a poco como rivales. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Así, algunos destacan que la naturaleza se revela al intelecto humano en dos “atributos”, la “extensión” y el “pensamiento”. “Extensión” no significa la extensión visible de, por ejemplo, las manchas visibles de color en el cielo, sino la extensión inteligible de la geometría que Descartes había identificado como la materia; mientras que el “pensamiento” tampoco significa la actividad mental de pensar, sino las “leyes de la naturaleza” que constituyen los objetos del pensar. Sostenían que la realidad se expresa alternativamente en estos dos “atributos”, es decir, materialista e idealista a la vez. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Otros, en cambio, sostuvieron que no existe una ciencia de la materia, con lo que abandona la respuesta materialista e indican la suficiencia de la respuesta idealista. La cuestión era: ¿cómo encontrar algo inmutable, y por lo mismo cognoscible, dentro o detrás del fluir de la naturaleza tal como la percibimos? En la ciencia evolucionista, que constituye el pilar de la tercera base filosófica, esta pregunta no surge más y la controversia entre materialismo e idealismo, no alberga ya ningún sentido.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Esta controversia perdió su sentido porque sus supuestos habían experimentado un cambio radical a comienzos del siglo XX. Por entonces, los historiadores se habían ejercitado en pensar y habían percibido que eran capaces de observar un mundo de asuntos humanos en cambio constante, en el cual no había ningún sustrato inmutable tras de los cambios ni tampoco leyes inmutables de acuerdo con las cuales ocurrirían los cambios. Con ello la historia se establece como una ciencia, es decir, como una investigación progresiva en la cual se establecen las conclusiones de un mundo sólido y demostrativo. Ello ha permitido aceptar que es posible el conocimiento de lo que se halla en perpetuo cambio. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Una vez más la autoconciencia del hombre, en este caso la conciencia histórica de su propio quehacer colectivo, suministró la clave para sus ideas. Esta tercera base filosófica estaría representada en la Orden Masónica por los grados simbólicos y filosóficos, esto es, nuestro sengundo lindero, así como la relación de la escuadra y el compás en cada grado simbólico y en logia abierta. Destacando que este proceso es lineal y progresivo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;las tres bases filosóficas aceptan que el cambio esta presente en el mundo. Los pensadores de la primera base filosófica aceptaban que este cambio era cíclico, y en logia abierta esta representado por el caminar del Sol de oriente a occidente, como del masón en sentido inverso. Sin embargo, ante la evidencia del no retorno como es el paso del aprendiz a compañero, se consideraría, empleando la primera base filosófica, que es un fragmento mutilado, que de no ser así hubiese sido totalmente cíclico. O podría darse una segunda opción, que el cambio es incompletamente conocido, que, por alguna razón sólo percibimos algo de la revolución. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;En la tercera base filosófica se invierte la situación, dominado por la idea de progreso o desarrollo, que se deriva del principio de que la historia no se repite, entonces en el mundo nada puede repetirse sino progresar. Lo que permite postular que lo que parece ser cíclico, en realidad, no es así. Con ello, la inmutabilidad es transformada desde lo permanente al cambio, progreso o desarrollo constante. Condición indispensable para que la historia sea lineal y progresiva. Esto permite aceptar que lo que parece surgir una vez más es semejante pero no idéntico, esto es, lo que se toma como un movimiento rotatorio o circular es un movimiento espiral, con desplazamiento del centro del circulo o cambio del radio o ambas cosas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Según la segunda base filosófica la máquina es un producto terminado o un sistema cerrado, mientras que en la teoría evolucionista la materia es un sistema en progreso, que funciona en cualquier etapa de su desarrollo, es más, conforme progrese puede adquirir nuevas funciones sin perder las anteriores. Este progreso suele suceder con los iniciados masones cuando evolutivamente van adquiriendo nuevas funciones sin abandonar las previas.&lt;br /&gt;En la segunda base filosófica la tendencia natural de la materia es la inercia y si se produce movimiento es por atracción o repulsión, lo que aleja toda finalidad, todo objetivo y perpetua la inmutabilidad.&lt;br /&gt;En la tercera base filosófica la tendencia natural es preservar el progreso y para ello lo inmutable es el cambio. La idea de progreso implica esfuerzo por alcanzar algo que todavía no es. Implica dejar de ser lo que se es para llegar a ser lo que aún no se es. Es decir, morir para renacer. Con ello, el progreso, el cambio y el desarrollo, en la Orden Masónica, estaría simbólicamente representado por el tercer Lindero.&lt;br /&gt;En la segunda base filosófica, cada cosa del universo tiene una función definida y, esto es así, porque en su construcción las propiedades estructurales constituyen fundamento y requisito previo de sus propiedades funcionales. Esto es, la maquina es construida para determina función y por ello es inmutable.&lt;br /&gt;Para los historiadores en los asuntos humanos no hay semejante dependencia; las estructuras sociales son complejo de funciones y representan los modos diferentes en que los seres humanos se comportan. Es decir, la estructura depende de las funciones y no las funciones de la estructura. De este modo el universo es constituido por procesos y la existencia de cualquier género de cosas señala la ejecución de determinados procesos.&lt;br /&gt;Como todo proceso ocupa lugar y necesita tiempo, se puede inferir que para que exista cualquier finalidad se requiere una extensión y un período. Esto implica que no se hacen masones en una ceremonia de iniciación, así como tampoco habrá masonería si no contiene tiempo y espacio. Esto permite sostener que la masonería aparece al masón dependiendo del tiempo que emplee en conocerla. Así como que, no es lo mismo una visión que se extiende sobre mil o cinco mil años que una visión que se extiende sobre una milésima de segundo. En cualquier caso, lo que observamos en cierto lapso, son los procesos que requieren ese tiempo para su ocurrencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Esto nos permite inferir que nuestro conocimiento del universo esta fundado en el conocimiento de los procesos que podemos conocer. Sin embargo, estos procesos están limitados en el tiempo y el espacio, tanto hacia arriba como hacia abajo. Así, no podemos conocer los procesos que ocupan menos de cierta extensión de espacio y duren menos de cierto tiempo, o al revés, se nos hace imposible observar cualquier proceso que ocupe más espacio o dure más tiempo de los accesibles a la amplitud de la visión del observador. Estos límites superiores e inferiores de nuestras observaciones en el espacio y en el tiempo han sido eliminados -parcialmente- por el desarrollo de instrumentos tecnológicos, pero aún no podemos conocer muchos hechos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Aceptar que nuestro conocimiento esta así fundado puede originar escepticismo, y tal vez, este sea el origen del fraccionamiento de la universalidad masónica, pero esto es así porque en las bases filosóficas presentadas esta implícito un antropocentrismo, esto es, el mundo observado esta dentro de los límites de nuestra observación. Las tres bases filosóficas están basadas en tres analogías humanas. Analogías que demuestra progreso en la noción de nosotros mismos, que, sin embargo, vistos desde nuestro futuro podrían ser considerados como miopía humana.&lt;br /&gt;Qué ocurriría si la visión humana encontrara que la energía va cambiando gradualmente de una distribución no uniforme y arbitraria a una distribución uniforme; o si la visión humana basada en la observación habitual de procesos relativamente breves sea reemplazada por otra visión que de mayor atención a procesos de mayor amplitud temporal. O, si visionáramos que esos procesos con mayor tiempo son esquivos a la observación humana porque nosotros mismos viviremos semejantes procesos evolutivos. Es decir, si visionamos que nuestra misma especie acabará en algún tiempo futuro, esto, talvez nos colocaría ante una nueva base filosófica.&lt;br /&gt;En resumen, la Masonería constituiría la memoria filosófica de la humanidad que, velada por alegorías e ilustrada por símbolos, nos insta a conocer los principios subyacentes que permiten la acción y el pensamiento humano. Lo que implica que la Masonería conserva el carácter histórico de las construcciones interpretativas humanas al mismo tiempo que mantiene el espíritu abierto a la búsqueda de la sabiduría. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30424899-2246367902772878056?l=virgiliosalinas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/feeds/2246367902772878056/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30424899&amp;postID=2246367902772878056' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/2246367902772878056'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/2246367902772878056'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/2007/06/bases-filosficas-de-la-francmasonera.html' title='BASES FILOSÓFICAS DE LA FRANCMASONERÍA.'/><author><name>virgilio_salinas</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30424899.post-115242450057589645</id><published>2006-07-08T22:53:00.000-07:00</published><updated>2007-06-16T14:15:22.919-07:00</updated><title type='text'>MASONES Y POLÍTICA.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Entre los principios aceptados para ingresar a la Orden Masónica se acepta la mayoría de edad, sano juicio y buenas costumbres. Las buenas costumbres definen un enfoque filosófico delineando una ética fundamental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir los valores éticos son parte de los recursos productivos de los masones, por lo que se puede afirmar que los masones tienen como valores activos verdaderos la inversión, la honestidad, el progreso tecnológico, la inclusión social, la integridad y están en contra de la ganancia rápida y fácil, la corrupción, la falta de escrúpulos, el bloqueo al avance y desarrollo de las sociedades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si pudiéramos ser solo mentes pensantes y observáramos a los masones trabajando se podría ver una institución moralmente inteligente, es decir, no solo veríamos a personas morales enfocados en diversos aspectos de su trabajo profano o masónico, estos estarían entrelazados con valores morales en su hábitat natural, es decir, con valores sociales y empresariales importantes para el desarrollo social. Veríamos líderes que no sólo creen en la existencia de valores morales sino los emplearían en su trabajo profano y fuera de él. Veríamos líderes que los difunden y emplean en diversas instituciones a las que pertenecen. Veríamos a líderes con competencias morales junto a dotes cultivarlos en las sociedades que los albergan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A medida que percibiéramos a esta institución veríamos a candidatos a ocupar ciertos puestos, que examinados serían garantía que sus creencias y valores para el desarrollo de diversas instituciones con lo que aseguraríamos el desarrollo de las sociedades que los albergan. Veríamos masones que en sus diversos puestos de trabajo brindan oportunidades de desarrollar competencias que se traducirían valores sociales para la acción. Veríamos personas resueltas a resolver los problemas públicos y a tomar decisiones coherentes con los valores masónicos practicados y estudiados a través del simbolismo así como de la doctrina y filosofía masónica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veríamos directivos, de todos los niveles, que comparten sus valores y sus metas e invitan a sus pares profanos a que den cuenta de su comportamiento empleando como criterios los valores masónicos. Veríamos que los masones recompensan a los profanos que hacen progresos en su conducta ceñida a los valores masónicamente aceptados. Esto último no como adición al trabajo sino por el empleo de principios morales aceptados por los masones, entre los que debe destacar el servicio a la comunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otros niveles, podríamos percibir como la institución masónica no abandona sus valores cuando la economía esta en crisis, cuando una tecnología o política de institución profana amenaza con causar graves consecuencias o cuando ocurre un desastre natural. Veríamos una institución con un largo historial de desarrollo para afrontar las dificultades, parte de sus réditos destinados a ayudar a miembros de la comunidad a la que pertenece, bajo el lema de “no dar pescado sino enseñando a pescar”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que implica que los masones tienen que formar redes informales en el mundo profano, no para sacar provecho personal o grupal, sino para lograr que los valores que se cultivan en las Logias sean extendidos al mundo profano. Lo que implica que la integridad de la institución masónica se mantenga constantemente y sin cambios, la que se sustenta en los principios y valores masónicos. Sin embargo, toda institución tiene períodos de reto –entiéndase como crisis- para conservar su integridad. Son los líderes quienes deben crear el ambiente donde la integridad sea un valor importante y permita la adhesión a él como valor destino a servir a la humanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La integridad basada en valores aumenta la probabilidad de tener éxito institucional, y esto resulta particularmente trascendental para las logias. Pero si esto no lo logras ciertas Logias la Masonería no se verá afectada. Si los valores están ausentes en las logias se produce la disonancia. Si hay integridad de principios morales la conducta institucional es probable que tenga éxito en formar masones que luego difundirán sus valores a la sociedad, en este caso, a la sociedad profana. Como consecuencia de esta estabilidad dentro de la Orden Masónica, se impedirá el avance de actividades profanas efímeras, que privilegian el dinero fácil, la corrupción, el bloqueo del desarrollo social con lo que los masones habremos aprovechado el tiempo empleado en los Templos de la Fraternidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos, en el mundo profano, aceptan que todo vale en este mundo globalizado, y para ello trasladan equivocadamente, leyes de la física moderna a la acción personal y social. Así, en el mundo profano toda conducta difícilmente es cuestionable, porque se acepta, sin fundamento moral, que todo juicio de valor sobre la conducta humana es relativo y nunca absoluto. Incluso se han construido diversas éticas como consecuencia de la tergiversación de conceptos científicos en el mundo de la ética y la moral. Se ha traslado el relativismo de la ciencia física, que es valida y aplicable a la física y astronomía, para justificar las acciones sociales así como sus preceptos morales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como parte de esta tergiversación, la política, entendida como acción social, se permite estar exceptuada de valoración moral, a pesar de que por definición esta sujeta a valoración moral. Sin bien, en los Templos no se debe hablar de política esto no esta en contradicción con la valoración moral de la política, porque esto es parte de la filosofía política, que a su vez, es rama de la filosofía moral. Esto esta sustentado en el ritual de apertura en primer grado del Rito Escocés Antiguo y Aceptado cuando el V:. M:. señala: “¿Qué entiendes por Masonería? Y el H:. 1° Vig:. responde: El estudio de la filosofía moral para conocer la práctica de las virtudes, profesión que hacen todos los MM:….” Lo que implica la política dentro y fuera de los Templos de la Fraternidad. Mientras que en el Rito de York, en la ceremonia de iniciación se señala: “como recomendación general, os exhorto a que… estudiéis especialmente aquellas artes liberales y ciencias que se hallan dentro del compás de vuestras actitudes… (para) hacer diariamente progresos en los conocimientos masónicos.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, en el mundo profano, se acepta la incertidumbre como parte constitutiva de las sociedades humanas, lo que es manifestación del traslado irracional de la incertidumbre de la física cuántica a la vida social, lo que origina que se acepte el éxito de corto plazo aunque origine graves consecuencias a largo plazo, como el daño de la capa de ozono que afecta la salud de nuestro planeta y por ende de las siguientes generaciones humanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La incertidumbre de la física cuántica, trasladada irracionalmente a la vida social valida que todo cambie, permite dar validez al slogan que lo único permanente en el Siglo XXI es el cambio. Pero aún más, con ello se acepta que no se pueden hacer planes de largo plazo, lo que implica rechazo de toda certidumbre, que, curiosamente, es aceptado como criterio mayor por los hombres racionales que validan y aceptan la verdad universal, única y inmutable, teniendo como máximo representante a la institución masónica que mantiene inmutables sus linderos, su filosofía y su doctrina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la aceptación de la incertidumbre se acepta la duda de todo lo que genera el cambio constante, no se la duda metódica de Descartes sino la duda de toda verdad, como consecuencia del relativismo de todo, lo que tiene entre otras consecuencias que la realidad deje se ser una masa compacta, permanente y inalterable convirtiéndose en algo líquido, moldeable y adaptable que posibilita el revisionismo de los principios de la Modernidad, donde se incluye la libertad individual, la igualdad y la fraternidad, o que regresan al punto de partida y ser presentados como conceptos decorativos, es más permite que se acepte socialmente la existencia un mundo caótico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la teoría del caos, valida en el mundo de las matemáticas, se acepta irracionalmente que vivamos en un mundo de constante cambio social, en constante caos, desorden o crisis. Esto implica que se debe ubicar los conocimientos en su verdadera dimensión y lugar. Acción que pueden y deben ejecutar los hombres libres y de buenas costumbres, a través de redes informales, en el mundo profano. Con lo que evitaremos confusiones que permiten que impíos, haciendo uso y abuso de los derechos liberales, actúen impunemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagínense que los masones aceptemos la sociología que formula que la realidad se ha hecho líquida, moldeable a su nuevo continente, es decir sujeta a su constante reformulación estructural; y las consecuencias de esta licuefacción de la solidez de la realidad, qué templos duraderos podríamos construir en el siglo XXI. Es sería interpretado como que la realidad cultural deja de ser sólida y pasa a ser líquida, lo que imposibilitaría el surgimiento –en casos extremos- de hombres libres y de buenas costumbres, porque debemos aceptar que la humanidad es producto de la carga genética evolutivamente construida así como del contexto cultural en que de desarrolla, si todo es efímero, el concepto de libre y buenas costumbres solo serían conceptos decorativos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pues, se requiere definir hombres libres y de buenas costumbres, manteniendo lo ya establecido más la inclusión de la correcta delimitación de las concepciones de las ciencias así como su empleo adecuado en los diversos aspectos de la vida social. Lo que implica que hoy más que única debemos luchar contra la ignorancia impidiendo el traslado irracional de conceptos de unas ramas de la ciencia a otras o a la vida cotidiana de las sociedades. Recordemos que la verdad científica depende de los parámetros que lo establecieron, que de ninguna manera son los mismos a los que rigen la vida social humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la elaboración e implementación de los Derechos Humanos muchos masones epónimos participaron, pero hoy, junto con la acción impune de los impíos que valoran los contravalores, esta surgiendo el social conformismo, que se caracteriza entre otras cosas por su voluntaria exclusión de la acción pública, por su miedo a participar en la construcción del bien común mínimo. Argumentándose que tiene el derecho a no participar, derecho a callar, derecho a no actuar. Lo que implica un abuso de los derechos individuales permitiendo que la cobardía sea el común denominador de las sociedades profanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es más, estos auto excluidos son los que rechazan que otros participen en la construcción del bien común respetando la individualidad. Esto permite que la tolerancia, que surgió para permitir el libre pensamiento, hoy, se trastoque y este de lado de los impíos y cobardes. Permitiendo que la tolerancia hoy sea definida como aquel que se deja imponer concepciones e intolerante el que no se deja avasallar. Autoritario aquel que no acepta el relativismo de las concepciones o acciones humanas, con lo que permite la aceptación de que toda acción humana es positiva desde cierta perspectiva y por lo tanto no debe ser cuestionada ni desacreditada. Parodiando a Nietzsche, que ayer dijo que Dios a muerto, en el siglo XXI tendría que decir que lo malo y negativo han muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los masones del siglo XVIII excluían a los cobardes que no luchaban por la libertad individual, por la igualdad del empleo de la razón y por la fraternidad a la humanidad. Los derechos humanos no se hicieron para excluirse de la construcción social sino para no ser esclavizados. Esto es permitido por un mal empleo de la relatividad de la física y que se traslada irracionalmente a las definiciones en el campo de la filosofía, ética, semiótica, estética, y de la misma teoría del conocimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo dicho, se hace necesario que los masones participemos activamente en la vida política pública, porque de ello depende que separemos la paja del trigo, de ello depende que lo caótico sea reemplazado por el orden social, que la incertidumbre sea reemplazado por planes de largo plazo, que lo efímero sea reemplazado por la certeza conceptual y que el relativismo sea empleado en su justa dimensión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desarrollo científico y tecnológico ha presentado nuevas creencias que son validas para aspectos concretos y compartamentales del conocimiento científico, que no se pueden extrapolar irracionalmente a las esferas sociales, políticas y organizacionales. Hay quienes asumen que la ciencia es la nueva religión dogmática que domina a la humanidad presente, impidiendo el desarrollo de otras formas de pensamiento, es más, afirman que en su esencia tiene conceptos no sustentados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso es distinto al empleo inadecuado, en la vida social, de los conceptos validos sólo para el mundo científico. Esto podría ser la política de determinados sectores sociales que buscan el provecho personal o grupal, pero también podría ser consecuencia de la falta de demarcación conceptual de conceptos científicos en la vida social pública. Recordando que el lenguaje es una limitante para poder expresar todo lo que pensamos. Si nuestros órganos sensoriales son una limitante para conocer la realidad, la tecnología nos ha permitido ampliar nuestro conocimiento de los mecanismos que permiten la existencia de la naturaleza y eso no es dañino, lo dañino esta en el traslado irracional de conceptos validos para un sector de la ciencia a otras esferas de la vida humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo anterior implica que los masones de hoy debemos incluir nuevos conceptos en la denominación de “buenas costumbres”. Nuestra filosofía y doctrina permanecerá incólume e inmutable pero con la inclusión de estas nuevas definiciones y concepciones en forma clara y precisa a la definición de hombres libres y de buenas costumbres, le otorgará a la Orden Masónica nueva potencia permitiendo difundir los conceptos en su verdadera y real dimensión, evitando su abuso por los impíos que se aprovechan de la falta de definición conceptual en la mayoría de la humanidad o la presencia de cobardes que se excluyen libremente de la acción política pública.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De aquí que se hace necesario ligar política pública con Masonería, y como siempre, delimitar bien, esto es, no involucra a la Orden Masónica, sino solamente a los masones. De allí que este ensayo tiene como titulo “Masones y Política” en lugar de “Masonería y Política”. Con lo que mantenemos a cubierto la pureza de nuestros principios masónicos sin dejar de hacer nuestra obra social para al fin alcanzar la misericordia del Gran Hacedor del Universo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta redundante enfatizar que la obra social de los masones, como ayer, depende de la formación que alcancemos, que incluye el esclarecimiento de conceptos creados por el avance científico y tecnológico, así como de otros creados en el discurso, en la lógica y otras esferas del saber. Lo que permite inferir que el simbolismo de las palabras sagradas de cada grado masónico cobra una nueva interpretación, esto es, una delimitación de los conceptos al contexto que los origina así como el impedimento de su traslado a otros contextos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre los nuevos conocimientos positivos es de rescatar aquellos que permitirán la difusión correcta de las definiciones y concepciones modernas, están la tradicional educación junto al marketing y diversas técnicas psicosociales, así como la literatura, el cine y el teatro; que forman parte de la moderna estética y que pueden permitir la difusión, a través de personajes ficticios, mensajes que permitan el esclarecimiento conceptual así como la aceptación de los valores morales y sociales masónicamente construidas en los templos de sabiduría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La formación sin acción es estéril como el arar sin sembrar. Por lo tanto, la política pública es y será una parte importante de la actividad de los masones, lo que permitirá difundir y preservar los principios de esta Antigua Institución Iniciática que existe para el bien general de la Humanidad.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30424899-115242450057589645?l=virgiliosalinas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/feeds/115242450057589645/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30424899&amp;postID=115242450057589645' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/115242450057589645'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/115242450057589645'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/2006/07/masones-y-poltica.html' title='MASONES Y POLÍTICA.'/><author><name>virgilio_salinas</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30424899.post-115214988722132325</id><published>2006-07-05T18:34:00.000-07:00</published><updated>2007-06-16T14:16:20.694-07:00</updated><title type='text'>REFLEXIONES MASONICAS EN EL SIGLO XXI.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Cuando los principios que establecen una etapa de la historia de la humanidad son cuestionables se hace evidente por la presencia de crisis lo que conlleva a la necesidad de establecer nuevos parámetros que una vez aceptados se constituye en el eje de la siguiente etapa. Así ocurrió cuando pasamos de la Antigüedad a la Edad Media y de esta a la Modernidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las causas de las crisis anteriores fueron condicionantes sociopolíticos o religiosos pero hoy, producto del desarrollo científico y tecnológico son estos los que determinan una fuerte influencia en el pensamiento y la conducta humana que se hace evidente en las relaciones humanas, en la concepción de entorno, de lo propio y de la identidad. Es decir, la tecnología desarrollo la coexistencia de multiplicidad de cambios que saturan el pensamiento humano, pero a la vez origina que lo esencial, entiéndase los parámetros de la Modernidad, sean diluidos y superfluos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a los cambios sea en las relaciones humanas, o en el concepto de entorno, que incluye el concepto de territorialidad y identidad; la solidez de nuestros parámetros modernos y su empleo como referencia se desvanecen y quedan reducidos, lo que genera inseguridad, elimina lo permanente y perdurable reemplazándolo por el cambio y movimiento constante tanto en nosotros como en el entorno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las nuevas tecnologías, que surgieron como un intento de conocer la verdad de la realidad, de controlar a la naturaleza hostil, de atender a las necesidades humanas, de dar libertad individual han generado que éstos principios retornen al punto de partida y reaparecen como meros objetos decorativos, que se trivializan porque su permanencia es efímera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su proyección es igualmente incierta porque lo que aportan no es significativo, hoy toda verdad ya no se acepta como absoluta, el relativismo ofrece la posibilidad de cuestionar lo incuestionable, de dudar y modificar todo, lo que genera el cambio constante entendido como la presencia constante de lo efímero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La realidad deja de ser una masa compacta, permanente e inalterable convirtiéndose en algo líquido, moldeable y adaptable que a su vez posibilita la revisión de los principios tradicionalmente aceptados por la Modernidad, etapa que tentativamente se denomina posmodernidad. La piedra sólida, bruta o pulida, de ayer hoy es líquida lo que impide que los constructores de ayer hoy puedan hacer catedrales duraderas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empero, esta realidad actual, aparentemente líquida, aparentemente sujeta a reglas estructurales adaptables a circunstancias temporales, no resultan fáciles de aceptar para el ser humano orientado a la consecución de la verdad científica y universal, característica de los hombres libres y de buenas costumbres. Lo que implica el rechazo a lo efímero, que a su vez, requiere de puntos de apoyo sólidos y constantes que, sin embargo, terminan desmoronándose tantas veces como lo intentamos, lo que puede ser definido como crisis de la Modernidad.&lt;br /&gt;Esta controversia que nace del mismo avance científico y tecnológico genera desconcierto en la vida cotidiana, convirtiendo al relativismo en un arma de doble filo. Si por un lado nos libera de todo aquello que encadena y somete a la conducta humana también es cierto que facilita que todos aquellos que durante la construcción de los principios de la Modernidad no alcanzaban una valoración positiva hoy lo tengan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir, el relativismo ha generado la ausencia de valores absolutos, ha implantado la incertidumbre, ha legitimado lo ilegítimo, ha justificado lo injustificable. Los contra valores de la Modernidad encuentran amparo en la legalidad dada por el relativismo, permiten que la tolerancia esta de lado de lo ilegal, permite que los impíos usen legítimamente los derechos liberales con toda impunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Siglo XVIII, ser tildado de cobarde, de conducirse en contra de la razón o de los derechos humanos era motivo de exclusión. Hoy, esos excluidos de ayer encuentran nuevos derechos legítimos, pero no solo eso, se justifica el miedo, la cobardía y la no intervención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a todos aquellos que reivindican un cambio, participación y revisión activa de la sociedad, emergen los temerosos, que amparados en derechos como el derecho a la no acción, el derecho al silencio, el derecho a la permanencia, perpetúan el cambio constante y con ello la incertidumbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante esta incertidumbre, que requiere la acción y resistencia para reducirla, el cobarde no es rechazado, por el contrario se acepta que se mantenga fuera de la escena pública porque esta legitimado por el relativismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por tanto, no es el relativismo la causa de la crisis actual sino el uso tergiversado y manipulado que de él puede y viene haciéndose impunemente. Ayer los francmasones lucharon para consolidar los principios de la Modernidad hoy ¿qué debemos hacer los masones?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30424899-115214988722132325?l=virgiliosalinas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/feeds/115214988722132325/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30424899&amp;postID=115214988722132325' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/115214988722132325'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/115214988722132325'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/2006/07/reflexiones-masnicas-en-el-siglo-xxi.html' title='REFLEXIONES MASONICAS EN EL SIGLO XXI.'/><author><name>virgilio_salinas</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30424899.post-115190031585436953</id><published>2006-07-02T21:15:00.000-07:00</published><updated>2007-06-16T14:28:46.564-07:00</updated><title type='text'>QUIENES SOMOS  Y QUE QUEREMOS SER</title><content type='html'>&lt;table id="HB_Mail_Container" height="100%" cellspacing="0" cellpadding="0" width="100%" border="0" unselectable="on"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr height="100%" width="100%" unselectable="on"&gt;&lt;td id="HB_Focus_Element" valign="top" width="100%" background="" height="250" unselectable="off"&gt;&lt;p align="justify"&gt;Cuando Sócrates estableció la verdad como un valor que trasciende la existencia de los seres humanos, e incluso de los dioses griegos, que le costo la muerte; cuando el cristianismo estableció que el valor de la salvación para aquellos que habían ejerció una vida digna de tal favor también se estableció que la salvación trasciende la existencia de los seres humanos.&lt;br /&gt;Posteriormente se estableció que estos valores que trascienden la existencia humana no son científicamente establecidos y la consecuencia de seguir usándolos como valores de la existencia humana sería que se crea jerarquía en la especie humana, los que están más cerca de estos valores serían privilegiados y los impíos estarían muy alejados dentro de la jerarquía social. Esta jerarquización de la humanidad generó que se estableciera la necesidad de encontrar lo que nos hace iguales y no lo que nos diferencia, menos si los valores empleados para jerarquizar son valores impuestos de manera no científicamente comprobable.&lt;br /&gt;Se estableció que lo que hace iguales a los seres humanos son sus pasiones, y que la atención de ellas es lo que debe ser valorado. Sin embargo, lo que se hacía era implementar nuevas metafísicas que no tienen validez científica, criterio que si se empleo para descartar validez a la verdad metafísica y a la salvación cristiana.&lt;br /&gt;Luego surgió la necesidad de controlar las posibles consecuencias negativas de las acciones humanas destinadas a satisfacer sus paciones lo que origino que Hobbes estableciera nuevas formas de control social destinado a satisfacer las pasiones de las mayorías pero evitando sus consecuencias negativas, para ello indico que la voluntad humana se moviliza por miedo o deseo.&lt;br /&gt;Así surgió la necesidad de valorar la libertad individual como el valor nuevo a defender y reemplazar a la verdad metafísica y la salvación cristiana. Locke planteo que en vez de establecer formas de control social lo correcto es amasar fortuna como medio de lograr seguridad para la libertad individual, con lo que ligo el concepto de expansión económica-financiera y propiedad privada a valorada libertad individual. Así que, cuando valoramos la libertad individual implícitamente estamos valorando la expansión económica-financiera y la propiedad privada. Así pues, la igualdad incluye la igualdad por atender sus pasiones que la mayoría considera atendibles. La libertad implica la libertad del individuo junto a la propiedad privada y expansión económica-financiera por encima del bien común.&lt;br /&gt;Esto permitió que se implementará formas de gobierno sea republicanos o parlamentarios en vez de monarquías primero en Inglaterra, luego en Europa y América. Estas propuestas fueron difundidas en un solo paquete con resultados prometedores de los avances científicos que prometían la industrialización y con ello el bienestar general lo que llevaría a la fraternidad universal, lo que fue aceptado placidamente por la humanidad europea pero aceptando al mismo tiempo la igualdad y la libertad antes definidos y establecidos.&lt;br /&gt;En realidad, ni la libertad ni la igualdad ni la fraternidad se han alcanzado, hoy vivimos en una suerte de horror sagrado que se caracteriza por el enfrentamiento con nosotros mismos por alcanzar a satisfacer nuestras pasiones. Vivimos en medio de diversión, consumo, impunidad y exclusión y sin deseo de reflexionar acerca de nuestra pasión y la confrontación racional con los poderes y las verdades vigentes. Siendo estas reflexiones tareas éticas que también forma parte de la libertad de pensamiento humano.&lt;br /&gt;Foucault estableció que estas preocupaciones son necesarias porque indicaba que la ética es una relación consigo mismo y la política una relación con los demás. Así pues, la excelencia y la carencia políticas dependen de la solidez o debilidad de los principios de regulación moral de los sujetos relacionados.&lt;br /&gt;Ahora, supongo que muchos se preguntarán para qué teoría en tiempos aciagos. Y la respuesta la tenemos en la misma historia, cuando vivimos los tiempos de la dominación hegemónica surgió la necesidad de cuestionamiento de la verdad metafísica y de la salvación cristiana. Porque respondía a la necesidad d poder dilucidar quiénes quisiéramos llegar a ser.&lt;br /&gt;De todas las formas de cuestionamiento de lo existente podría ser explorar lo privado en función de lo público. Aunque esto suene a que se privilegie el bien común por encima de la libertad individual. Lo que se cuestionaría sería es no es la existencia de la libertad individual sino el saber interactuar armoniosamente con el otro. Esta crisis ya la pasaron los griegos, los romanos, los cristianos, y lo superaremos nosotros.&lt;br /&gt;La decadencia de los imperios se ha dado cuando se reduce lo público, lo que genera un rechazo contra lo privado. Desde ese lugar se plantea la posibilidad de hacer una obra de arte con la propia vida. ¿Acaso los masones operativos no hicieron obras de arte con piedras? Ardua tarea será lograrlo, porque no se trata de copiar modelos del pasado, ni de adherirse acríticamente a normas establecidas, sino de crear valores. Por lo que se hace necesario un renacimiento nuevo que culmine en una nueva ilustración. Se requiere, como antaño, entrelazar moral con belleza. El sentido último de la ética estética es la aspiración de ser libres en una sociedad libre. Hoy individualmente podemos ser libres pero no vivimos en sociedades libres y esa es la cuestión que esta pendiente por resolver para poder saber qué queremos ser.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr unselectable="on" hb_tag="1"&gt;&lt;td style="FONT-SIZE: 1pt" height="1" unselectable="on"&gt;&lt;div id="hotbar_promo"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30424899-115190031585436953?l=virgiliosalinas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/feeds/115190031585436953/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30424899&amp;postID=115190031585436953' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/115190031585436953'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/115190031585436953'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/2006/07/quines-somos-y-qu-queremos-ser.html' title='QUIENES SOMOS  Y QUE QUEREMOS SER'/><author><name>virgilio_salinas</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30424899.post-115156263833594172</id><published>2006-06-28T23:29:00.000-07:00</published><updated>2007-06-16T14:46:02.715-07:00</updated><title type='text'>POLITICA Y MORAL.</title><content type='html'>&lt;table id="HB_Mail_Container" height="100%" cellspacing="0" cellpadding="0" width="100%" border="0" unselectable="on"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr height="100%" unselectable="on" width="100%"&gt;&lt;td id="HB_Focus_Element" valign="top" width="100%" background="" height="250" unselectable="off"&gt;&lt;p align="justify"&gt;UN ACERCAMIENTO DESDE LA FILOSOFIA DE LA CONVENIENCIA&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;La política actual, en cuanto a su visión, tiene una gran carencia al no incorporar la diversidad y la perspectiva del contexto humano y humanizado. La moralidad social tiene poca consistencia y eso explica en gran parte la apatía e ironía de algunos políticos con las demandas y requerimientos sociales.&lt;br /&gt;I. Planteamiento&lt;br /&gt;La política, el quehacer público, tiene la máxima sobre la astucia para sobresalir en este ámbito, mientras la moral encierra la idea de la honradez y la prudencia; en el juego de la política gana, o destaca el que es más polifacético y puede adecuarse a cualquier situación que se requiera, obviamente esto implica ser deshonesto, pues la movilidad dentro del ámbito público requiere de camuflaje, de engaño, de máscaras diferentes que garanticen un buen desempeño ante cualquier agente social. La pregunta queda pues en el aire: ¿es posible conciliar moral y política?, ¿desde dónde podemos pensar su acercamiento y que criterio de observación nos permitiría entrar en este ámbito una vez visto como una unidad?&lt;br /&gt;La astucia y la prudencia, no son reprobables, antes bien son importantes para el quehacer público; sin embargo, cuando se pretende hacer de esto una pauta de conducta generalizada, realmente estamos acudiendo a una despreocupación del encuadre común o espacio social, que en fin de cuentas es lo que hace posible la convivencia social y lo que puede sustentarla. Ver pues el espacio social desde la perspectiva artesanal moderna, como la suma de la voluntad de los individuos o una instancia sostenida por los sujetos, en donde el todo es el sobre posición de las partes, nos arroja hacia la eliminación del nosotros; y por lo mismo nos aleja de lo que puede fundamentar la dimensión común. No basta pues ser hábiles en la búsqueda de beneficios personales para que se dé por hecho el espacio del nosotros, es necesario visualizar la unidad colectiva como algo que no se construye por la mera presencia de individuos. Esto tiene que ver con un receptáculo que deviene en habitable o agresivo para las personas dependiendo de su actuación en conjunto, sin que se limite a nada más a esto. El individuo tomado como unidad atemporal, no basta para argumentar la idea de justicia, es necesario fijarnos en el encuadre conformado por y en el tiempo que está de manera elemental, muchas veces a pesar de la actuación despreocupada de los individuos. Es importante referirnos a una causa general de la interrelación que sobrepasa el ámbito del individuo sin apuntar necesariamente hacia fuera del movimiento espacial y temporal que se genera en sociedad, sólo viendo esta instancia dinámica y dialéctica encontraremos el soporte de la conducta humana.&lt;br /&gt;II. El círculo vicioso: suponemos que no suponemos&lt;br /&gt;Las decisiones que toman los gobernantes sobre la criminalidad, por poner un ejemplo, dejan mucho que desear. Aquí nos podemos dar cuenta que los políticos no tienen su atención puesta en la vocación de ser funcionario público, si no en el escenario que le permite estar donde están.&lt;br /&gt;Es importante mencionar que la idea del buen comportamiento, concebida desde una teoría de la justicia como una suposición de principios instituidos en la esfera de la comunidad, contribuye a fomentar lo que pretendemos llamar círculo vicioso; esto es así ya que se parte de un supuesto que no tiene arraigo fundamental, de tal suerte que cuando se implementan nuevas formas de prevención de la criminalidad no se tiene el cuidado de partir desde un análisis minucioso de las pautas de conducta que se están generando en la sociedad. En última instancia, la política criminal debe de procurar generar pautas de conducta que permitan prever la delincuencia, y no que parta del supuesto que los principios que generan la conducta estén presentes en la sociedad o en la naturaleza humana de manera necesaria.&lt;br /&gt;Al tratar de disminuir la delincuencia mediante una política, se cree que existe un trasfondo en la cultura que da sentido a la conducta, de aquí que el énfasis de la propuesta se dé en la procuración de la justicia y no tanto en la prevención o en la readaptación social. Esta visión esta amparada en «la teoría de lo oculto», de alguna manera se cree que la causa del comportamiento malo se debe a un olvido de ciertos principios que sostienen la conducta moralmente buena, los cuales hay que «refrescar» o recordar con incentivos positivos o negativos.&lt;br /&gt;La idea de sanciones negativas y positivas dejan al descubierto que de alguna manera se cree en algo que está oculto y que es necesario despertar, pulir, recordar, etc., y que esto es lo que permite o pudiera hacer que la conducta social sea correcta. En efecto, el sentido del castigo o la recompensa, tiene justificación porque se cree en algo que está de fondo en el comportamiento humano. Esta idea de justicia podía ser funcional hasta hace algún tiempo, sin embargo ahora, con todas las problemáticas que nos impone la globalización de la cultura, cada vez es menos aplicable y hasta equivocada pues las pautas de conducta (o si se quiere: rutas de comportamiento) son menos estables, ya que se ven interferidas por la interacción de los modos de ser en el ámbito interregional e internacional.&lt;br /&gt;Podemos decir que suponemos la existencia de un código de comportamiento que de alguna manera sostiene la conducta, y que a su vez, implica la existencia de cierto «control social» en donde hay aprobación y reprobación con respecto a un conjunto de pautas de conducta establecidas. La crítica, el chisme, los rumores, la «carrilla», el «choteo», son ejemplo de acciones que van encaminadas a señalar como negativa, desdibujada o desubicada una acción; de alguna manera esto forma parte del control social pues permite visualizar, en el común de la gente, qué es lo indeseable dentro de una comunidad. De igual manera podemos hablar de acciones comunitarias que van encaminadas a darle aprobación a una acción que se considera loable y digna de ejemplo, tal es el caso de las comparaciones, que en efecto son más escasas en una comunidad, pues lo correcto es algo que se debe hacer y que está de alguna manera presente en la conciencia de todos. El hecho de que existan mas acciones comunitarias encaminadas a reprobar una acción que aprobarla, no es casualidad, nos indican que una comunidad visualiza un código de comportamiento determinado, el cual es el receptáculo de todo comportamiento posible y la observación de todos está puesta en la ruptura de este código y no tanto en su continuidad.&lt;br /&gt;Con esto desembocamos en el problema que más nos interesa: ¿existe un ente sustancial y/o esencial que justifica el comportamiento de los hombres? O ¿será más bien un vicio, tratar de encontrar un trasfondo en cuestiones éticas cuando no hay más que la necesidad humana de habitar un espacio común en donde sea posible la expresión y la actuación de las personas? Creo que debemos partir de la necesidad de un encuadre, de su mantenimiento, enriquecimiento y cultivo para no caer en una actitud de incoherencia con respecto a las pautas de conducta que se van generando en cada comunidad.&lt;br /&gt;Con respecto al control social, y los momentos de turbulencia cultural que estamos viviendo, es claro que cada vez es menos sostenible la teoría moral que ve la conducta humana como una mera apariencia, y que cree que lo medular está en algún lugar menos en la acción y contexto cotidiano de la comunidad. Las nuevas generaciones de padres de familia, son un ejemplo de esto: recibieron muchas motivaciones negativas para que trataran de «encauzar» su conducta (castigos, regaños, amonestaciones, etc.), tuvieron padres enérgicos que los obligaban a contemplar lo que se consideraba como la conducta correcta, sin embargo ahora se convirtieron en padres de familia tolerantes; lo mismo se puede decir con los profesores, principalmente de educación básica, que dieron un cambio enorme en la visualización del educando como individuo que debe ser metido al camino correcto a considerarlo como un ser que se le debe de «acompañar», «respetar», etc. ¿Qué significa esto? Precisamente que las nuevas generaciones han perdido de vista aquello que se les obligaba ver con la disciplina a las anteriores, y que por lo tanto nuestra conducta, aunque tiene una «columna vertebral», esta no está anclada en algo oculto e invariable, y que lo único que tenemos para repensar la teoría moral, es realmente, la necesidad de un contexto o marco de referencia desde donde el hombre habita.&lt;br /&gt;Nos hemos referido al ámbito de la familia y al educativo para hacer notar que en la comunidad hay un reacomodo de pautas de conducta (o se podría hablar del devenir de los valores en la comunidad), cosa que nos arroja a una situación de soledad, ya que si no existe ningún trasfondo en la conducta, y la cotidianidad, aunada al acervo de modos de ser funcionales y/o disfuncionales con respecto a las nuevas problemáticas que presenta el mundo, son todo con lo que contamos para pensar sobre nuestra conducta más deseable. Si esto sucede en el ámbito comunitario o en la sociedad civil, con respecto a la «eticidad», y aludiendo al Estado como ese aparato que se preocupa por dar unidad, sentido y coherencia a la dinámica de la sociedad, el subsistema de justicia debiera estar pendiente de todos estos cambios para tener una mayor incidencia con respecto a las actitudes antisociales.&lt;br /&gt;El aumento de la criminalidad, de la violencia, así como el aumento de la desintegración familiar, nos indica que existe, una cada vez mayor, antisocialidad, es decir, una falta de interés en el cuidado de la casa, de la morada o habitación en la que nos movemos y somos. Más que hablar de una pérdida de valores, debemos hablar de un descuido de la habitación, del contexto situacional, que nos permite expresarnos e interactuar en un espacio y tiempo determinados. Lamentarse por los valores perdidos nos lleva a la falacia de tratar de recuperar las pautas de conducta que imperaban en el pasado, de igual manera la comparación con otras culturas y la pretensión de incorporar esquemas de comportamiento ajenos a nuestra idiosincrasia nos hacen creer la idea que queremos combatir: precisamente, la de pensar que el comportamiento es una manifestación, una consecuencia o efecto de un centro dador de sentido, coherencia y verdad. Sólo existe la comunidad, su dinamismo y el conjunto de pautas de conducta que se generan desde la eticidad, que a su vez tiene su fundamentación en la necesidad del hombre por pertenecer a un contexto que le permita manifestarse.&lt;br /&gt;Precisamente esta era la preocupación de los grandes maestros humanistas latinoamericanos de principios del siglo XX, salvar la morada latinoamericana contra los ataques del individualismo disfrazado de progreso que pregonaba el positivismo. Estos humanistas se manifestaron en contra de la actitud tecnologicista que pretendía arrojar al hombre hacia algo que no era. Las ideas cientificistas y positivistas, que pretendían modernizar al hombre y desarrollarlo como criatura suprema, en realidad estaban ofreciendo una imagen artificial de lo que suponían que era; de alguna manera invitaban a quedarse en el ensueño que ofrecía la tecnología. De nueva cuenta traemos a colación el problema de la suposición de que existe una «médula» de lo humano que explica al hombre mismo en su actuación. El hombre es una imagen, no es real, es la manifestación de algo que permanece de manera inalterable en el tiempo. En este caso, es la creencia en que la racionalidad es la mesura de la res extensa, idea muy rancia que se coló en la modernidad y que ya desde antes estaba presente en la humanidad; considerar a la razón como una herramienta especial, de origen y fundamento incierto, que hace posible que el hombre rehaga su mundo, que «fabrique» su espacio en detrimento de la naturaleza y de la tradición, como si fuese un ser extraterrestre, que por azar del destino se encuentra con este raro planeta, y que trata de fabricar lo que tenía en su «verdadero hogar». Si nos damos cuenta, ya desde aquí existe el círculo vicioso que hemos mencionado, esa actitud de suponer que el hombre es sostenido por algo oculto y sustancial, haciendo menos la espacialidad y temporalidad, que en fin de cuentas es todo lo que tenemos.&lt;br /&gt;El maestro Antonio Caso, por ejemplo, explica de una manera magistral la estructura dinámica de lo social haciendo notar que existe un encuadre, una habitación, un contexto común presente en la cultura que es necesario tomar en cuenta para entender al hombre y salvarlo de la degradación moral que pregona el utilitarismo, pragmatismo y todas esas ideologías que creen que hay una «mano invisible» que le da a cada cual lo que le corresponde en la batalla de los intereses individuales. Dice el maestro: «El individuo que se opone a la comunidad como realidad absoluta, olvida que por encima de la individualidad se nutre del egoísmo, está la cultura humana que es siempre síntesis de valores. Los valores no los elaboró el individuo ni la comunidad; sino que los reflejó la continuidad histórica de las generaciones, y la solidaridad moral de las gentes. La cultura es, indiscutiblemente, tradición y solidaridad, la solidaridad es imposible sin la tradición, la tradición imposible sin la solidaridad».&lt;a href="http://www.nodulo.org/ec/2003/n015p16.htm#kn01#kn01"&gt;{1}&lt;/a&gt; Existe pues un campo, la cultura, a la cual es importante hacer referencia siempre que pretendemos hablar sobre la conducta del hombre.&lt;br /&gt;Por su parte el maestro argentino Francisco Romero, nos habla de la comunidad humana como comunidad objetivante &lt;a href="http://www.nodulo.org/ec/2003/n015p16.htm#kn02#kn02"&gt;{2}&lt;/a&gt; para hacer referencia precisamente a la idea que nos hemos esforzado por explicar: la consideración en primera instancia de la necesidad del hombre por captar la estructura de lo social, no de manera racional, sino como necesidad ontológica, de ser o de pertenencia. El hombre se desarrolla en la cultura, es el elemento común que hace posible lo social; aquí es donde se puede ver el fundamento de la conducta del hombre, que propiamente no son principios ni valores, sino la necesidad imperiosa por habitar en un espacio propio. Necesidad que puede ser camuflada por ese afán consistente en negarle importancia y responsabilidad a la eticidad en la comunidad espacio-temporal, para esconderlo en un lugar ausente. La lucha de esta generación de intelectuales latinoamericanos era precisamente contra esta aberrante falacia: pregonar que el hombre ya es mayor de edad y que debe regirse por la «razón», entendiendo por razón algo muy raro, una especie de sonda intergaláctica que garantiza que el hombre haga lo que haga «racionalmente» estará mejorando su vida en todos los sentidos; olvidando precisamente que el hombre en primera instancia es un ser que necesita de un encuadre, de una comunidad, de un espacio cultural para poder desarrollarse, habitar y ser hombre.&lt;br /&gt;Hoy en día, dentro de la teoría de la conducta deseable en el Estado, sigue teniendo éxito la ideología del utilitarismo, no tanto por su pertinencia o sensatez, sino porque el capitalismo lo ha cobijado desde su funcionalidad y constituye un fuerte argumento para no asumir la responsabilidad de las acciones que resultan de darle «rienda suelta» al egoísmo; la visión de los intereses individuales, también supone este círculo vicioso que estamos exponiendo ya que se justifica en la creencia de que hay algo que está dirigiendo el conjunto de la actividad egoísta, y que por lo tanto no es necesario atender al sentimiento de pertenencia.&lt;br /&gt;Las problemáticas que nos imponen el mundo contemporáneo, en lo que a la aplicación de la justicia se refiere, nos muestran que debemos abandonar esta teoría moral de lo sustancial-oculto, pues cada vez es menos sostenible que la fórmula castigo, recompensa, igual a buena conducta, sea funcional. Actualmente la justicia, como todo lo relativo al Estado, tiene una gran carga de descrédito, precisamente porque existe, y cada vez más, un distanciamiento entre el devenir cultural de la comunidad y el aparato de justicia que no se hace presente en el ámbito común de cada región. El primer paso para hacerse presente en la comunidad y salvar ese abismo, donde cada vez más se entiende al aparato de justicia como protector del capital y por lo tanto como una burla para la idea de equidad, sería abandonar la idea de que la justicia tiene su fundamento en algo oculto y que la conducta es una manifestación de ello. La política criminal tiene que apegarse a la comunidad en su situación concreta, no en el deber ser de una conducta ideal, ni en la suposición de principios de equidad presentes de por sí en la racionalidad humana.&lt;br /&gt;III. Rawls ni Nozick: el orden social no es custodiado, se visualiza o no&lt;br /&gt;El utilitarismo pareciera ser concreto y referente a la eticidad cotidiana sin pretender una explicación trascendental cuando se teoriza sobre la justicia, sin embargo no es así, como ya hemos adelantado, supone la confianza irracional en el derrotero y naturaleza de la razón, atribuyendo a lo nebuloso e inexplicable la estructura de lo social. Esta corriente de pensamiento que ha predominado en el mundo anglosajón, se fija en lo inmediato, en lo palpable y beneficioso para el individuo, de tal suerte que una explicación coherente sería precisamente la de no ofrecer ninguna justificación. Ofrecer una teoría sobre la justicia o sobre el Estado desde esta perspectiva, es una contradicción, pues cómo se puede dar una explicación mediata sobre el comportamiento, cuando se ha optado por lo práctico, lo inmediato, lo útil, que constituye una antípoda de lo teórico. En realidad los únicos que pueden ser verdaderamente utilitaristas son los animales, pues ellos no tienen la necesidad de partir de un encuadre eminentemente teórico, ellos tienen resuelta la preocupación de cómo ser y comportarse, de tal manera que, en efecto, no tienen que preocuparse por el encuadre común y en cada caso deben ver tan sólo por su aparente beneficio. El comportamiento del animal está en armonía con su hábitat y su comunidad o especie; el que ha perdido la armonía con el medio ambiente y su comunidad es el hombre,&lt;a href="http://www.nodulo.org/ec/2003/n015p16.htm#kn03#kn03"&gt;{3}&lt;/a&gt; y debido a esto se ve en la necesidad de aferrarse a lo que considera sus modos de ser presentes en la cultura.&lt;br /&gt;Hoy, más que otros tiempos el hombre debe de ser tolerante y tomar en cuenta que la cultura, como todo el acervo de la humanidad, es una respuesta a la necesidad de pertenencia del hombre, de tal manera que lo importante no es la respuesta, sino la necesidad del planteamiento. Ahora, que podemos estar contemplando el pasado, representado en dibujos animado de los dinosaurios, y al mismo tiempo de ciencia-ficción, que podemos de un sólo vistazo ver varias culturas del presente y el pasado, es necesario ser capaces de visualizar precisamente la importancia de la cultura como un receptáculo humano y no como la búsqueda de la verdadera forma de ser. Lo propio del hombre es la necesidad de ese encuadre en donde puede manifestarse, no importa si se es maya, inca, araucano, guaraní; lo indispensable no es ser de tal o cual cultura, sino tener en las «arcas» de la memoria colectiva modos y formas de ser para desde ellas pensar, habitar y desarrollar lo humano.&lt;br /&gt;Ante esta realidad el utilitarismo pareciera coincidir, sin embargo está muy lejos de pensar en el hombre como un ser que tiene que apegarse a lo que tiene almacenado para darse forma a sí mismo. Esta perspectiva cree firmemente que el hombre posee un principio que le da a la comunidad la estructura necesaria para su desarrollo y estabilidad: la razón. Idea que está muy lejos de ser precisamente utilitarista pues no responde a lo que es inmediatamente útil al hombre, quedándose como algo confuso, nebuloso o, en el mejor de los casos ambiguo.&lt;br /&gt;Uno de los más grandes esfuerzos por construir una teoría de la justicia desde el utilitarismo lo hace precisamente Rawls. Llega a decir que la justicia es un principio de imparcialidad que está presente en la naturaleza de la conciencia, siendo al mismo tiempo el principio de la estructura social o el ideal social.&lt;a href="http://www.nodulo.org/ec/2003/n015p16.htm#kn04#kn04"&gt;{4}&lt;/a&gt; El principio de utilidad, está presente en la sociedad, y dado que todos encuentran cierta ventaja de estar participando en una comunidad, esta logra mantenerse con cierto grado de organización y bienestar general. Dice Rawls que al entrar en una comunidad el hombre visualiza la posibilidad de participar y sacar cierto beneficio de ella; sin embargo, esto implica lo contrario, que cuando un hombre ve que no le favorece estar en determinada comunidad, entonces debería mudarse a otra. Lo cierto es que nunca sucede esto, los hombres que nacen en una comunidad, ahí se quedan por lo menos hasta que adquieren herramientas para movilizarse en un espacio más grande. Un conjunto de intereses egoístas nunca podrá ser la explicación para lo común, a lo mucho podrá mostrar la interacción de una determinada sociedad para satisfacer sus necesidades de ciertos bienes.&lt;br /&gt;La teoría de justicia fundamentada en el principio de equidad desde la perspectiva individual, no logra ver que la comunidad es eminentemente una habitación, una morada &lt;a href="http://www.nodulo.org/ec/2003/n015p16.htm#kn05#kn05"&gt;{5}&lt;/a&gt; (de mor, costumbres) que el hombre necesita para poder desarrollarse, para tener movilidad y poder hacer planteamientos sobre la justicia. La visión utilitaria de la imparcialidad no puede justificar una teoría de la justicia sin caer en un problema: si el individuo con su despliegue de egoísmo fundamenta o conforma la estructura de los social, quién cuida o justifica que, en cada caso, las acciones de los individuos apunten hacia el bien común; o dicho de otra manera, ¿quién garantiza que la visión utilitaria del individuo se encuentra dentro de los márgenes de acción permitidos dentro de una comunidad? La salida de este embrollo, desde el utilitarismo, siempre es confusa, siendo una salida recurrente la idea que existe en la razón cierta naturaleza comunal, como una especie de demiurgo o espíritu que cuida precisamente estos detalles de lo común.&lt;br /&gt;Podemos hacer varias observaciones que, para nuestro parecer, quedan a manera de interrogantes desde la obra de Rawls: a) si bien es cierto que la esfera individual queda protegida y justificada, enmarcada dentro del utilitarismo, no es menos cierto que deja a lo indecible la forma de lo social, no es posible responder desde esta postura lo que en última instancia podría justificar el porqué de una conducta moral, armoniosa y beneficiosa para todos; b) la idea del contrato social le quita la riqueza que pudiera tener como intención fundamental, puesto que sitúa la acción humana en el plano del deber ser y no de lo que realmente acontece; aparentemente el principio racional, donde el fin es el sujeto egoísta, está como fundamento de la acción humana, pero realmente se queda corta para explicar la actuación de la comunidad; y c) la racionalidad, como capacidad para resolver problemas es una expresión espacio-temporal, no está inscrita en la naturaleza del hombre de manera invariable; el hombre no empezó siendo racional, la historia de la especie humana le ha dado la posibilidad de expresarse de una manera cada vez más compleja, rica y variada.&lt;br /&gt;La creencia en la razón como un atributo natural (o deberíamos decir sobrenatural) suena hasta estrafalaria en una ideología que pretende explicar el comportamiento deseable en el hombre a partir de la satisfacción de necesidades. Aunque, hay que aceptar que es una salida necesaria y obligada, pues en fin de cuentas, lo que puede garantizar que el hombre no se equivoca en su actuar, es precisamente algo que esté por encima de él y que sea incuestionable. Lo que es cuestionable, es que no le llamen por su nombre y lo dejen como regalo de la nada, el azar o a las energías ocultas en la materia.&lt;br /&gt;Otro ejemplo de esta imposibilidad para ver la esfera de lo común desde el utilitarismo es Robert Nozick. &lt;a href="http://www.nodulo.org/ec/2003/n015p16.htm#kn06#kn06"&gt;{6}&lt;/a&gt; Lo que hace ruido a este pensador es precisamente la invasión de la esfera individual por parte del Estado, entendiendo a este como un monopolio de seguridad que en sí mismo presenta la idea aberrante de la protección de un grupo privilegiado dentro de la sociedad. A lo que argumenta, con mucha lucidez, la posibilidad de aumentar el número de agencias de seguridad, para así restarle fuerza a la injusticia que presenta la idea de un Estado protector de la oligarquía capitalista. La idea del Estado mínimo, como un garantizador de la esfera individual, funcionando como un conjunto de agencias de seguridad, es interesante porque nos muestra la imposibilidad para ver el contexto de lo común, de lo que se teje en la interacción de la comunidad y hace ser al hombre lo que es. La protección a la individualidad como receptáculo de lo social, nos muestra que hay una confianza en la actuación del individuo; se puede leer entre líneas una confianza ciega en que los individuos protegidos en sus derechos van a actuar bondadosamente. En realidad no basta con darle al individuo seguridad para actuar, hay que contemplar primero el contexto que ofrece la posibilidad de acción humana para desde aquí contemplar su comportamiento.&lt;br /&gt;Un Estado conformado por agencias de seguridad que garantizan la movilidad de los individuos en la sociedad, puede ser que redunde en una mayor justicia social; pero cabe la posibilidad de que no sea esta la solución. Qué tal si por ejemplo, el Estado se transforma, de ser una dominación oligárquica, en una dictadura de los dadores de seguridad social; existe la posibilidad de que se desarrolle una clase nueva, la de aseguradores de derechos, y que ellos formen una nueva elite social. O también que dentro de esas agencias de seguridad existan diferencias de efectividad, cantidad, cualidad o categoría ¿entonces qué seguiría?, ¿dónde estaría la justicia social o la posibilidad de diseñar una mejor sociedad? Tenemos que darnos cuenta que existe la necesidad de partir del contexto social, de la estructura, de la forma, y no darla por hecho creyendo que está escondida atrás de la racionalidad humana.&lt;br /&gt;La idea de la desaparición del monopolio de protección, es muy interesante pues nos podría llevar a la necesidad de visualizar que la comunidad se sostiene, no tanto por la estructura de poder coercitivo sino por la fuerza de la cultura, por la necesidad de pertenencia, que constituye el pivote de construcción de lo social. Lo que podría seguir después de esta idea, apuntando hacia el cuidado del contexto común, es precisamente idear mecanismos para que el individuo valorara, se identificara y se sintiera orgulloso de pertenecer a un determinado contexto social; cosa que redundaría en un cuidado de lo común, y en fin de cuentas, en un cuidado de la justicia, del orden, de lo que hace que una comunidad se mantenga. No es el caso de Nozick, precisamente por partir del supuesto utilitarista que la razón implica cierta idea escondida de lo social. No es posible escapar de lo que nos da la posibilidad de expresión, tenemos que asumirlo; lo más que podemos hacer con este tipo de teorías es quedarnos cortos o con grandes lagunas por la imposibilidad de visión, de contemplación de lo común.&lt;br /&gt;Si hablamos de la virtuosidad de un proceso de justicia desde la prevención hasta la readaptación, esto sólo podrá ser argumentable desde la preocupación por generar pautas de conductas virtuosas, es decir racionales, desde donde se permite una mejor interrelación dentro del espacio común. Es importante hablar de lo que acontece en la comunidad y ver la posibilidad de rescatar, retomar, promover, incitar o construir pautas de conducta que apunten hacia una mayor justicia. Muchas políticas criminales que no han tenido buenos resultados han sino producto de buenas intenciones, sin embargo, no se ha tenido la perspectiva de pertenencia a un encuadre social desde donde se tiene la obligación moral de generar un modelo de conducta desde lo que se tiene en el contexto común. Desde la prevención, el administrador público debiera saber que no hay nada atrás de la conducta que se ve a diario, ella es la manifestación dentro de un marco de posibilidades de acción humana.&lt;br /&gt;IV. Conclusiones&lt;br /&gt;Así pues podemos decir que las decisiones deben tomarse desde un orden moral, se debe tomar en cuenta a la comunidad, no como un objeto al que se le puede sacar cierto provecho, sino con la ética siempre viva del que busca su lugar dentro de un encuadre al que no puede renunciar.&lt;br /&gt;Las políticas sobre la criminalidad mundial, nos hablan que nuestros políticos se apegan a lo que debiera ser, a lo que en teoría parece ser lo mejor; sin embargo, no deja de ser una actitud poco ética, pues para el caso es lo mismo tener buenas intenciones o no. El político no puede darse el lujo de no mirar o tener como referente a la comunidad, debe estar tratando de entenderla siempre; pues si se casa con una idea, corre el riesgo de entablar un diálogo de sordos con la comunidad a la que se debe.&lt;br /&gt;Notas&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.nodulo.org/ec/2003/n015p16.htm#kp01#kp01"&gt;{1}&lt;/a&gt; A. Caso, La persona humana y el Estado totalitario, UNAM, México 1941, pág. 87.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.nodulo.org/ec/2003/n015p16.htm#kp02#kp02"&gt;{2}&lt;/a&gt; F. Romero, Teoría del hombre, Losada, Buenos Aires 1952, págs. 115-242.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.nodulo.org/ec/2003/n015p16.htm#kp03#kp03"&gt;{3}&lt;/a&gt; Dice Desmond Morris en el Zoo humano (Plaza y Janés S.A. Editores, España 1974) que los animales tienen conductas anormales (semejantes a las del hombre) sólo cuando están en cautiverio. Idea interesante pues viene a coincidir con lo que estamos sosteniendo: que el hombre es un ser que está en constante búsqueda de su espacio propio de expresión, de ahí la cultura que se forma a partir de esta necesidad. Idea contenida por excelencia en el Génesis, libro revelador de la Biblia donde el hombre es expulsado del paraíso terrenal y se ve condenado a trabajar para reconstruir de manera imperfecta lo que tenía en abundancia: tranquilidad y armonía.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.nodulo.org/ec/2003/n015p16.htm#kp04#kp04"&gt;{4}&lt;/a&gt; Es interesante como para este pensador, el ideal constituye también un marco de referencia, se podría entender como un camino trazado que sirve de punto de apoyo para la acción presente y futura. Creemos que esto es válido para una persona, como idea de superación, pero para una comunidad deja mucho que desear pues no se está afrontando el problema principal que es precisamente la de encontrar el fundamento de lo común, de lo social. John Rawls, Teoría de la justicia, Op. cit., 69.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.nodulo.org/ec/2003/n015p16.htm#kp05#kp05"&gt;{5}&lt;/a&gt; Es revelador que la etimología de la palabra morada como habitación, nos remita a la raíz moris de moral; morada y moral tienen la misma raíz que a su vez nos remiten a las ideas de encuadre, contexto, espacio de desarrollo y lugar común.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.nodulo.org/ec/2003/n015p16.htm#kp06#kp06"&gt;{6}&lt;/a&gt; Anarquía, Estado y utopía, FCE, México 1990. &lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr unselectable="on" hb_tag="1"&gt;&lt;td style="FONT-SIZE: 1pt" height="1" unselectable="on"&gt;&lt;div id="hotbar_promo"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30424899-115156263833594172?l=virgiliosalinas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/feeds/115156263833594172/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30424899&amp;postID=115156263833594172' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/115156263833594172'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/115156263833594172'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/2006/06/poltica-y-moral-un-acercamiento-desde.html' title='POLITICA Y MORAL.'/><author><name>virgilio_salinas</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30424899.post-115156225428189724</id><published>2006-06-28T23:17:00.000-07:00</published><updated>2007-06-16T14:47:06.789-07:00</updated><title type='text'>REFLEXIONES ANTE LA CRISIS DE AGUA.</title><content type='html'>&lt;table id="HB_Mail_Container" height="100%" cellspacing="0" cellpadding="0" width="100%" border="0" unselectable="on"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr height="100%" unselectable="on" width="100%"&gt;&lt;td id="HB_Focus_Element" valign="top" width="100%" background="" height="250" unselectable="off"&gt;&lt;p align="justify"&gt;Un amigo me envío un correo electrónico donde comentaba que la guerra que se da hoy en Irak fue por el petróleo y me planteaba buscar mecanismos para evitar otra guerra futura por la crisis de la falta de agua. Como respuesta, con el mayor respeto y en pleno uso de la libertad de pensamiento expreso que esto es producto de la disociación de poder político y la filosofía moral. Cuando se dice que la política es la forma de ligar la defensa de los derechos individuales implica también la protección de lo social ante las amenazas de lo individual y si aceptamos esto podemos establecerlo como marco de referencia y a partir de ello iniciar el análisis moral. Si nos quedamos en uno de los dos extremismos quedamos desequilibrados en lo que a acción política compete y que no tendría sustento moral por falta de coherencia con el marco de referencia establecido. Luego, la política viene a ser la acción humana que no puede estar desligada de un análisis moral, es más los iniciados tenemos la necesidad de formarnos en aspectos de la filosofía moral desde el primer grado de la orden masónica. Luego, el estudio de la moral implica el estudio de la política, de sus consecuencias, sobre todo si se establece fuera de los márgenes de lo moral, y desde luego establecer los principios que sostienen éticamente su acción práctica. Lo que no es política partidaria.&lt;br /&gt;En nuestras regulaciones se nos indica que no debemos discutir sobre religión ni política en logia abierta, pero a la vez se nos señala la necesidad de estudiar la filosofía moral. Siendo la política acciones en las relaciones humanas, pues no se puede actuar políticamente con uno mismo solamente, es justificable su inclusión en el estudio de la filosofía moral y que se denomina filosofía política.&lt;br /&gt;Cuando el liberalismo ilustrado, del que formaron parte muchos hermanos masones, surgió para establecer un nuevo orden mundial, lo estableció basado en una defensa de la libertad individual, pero no solo eso sino también la igualdad entre los miembros de una comunidad, lo que implica principios de fraternidad y tolerancia con el "otro". No para evitar que el otro nos haga daño sino para aceptarlo como uno más dentro del marco así establecido, si no estoy en franco error conceptual.&lt;br /&gt;Sin embargo, estos principios del liberalismo del siglo XVIII han sido reemplazado por principios ajenos, que hoy son aceptados como medios de defensa de los intereses del capitalismo, esto desde inicios del Siglo XX, me refiero al utilitarismo que entre otras cosas no se basa en criterios de libertad, igualdad y fraternidad, sino en términos propios de la tecnocracia, como eficacia, eficiencia, efectividad. Es decir el utilitarismo surge de la abducción señala por Aristóteles y revalidada por James y Pierce, teniendo como seguidores a Donalson, Quine, Hesse, Rorty y Margolis. Sus principios, que sostienen su actuación en la política, señalan que es verdadero todo aquello que permita alcanzar la meta fijada de antemano y falso todo aquello que lo impida. Esto origina una redefinición de los principios de la Ilustración así, tolerancia ya no es el acto de aceptar la presencia del otro en igualdad de condiciones sino el medio para indicar que tolero al que me permite alcanzar mi meta e intolerante con el que me lo impide; lo que implica que la búsqueda del bien común queda eliminado de la agenda social, y lo que vale es la defensa de la libertad individual, con lo que la política queda al servicio de las pasiones humanas personales y no de la razón social, lo que claramente es un manifiesto desequilibrio moral, que sin embargo, desde el marco de referencia utilitario es correcto, pertinente y valido. Esto indica algo más, la misma libertad hoy tiene un sentido utilitario, empleándola de acuerdo a la conveniencia contextual o rechazándola cuando las condiciones así lo exigen. La igualdad es valida mientras permita acceder a las metas y la fraternidad es posible siempre que me convenga para alcanzar la meta establecida de antemano.&lt;br /&gt;Estas nuevas definiciones de los principios de la masonería especulativa, ya no basado en las concepciones del liberalismo original sino del capitalismo utilitario se han globalizado y originan que si estamos hablando de liberalismo, creamos que estamos hablando del liberalismo ilustrado cuando en realidad estamos hablando del liberalismo utilitario, que cuando estamos hablando de liberalismo político creamos que nos referimos a que la mayoría manda, cuando creamos que hablamos del liberalismo económico creemos que estamos hablando del desarrollo individual que lleve al desarrollo social y que cuando estemos hablando del liberalismo social cremos estar hablando del laicismo. Pero en realidad, el liberalismo al ser infiltrado por los principios del utilitarismo trastoca y así cuando hablemos de liberalismo político debemos entender que una minoría, que tiene el control económico, es la que manda en la esfera política, cuando hablemos de liberalismo económico debemos entender que no se tiene como meta el bien común ni que el desarrollo individual va originar el reparto social lo que implica que no tenemos igualdad de oportunidades y si se quiere avanzar no debemos ser solidarios sino egoístas y cuando hablemos de liberalismo social debemos entender que la fraternidad con el otro es para buscar un beneficio personal pero de ninguna manera debe ser entendido como contribución al desarrollo del otro.&lt;br /&gt;Ahora bien la pregunta que surge de lo anterior es, si los masones operativos contribuyeron con el renacimiento y los masones especulativos contribuyeron con la ilustración, los masones del siglo XXI ¿cómo debemos contribuir para trasformar esta trasformación que se ha instaurado en el liberalismo ilustrado y que lo ha convertido en un liberalismo utilitario?, donde la política solo busca la protección individual y deja de lado el bien común. Los caminos son muchos, pero si aceptamos que todos los principios éticos son axiomas no validados a la luz de la ciencia, como lo dijera Maquiavelo, sino aceptaciones que pueden contribuir a la construcción de la humanidad, como lo expresarán los filósofos griegos, entonces podemos aceptar que existe la posibilidad de construir un mundo mejor, que se manifieste por una mejor concepción de la política, de la economía y de lo social sin dejar de lado la libertad individual, la igualdad y la fraternidad.&lt;br /&gt;La tarea esta pendiente de iniciarse, y creo no equivocarme que muchos de nosotros aceptamos que es necesaria iniciarla, porque el utilitarismo administra justicia de acuerdo a conveniencia, con lo que los hombres ni somos iguales ante la ley natural, lo que es claramente contrario a la definición dada por el liberalismo original. Es hora de iniciar la construcción de una nueva filosofía que regule la acción humana, lo que implica que la actual acción de la política internacional debe ser evaluado a la luz de la moral masónica; porque muestra claros indicios de infiltración de otra concepción diferente a la original y que esta conduciendo a la reducción de la libertad, eliminación de la igualdad y presencia de fraternidad según conveniencia. Los masones rechazamos la pérdida de libertad individual, pero esto implica la defensa de la libertad individual de todos, de lo contrario no podríamos ser coherentes con la igualdad y la tolerancia que profesamos y no podríamos ser fraternos plena y libremente.&lt;br /&gt;Otra posibilidad de análisis es la moral de la política de desarrollo científico y tecnológico, si aceptamos que la ciencia es un medio para conocer los mecanismos ocultos que regulan a la naturaleza entonces tenemos que aceptar que en la misma ciencia no hay explicación posible de la política que lo dirige, es en el plano de la dirección política del desarrollo científico y tecnológico donde se hace necesario el análisis masónico moral y que debería contribuir a dar respuestas claras a un sin número de interrogantes, de las cuales esbozo algunas preliminares, ¿para qué se establece una determinada dirección política del desarrollo científico y tecnológico? ¿Para el bien común o para el desarrollo individual? ¿Para la defensa de la libertad individual o para la dominación del otro? ¿Qué grado de igualdad ha contribuido la política de desarrollo científico y tecnológico? ¿El desarrollo científico y tecnológico contribuye a la construcción de una fraternidad más extendida y sólida? ¿En la política de desarrollo científico y tecnológico es necesaria la tolerancia con el "otro" o no debe ser incluida? ¿La filosofía de la ciencia ha contribuido al esclarecimiento de estos interrogantes o solo ha validado la metodología científica? ¿Es posible continuar el desarrollo científico y tecnológico al margen de una valoración moral de la política que lo dirige o es un asunto desdeñable de acuerdo al liberalismo utilitario?&lt;br /&gt;Aceptando que no somos dogmáticos, ociosos ni cobardes creo que debemos filosofar para dar un giro a la acción utilitaria de la globalización vigente. Salvo mejor parecer. &lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr unselectable="on" hb_tag="1"&gt;&lt;td style="FONT-SIZE: 1pt" height="1" unselectable="on"&gt;&lt;div id="hotbar_promo"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30424899-115156225428189724?l=virgiliosalinas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/feeds/115156225428189724/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30424899&amp;postID=115156225428189724' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/115156225428189724'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/115156225428189724'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/2006/06/reflexiones-para-evitar-la-crisis-de.html' title='REFLEXIONES ANTE LA CRISIS DE AGUA.'/><author><name>virgilio_salinas</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30424899.post-115156079832619560</id><published>2006-06-28T22:52:00.000-07:00</published><updated>2007-06-18T21:49:25.218-07:00</updated><title type='text'>ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL UNIVERSO.</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;UNA PROPUESTA TERMODINAMICA &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;“Todo lo que tiene el universo, no me es indiferente, porque yo soy parte del mismo universo.” Antonio Peña Santillán&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Explicar el origen y la evolución del Universo fue posible, en parte, mediante el modelo de Einstein, pero si al modelo de Einstein le añadimos las leyes de la termodinámica, se puede construir un modelo termodinámico del Universo, que a la vez puede explicar su origen y evolución, al menos en el mundo de la especulación.&lt;br /&gt;Para construirlo de manera grafica usemos las dimensiones del Templo masónico, como las establecidas por los masones operativos en las catedrales góticas y por la masonería especulativa para dar la suficiente instrucción que permita construir de templos espirituales en cada masón y algún día construir templos sociales en la humanidad.&lt;br /&gt;Así imaginemos que el Sol sale por oriente, avanza por el sur, para llegar a occidente y para completar el viaje -hagamos- que regrese por el norte. En este momento tenemos dos ejes mentales, un que parte de oriente hasta el sur, que para los propósitos termodinámicos, será el eje donde ser gradúa la escala de la temperatura; el otro eje parte del sur para llegar a occidente, y sería el eje donde se gradúa la escala de la entropía - energía.&lt;br /&gt;En la escuadra así por los dos ejes colocaremos el ciclo del Universo, representado por el rectángulo (que también puede ser un circulo) donde queden bien definidos cuatro puntos básicos: A en el oriente, B en el sur, C en occidente y D en el norte y cuatro caminos que unen a esos cuatro puntos, definidos como: los caminos AB, BC, CD y DA.&lt;br /&gt;Ahora es necesario definir los cuatro puntos y los cuatro caminos que los unen con lo que construiremos el ciclo termodinámico del Universo. Ciclo que a la vez es relativo si empleamos la teoría de la relatividad de Einstein, que es diferente a decir que el ciclo es relativo, pues que, como veremos, el ciclo sería absoluto y eterno.&lt;br /&gt;Punto A: punto de partida en el cual la energía tendría una masa viene determinada por la mínima o constante de Planck, es el punto de la nada. La nada podríamos definirlo como energía con una masa infinitamente pequeña. La nada sería como el vacío quántico, donde existe la no existencia del todo, la no existencia ni del tiempo ni del espacio para a la vez la probabilidad de su existencia. En términos de probabilidad, la coexistencia de lo no existen junto a lo existen.&lt;br /&gt;Ahora se debe iniciar el movimiento desde el punto A. Entonces surge la pregunta ¿Cuál es la naturaleza del primer movimiento?, que sería como preguntarse ¿cuál es la naturaleza del origen y la evolución del Universo? Si la nada esta formada por lo absoluto, esto incluye el espacio – tiempo, es decir que estos serían componentes de la energía, con lo que diríamos que esta nada o energía absoluta esta compuesta por las cuatro dimensiones, largo, ancho, alto y la cuarta dimensión, el tiempo. Este último, el tiempo, sería el causante del movimiento, con lo que la energía deja de ser estática, y así tendríamos un Universo en movimiento, cuyo inicio se da de forma autosuficiente a partir de la nada. Esto estaría representado entre los masones por la acacia.&lt;br /&gt;El camino AB, luego de iniciado el movimiento de la energía en el punto A, va creciendo el desorden molecular a medida que se expande, aunque de manera estable, de hecho no hay mayor cambio termodinámico. Así culmina en el punto B. El camino AB es un proceso de expansión isotérmica.&lt;br /&gt;Punto B: la energía se vuelve inestable y estalla (Big Bang) dejando una entropía central en forma de gran agujero negro, rodeado de grandes y densas nebulosas que se irán dilatando debido a la expansión del Universo, con lo que llegamos al siguiente punto, el punto C.&lt;br /&gt;De este modo el camino BC sería el período actual de existencia del Universo, con formación de galaxias y planetas, con surgimiento de nuevos agujeros negros. En este punto nace la vida, nace el hombre. Desde B, donde el Universo se expande aceleradamente, se desprende energía en forma de calor -que también es energía- es decir hay un ciclo térmico paralelo a la expansión del Universo, energía que se cede al medio, pero sin perdida de energía. Usando la primera ley de la termodinámica, se diría que la energía suministrada es invertida por éste, en parte para producir trabajo, en parte para aumentar la energía interna, con lo que se da un nuevo impulso al movimiento del Universo. Aquí también se cumpliría la segunda ley de la termodinámica, es decir, que es imposible transformar calor o energía en trabajo si no se dispone de dos fuentes energéticas, caloríficas o temperaturas diferentes, que en nuestro caso serían las estrellas como fuente de calor y los agujeros negros como fuentes de recepción del calor. Sería una expansión isoentrópica pero con cambio térmico, es decir se recibe energía del foco caliente (estrellas) a los focos fríos (agujeros negros). Señalado en el grafico como Q1. Culmina en el punto C donde se agota la expansión del Universo por agotamiento de energía. De lo que se puede inferir que el Universo se limita a si mismo en su expansión por agotamiento de energía. Lo que en teoría incluye ¿el agotamiento de la vida humana?&lt;br /&gt;El punto C sería el punto de mayor extensión del universo, en el cual se da un equilibrio de fuerzas de manera que, las de carácter expansivo se agotan, debido al agotamiento de energía, dejando de predominar para que lo hagan las fuerzas ejercidas por los agujeros negros, de manera que ni la luz ni ningún tipo de materia pueda conseguir huir de ellos, no es el Big Crush, se trata de un fenómeno paralelo, es decir y a modo de ejemplo sería algo así como que una estrella al agotar su combustible interno colapsa convirtiéndose en un agujero negro.&lt;br /&gt;El camino CD, los agujeros negros, causantes de la entropía, llegan a fusionarse y de esta forman crecen hasta ocupar todo el Universo. La gran dimensión de los agujeros negros así como el agujero central (en el momento del Big Bang) es lo que permite que este proceso demore largo tiempo. Sería algo así como la conversión de las llamaradas de fuego en humo. El punto final sería el punto D, donde el Universo sería un gran agujero negro. Es una compresión isotérmica o de gran frío pero con gran cambio entrópico. Esto es, la energía se da a los agujeros negros y que esta graficado como Q2.&lt;br /&gt;Punto D. en este punto el Universo esta totalmente entrópico, es decir se ha convertido en un agujero negro total. Enteramente compuesto de antipartículas con una densidad máxima.&lt;br /&gt;El camino DA, a partir del punto D cambia el sentido de las fuerzas, es decir, el agujero negro total pasará a desintegrarse, con lo que el Universo se desentropía para volver al punto A y poder colocarse en condiciones de comenzar un nuevo ciclo. Es una comprensión isoentrópica pero con cambio térmico.&lt;br /&gt;Esta acción ha de haber ocurrido infinito número de veces y seguirá ocurriendo por siempre, al menos en teoría. Digamos que el Universo nace y muere cada vez, porque en este proceso no habría ni principio ni fin. Cualquier punto del ciclo termodinámico del Universo, será idéntico al anterior, de donde se puede inferir que los acontecimientos posteriores a él son, y se desarrollarán, siempre de la misma forma, debido a que todo parte de la misma base. Lo cual querría decir que el Universo se desarrolla de idéntica manera. Se podría inferir que la evolución del Universo estaría determinada por si mismo y con ello se valida la vigencia de la eternidad.&lt;br /&gt;Si se pudiera validar esta propuesta, se determinaría que el Universo es resultado y consecuencia de si mismo, y los seres que surgen al interior del ciclo termodinámico del Universo, incluido el hombre, son parte del proceso eterno y cíclico de la existencia del Universo. También se puede inferir que las acciones humanas, debido a que son infinitamente minúsculas en cuanto a valor energético, no alterarán el ciclo termodinámico del Universo. El G.·. A.·. D.·. U.·. sería la capacidad energética del Universo de perpetuarse a si mismo a través de su ciclo termodinámico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bibliografía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Peña Santillán, Antonio “Así es el Universo”. Universo emergente. Isaac Albeniz 431 Urbanización Primavera. Trujillo, Perú. &lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;table id="HB_Mail_Container" height="100%" cellspacing="0" cellpadding="0" width="100%" border="0" unselectable="on"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr height="100%" unselectable="on" width="100%"&gt;&lt;td id="HB_Focus_Element" valign="top" width="100%" background="" height="250" unselectable="off"&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr unselectable="on" hb_tag="1"&gt;&lt;td style="FONT-SIZE: 1pt" height="1" unselectable="on"&gt;&lt;div id="hotbar_promo"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30424899-115156079832619560?l=virgiliosalinas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/feeds/115156079832619560/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30424899&amp;postID=115156079832619560' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/115156079832619560'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30424899/posts/default/115156079832619560'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://virgiliosalinas.blogspot.com/2006/06/origen-y-evolucin-del-universo.html' title='ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL UNIVERSO.'/><author><name>virgilio_salinas</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
